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Exámenes selectivos de detección del cáncer colorrectal

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Exámenes de detección del cáncer colorrectal

Un ejemplo excelente del poder de la investigación de prevención es el progreso sustancial que hemos logrado en la reducción de la incidencia y muerte por cáncer colorrectal, con nuevos conocimientos que iluminan el camino a incluso mayores reducciones en un futuro cercano.

El cáncer colorrectal, actualmente la segunda causa principal de muerte por cáncer en el país, es a menudo evitable y altamente tratable si se detecta temprano. Desde 1975 hasta 2007, la mortalidad por esta enfermedad disminuyó 40% en los EE. UU. debido a cambios en los factores de riesgo, a un uso mayor de exámenes selectivos de detección y a los avances en el tratamiento. La Red de Modelado de Intervención y Vigilancia del Cáncer (CISNET), patrocinada por la División de Control del Cáncer y Ciencias Demográficas (DCCPS) del NCI, calcula que más de 50% de esta reducción se puede atribuir a los exámenes de detección, incluidas la prueba de sangre oculta en la materia fecal (FOBT), la sigmoidoscopia flexible y la colonoscopia. Estos exámenes selectivos de detección ayudan a reducir la mortalidad por cáncer colorrectal al identificar los cánceres en un estadio inicial y pólipos adenomatosos, que pueden ser los precursores del cáncer colorrectal, para su extracción.

Un gráfico de la incidencia y mortalidad del cáncer colorrectal entre 1975 y 2007

Además de las mejoras en la modificación de los factores de riesgo y el tratamiento, existen importantes oportunidades para mejorar los exámenes selectivos de detección del cáncer colorrectal, mediante un mejor seguimiento de las recomendaciones de exámenes de detección y una mayor precisión de las pruebas de detección. De acuerdo con una encuesta realizada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en 2008, solo 64% de los encuestados de 50 años o más informaron haberse realizado una prueba de sangre oculta en la materia fecal el año anterior o una sigmoidoscopia o colonoscopia en los últimos 10 años. Los factores que probablemente contribuyen a esta falta de cumplimiento total incluyen el acceso limitado a la atención médica asequible, la resistencia a limitaciones alimentarias impuestas antes de los exámenes de detección y el rechazo a las técnicas de limpieza intestinal y a los procedimientos invasivos asociados con la colonoscopia y la sigmoidoscopia.

Debido a que ningún examen de detección del cáncer es 100% preciso, los científicos continúan formulando nuevas pruebas y mejorando las pruebas existentes. En un ár ea de investigación de vanguardia, científicos patrocinados por la Alianza para la Nanotecnología del Cáncer del NCI intentan mejorar la precisión de la colonoscopia usando nanopartículas recubiertas de oro para identificar células cancerosas o precancerosas en las paredes del colon antes de que se forme un crecimiento visible. La luz emitida por el colonoscopio se refleja en las nanopartículas, lo cual permite que las células anormales se destaquen mejor de entre las células normales circundantes. También se está investigando el uso de nanopartículas para suministrar agentes tóxicos a las células cancerosas en el colon.

Otra línea de investigación se centra en el uso de fármacos u otras sustancias para prevenir el cáncer colorrectal, en especial entre personas con alto riesgo de sufrir esta enfermedad. Los estudios clínicos patrocinados por la División de Prevención del Cáncer (DCP), la División de Epidemiología y Genética del Cáncer (DCEG) y la División de Tratamiento y Diagnóstico del Cáncer (DCTD) del NCI, ya han demostrado que los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE), como aspirina, celecoxib y sulindaco (más difluorometilornitina), pueden reducir la incidencia de nuevos pólipos adenomatosos en personas a las que anteriormente se les ha extraído uno o más pólipos. Además, un análisis reciente de datos de cuatro estudios clínicos demostró que la aspirina tomada durante muchos años a una dosis de al menos 75 miligramos por día redujo la incidencia y mortalidad del cáncer colorrectal. Debido a que los AINE están asociados a diferentes efectos adversos, resulta de gran importancia para futuras investigaciones encontrar sustancias preventivas aún más seguras y más efectivas que las ya identificadas.

(Información tomada de Un cambio en la conversación: La inversión de la nación en la investigación del cáncer, 2012)