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  • Publicación: 13 de julio de 2011

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Comunicado de prensa del NCI

Un estudio financiado por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) muestra reducción en la mortalidad entre hombres con cáncer de próstata en grado intermedio:

Resultados observados con el uso de terapia hormonal a corto plazo además de radioterapia

 

La terapia hormonal administrada por corto plazo en combinación con radioterapia a hombres con cáncer de próstata en estadio inicial aumentó sus posibilidades de vivir por más tiempo en comparación con el tratamiento de radioterapia sola, de acuerdo con un estudio clínico patrocinado por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI), que forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud. Los investigadores afirman que los beneficios del tratamiento combinado se limitaron principalmente a pacientes con enfermedad de riesgo intermedio y no se observaron en hombres con cáncer de próstata de bajo riesgo. Los resultados fueron publicados en la revista New England Journal of Medicine del 14 de julio de 2011. El estudio lo llevó a cabo el Grupo Oncológico de Radioterapia.

Este estudio aleatorizado, el más grande de su clase, inscribió a cerca de 2 000 hombres con cáncer de próstata de riesgo bajo e intermedio y llevó a cabo un seguimiento de su estado de salud durante más de nueve años en 212 centros en EE. UU. y Canadá. Todos los participantes del estudio tenían cáncer de próstata localizado, o no metastático, y concentraciones de antígeno prostático específico (PSA) en la sangre de menos de 20 nanogramos por mililitro. Las concentraciones de PSA de menos de 20, junto con análisis de sangre normales y una gammagrafía ósea normal, indican que el cáncer es de riesgo bajo o intermedio. Los pacientes fueron asignados aleatoriamente a tratamiento con radiación únicamente o con radiación más terapia de supresión de andrógenos por corto plazo y se usaron fármacos que bajaron drásticamente la producción natural de testosterona, una hormona que propicia el crecimiento del cáncer de próstata.

Además de investigar si los participantes vivieron más tiempo con una terapia en comparación con la otra, los investigadores observaron también si hubo muertes debidas al cáncer de próstata o a alguna otra causa; si el cáncer de próstata se diseminó, y algunos otros resultados.  Los resultados del estudio fueron analizados aún más con respecto a si los pacientes tenían cáncer de riesgo bajo o de riesgo intermedio. Se evaluó el riesgo mediante el uso de varios parámetros, incluida la puntuación de Gleason (el grado del tumor asignado por un patólogo, basándose en un análisis de las muestras de tejido de una biopsia), la concentración de PSA, y el estadio clínico de la enfermedad. Los hombres con riesgo intermedio tenían valores más elevados en la puntuación de Gleason, en la concentración de PSA, y en el estadio clínico en comparación con hombres con riesgo bajo.

Los investigadores informaron que había habido una mejoría estadísticamente significativa en la supervivencia general después de 10 años en el estudio para participantes que recibieron terapia de supresión de andrógenos por corto plazo más radiación en comparación con participantes que recibieron radioterapia únicamente (supervivencia general de 62% en contra de 57%). La radioterapia con terapia de supresión de andrógenos por corto plazo se asoció también a menos muertes relacionadas con cáncer de próstata en comparación con radioterapia sola (8% contra 4% para toda la población del estudio).

“Este estudio tiene un significado importante para el cuidado clínico”, afirmó el autor principal, doctor Christopher U. Jones, de Radiological Associates de Sacramento, California. “Ahora contamos con evidencia científica sólida acerca de cuáles pacientes con cáncer de próstata en estadio inicial se benefician de la terapia de supresión de andrógenos por corto plazo. Esto es importante tanto para un mejor cuidado clínico como para la utilización de recursos de asistencia médica”.

Los índices de cáncer de próstata son más altos entre hombres negros que entre otros grupos raciales y étnicos. Por lo tanto, este estudio reclutó alrededor de 400 hombres afroamericanos, lo que permitió la evaluación por subgrupos raciales. Se observaron beneficios similares de la terapia de supresión de andrógenos por corto plazo en poblaciones blancas y afroamericanas en cuanto a la supervivencia general a 10 años, a la mortalidad específica a la enfermedad, y a las concentraciones de PSA en ascenso después de haber bajado inicialmente debido a la terapia de supresión de andrógenos. La marcada representación de minorías en este estudio permitirá en el futuro llevar a cabo análisis adicionales profundos de los efectos de estas terapias en diferentes poblaciones.

En hombres con enfermedad de bajo riesgo, la terapia de supresión de andrógenos por corto plazo produjo poca mejoría en la supervivencia general a 10 años o específica a la enfermedad. Es posible que, para pacientes con enfermedad de bajo riesgo, se requiera un seguimiento más prolongado a fin de mostrar un beneficio. Sin embargo, dado que la terapia de supresión de andrógenos por corto plazo tiene consecuencias sustanciales en la calidad de vida, entre las que se incluyen los sofocos o bochornos e índices elevados de disfunción eréctil, y que la mortalidad específica a la enfermedad a 10 años fue de 1% en el grupo de estudio que recibió únicamente radiación para hombres con enfermedad de bajo riesgo, los investigadores indicaron que estos resultados no apoyan la adición de la terapia de supresión de andrógenos por corto plazo para cáncer de próstata de bajo riesgo. Los nuevos tratamientos con radiación de dosis alta pueden también hacer que disminuya la necesidad de usar la terapia de supresión de andrógenos en pacientes de bajo riesgo.

“Este tipo de estudio es el criterio de referencia para probar que una terapia, o la combinación de terapias, es más efectiva que otra, y el NCI tiene el firme compromiso de patrocinar y llevar a cabo aún más estudios de este tipo en el futuro”, comentó el doctor Jeff Abrams, director adjunto del Programa de Evaluación de Terapias del Cáncer del NCI. “Siempre es un desafío reclutar a suficientes pacientes en los estudios clínicos, y estamos sumamente agradecidos a los hombres que participaron en este estudio porque estos resultados aportarán beneficios a muchos hombres que se enfrenten al cáncer de próstata”.

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Bibliografía: Jones CU, Hunt, D, McGown DG, Amin MB, Chetner MP, Bruner DW, Leibenhaut, MH, Husain, SM, Rotman M, Souhami L, Sandler, HM, and Shipley WU. Radiation and Short-Term Androgen Deprivation for Localized Prostate Cancer. NEJM.  14 de Julio del 2011.