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¿Prequntas sobre el cáncer?

Guía para entender y participar en estudios clínicos

  • Actualización: 2 de noviembre de 2012

Qué tipos hay de estudios clínicos

Hay varios tipos de estudios clínicos de cáncer, como son los estudios de tratamiento, de prevención, de exámenes selectivos de detección y de calidad de vida o de cuidados médicos de apoyo  y de cuidados paliativos. Cada tipo de estudio está diseñado para responder a diferentes cuestiones de investigación.

Estudios de tratamiento

La mayoría de los estudios clínicos de cáncer son estudios de tratamiento que incluyen a personas que tienen cáncer. Estos estudios prueban tratamientos nuevos o formas nuevas de usar tratamientos ya existentes, como medicamentos nuevos, vacunas, distintos enfoques a las intervenciones quirúrgicas o a la radioterapia, o combinaciones de diferentes tipos de tratamiento.

Algunos estudios de tratamiento consisten en la evaluación de células cancerosas para encontrar marcadores moleculares específicos que consisten en cambios en ciertos genes o en ciertas proteínas. Estos cambios pueden ayudar a clasificar los cánceres aún más y a encontrar así el tratamiento adecuado. Por esa razón, es importante saber si esos cambios están presentes.

Los estudios de tratamiento están diseñados para responder preguntas tales como:

  • ¿Qué nuevos métodos de tratamiento pueden ayudar a las personas que tienen cáncer?
  • ¿Cuál es el tratamiento más efectivo para las personas que tienen cáncer?
  • ¿Es el nuevo tratamiento tan efectivo como el anterior?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios del tratamiento nuevo?

Estudios de prevención

Los estudios de prevención del cáncer son estudios que incluyen a personas sanas. En la mayoría de los estudios de prevención, los participantes no tienen cáncer, pero sí tienen un riesgo mayor de presentar la enfermedad o, bien, tuvieron cáncer y tienen ahora un riesgo mayor de presentar un cáncer nuevo. Estos estudios examinan los riesgos de cáncer y las formas de reducirlos.

Existen dos tipos de estudios de prevención: estudios de actividades y estudios de sustancias.

Los estudios de actividades (“hacer algo”) se concentran en descubrir si las actividades de las personas— como hacer más ejercicio o comer más frutas y verduras— pueden prevenir el cáncer.

Los estudios de sustancias (“tomar algo”) se concentran en descubrir si la administración de ciertos medicamentos, vitaminas, minerales o complementos alimenticios (o una combinación de estos) puede reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Los estudios de sustancias también se llaman estudios de quimioprofilaxis.

Los investigadores que llevan a cabo estos estudios quieren saber:

  • ¿En qué medida es seguro para una persona tomar cierta sustancia o hacer cierta actividad?
  • ¿Previene el cáncer el método nuevo?

Para obtener información sobre la participación en estudios de prevención, vea el folleto Si piensa que no hay forma de prevenir el cáncer…Conozca los estudios clínicos.

Estudios de exámenes selectivos de detección

El objetivo de los estudios de exámenes selectivos de detección de cáncer es probar formas nuevas de detectar la enfermedad en una etapa inicial, cuando puede ser más fácil tratarla. Un examen selectivo de detección efectivo reducirá el número de muertes que causa el cáncer que está siendo evaluado.

Los investigadores que llevan a cabo los estudios de exámenes selectivos de detección de cáncer quieren determinar si:

  • ¿Salva vidas la detección temprana de la enfermedad antes de que haya síntomas?
  • ¿Es mejor un examen de detección que otro?
  • ¿Se hace mucha gente pruebas y procedimientos de seguimiento innecesarios como consecuencia de haberse hecho exámenes selectivos de detección?

Estudios de calidad de vida, de cuidados médicos de apoyo y de cuidados paliativos

Estos estudios buscan formas de mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer, en especial, quienes presentan efectos secundarios causados por el cáncer y su tratamiento. Por medio de estos estudios, se encuentran formas nuevas de ayudar a las personas a controlar el dolor, los problemas de nutrición, las infecciones, las náuseas y vómitos, los trastornos del sueño, la depresión y otros problemas de salud.

Los estudios pueden poner a prueba medicamentos, como los que ayudan con la depresión o con las náuseas. O, pueden poner a prueba actividades, tales como asistir a grupos de apoyo, hacer ejercicios o hablar con un asesor. Algunos estudios evalúan formas de ayudar a las familias y a quienes cuidan a pacientes a sobrellevar sus propias necesidades, así como también las necesidades de quien tiene cáncer.

Los investigadores que llevan a cabo estos estudios quieren saber:

  • ¿En qué forma se ven afectados los pacientes y sus seres queridos por el cáncer y su tratamiento?
  • ¿Qué puede mejorar la comodidad y la calidad de vida de quienes tienen cáncer?