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Nutrición y actividad física
Es importante que usted se cuide comiendo bien y se mantenga lo más activa posible. Necesita la cantidad adecuada de calorías para mantener un buen peso. Usted necesita también suficientes proteínas para mantener las fuerzas. Comer bien puede ayudarle a sentirse mejor y a tener más energía.
Sin embargo, es posible que no tenga ganas de comer durante el tratamiento o justo después. Posiblemente se sentirá molesta o cansada. Tal vez los alimentos no saben tan bien como de costumbre. Además, los efectos secundarios del tratamiento (como falta de apetito, náuseas, vómitos o llagas en la boca) pueden dificultar comer bien. Su médico, un dietista titulado u otro proveedor de atención médica pueden sugerirle formas de solucionar estos problemas. Además, el folleto del NCI Consejos alimenticios para pacientes con cáncer tiene muchas ideas y recetas útiles.
La investigación muestra que las personas con cáncer se sienten mejor cuando están activas. Caminar, hacer yoga, nadar o hacer alguna otra actividad pueden ayudarle a mantenerse fuerte y a aumentar su energía. El ejercicio puede reducir las náuseas y el dolor y hacer que el tratamiento sea más llevadero. También ayuda a aliviar el estrés. Cualquiera que sea la actividad física que elija, asegúrese de consultar primero con su médico antes de empezar. Además, si la actividad física le produce dolor o algún otro problema, no deje de informar a su médico o enfermera.
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