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  • Publicación: 6 de abril de 2010

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Nuevo estudio relaciona a los índices de utilización de servicios de atención médica más que a la biología con las desigualdades en salud por cáncer colorrectal

Los índices más altos de incidencia y mortalidad por cáncer colorrectal que experimentan los afroamericanos pueden deberse principalmente a las diferencias en la utilización de servicios médicos y en menor proporción a la biología, según un nuevo estudio dirigido por investigadores del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), el cual forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH).

En un estudio que incluyó a más de 60 000 personas que se sometieron a exámenes selectivos para la detección de cáncer colorrectal, los investigadores descubrieron que los negros y los blancos tenían la misma probabilidad de necesitar una colonoscopia de seguimiento después de una sigmoidoscopia de detección, pero era menos probable que los negros realmente se hicieran dicho seguimiento.

Índices más bajos de seguimiento podrían resultar en un retraso del diagnóstico y de tratamiento y en un aumento de la mortalidad. Los resultados de este estudio se publicaron el 6 de abril del 2010en Internet, en Journal of the National Cancer Institute, JNCI y aparecerán en la edición impresa del 21 de abril del 2010.

“Nuestra investigación sugiere que la biología del cáncer colorrectal tal vez no difiere por la raza, al menos en las etapas iniciales de formación del tumor”, comentó el autor, doctor Adeyinka O. Laiyemo, de la División de Prevención del Cáncer del NCI. “En cambio, las diferencias en la utilización de los servicios de atención médica entre las razas pueden desempeñar un papel más importante en las desigualdades en salud por cáncer colorrectal”.

En Estados Unidos, el cáncer colorrectal afecta en forma desproporcionada a los negros, quienes tienen índices más altos de incidencia y mortalidad en comparación con los blancos. Del 2002 al 2006, el índice promedio de incidencia anual para cáncer colorrectal fue 48.6 por cada 100 000 hombres y mujeres blancos, en comparación con 59.9 por cada 100 000 hombres y mujeres negros. Los índices de mortalidad anuales para el mismo período de tiempo fueron 17.7 por cada 100 000 hombres y mujeres blancos, y 25.4 por cada 100 000 hombres y mujeres negros. Varios estudios han encontrado que los negros tienen una probabilidad mayor que los blancos de ser diagnosticados con cáncer colorrectal avanzado, el cual es más difícil de tratar y tiene peores resultados en cuanto a supervivencia.

Sigmoidoscopia; muestra un sigmoidoscopio que se inserta a través del ano y el recto hacia el colon sigmoide. El recuadro interior muestra la imagen de un paciente en camilla al que se le realiza una sigmoidoscopía.Los participantes en este estudio formaron parte del estudio en curso de Exámenes Selectivos de Detección de Cáncer de Próstata, Pulmón, Colon y Recto y Ovario (Prostate, Lung, Colorectal, and Ovarian Screening Trial, PLCO), un estudio multicéntrico, aleatorizado de detección controlado diseñado para evaluar el efecto de los exámenes selectivos de detección en la mortalidad por cáncer. Al comienzo de la parte del estudio sobre cáncer colorrectal, se ofreció a los participantes una sigmoidoscopia flexible de detección, la cual se usa para examinar la parte inferior, o sigmoide, del colon. Las personas en las que se detectaron pólipos o lesiones durante la sigmoidoscopia fueron derivadas a su médico personal para que se hicieran una colonoscopia de seguimiento, cuyo costo no estaba cubierto por el estudio.

En una colonoscopia se examina todo el colon, el cual tiene aproximadamente cinco pies de longitud. Durante una sigmoidoscopia, sólo se ven aproximadamente los últimos dos pies del colon más cercanos al recto. Se recopilaron y revisaron los expedientes de las colonoscopias de seguimiento para determinar quienes se las hicieron. Dichos resultados fueron analizados para determinar si la utilización de la colonoscopia de seguimiento y la probabilidad de adenomas (lesiones precancerosas) o cáncer colorrectal variaban según la raza. En el análisis, para reducir la posibilidad de que otros factores influenciaran el resultado del estudio, los investigadores documentaron la edad, la educación, el sexo, índice de masa corporal, hábitos de tabaquismo, antecedentes familiares de cáncer colorrectal, registros de exámenes selectivos para la detección de cáncer colorrectal dentro de los tres años anteriores, antecedentes personales de pólipos y datos sobre el centro donde se realizaron al participante los exámenes selectivos de detección.Colonoscopia; muestra un colonoscopio que se inserta a través del ano y el recto hacia el colon. El recuadro interior muestra la imagen de un paciente en camilla al que se le realiza una colonoscopia.

De los 60 572 participantes del estudio a los que se les realizó una sigmoidoscopia flexible (57 561 blancos y 3 011 negros) al inicio del estudio, 23.9% de los participantes blancos y 25.5% de los participantes negros tuvieron resultados anormales, como pólipos o lesiones. Entre los participantes con resultados anormales, se realizó una colonoscopia de seguimiento a 72.4% de los blancos y a 62.6% de los negros para determinar si había presencia de cáncer. Los investigadores no encontraron diferencias estadísticamente significativas en la presencia de adenomas, adenomas avanzados o cáncer según la raza. No obstante, cabe destacar que los participantes negros tenían más probabilidad de padecer cáncer en la parte superior del colon, lo cual no se habría notado durante una sigmoidoscopia.

En general, se diagnosticó un total de 156 cánceres colorrectales entre los participantes a los que se les realizó una colonoscopia de seguimiento. La mayoría de los cánceres (75.6%) fueron tumores en estadio I ó II, los cuales se consideran enfermedad en estadio inicial. No hubo diferencia estadísticamente significativa en el riesgo de padecer cáncer colorrectal de acuerdo a la raza.

Entre los participantes blancos, fue más probable que las mujeres y quienes tenían antecedentes familiares de cáncer colorrectal se realizaran una colonoscopia de seguimiento que los hombres o quienes no tenían antecedentes familiares. Entre los participantes negros, quienes tenían antecedentes personales de pólipos en el colon fueron más probables de someterse a una colonoscopia de seguimiento que quienes no tenían tales antecedentes.

Se desconocen las razones detrás de los índices más bajos de seguimiento entre hombres y mujeres negros en este estudio. Es posible que el nivel socioeconómico más bajo haya afectado la utilización de atención médica debido a los costos directos e indirectos de ella, como pagos compartidos y salarios caídos. Aunque los autores no contaron con información directa sobre el nivel socioeconómico de los participantes del estudio, el nivel educativo general, el cual es un indicador del nivel socioeconómico, fue inferior entre los participantes negros que entre los participantes blancos. Además, la necesidad de efectuarse muchas pruebas, incluso la colonoscopia, después de haber obtenido resultados anormales en una sigmoidoscopia de detección, y el costo y la preparación requerida para llevar a cabo esas pruebas, pudieron haber disuadido a algunas personas de realizarse colonoscopias de seguimiento. Por último, la falta de conocimientos sobre la prevención del cáncer entre los participantes y la falta de competencia cultural por parte de los proveedores de cuidados médicos podrían ser obstáculos para la utilización de servicios médicos.

Cuando los autores analizaron el índice de colonoscopias de seguimiento de acuerdo al nivel educativo, observaron diferencias en todos los niveles educativos, pero las diferencias fueron únicamente estadísticamente significativas entre los participantes con educación secundaria o inferior. Debido a que los participantes negros en el estudio PLCO eran, en promedio, más educados y conscientes sobre la salud en comparación con la población general, los autores afirman que sus conclusiones respecto a una menor utilización de los servicios médicos entre los negros puede ser en realidad una subestimación de lo que se vería en la población general.

“Esta investigación sugiere que intervenciones específicas para aumentar el uso de exámenes selectivos de detección en poblaciones minoritarias podrían contribuir en gran medida a reducir las desigualdades en salud por cáncer colorrectal”, afirmó la autora principal, doctora Christine Berg, del Grupo de Investigación de Detección Temprana de la División de Prevención del Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer.

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Para obtener más información sobre la División de Prevención de Cáncer del NCI, vaya a: http://dcp.cancer.gov

Para obtener más información sobre el Estudio de Exámenes Selectivos de Detección de Cáncer de Próstata, Pulmón, Colon y Recto y Ovario (Prostate, Lung, Colorectal and Ovarian (PLCO) Cancer Screening Trial, PLCO), vaya a: http://dcp.cancer.gov/programs-resources/groups/ed/programs/plco

Referencias: Laiyemo AO, Doubeni C, Pinsky PF, Doria-Rose VP, Bresalier R, Lamerato LE, Crawford ED, Kvale P, Fouad M, Hickey T, Riley T, Weissfeld J, Schoen RE, Marcus PM, Prorok PC, Berg CD. Race and Colorectal Cancer Disparities: Healthcare Utilization versus Different Cancer Susceptibilities. April 21, 2010, JNCI, Vol. 102, No. 8.