Edulcorantes artificiales y el cáncer

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¿Qué son los edulcorantes artificiales y cómo se les regula en Estados Unidos?

Los edulcorantes artificiales, también llamados sustitutos del azúcar, son sustancias que se usan en lugar de la sacarosa (azúcar de mesa) para endulzar alimentos y bebidas. Debido a que los edulcorantes artificiales son mucho más dulces que el azúcar de mesa, se necesitan cantidades más pequeñas para crear el mismo nivel de dulzor.

Los edulcorantes artificiales están regulados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (U.S. Food and Drug Administration, FDA). La FDA, al igual que el Instituto Nacional del Cáncer (NCI), es una dependencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos. La FDA reglamenta alimentos, medicamentos, dispositivos médicos, cosméticos, productos biológicos y productos que emiten radiación. La Enmienda de Aditivos Alimentarios a la Ley de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos (Food Additives Amendment to the Food, Drug, and Cosmetic Act), aprobada por el Congreso en 1958, requiere que la FDA apruebe los aditivos alimentarios, incluidos los edulcorantes artificiales, antes de que estos puedan estar disponibles para la venta en Estados Unidos. Sin embargo, esta legislación no se aplica a productos que “generalmente se reconocen como seguros”. Dichos productos no requieren la aprobación de la FDA antes de ser comercializados.

¿Existe una asociación entre los edulcorantes artificiales y el cáncer?

Surgieron interrogantes acerca de los edulcorantes artificiales y el cáncer cuando estudios iniciales mostraron que el uso de ciclamato en combinación con la sacarina causó cáncer de vejiga en animales de laboratorio. Sin embargo, los resultados de estudios posteriores de carcinogenia (estudios que examinan si una sustancia puede o no causar cáncer) de estos edulcorantes no proporcionaron una evidencia clara que indique una relación con el cáncer en los seres humanos. De igual forma, los estudios de otros edulcorantes aprobados por la FDA no han demostrado evidencia científica clara de que exista una asociación con cáncer en seres humanos.

¿Qué han demostrado los estudios sobre una posible asociación entre edulcorantes artificiales específicos y el cáncer?

Sacarina

Estudios en ratas de laboratorio realizados a principios de la década de los setenta vincularon la sacarina con la formación de cáncer de vejiga. Por esta razón, el Congreso ordenó que se llevaran a cabo más estudios sobre la sacarina y requirió que todos los alimentos que contienen sacarina llevaran la siguiente etiqueta de advertencia: “El consumo de este producto puede ser peligroso para la salud. Este producto contiene sacarina; la cual se ha determinado que causa cáncer en animales de laboratorio”.

Estudios posteriores en ratas mostraron un aumento en la incidencia de cáncer de vejiga urinaria a dosis altas de sacarina, especialmente en las ratas macho. Sin embargo, estudios mecanicistas (estudios que examinan cómo una sustancia funciona en el cuerpo) han mostrado que estos resultados se aplican únicamente a las ratas. Estudios de epidemiología humana (estudios de patrones, causas y control de enfermedades en grupos de personas) no han demostrado que exista evidencia firme de que la sacarina esté relacionada con la incidencia de cáncer de vejiga.

Debido a que los tumores de vejiga observados en las ratas se deben a un mecanismo inaplicable a los seres humanos y a que no hay pruebas científicas claras que indiquen que la sacarina causa cáncer en los seres humanos, en el año 2000 la sacarina fue retirada del Informe sobre Carcinógenos del Programa Nacional de Toxicología de EE. UU. Este edulcorante aparecía desde 1981 en dicha lista como sustancia que se supone con grado de confianza razonable que es un carcinógeno humano (una sustancia que se sabe que causa cáncer). Hay más información disponible sobre la eliminación de la sacarina de la lista de agentes cancerígenos en http://ntp.niehs.nih.gov/ntp/roc/eleventh/append/appb.pdf. La eliminación de la sacarina de este informe condujo a la promulgación de una ley, el 21 de diciembre de 2000, que revocaba el requisito de la etiqueta de advertencia para los productos que contienen sacarina.

Aspartamo

El aspartamo, distribuido con diversos nombres comerciales (como por ejemplo, NutraSweet® y Equal®), fue aprobado por la FDA en 1981 después de que numerosas pruebas mostraran que no causaba cáncer ni otros efectos adversos en animales de laboratorio. Inquietudes concernientes a la seguridad del aspartamo resurgieron debido a un informe de 1996 que indicaba que un aumento en el número de personas con tumores cerebrales entre 1975 y 1992 podría estar asociado a la comercialización y al uso de este edulcorante en Estados Unidos. Sin embargo, un análisis de las estadísticas del NCI en esa época mostró que la incidencia general de cánceres de cerebro y del sistema nervioso central comenzó a aumentar en 1973, 8 años antes de la aprobación del aspartamo, y siguió en aumento hasta 1985. Además, los incrementos en la incidencia general del cáncer de cerebro se presentaron principalmente en personas de 70 años de edad en adelante, un grupo que no estuvo expuesto a dosis altas de aspartamo desde su comercialización. Estos datos no establecen un vínculo claro entre el consumo de aspartamo y la aparición de tumores cerebrales.

En 2005, un estudio de laboratorio, encontró más linfomas y leucemias en ratas alimentadas con dosis muy altas de aspartamo (equivalentes a tomar entre 8 y 2083 latas de gaseosa dietética al día) (1). No obstante, hubo algunas discrepancias en los resultados. Por ejemplo, el número de casos de cáncer no aumentó con el consumo de mayores cantidades de aspartamo como se hubiera anticipado. Se puede encontrar una declaración de la FDA sobre este estudio en http://www.fda.gov/NewsEvents/Newsroom/PressAnnouncements/2006/ucm108650.htm (solo disponible en inglés).

Posteriormente, el NCI examinó datos del estudio de alimentación y salud "NIH-AARP Diet and Health Study" de más de medio millón de jubilados. El aumento en el consumo de bebidas que contienen aspartamo no se asoció con la presencia de linfoma, de eucemia o de cáncer de cerebro (2).

Acesulfamo de potasio, sucralosa y neotame

Además de la sacarina y del aspartamo, actualmente hay otros tres edulcorantes artificiales que tienen autorización para usarse en los alimentos en Estados Unidos:

  • El acesulfamo de potasio (también conocido como ACK, Sweet One® y Sunett®) fue aprobado por la FDA en 1988 para su uso en categorías específicas de alimentos y bebidas, y luego recibió aprobación en 2002 como edulcorante de uso general (excepto en carnes y carnes de aves).
  • La sucralosa (también conocida como Splenda®) fue aprobada por la FDA como un edulcorante de mesa en 1998, tras lo cual siguió su aprobación como edulcorante de uso general en 1999.
  • El neotame, el cual es similar al aspartamo, fue aprobado por la FDA en 2002 como un edulcorante de uso general (excepto en carnes y carnes de aves).

Antes de aprobar estos edulcorantes, la FDA revisó más de 100 estudios de seguridad que se llevaron a cabo sobre cada edulcorante, incluidos estudios para evaluar el riesgo de cáncer. Los resultados de estos estudios no mostraron evidencias científicas de que estos edulcorantes causan cáncer o de que presentan cualquier otra amenaza para la salud humana.

Ciclamato
Debido a que resultados en ratas indicaron que el ciclamato podría aumentar el riesgo de cáncer de vejiga en seres humanos, la FDA prohibió el uso de ciclamato en 1969. Tras una nueva evaluación de la carcinogenia del ciclamato y el análisis de datos adicionales, los científicos concluyeron que el ciclamato no era un carcinógeno o un cocarcinógeno (una sustancia que aumenta el efecto de una sustancia cancerígena). Con el fin de volver a aprobar el ciclamato se presentó una solicitud de uso como aditivo alimentario con la FDA, pero esta solicitud se encuentra actualmente en suspensión (no está siendo considerada activamente). Las preocupaciones de la FDA respecto al ciclamato no están relacionadas con el cáncer.

¿Dónde se puede encontrar información adicional sobre los edulcorantes artificiales?

Para obtener información sobre edulcorantes artificiales, comuníquese con la FDA en:

10903 New Hampshire Avenue
Silver Spring, MD 20993
1–888–INFO–FDA (1–888–463–6332)
http://www.fda.gov/

Bibliografía selecta
  1. Soffritti M, Belpoggi F, Esposti DD, Lambertini L. Aspartame induces lymphomas and leukaemias in rats. European Journal of Oncology 2005; 10(2):107–116.
  2. Lim U, Subar AF, Mouw T, et al. Consumption of aspartame-containing beverages and incidence of hematopoietic and brain malignancies. Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention 2006; 15(9):1654–1659.
  • Revisión: 5 de agosto de 2009

Este texto puede copiarse o usarse con toda libertad. Sin embargo, agradeceremos que se dé reconocimiento al Instituto Nacional del Cáncer como creador de esta información. El material gráfico puede ser propiedad del artista o del editor por lo que tal vez sea necesaria su autorización para poder usarlo.