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  • Publicación: 21 de mayo de 2012
Comunicado de Prensa del NCI

Un estudio indica que la sigmoidoscopia reduce los índices de cáncer colorrectal

Imagen muestra un sigmoidoscopio insertado por el ano y recto dentro del colon sigmoide. Recuadro muestra al paciente en la mesa al hacerse una sigmoidoscopia.Figura 1: Un tubo delgado, luminoso, se inserta por el ano y el recto hasta la parte inferior del colon en busca de zonas anormales. Crédito: Terese Winslow para NCI

La sigmoidoscopia flexible, un examen selectivo de detección menos invasivo y con menos efectos secundarios que la colonoscopia para el cáncer colorrectal, es eficaz para reducir los índices de casos nuevos y de muertes por ese cáncer, según investigación patrocinada por el Instituto Nacional del Cáncer, un componente de los Institutos Nacionales de la Salud. En un estudio que llevó casi 20 años, los investigadores encontraron que la mortalidad general (muertes) por cáncer colorrectal se redujo 26% y que la incidencia (casos nuevos) se redujo 21% como resultado de exámenes de detección con sigmoidoscopia. Estos resultados aparecieron en Internet, antes de la versión impresa, el 21 de mayo de 2012, en la revista New England Journal of Medicine, y se presentaron en la conferencia científica Digestive Disease Week.

La sigmoidoscopia consiste en la exploración de la parte inferior del colon mediante el uso de un instrumento delgado y flexible en forma de tubo, llamado sigmoidoscopio, para ver el ano, el recto y el colon sigmoide (vea la figura 1).  La sigmoidoscopia tiene menos efectos secundarios, requiere menos preparación intestinal y presenta un riesgo menor de perforación intestinal (un evento poco común que ocurre cuando el instrumento de exploración hace un agujero en el intestino) que la colonoscopia, en la cual se usa un tubo igualmente flexible, pero más largo, para ver todo el colon.

Imagen muestra dos pólipos (uno plano y el otro con tallo) dentro del colon. Recuadro muestra foto de un pólipo con tallo (pólipo pedunculado).Figura 2: Pólipos en el colon son tumores que pueden convertirse en cáncer de colon. Pueden ser planos o tener tallos, como en la imagen. Crédito: Teresa Winslow para NCI.
El cáncer colorrectal es la segunda causa principal de muerte relacionada con cáncer en Estados Unidos.  Investigaciones anteriores han mostrado que la incidencia y la mortalidad de cáncer colorrectal se pueden reducir con varios métodos de detección, incluso con análisis de sangre oculta en las heces, FOBT.  Sin embargo, la sigmoidoscopia y la colonoscopia flexibles son más sensibles que el análisis de sangre oculta en heces (FOBT) para detectar pólipos (vea la figura 2) los cuales pueden convertirse en cáncer de colon o de recto.  La extirpación de los pólipos precancerosos, la cual puede hacerse durante una sigmoidoscopia o durante una colonoscopia, reduce el riesgo de padecer cáncer colorrectal.

“El mensaje más importante es que, independientemente de la modalidad que se elija, los exámenes selectivos de detección para el cáncer colorrectal reducen la mortalidad por este tipo de cáncer, y todas las personas de 50 años de edad o más deberán hacerse estos exámenes”, dijo la autora del estudio, doctora Christine Berg, jefa del Grupo de Investigación de Detección Temprana del NCI y jefa de proyecto Estudio de Exámenes de Detección de Cáncer de Próstata, Pulmón, Colorrectal y Ovarios (Prostate, Lung, Colorectal, and Ovarian, PLCO Cancer Screening Trial).

De 1993 a 2001, un total de 154 900 hombres y mujeres de 55 a 74 años de edad fueron asignados aleatoriamente para hacerse un examen de detección con sigmoidoscopia flexible o recibir la atención médica acostumbrada como parte del estudio PLCO.  Las personas en el grupo de atención acostumbrada (es decir el grupo de control) solo recibieron exámenes selectivos de detección si lo solicitaban o si su médico los recomendaba.  Este estudio aleatorizado a gran escala con base en la población fue diseñado para determinar los efectos de los exámenes selectivos de detección en la mortalidad relacionada con cáncer. A los participantes asignados al grupo de sigmoidoscopia flexible se les hizo la exploración solo una vez al momento de ingresar al estudio (como punto de referencia) y nuevamente tres o cinco años después. Se hizo un seguimiento de los participantes durante aproximadamente 12 años para recopilar datos sobre diagnósticos de cáncer y muertes (datos adicionales sobre el estudio PLCO).

Dibujo de los intestinos grueso y delgado con los nombres de varios segmentos, incluso el íleon y el yeyuno del intestino delgado y el colon sigmoide, el colon descendente, el ángulo esplénico, el colon transversal, el ángulo hepático, el colon ascendente y el ciego del intestino grueso. El ano y el recto están también dibujados. Figura 3: Segmentos del tubo digestivo
Los investigadores compararon la mortalidad e incidencia en general del cáncer colorrectal en los dos grupos y también analizaron la incidencia y la mortalidad según la ubicación de los cánceres que se presentaron.  Los cánceres localizados desde el recto hasta una curva en el colon llamada flexura esplénica (vea la figura 3) se definieron como distales, y los cánceres ubicados en el colon transverso hasta el ciego se definieron como proximales.  Aunque la sigmoidoscopia flexible examina solo el recto y el colon sigmoide, los participantes con un resultado sospechoso fueron derivados a una colonoscopia de seguimiento, en la cual se examinarían ambas regiones del colon: la distal y la proximal.

En general, después de un promedio de casi 12 años, los participantes en el grupo de exámenes de detección tuvieron en general una incidencia 21% más baja de cáncer colorrectal y un índice 26% más bajo de mortalidad por cáncer colorrectal que los participantes en el grupo de atención médica acostumbrada. Esto significa que, durante el transcurso de 10 años, si 1000 personas siguieran el protocolo del PLCO de dos exploraciones con sigmoidoscopia, habría aproximadamente tres casos nuevos menos y una muerte menos por cáncer colorrectal que en un grupo similar que no se sometiera a exámenes selectivos de detección regularmente.  La incidencia del cáncer colorrectal distal se redujo 29%, y la mortalidad por cáncer colorrectal distal se redujo 50%, en el grupo de exámenes selectivos de detección.  Si bien no había una disminución estadísticamente significativa en las muertes por cáncer colorrectal proximal, la incidencia de cáncer colorrectal proximal se redujo 14% en el grupo de exámenes selectivos de detección.

“Este es el segundo estudio a gran escala que ha mostrado que la sigmoidoscopia es eficaz para reducir el riesgo de muerte por cáncer colorrectal.  La sigmoidoscopia es menos invasiva que la colonoscopia y presenta un riesgo menor de que el colon sea perforado, lo cual puede hacerla más aceptable para algunos pacientes como examen selectivo de detección”, afirmó el doctor Barnett Kramer, director de la División de Prevención del Cáncer del NCI.  ”Existen varios exámenes selectivos de detección de cáncer colorrectal eficaces, y la prueba de detección más eficaz es la que la gente elije hacerse”.

La exploración por medio de sigmoidoscopia detectó 24% de los cánceres colorrectales que fueron diagnosticados en el grupo de exámenes selectivos de detección.  Otro 60% se detectó por medio de los síntomas o por medio de exámenes selectivos de detección administrados fuera del protocolo del PLCO o se detectaron más de un año después de un examen de detección —el límite para definir un cáncer como detectado mediante exámenes selectivos de detección— en participantes que se sometieron al menos a un examen de detección y 16% del resto se presentó en participantes que fueron asignados al grupo de exámenes de detección pero que nunca se sometieron a dichas pruebas.  De los cánceres colorrectales detectados por medio de exámenes selectivos de detección, alrededor de 83% estaban en el colon distal, en tanto que los cánceres colorrectales distales representaron aproximadamente 53% de los cánceres en personas del grupo de exámenes selectivos de detección que nunca se sometieron a dichas pruebas y cerca de 32% de los cánceres se detectaron en personas que se sometieron a exámenes selectivos de detección pero que cuyos cánceres no fueron detectados mediante estos exámenes.  Los cánceres que fueron detectados por medio de exámenes selectivos de detección tenían más probabilidad de estar en un estadio temprano (75% estaban en estadio I o II) que los cánceres que no fueron detectados por medio de exámenes selectivos de detección (51% estaban en estadio I o II).  Los exámenes selectivos de detección se asociaron con una reducción en la incidencia y en la mortalidad para todos los estadios de cáncer colorrectal distal.  Sin embargo, en el colon proximal, las disminuciones en la incidencia solo se observaron en estadios I, II y III y no hubo impacto en la mortalidad por cáncer colorrectal proximal.

Los investigadores calcularon que si ellos hubieran usado la colonoscopia en lugar de la sigmoidoscopia en este estudio, habrían identificado 16% más cánceres, dos tercios de los cuales habrían sido cánceres proximales.  Sin embargo, no pudieron determinar qué efecto habría tenido esto sobre la mortalidad por cáncer colorrectal proximal.  Ha habido cierta controversia sobre la efectividad de la colonoscopia en la disminución de la mortalidad por cáncer colorrectal en diferentes regiones del colon, y algunos estudios sugieren que es más eficaz contra los tumores distales que contra los tumores proximales. La sigmoidoscopia nunca ha sido comparada directamente con la colonoscopia en un estudio clínico definitivo.

Se observaron resultados positivos falsos con la sigmoidoscopia en 20% de los hombres y en 13% de las mujeres en el grupo de exámenes selectivos de detección; sin embargo, algunos de estos positivos falsos podrían deberse a colonoscopias negativas falsas que se hicieron como secuela a resultados sospechosos de la sigmoidoscopia.  Aproximadamente se pidió a 22% de las personas en el grupo de exámenes selectivos de detección que se hicieran colonoscopias de seguimiento durante la fase de exámenes de detección del estudio.

La División de Prevención del Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer, financió esta investigación bajo contratos con los 10 centros de exámenes de detección de PLCO y con un centro coordinador (N01-CN-25476, N01-CN-25511, N01-CN-25512, N01-CN-25513, N01-CN-25514, N01-CN-25515, N01-CN-25516, N01-CN-25518, N01-CN-25522, N01-CN-25524, y N01-CN-75022).

 

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Un resumen de los resultados del estudio PLCO y las perspectivas al final del estudio fueron publicados recientemente en nuestro blog de noticias en http://benchmarks.cancer.gov.

Un Q & A sobre el PLCO está disponible en http://www.cancer.gov/espanol/noticias/PLCOscreeningQandASpanish.

El Instituto Nacional del Cáncer, NCI, dirige el Programa Nacional de Cáncer y el esfuerzo de los Institutos Nacionales de la Salud para reducir drásticamente el gravamen del cáncer y mejorar las vidas de los pacientes con cáncer y de sus familias, por medio de investigación de la prevención y de la biología del cáncer, de la creación de nuevas intervenciones y de capacitar y proveer mentores a nuevos investigadores. Para obtener más información sobre el cáncer, visite, por favor, el sitio web del NCI en www.cancer.gov/espanol o llame al Servicio de Información sobre el Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer al 1-800-422-6237 (1-800-4-CANCER).

Acerca de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH): Los Institutos Nacionales de la Salud, la dependencia de investigación médica del país, están compuestos por 27 institutos y centros y forman parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU.  NIH es la principal dependencia federal que lleva a cabo y apoya la investigación básica, clínica y médica e investiga las causas, tratamientos y curas tanto de enfermedades comunes como de enfermedades poco comunes. Para obtener más información sobre los NIH y sus programas, visite www.nih.gov

Bibliografía: Schoen RE, Pinsky PF, Weissfeld L, Yokochi LA, Church T, Laiyemo AO, Bresalier R, Andriole GL, Buys SS, Crawford ED, Fouad MN, Isaacs C, Johnson CC, Reding DJ, O’Brien B, Carrick DM, Wright P, Riley TL, Purdue MP, Izmirlian G, Kramer BS, Miller AB, Gohagan JK, Prorock PC, and Berg CD. Colorectal Cancer Incidence and Mortality in the PLCO Screening Trial. NEJM. En Internet, el 21 de mayo de 2012. En versión impresa, el 21 de junio de 2012.