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4 de enero de 2011 • Volumen 3 - Edición 1

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Edicion Especial

El arte de la diplomacia en la salud: encuentro entre la ciencia y la cultura

En esta edición especial del Boletín del Instituto Nacional del Cáncer, usted conocerá las diversas formas en que el NCI está apoyando los esfuerzos de colaboración internacional en las áreas de investigación, capacitación, comunicación y demás actividades relacionadas con una mejor comprensión del cáncer y el tratamiento de pacientes con esta enfermedad.

Breves

La OLACPD contribuye a los esfuerzos mundiales de investigación clínica del cáncer

El diccionario de cáncer del NCI, un recurso bilingüe con cerca de 7.000 términos


 

Taller sobre el cáncer del NCI ofrece apoyo a periodistas latinoamericanos

Más de 40 comunicadores de cinco países latinoamericanos y los EE. UU. se reunieron en Rio de Janeiro, con el fin de discutir los retos para comunicar la información sobre el cáncer.



 

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Mensaje a los lectores

Nuevo diseño gráfico del Boletín del Instituto Nacional del Cáncer.Le invitamos a que comparta esta publicación con sus amigos, familiares y colegas y nos ayude a continuar nuestra misión de difundir las investigaciones más recientes sobre prevención, tratamiento e información sobre el cáncer.





 

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Los artículos originales en inglés se encuentran disponibles en las páginas del NCI Cancer Bulletin.

El Boletín es una publicación del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), una entidad gubernamental de los Estados Unidos creada en 1937. A través de formación académica y estudios de investigación básica, clínica y biomédica de base poblacional, el NCI realiza y financia investigaciones sobre el cáncer que se espera permitan en un futuro determinar las causas genéticas y ambientales del cáncer, prevenir el cáncer antes de que aparezca, identificar los cánceres que surgen en etapa temprana, eliminar cánceres a través de intervenciones y tratamientos novedosos, y controlar biológicamente aquellos tipos de cáncer que no pueden ser eliminados para poderlos manejar y tratar como enfermedades crónicas.

Para obtener más información sobre el cáncer, llame al 1-800-4-CANCER o visite la página http://www.cancer.gov/espanol.

Cualquier inquietud o pregunta para el equipo del Boletín del Instituto Nacional del Cáncer puede enviarla a nciboletin@mail.nih.gov.

EDICIÓN ESPECIAL: Colaboración mundial

El arte de la diplomacia en la salud: encuentro entre la ciencia y la cultura

> Artículo en inglés

El doctor Jorge Gómez El doctor Jorge Gómez

En esta edición especial del Boletín del Instituto Nacional del Cáncer, usted conocerá las diversas formas en que el NCI está apoyando los esfuerzos de colaboración internacional en las áreas de investigación, capacitación, comunicación y demás actividades relacionadas con una mejor comprensión del cáncer y el tratamiento de pacientes con esta enfermedad. Estas actividades incluyen asimismo las maneras de divulgar información a las personas que tienen un alto riesgo de padecer cáncer. Este tipo de colaboración es de gran trascendencia para el éxito de nuestra labor, debido a que la complejidad del cáncer nos obliga a hacer uso de todas las ideas disponibles que nos permitan enfrentar esta enfermedad de la forma más integral posible.

Esta es una de las razones por las cuales la cooperación a nivel internacional en la investigación clínica se ha convertido en algo de suma importancia para los Estados Unidos. No obstante, además de formar alianzas con organizaciones cuya prioridad principal es la información, los investigadores y las organizaciones deben dedicar tiempo a planificar otros aspectos de sus proyectos que pueden producir resultados sorprendentes, duraderos y de beneficio mutuo.

Los representantes de países desarrollados que se asocian con colegas de naciones menos desarrolladas, en donde la carga del cáncer es con frecuencia muy alta, sirven de embajadores en esos países. En esta función, debemos reconocer que a nuestros colaboradores en las naciones en desarrollo se  les puede dificultar el acceso a tecnologías, sistemas e información que nosotros damos por hecho.

Otro aspecto importante es el protocolo de nuestra colaboración. En otros países puede ser difícil garantizar el seguimiento de muchas de las políticas y salvaguardas que son norma en los NIH y en otras entidades federales estadounidenses para la protección de las personas que participan en las investigaciones clínicas, así como para mantener la integridad y la vigilancia de datos. Debemos animar y fomentar el uso de "mejores prácticas" en las investigaciones que se realizan fuera del país, al igual que lo hacemos dentro de los Estados Unidos.

Además, las interacciones con nuestros colaboradores extranjeros deben realizarse con el mayor respeto a las costumbres, cultura e idiosincrasia de cada país, tanto a nivel local, regional y nacional, y se deben seguir sus leyes y regulaciones. Todo proyecto ofrece la oportunidad de mejorar la infraestructura y capacidad de investigación de cada país, como es el ejemplo de los repositorios de muestras biológicas. Más aún, nuestras interacciones se deben basar en el respecto profesional mutuo, ya que nuestros colegas extranjeros son un componente integral de los equipos de trabajo. Esto debe ser evidente en las etapas de planeación, implementación, análisis de datos y publicación de artículos.

En resumen, estas colaboraciones deben contribuir a la ciencia, pero también deben fortalecer las relaciones entre los países, aumentar la capacidad de investigación de ambas naciones y servir de modelo a seguir.

¿Cuál es un ejemplo de este tipo de colaboración? A principios del mes de noviembre pasado, la Red de Investigación del Cáncer de los Estados Unidos y América Latina dio un excelente ejemplo de colaboración con el lanzamiento de un nuevo proyecto piloto sobre el cáncer de mama.

El estudio, que contará con personal de más de 20 hospitales e instituciones de investigación en Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay, tiene el objetivo de caracterizar la distribución de perfiles moleculares en mujeres latinoamericanas que tienen cáncer de mama en estadios II o III. Estos investigadores determinarán la correlación entre los perfiles moleculares de los tumores de estas mujeres y su respuesta a la terapia neoadyuvante.

Ya sabemos que el cáncer de mama tiene muchos subtipos con características genéticas y clínicas diferentes. También se conoce que el cáncer de mama es menos frecuente en las mujeres latinoamericanas que en las de países desarrollados. Lo que aprendamos sobre la genética, los perfiles moleculares y las respuestas clínicas de las mujeres en este estudio nos ayudará a comprender mejor la forma de categorizar el cáncer de mama, así como a determinar los tratamientos más eficaces para los diferentes subtipos de esta enfermedad.

El arte de la diplomacia en materia de salud se observa claramente en los detalles que dieron luz a este proyecto. El diseño, el protocolo clínico, los consentimientos informados y los formularios de reporte de casos de estudio se crearon en colaboración con los socios internacionales, a través de comités que reunieron expertos en las disciplinas de salud pública, asuntos internacionales, administración, jurisprudencia y economía. Los colaboradores participaron en talleres y seminarios en línea y contribuyeron a la creación de procedimientos estándar de recolección de muestras biológicas, patología, evaluación de biomarcadores y análisis de la respuesta de los pacientes a la terapia.

Aunque algunos países cuentan ya con biobancos y sistemas de informática, los cinco países participantes establecerán estas infraestructuras en sus propios países siguiendo las prácticas recomendadas para el almacenamiento de muestras recolectadas, así como para la planificación y el uso de sistemas de bioinformática.

En esencia, estamos mejorando la infraestructura de investigación de estos países, de tal manera que puedan realizar estudios clínicos en el futuro en los cuales incorporen las tecnologías genómicas y aplicadas más avanzadas que se están convirtiendo en práctica estándar en los Estados Unidos y otros países desarrollados.

Mejorar la infraestructura es solo un elemento de la buena diplomacia en los esfuerzos de colaboración internacional. (Vea otros ejemplos en el recuadro). La meta es tratar a nuestros colaboradores como socios al mismo nivel y ofrecer recursos para mejorar el desarrollo de las áreas en las que no están tan avanzados, como la capacitación o las tecnologías aplicadas. 

A medida que sigamos forjando estas colaboraciones, se debe continuar haciendo énfasis en la ciencia y en los beneficios potenciales para los pacientes con cáncer y los médicos que los atienden. Esta es la distinción entre el elitismo y el liderazgo; esto es lo que constituye una verdadera colaboración.

Dr. Jorge Gómez
Director, Director de la Oficina para el Desarrollo de Programas de Cáncer en América Latina

Cómo fortalecer las colaboraciones de investigación
  • Evaluar las capacidades de los socios aprendiendo su cultura, su sistema de atención médica y las redes de investigación locales.
  • Fomentar las relaciones personales con los colaboradores para reforzar el compromiso institucional.
  • Comunicarse en forma culturalmente apropiada. El idioma es solo una barrera técnica, la barrera real es cómo comunicarse en forma que se respete la cultura y las costumbres del otro país.
  • Aprovechar cualquier oportunidad para la capacitación, el intercambio de información y la educación en cada país.
  • Dejar como legado una estructura que continúe el servicio a las instituciones, los investigadores y los pacientes.
  • Crear oportunidades que permitan el intercambio de científicos investigadores a través de visitas cortas y a todo nivel.
  • Crear planes para el manejo y análisis de datos en colaboración con investigadores extranjeros.
  • Acordar de antemano las políticas sobre la publicación de datos, autoría de materiales y presentación de los mismos en conferencias nacionales e internacionales. Esto ayudará a crear condiciones de igualdad que servirán de base para la confianza y el respeto mutuos.
  • Incluir en los presupuestos de planeación, dinero para viajes así como para otras formas de colaboración.
  • Garantizar que se sigan las respectivas leyes y regulaciones del país. Deben seguirse las normas y regulaciones de la Oficina para la Protección de Personas en Investigaciones Clínicas, al igual que las políticas y regulaciones del Comité de Ética de Investigación Cínica local. 

EDICIÓN ESPECIAL: Colaboración mundial

Taller sobre el cáncer del NCI ofrece apoyo a periodistas latinoamericanos

> Artículo en inglés

Más de 40 periodistas y profesionales de la comunicación de cinco países latinoamericanos y los Estados Unidos se reunieron el 11 y 12 de noviembre pasados en Rio de Janeiro, Brasil, con el fin de discutir los retos para comunicar información del cáncer y noticias relacionadas con las investigaciones sobre esta enfermedad. El evento titulado "Los Medios y la Investigación del Cáncer: Taller Interamericano de Periodismo Científico”, fue patrocinado por el Grupo de Comunicaciones Multiculturales e Internacionales de la Oficina de Comunicaciones y Educación del NCI.

El taller, que también recibió patrocinio del Instituto Nacional del Cáncer de Brasil (INCA) y la Fundación Susan G. Komen for the Cure, contó con participantes de Argentina, Brasil, Chile, México, Uruguay y los Estados Unidos. Estos países, junto con el NCI e investigadores de los EE. UU. forman parte de la Red de Investigación del Cáncer de los Estados Unidos y América Latina (US-LA CRN), creada en el 2009. Los participantes del taller asistieron a ponencias de expertos latinoamericanos y estadounidenses sobre la forma de hacer cubrimiento periodístico y evaluar los estudios de investigación del cáncer, las nuevas tecnologías utilizadas en la investigación de esta enfermedad y sus tratamientos, así como las actualizaciones sobre las iniciativas de la US-LA CRN. Esta reunión también ofreció amplias oportunidades de socializar con colegas e intercambiar información sobre las lecciones aprendidas.

Cláudia Collucci, una participante brasilera con 20 años de experiencia en periodismo de salud, que incluye un periodo como reportera del periódico Folha de São Paulo, se mostró gratamente impresionada por la calidad de las presentaciones, especialmente las relacionadas con la investigación clínica. “Los periodistas en realidad necesitan herramientas para evaluar mejor los estudios sobre el cáncer”, indicó. “El intercambio de experiencias con periodistas de otros países también nos ayudó a hacer una autoevaluación de nuestro trabajo y aprender otras formas de reportar los temas relacionados con el cáncer”.

Un panel de expertos habla sobre la forma de comunicar los resultados de las investigaciones sobre el cáncer al público y comparte las lecciones aprendidas. Un panel de expertos habla sobre la forma de comunicar los resultados de las investigaciones sobre el cáncer al público y comparte las lecciones aprendidas.

Collucci participó en el panel de discusión “La ciencia y los medios de comunicación: Cómo comunicar al público la información sobre el cáncer”. El panel se concentró en los retos especiales para informar al público sobre las investigaciones más recientes en un idioma no técnico que se pueda entender y que tenga en cuenta el impacto a nivel personal y social del cáncer. Mar Gonzalo López, periodista de la agencia de noticias española EFE, dijo: "Yo siempre trato de escribir con claridad y no usar muchos términos técnicos, así como de aportar solo un poco de información que todo el mundo pueda entender fácilmente. Para guiarme, siempre me pregunto si mi madre podría entender lo que estoy escribiendo con tan solo leer una vez el artículo".

Los periodistas en América Latina, al igual que en los Estados Unidos, se asesoran de expertos de las universidades e instituciones de investigación nacionales para que les ayuden a interpretar los resultados más recientes de las investigaciones sobre el cáncer. El Gerente de Proyecto de la División de Comunicaciones y Relaciones Públicas del INCA, Walter Zoss comentó, “Nuestro Instituto es conocido por los medios de comunicación en Brasil como el centro de referencia para obtener información sobre el cáncer. Fomentamos una relación sólida y continua con periodistas de todos los medios [televisión, prensa, radio e Internet].”

Existe una necesidad crítica de fuentes creíbles de información para reportar sobre asuntos médicos en América Latina, explicó Collucci. “Enfrentamos un gran reto al tratar de conseguir fuentes confiables de expertos que no tengan conflictos de interés”.

Un papel similar, en relación con la educación de los pacientes, lo cumplen las instituciones educativas en Latinoamérica, como es el caso de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile, explicó Ana María Bolumburo, coordinadora de comunicaciones de la US-LA CRN. “Producimos materiales sobre atención al paciente y prevención de enfermedades”, entre ellos, un  boletín mensual de noticias “con material informativo fácil de entender para enseñarle a las personas a cuidar su salud”, dijo.

Los periodistas entrevistaron al doctor Jorge Gómez en el taller para saber más acerca del proyecto patrocinado por el NCI sobre el cáncer de mama en América Latina. El doctor Jorge Gómez de la Oficina para el Desarrollo de Programas de Cáncer en América Latina del NCI, habla con periodistas del taller sobre el nuevo proyecto del cáncer de mama.

Nelvis Castro, directora adjunta de Comunicaciones Internacionales y Multiculturales del NCI, indicó que el taller “tuvo éxito tanto en aumentar la comprensión de los participantes sobre los diferentes aspectos de la investigación del cáncer, así como en ofrecer recursos y herramientas que puedan utilizar en el futuro”. Los periodistas latinoamericanos “estuvieron muy interesados en la sesión sobre cómo evaluar los estudios de investigación del cáncer y cómo reportar los resultados de las investigaciones, especialmente en lo relacionado con la aplicación de criterios para evaluar las noticias sobre este tema", dijo; y añadió que "aprender a evaluar la cobertura de otros medios sobre las investigaciones del cáncer ayuda a que los periodistas afinen sus destrezas para reportar temas sobre el cáncer en forma precisa, eficaz y responsable".

El taller ofreció a los participantes la oportunidad de intercambiar información sobre las mejores prácticas y así como contactos de fuentes fidedignas y relevantes que puedan ayudarles a manejar los temas científicos. También sirvió de oportunidad para que los reporteros y editores aprendieran más sobre el nuevo estudio del cáncer de mama de la US-LA CRN en Latinoamérica, anotó Castro. Una de las presentaciones sobre el estudio en el taller ya ha generado cobertura en El Mercurio, uno de los periódicos más grandes de Chile.

El NCI y la US-LA CRN están planeando realizar actividades de seguimiento que brinden apoyo a las comunicaciones sobre el cáncer, como talleres de capacitación similares para profesionales de la comunicación en instituciones de investigación, hospitales y ministerios de salud. También se tiene pensado llevar a cabo sesiones de capacitación sobre medios de comunicación para los coordinadores nacionales de la US-LA CRN en América Latina y establecer una red de periodistas para que continúen con el diálogo y el intercambio de información entre los Estados Unidos y América Latina.

—Bill Robinson y Meghan Byrne

Herramientas para los comunicadores

El NCI dispone de numerosos recursos para ayudar a los periodistas y educadores en temas de salud de todo el mundo a entender y divulgar las noticias sobre las investigaciones del cáncer. Estos son algunos ejemplos:

  • El NCI cuenta con el Banco de datos de información de cáncer (PDQ), una recopilación de sumarios de base científica sobre una gran variedad de temas, entre ellos, la prevención, la detección y el tratamiento del cáncer, la genética, los cuidados médicos paliativos y de apoyo para personas afectadas por esta enfermedad y tópicos como la medicina complementaria y alternativa. Muchos de los resúmenes se ofrecen en dos versiones: para pacientes y profesionales de la salud. Todos los resúmenes sobre tratamientos y cuidados paliativos y de apoyo, tanto para pacientes como médicos, se encuentran disponibles en español.
  • El Servicio de Información sobre el Cáncer del NCI brinda información general sobre el cáncer en el teléfono 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237) en los Estados Unidos, o a través de correo electrónico o postal. Los especialistas en información pueden responder preguntas en inglés y español.
  • La Oficina de Relaciones con los Medios de Comunicación del NCI tiene un centro de noticias en donde se anuncian los próximos seminarios y eventos, así como otros recursos útiles para los medios de comunicación.
  • El Programa de Alcance Multicultural del NCI para los Medios de Comunicación es un recurso para periodistas que buscan información sobre el cáncer y estudios de investigación. Este programa ofrece materiales educativos, apoyo para comunicar mensajes culturalmente adecuados a diferentes tipos de público y ayuda a buscar fuentes que puedan ser entrevistadas para notas periodísticas. Las personas interesadas se pueden contactar con esta oficina llamando al 301-496-9096 (teléfono en Estados Unidos) o enviando un correo electrónico a ncimulticultural@mail.nih.gov. Algunos materiales están disponibles por Internet.
  • El NCI ofrece sinopsis de resultados empíricos tanto en inglés como en español obtenidos de la Encuesta de Tendencias Nacionales sobre Información de Salud (HINTS). La HINTS fue creada para ayudar a los profesionales de la comunicación a entender la forma en que los cambios en el entorno de las comunicaciones pueden influir en el entendimiento del público sobre el cáncer. La encuesta se realiza en inglés y español, y recientemente se hizo en Puerto Rico.

EDICIÓN ESPECIAL: Colaboración mundial

Cuerpos de especialistas en cáncer: un concepto para la formación de capital humano

> Artículo en inglés

Un editorial reciente de la revista New England Journal of Medicine destacó un hecho poco divulgado sobre la salud mundial: de continuar las tendencias actuales en la incidencia del cáncer, hacia el 2020 la mayoría de los casos de cáncer se registrarán en el mundo en desarrollo.

Esta proyección amenaza con saturar y desbordar la infraestructura sanitaria de las naciones subdesarrolladas, donde los médicos a veces no tienen ni siquiera acceso a los medicamentos de quimioterapia más básicos o a equipos de radioterapia. Además, estas naciones a menudo sufren de una “fuga de cerebros”, ya que sus médicos e investigadores abandonan sus países natales para buscar mejores oportunidades y financiamiento para su trabajo en el extranjero. “Creo que el capital humano a menudo puede ser un factor muy difícil de obtener y conservar”, dijo el doctor Norman Coleman, director adjunto del Programa de Investigación en Radioterapia (RRP) de la División de Tratamiento y Diagnóstico del Cáncer del NCI.

Desde el 2000, el doctor Coleman y el doctor Bhadrasain Vikram, titular de la División de Radioterapia Oncológica del RRP, han estado trabajando en torno a la idea de un Cuerpo de Especialistas en Cáncer (CEC) —un equipo de profesionales de la salud que dediquen un porcentaje de su tiempo laboral a ser mentores de investigadores y médicos que atienden a pacientes con cáncer en el mundo en desarrollo y a ayudar a aquellos que deseen volver a sus países con la esperanza de establecer programas de primer nivel.

Los sistemas de telemedicina permiten la colaboración médica en tiempo real desde distintos continentes. Los sistemas de telemedicina como el TELESYNERGY®, en esta foto, permiten la colaboración médica en tiempo real para la atención de pacientes desde distintos continentes.

Compromiso a futuro

La idea de formar un equipo con un compromiso a largo plazo es lo que distingue al CEC de otros programas de mentoría, explicó el doctor Vikram. “Muchas veces, la gente va y dicta una o dos conferencias y tal vez pasa unos cuantos días en algún sitio. Pero para causar un gran impacto y seguir progresando, hay que mantener un compromiso de años”, sostuvo. “Lo que se necesita es un medio sustentable por el cual el tiempo dedicado a la mentoría sea parte de la propia carrera profesional”, resaltó el doctor Coleman. “El voluntariado y las donaciones en especie son bienvenidos, pero es crucial un compromiso duradero”.

Los dos oncólogos radiólogos vislumbran un financiamiento para los mentores de CEC que provenga de subvenciones aprobadas por expertos, por las cuales competirían individuos e instituciones a través de mecanismos de concurso similares a los que rigen para el otorgamiento de fondos convencionales para la investigación. Los fondos que asignan los NIH en una subvención para un médico o investigador a tiempo completo regular podrían financiar a alrededor del 20 por ciento del tiempo profesional de cinco mentores de CEC y ofrecer apoyo económico e institucional para sus actividades de mentoría.

“De esta manera, la mentoría sería una actividad profesional legítima, algo valorado por la institución a la que pertenece el mentor, una suerte de ‘Cuerpos de Paz para el Cáncer’ y los mentores no tendrían que hacer su labor solo por las noches o los fines de semana”, dijo el doctor Coleman. “Esto es lo que pasa actualmente: la gente usa sus vacaciones, sus fines de semana; dedica todo su tiempo libre a estos proyectos y termina agobiada por el exceso de trabajo”, prosiguió.

La moderna tecnología de la telemedicina, como la que se adoptó en el 2004 con el apoyo del NCI y del Centro Oncológico Rey Hussein en Amman, la capital jordana, haría posible que los mentores coordinen sus actividades como revisión de historias clínicas consultas y control de calidad sin viajar muy lejos, explicó el doctor Coleman. La inversión en tecnología infraestructural también podría ser aprovechada por los médicos de otras áreas, como diabetes y enfermedades cardiovasculares; a lo mejor se ampliaría el concepto a Cuerpos Médicos Especializados, agregó. Otros grupos de investigación han propuesto un concepto similar de servicio académico.

Las instituciones interesadas en contar con mentores tendrían que aportar la inversión local, como instalaciones y personal. Socios internacionales como la Red Internacional para el Tratamiento y la Investigación del Cáncer, el Centro Internacional Fogarty de los NIH y los centros oncológicos de Singapur, Irlanda, Canadá, Suiza e Israel, han expresado su interés en participar en el CEC, pero por el momento el proyecto se encuentra en su etapa de planificación.

Una solución gemela

Para demostrar el valor de este concepto, el RRP ha puesto en marcha un "proyecto gemelo" que conecta a pares internacionales de mentores y educandos con las oportunidades de financiamiento adecuadas. Estos pares de investigación se identificaron a través de una convocatoria hecha por la Sociedad Americana de Oncología Clínica, la Unión Internacional contra el Cáncer y otros grupos profesionales. De los 50 equipos interesados, seis pares colaboran con los doctores Vikram y Maithili Daphtary, un contratista del RRP y coordinador del CEC, para determinar las subvenciones que pueden solicitar.

Uno de estos pares de investigadores que colaboran en el proyecto gemelo está integrado por el doctor Lorenzo Leoncini, de la Universidad de Siena, en Italia, y el doctor Joshua Nyagol, de la Universidad de Nairobi, en Kenya. Ambos se reunieron por primera vez en Kenya durante una visita del doctor Leoncini al Hospital de Nairobi. Posteriormente, el doctor Nyagol se doctoró en patología diagnóstica molecular y cuantitativa bajo la supervisión del doctor Leoncini, en la Universidad de Siena.

Los dos científicos se mantuvieron en contacto y están planeando un proyecto de colaboración para estudiar la influencia directa de virus como el VIH, el virus de Epstein-Barr y el virus del herpes humano 8 en la patogénesis de los agresivos linfomas de células B, que tienen una prevalencia en África. Su investigación examinará la expresión de los biomarcadores asociados a los virus, como las características de expresión del microARN, y determinará si los virus tienen una función oncogénica indirecta al alterar el sistema inmunitario. “Los resultados del estudio propuesto pueden llevar a la identificación de nuevas dianas para tratamientos”, dijo el doctor Leoncini.

En Kenya, los investigadores ya han recogido bioespecímenes de varios pacientes, pero dada “lo heterogeneidad en la manifestación de la enfermedad y sus patrones en la gente de distintas regiones, esperamos en un futuro cubrir la totalidad de África Oriental para inscribir a más pacientes en el estudio”, indicó el doctor Nyagol.

Otro par de investigadores que trabaja en el proyecto gemelo son el doctor Yoichi Watanabe, de la Universidad de Minnesota, y su colega el doctor Shanmugam Senthilkumar, del Hospital Guvernamental Rajaji y la Facultad de Medicina de Madurai, en la India. El doctor Watanabe patrocinó al doctor Senthilkumar en un programa internacional de becas para la investigación del cáncer a través de la Unión Internacional para el Control del Cáncer  en el 2008, cuando el doctor Senthilkumar trabajaba en su tesis doctoral en física médica.

“Una de las realidades del hospital del doctor Senthilkumar en Madurai fue que la institución solo tenía un obsoleto equipo de radioterapia, pero daba tratamiento a más pacientes que la mayoría de las clínicas oncológicas en los Estados Unidos”, dijo Watanabe. Ambos comenzaron a planificar maneras económicas de mejorar la radioterapia en Tamil Nadu, el estado natal del doctor Senthilkumar.

Los científicos decidieron combinar una novedosa tecnología sensora de movimiento desarrollada por el doctor Senthilkumar, con la terapia de arco tridimensional, utilizando una fuente radioactiva (Cobalto-60) que es fácil de adquirir y ampliamente utilizada en la India. Con la terapia de arco en tridimensional, “hasta el más mínimo movimiento de un paciente durante el tratamiento afecta significativamente la precisión de la administración de la radiación. El dispositivo desarrollado por el doctor Senthilkumar puede detectar el movimiento del paciente durante el tratamiento y suspender automáticamente la radiación para hacer los reajustes necesarios”, explicó el doctor Watanabe. “Este sistema deberá dirigir la radiación a un tumor con una gran precisión, como en las tecnologías más avanzadas que se utilizan en los Estados Unidos”.

Ambos investigadores esperan obtener financiamiento para crear y probar un sistema piloto en el hospital gubernamental de Rajaji con el fin de determinar si funciona tal como lo han ideado y si puede ser utilizado por otros hospitales comunitarios de la región.

Estos dos proyectos internacionales son un ejemplo de la manera en que una relación práctica entre mentor y educando podría influenciar la investigación del cáncer no solo en una institución individual, sino en todo un país y más allá de sus fronteras. “Un programa como el CEC podría convertir a un centro de reciente creación en una plataforma de formación e investigación para toda la región”, dijo el doctor Coleman. “De tal manera que un médico podría volver a su país no solo para hacerse cargo de un centro, sino para establecer una empresa integral y ser parte de una solución de gran importancia para el continuo problema de la falta de cuidados médicos sostenibles para las poblaciones desatendidas”, explicó.

—Sharon Reynolds

EDICIÓN ESPECIAL: Colaboración mundial

Recursos internacionales del NCI para la investigación del cáncer

> Artículo en inglés

Investigación clínica y básica

Consorcio sobre Neoplasias Malignas por Sida (AMC)
(AIDS Malignancy Consortium, AMC)
Este consorcio está conformado por un grupo de estudios clínicos fundado en 1995 y patrocinado por el NCI para prestar apoyo a la realización de estudios clínicos innovadores sobre neoplasias malignas asociadas al VIH. En la actualidad, el AMC está compuesto de ocho sedes principales a nivel nacional, cuatro sedes principales a nivel internacional y varias oficinas afiliadas que trabajan con pacientes en estudios clínicos del AMC. Esta actividad cuenta con el apoyo de la Oficina de Neoplasias Malignas Asociadas al VIH y Sida (OHAM) del NCI.

Acceso Rápido al Diseño de Intervenciones Preventivas (RAPID)
(Rapid Access to Preventive Intervention Development, RAPID)
RAPID pone los recursos de la División de Prevención del Cáncer (DCP) del NCI a disposición de los investigadores de instituciones académicas o afiliados a dichas instituciones, entre los que se encuentran científicos en el Reino Unido, Japón e India, que realizan investigaciones sobre el desarrollo de fármacos en las etapas preclínicas y a comienzos de la etapa clínica.

Banco de Muestras de Tejidos de Chernóbil (CTB)
(The Chernobyl Tissue Bank, CTB)
El CTB es un banco de muestras de cáncer de tiroides, mantenido en colaboración con otros centros, que fue creado como resultado del desastre mundial de Chernóbil y que recibe el apoyo del NCI, la Comisión Europea y la Fundación de Salud Sasakawa Memorial de Japón. Entre los socios del proyecto están Rusia y Ucrania. El CTB constituye la colección más grande de muestras caracterizadas de alta calidad para la investigación aplicada del cáncer de tiroides y la evaluación de los efectos de la exposición ambiental en el riesgo de contraer un tipo de cáncer específico. Este banco ha obtenido en forma exitosa muestras de cáncer de tiroides provenientes de personas de las áreas afectadas por la radiación producida por el accidente en Chernóbil en 1986; también contiene muestras de tejidos tomadas posteriormente en participantes nacidos después de diciembre de 1986 que no estuvieron expuestos a la lluvia de yodo radiactivo. Todos los casos documentados en el CTB son revisados por un panel de patólogos de renombre internacional. Por lo que cada muestra se documenta con información patológica y datos clínicos restringidos. Los investigadores tienen acceso a las muestras, mientras son revisadas y aprobadas por un panel de revisión externa y el comité directivo.

Consorcio de Cohortes
(Cohort Consortium)
El Consorcio de Cohortes es un esfuerzo de colaboración a nivel internacional entre investigadores del NCI e investigadores externos responsables de 41 cohortes con financiación independiente, que cuenta con más de 4 millones de participantes en todo el mundo. El NCI creó esta asociación para abordar la necesidad de colaboraciones a gran escala que puedan agrupar la enorme cantidad de datos y muestras biológicas necesarias para realizar una amplia variedad de estudios sobre el cáncer. La División de Epidemiología y Genética del Cáncer (DCEG) del NCI es una de las organizaciones socias de esta iniciativa.

Consorcio sobre el Cáncer de Mama y de Próstata
(The Breast and Prostate Cancer Consortium)
Este es un esfuerzo  iniciado por el Consorcio de Cohortes del NCI a través del cual los investigadores buscan los determinantes genéticos de los cánceres de mama y de próstata. Se están evaluando las variaciones genéticas en 50 genes asociados a hormonas esteroides y actividades del factor de crecimiento insulinoide en una serie de cohortes internacionales para determinar los factores de predisposición genética en estos genes y el riesgo de enfermedad.

Programa de Investigación Epidemiológica y Genética (EGRP)
(Epidemiology and Genetics Research Program, EGRP)
El EGRP presta apoyo a un número creciente de consorcios de investigación nacional e internacional que se concentran en las investigaciones multidisciplinarias y aplicadas sobre cánceres frecuentes y raros. Incluyen estudios de cohortes, de casos y controles y familiares. Este programa cuenta con el apoyo de la División de Control del Cáncer y Ciencias de la Población del NCI.

Bases Internacionales de Datos Epidemiológicos para Analizar el Sida (IeDEA)
(International epidemiological Databases to Evaluate AIDS, IeDEA)
La IeDEA establece centros regionales internacionales para la recolección y unificación de datos, al igual que crea consorcios de investigación internacionales para abordar las preguntas específicas y crecientes sobre la investigación del VIH y sida. La Oficina de Neoplasias Malignas Asociadas al VIH y Sida (OHAM)  del NCI colabora con otros institutos en este esfuerzo.

Iniciativa de Estudios Adicionales sobre la Asociación del Genoma Completo
(Post Genome-Wide Association Initiative)
El NCI ha concedido cinco acuerdos de cooperación para la realización de proyectos de investigación multidisciplinarios con el fin de aprovechar los estudios existentes de asociación del genoma completo (GWAS) y acelerar nuevos descubrimientos. Este programa cuenta con el apoyo de la División de Control del Cáncer y Ciencias de la Población del NCI.

 Bioinformática

ArrayTools - Subdivisión de Investigaciones Biométricas (BRB)  
(Biometric Research Branch (BRB) - ArrayTools)
Programa informático para el análisis de datos de microchip de ADN creado por la Subdivisión de Investigaciones Biométricas (BRB), la cual se encarga del área de estadísticas y biología matemática de la División de Diagnóstico y Tratamiento del Cáncer (DCTD). Cuenta con más de 9.000 usuarios registrados en más de 70 países del mundo.

Red de Información Biomédica sobre el Cáncer (caBIG®)
(cancer Biomedical Informatics Grid (caBIG®)
La caBIG® conecta a la comunidad de investigadores del cáncer, que incluye un creciente grupo de colaboradores internacionales. En la actualidad, 16 países están usando o evaluando las herramientas y tecnologías de caBIG® para facilitar la cooperación en las investigaciones biomédicas. El Centro para Bioinformática del NCI creó la caBIG®.

 Formación de capacidad e infraestructura

Programa de Centros de Investigación del Sida (CFAR)
(Centers for AIDS Research (CFAR) Program)
El NCI, en cooperación con otras áreas de los Institutos Nacionales de Salud, otorga subvenciones para establecer y mantener varios Centros de Investigación del Sida (CFAR) que realizan investigaciones sobre prevención, detección y tratamiento del VIH, sida  y neoplasias malignas relacionadas con el sida, en países como Brasil, Kenia, Sudáfrica, Uganda e India. Los CFAR reciben apoyo de la Oficina de Neoplasias Malignas Asociadas al VIH y Sida (OHAM).

Consorcio sobre el Cáncer entre el NCI, Irlanda e Irlanda del Norte (AICC)
(Ireland-Northern Ireland-NCI Cancer Consortium, AICC)
El AICC sirve de enlace entre los gobiernos de los Estados Unidos y de ambas partes de la isla con el fin de reducir la incidencia y mortalidad por cáncer en la Isla de Irlanda, cuyas tasas de cáncer se encuentran entre las más altas del Hemisferio Occidental. El AICC está a cargo de la Oficina de Relaciones Internacionales.

Consorcio del Medio Oriente para el Cáncer (MECC)
(Middle East Cancer Consortium, MECC)
El MECC se estableció hace 14 años como una alianza especial entre los Estados Unidos y los Ministerios de Salud de Chipre, Egipto, Israel, Jordania, la Autoridad Nacional Palestina y Turquía. El MECC es administrado por la Oficina de Relaciones Internacionales.

Oficina para el Desarrollo de Programas de Cáncer en América Latina (OLACPD)
(Office of Latin American Cancer Program Development, OLACPD)
La OLACPD, una asociación innovadora entre el NCI y el Centro Internacional Fogarty, surgió como una oportunidad de prestar apoyo y mejorar las investigaciones sobre el cáncer en América Latina.

Red de Investigación del Cáncer de los Estados Unidos y América Latina
(United States-Latin America Cancer Research Network)
En un principio, la red solo incluye Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay, y su objetivo es lograr un entendimiento más integral de la situación actual del cáncer y sus efectos en la región, así como de la investigación del cáncer y las infraestructuras de atención médica de esta enfermedad. También tiene la función de establecer relaciones de colaboración que sirvan de apoyo para las investigaciones y estudios clínicos de gran calidad.

Oficina de Programas sobre el Cáncer en China (OCCP)
Office of China Cancer Programs, OCCP)
La OCCP fomenta, apoya y da información para la creación de proyectos de investigación colaborativa entre científicos, equipos de investigación e instituciones de los Estados Unidos y China con el fin de acelerar los avances contra el cáncer.

 Prevención y control del cáncer

Alianza Ruso Americana sobre el Cáncer (ARCA)
(American Russian Cancer Alliance, ARCA)
La ARCA reúne científicos y médicos de la Federación Rusa y los Estados Unidos, entre los que se encuentra personal del NCI, con el fin de intercambiar puntos de vista y lograr un mayor entendimiento de la carga que representa el cáncer. Esta asociación concentra su atención en dos áreas principales de investigación sobre el cáncer: radioinmunoimaginología y radioinmunoterapia, y control del tabaco.

Iniciativa Mundial de Salud de la Mama (BHGI)
(Breast Health Global Initiative, BHGI)
Con el fin de mejorar los desenlaces clínicos del cáncer de mama en países de medianos y bajos recursos, la BHGI creó directrices clínicas integrales, de base científica, que hacen uso de los recursos disponibles para la atención médica y el control del cáncer de mama. El NCI participó como uno de los socios científicos.

Grupo de Investigación para la Elaboración de Sustancias Quimiopreventivas
(Chemopreventive Agent Development Research Group)
El Grupo de Investigación para la Elaboración de Sustancias Quimiopreventivas apoya la vigilancia científica y administrativa durante la elaboración de sustancias quimiopreventivas, desde su fase preclínica hasta inicios de la fase I de los estudios clínicos quimiopreventivos, mediante el análisis de criterios de valoración fisiológicos en voluntarios sanos. Las investigaciones se concentran en la identificación y elaboración de sustancias que tengan el potencial de bloquear, revertir o retrasar las etapas iniciales del cáncer. Este programa cuenta con el apoyo de la División de Prevención del Cáncer (DCP) del NCI.

Consorcio InterSCOPE (no cuenta con sitio web)
(InterSCOPE Consortium)
Este consorcio analiza la asociación entre el virus del papiloma humano (VPH) y el riesgo de carcinoma epidermoide de esófago (ESCC).  Investigadores del NCI y sus colegas de Australia, Brasil, China, Francia, Alemania, Irán y Sudáfrica están evaluando si la exposición al VPH aumenta el riesgo de ESCC. Este esfuerzo recibe el apoyo de la División de Epidemiología y Genética del Cáncer (DCEG).

 Detección y diagnóstico del cáncer

Servicio de Muestras de Cáncer y Sida (ACSR)
(AIDS and Cancer Specimen Resource, ACSR)
El NCI estableció el ACSR en 1994 para adquirir, almacenar y distribuir en forma equitativa tejidos de tumores, líquidos biológicos e información clínica relacionada de pacientes con neoplasias malignas asociadas al VIH entre la comunidad de científicos investigadores en general. El NCI considera que las muestras clínicas prospectivas y longitudinales recolectadas durante el periodo de la crisis del VIH y sida son cruciales para entender la epidemia y su impacto en la incidencia de cáncer. La Oficina de Neoplasias Malignas Asociadas al VIH y Sida (OHAM) apoya este esfuerzo.

Red de Investigación de Detección Temprana (EDRN)
(Early Detection Research Network, EDRN)
Esta iniciativa fomenta la creación de una red nacional con el fin de descubrir y coordinar la evaluación de biomarcadores y reactivos para la detección temprana del cáncer y la evaluación del riesgo. Este programa cuenta con el apoyo de la División de Prevención del Cáncer (DCP) del NCI

Red Internacional de Pruebas de Detección del Cáncer (ICSN)
(The International Cancer Screening Network, ICSN)
La ICSN es un consorcio voluntario de países que cuentan con programas activos de pruebas de detección del cáncer basadas en la población. Estos programas pueden tener un alcance nacional o subnacional y pueden ser continuos o pilotos. Su manejo está a cargo del Programa de Investigación Aplicada del NCI. El consorcio fue establecido en diciembre de 1988 como el Proyecto de Base de Datos de Pruebas de Detección del Cáncer de Mama, durante un taller internacional que contó con la representación de 11 países. Desde entonces, ha crecido para incluir 28 países y lleva a cabo reuniones bianuales. En el ínterin, las actividades específicas se llevan a cabo mediante grupos de trabajo.

Proyecto Internacional del Perfil Molecular del Linfoma y la Leucemia
(International Leukemia/Lymphoma Molecular Profiling Project)
Este proyecto es una colaboración internacional de 10 instituciones cuyo fin es establecer la clasificación molecular de neoplasias linfoides malignas en humanos y definir las correlaciones moleculares de los parámetros clínicos que sirvan para el pronóstico y la selección de las terapias más adecuadas. Tanto el Centro para la Investigación del Cáncer (CCR) como la División de Diagnóstico y Tratamiento del Cáncer (DCTD) participan en este esfuerzo.

 Tratamiento del cáncer

Estudios clínicos internacionales
El Programa de Evaluación de Terapias contra el Cáncer (CTEP), que forma parte de la División de Diagnóstico y Tratamiento del Cáncer (DCTD), trabaja con miembros de los Grupos de Cooperación de Estudios Clínicos patrocinados por el NCI y sus socios internacionales con el fin de identificar las barreras a la colaboración internacional y determinar la mejor forma de evitarlas. El CTEP también intercambia las mejores prácticas, ofrece asistencia técnica y ha creado un plan a largo plazo para integrar sitios fuera de los Estados Unidos y Canadá a los Grupos de Cooperación de Estudios Clínicos.

Red Internacional para la Investigación y el Tratamiento del Cáncer (INCTR)
(International Network for Cancer Treatment and Research, INCTR)
La INCTR es una organización no gubernamental sin ánimo de lucro fundada en 1998 por el UICC y el Institut Pasteur en Bruselas. La INCTR tiene como fin reducir la mortalidad y la morbilidad por cáncer en los países en desarrollo mediante un programa coordinado de educación, capacitación y realización de proyectos de colaboración a largo plazo sobre detección temprana, diagnóstico, tratamiento y cuidados paliativos. El NCI presta asistencia a la INCTR mediante apoyo financiero, técnico e intelectual.

Oficina de Medicina Complementaria y Alternativa contra el Cáncer (OCCAM)
(Office of Cancer Complementary and Alternative Medicine, OCCAM)
La OCCAM fomenta la creación de una variedad de asociaciones y colaboraciones internacionales ya que muchas terapias complementarias y alternativas se originan en las medicinas tradicionales de otros países. 

 Financiamiento

El NCI ofrece financiamiento a investigadores internacionales para que colaboren con los Estados Unidos y realicen investigaciones sobre el cáncer. Póngase en contacto con las siguientes oficinas y divisiones para obtener más información:

Oportunidades de financiamiento de la División de Control del Cáncer y Ciencias de la Población (DCCPS)

Portafolio de Subvenciones para Investigaciones Internacionales DCCPS

Oportunidades de financiamiento para los Programas de la Oficina del Cáncer en China

Oportunidades de financiamiento de la Oficina de Relaciones Internacionales

 Calidad de la atención

Centro Internacional de Recursos para Cuidados Paliativos (IPCRC)
(International Palliative Care Resource Center, IPCRC)
El IPCRC pone a disposición de los profesionales de la salud recursos para cuidados paliativos, fomenta la creación de infraestructuras para cuidados paliativos a nivel mundial y ofrece un sitio web dinámico y en constante ampliación. La Oficina de Relaciones Internacionales otorgó fondos para este esfuerzo de colaboración.

 Capacitación

Capacitación y Becas del Consorcio sobre el Cáncer entre el NCI, Irlanda e Irlanda del Norte
El consorcio reconoce la importancia de crear una fuerza de trabajo con destrezas y conocimientos necesarios para la lucha contra el cáncer, por lo tanto, patrocina una diversidad de becas y oportunidades de capacitación para científicos, médicos y otros profesionales de salud pública en Irlanda, Irlanda del Norte y los Estados Unidos. Se anima a las personas interesadas a aplicar a las becas y a los programas de capacitación a corto plazo.

Currículo de Verano sobre Prevención del Cáncer del NCI
Cada verano se realizan cursos de una o cuatro semanas de duración en Maryland, Estados Unidos, para profesionales de la salud de los EE. UU. y el extranjero. El curso de una semana se concentra en la prevención molecular y el de cuatro semanas se enfoca en los principios y la práctica de la prevención y el control del cáncer. En el Día Internacional los participantes de muchos países tienen la oportunidad de presentar una perspectiva internacional sobre la prevención del cáncer. Este programa está siendo coordinado por el Centro de Capacitación sobre el Cáncer.

Programa de Científicos Invitados de los NIH
Cada año, unos 1.000 científicos invitados de más de 74 países contribuyen a proyectos de investigación internos en el Centro de Investigación del Cáncer, a través del Programa de Científicos Invitados de los NIH.

Programa de Intercambio de Científicos por Corto Plazo (STSEP)
(Short-term Scientist Exchange Program, STSEP)
El STSEP de la Oficina de Relaciones Internacionales (OIA) del NCI fomenta los esfuerzos de investigación colaborativa entre científicos reconocidos de los Estados Unidos y científicos extranjeros de países de ingresos bajos, medianos y medianos altos , mediante el apoyo, en parte, de visitas de intercambio de investigadores de laboratorios de otros países.

Programa de Investigación Colaborativa sobre el Cáncer entre los Estados Unidos y Japón (USJCCRP)
(United States-Japan Cooperative Cancer Research Program, USJCCRP)
La Oficina de Relaciones Internacionales del NCI administra programas formales de intercambio de investigadores a través del Programa de Investigación Colaborativa entre los Estados Unidos y Japón. El programa presta apoyo a talleres científicos y reuniones que ayuden a avanzar las investigaciones sobre el cáncer y su atención médica, crea redes de investigadores e instituciones y fomenta la participación activa de mujeres y jóvenes investigadores en las investigaciones del cáncer.

Programas por región

 África

Programa de Centros de Investigación del Sida (CFAR)
El NCI, en cooperación con otras áreas de los Institutos Nacionales de Salud, otorga subvenciones para establecer y mantener varios Centros para la Investigación del Sida (CFARs) que realizan investigaciones sobre prevención, detección y tratamiento del VIH, sida  y neoplasias malignas relacionadas con el sida. Los esfuerzos de colaboración del CFAR en África incluyen instituciones en Botsuana, Kenia, Malawi, Mozambique, Nigeria, Ruanda, Sudáfrica, Tanzania, Uganda, Zambia y Zimbabue. El CFAR recibe el apoyo de la Oficina de Neoplasias Malignas Asociadas VIH y Sida (OHAM).

Estudio sobre Cáncer de Próstata en Ghana
Este estudio evalúa la carga que representa el cáncer de próstata en hombres de África Occidental a través de una encuesta sobre pruebas de detección del cáncer de próstata en la población y una encuesta clínica de tumores de próstata diagnosticados. Esta población comparte antecedentes genéticos, pero tiene estilos de vida diferentes a los de los afroamericanos, un grupo poblacional que presenta uno de los riegos más elevados de cáncer de próstata en el mundo.

Fortalecimiento de las Investigaciones Asociadas a las Neoplasias Malignas en África
Esta iniciativa, que cuenta con el apoyo de la Oficina de Neoplasias Malignas Asociadas al VIH y Sida (OHAM) y que fue cofundada por el Centro Internacional Fogarty ofrece financiamiento para programas de capacitación diseñados para entrenar a equipos de investigadores africanos con el fin de que se preparen para futuras colaboraciones en proyectos de investigación.

 Asia

Oficina de Medicina Complementaria y Alternativa contra el Cáncer (OCCAM)
La OCCAM fomenta la creación de una variedad de asociaciones y colaboraciones internacionales ya que muchas terapias complementarias y alternativas se originan en las medicinas tradicionales de otros países. 

Oficina de Programas sobre el Cáncer de China (OCCP)
La OCCP fomenta, apoya y da información para la creación de proyectos de investigación colaborativa entre científicos, equipos de investigación e instituciones de los Estados Unidos y China con el fin de acelerar los avances contra el cáncer.

Estudio de Salud de las Mujeres en Shanghái
Este estudio de cohortes está evaluando el papel de los factores ocupacionales y ambientales en la aparición de cáncer en mujeres de Shanghái, China. Se están realizando una variedad de proyectos analíticos, como la evaluación de riesgos de cáncer específicos con relación a las medidas antropométricas, la actividad física y los factores reproductivos.

Estudios en trabajadores expuestos al benceno en China
El NCI y el Centro para el Control de Enfermedades de China han establecido una colaboración para entender cuáles cánceres se producen por la exposición al benceno, el efecto de la cantidad de la exposición en el riesgo de padecer cáncer y los mecanismos cancerígenos. Los trabajos actuales están examinando los efectos de la susceptibilidad genética a la intoxicación por benceno y la identificación de biomarcadores de la exposición y el riesgo de cáncer.

Actividades entre India y EE. UU. para la Prevención del VIH/Sida y las Infecciones de Transmisión Sexual
El acuerdo entre los Estados Unidos y la India fomenta las investigaciones básicas e innovadoras sobre estrategias de prevención de la infección por el VIH y su transmisión a través de esfuerzos de colaboración entre investigadores e instituciones de EE. UU. y la India. El programa tiene como objetivo proceder con un enfoque multifacético de prevención que aborde el papel de otras infecciones concurrentes, interacciones sociales y del comportamiento, factores epidemiológicos y enfermedades concurrentes asociadas a la transmisión del VIH.

Programa de Investigación Cooperativa sobre el Cáncer entre los Estados Unidos y Japón (USJCCRP)
El USJCCRP apoya la realización de talleres científicos y reuniones que ayuden al avance de las investigaciones sobre el cáncer y su atención médica, crea redes entre investigadores e instituciones y fomenta la participación activa de mujeres y jóvenes en las investigaciones del cáncer.

Canadá

Estudio de sobrevivientes de cánceres infantiles
Seguimiento a esta cohorte de más de 14.000 personas con cinco años de supervivencia a cánceres infantiles, quienes recibieron un diagnóstico en 25 hospitales estadounidenses y canadienses entre 1970 y 1986. El objetivo es evaluar los riesgos a largo plazo de la radiación y la quimioterapia en la aparición de cánceres secundarios de mama, cerebro, glándula tiroides, huesos y tejidos blandos, piel y glándulas salivales. 

 Europa

Consorcio sobre el Cáncer entre el NCI, Irlanda e Irlanda del Norte (AICC)
El AICC sirve de enlace entre los gobiernos de los Estados Unidos y de ambas secciones de la isla con el fin de reducir la incidencia y mortalidad por cáncer en la Isla de Irlanda, cuyas tasas de cáncer se encuentran entre las más altas del Hemisferio Occidental.

 América Latina

Oficina para el Desarrollo de Programas de Cáncer en América Latina (OLACPD)
La OLACPD, una asociación innovadora entre el NCI y el Centro Internacional Fogarty, surgió como una  oportunidad de apoyar y mejorar las investigaciones sobre el cáncer en América Latina.

Red de Investigación del Cáncer de los Estados Unidos y América Latina
En un principio, la red solo incluye Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay, y su objetivo es lograr un entendimiento más integral de la situación actual del cáncer y sus efectos en la región, así como de la investigación del cáncer y las infraestructuras de atención médica de esta enfermedad. También tiene la función de establecer relaciones de colaboración que sirvan de apoyo para las investigaciones y estudios clínicos de gran calidad.

Medio Oriente

Consorcio del Medio Oriente para el Cáncer (MECC)
El MECC se estableció hace 14 años como una alianza especial entre los Estados Unidos y los Ministerios de Salud de Chipre, Egipto, Israel, Jordania, la Autoridad Nacional Palestina y Turquía. El MECC es administrado por la Oficina de Relaciones Internacionales

EDICIÓN ESPECIAL: Colaboración mundial

Creación de modelos para el cuidado del cáncer en Bangladesh

> Artículo en inglés

Dr. Richard Love and staff members from the Breast Care Center and the primary breast problem clinics in Bagerhat, Jessore, Tungipara, and Rampal En el Centro de Atención del Cáncer de Mama de Khulna, Bangladesh, el doctor Richard Love posa con miembros del personal de dicho centro y de la clínica de atención primaria en Bagerhat, Jessore, Tungipara y Rampal. [Ampliar]

A principios de noviembre de 2010, el doctor Richard Love viajó desde su ciudad de residencia en Wisconsin, Estados Unidos, a Khulna, Bangladesh, donde trabaja en la creación de un centro de radioterapia para personas con cáncer.  El viaje incluyó una visita a una clínica gratuita de atención del cáncer de mama creada hace cuatro años por su organización, la Fundación Internacional de Investigación de Cáncer de Mama (IBCRF) y socios locales en Bagerhat, en el sudoeste de Bangladesh.

En la clínica, el médico se entrevistó con una joven que había recibido un diagnóstico de cáncer de mama avanzado en el 2006 y se convirtió en la primera mujer bengalí en inscribirse en un estudio clínico internacional patrocinado por la IBCRF. La atención médica que recibió durante el estudio clínico contribuyó significativamente a que esta mujer sobreviviera a una mortal recidiva y que no haya presentado recientemente síntomas de cáncer.

Después de la consulta formal con la paciente, el doctor Love se encontró con ella en la sala de espera y sus miradas se cruzaron. El sistema cultural de Bangladesh se opone al contacto visual entre miembros del sexo opuesto, pero tanto él como ella sonrieron al verse.  “Durante el intervalo transcurrido desde su diagnóstico, muchas otras mujeres con cáncer de mama que habían sido tratadas en nuestro centro murieron y ella lo sabía”, dijo el doctor Love. A veces, agregó, “a las convenciones culturales se las lleva el viento”.

Si bien en este caso pasó por alto una tradición cultural, el doctor Love, también profesor de medicina y salud pública en la Universidad Estatal de Ohio y beneficiario de una subvención del NCI, cree que la comprensión de las tradiciones de las personas que tienen cáncer es crítica para mejorar su atención médica. Esta comprensión, agregó, se adquiere viviendo algún tiempo en los lugares donde habita esta gente.

Durante 17 años, el doctor Love y sus colegas de la IBCRF han realizado visitas prolongadas a Vietnam, las Filipinas y Marruecos, entre otras naciones de bajos recursos. Con sus colaboradores locales, han iniciado estudios clínicos e investigado la forma de realizar tratamientos económicos, con efectos secundarios limitados y a un costo accesible para la mayoría de las personas.

Cuatro clínicas y un centro de salud

Ahora, en Bangladesh, los investigadores intentan establecer un programa modelo que mejore la atención de las mujeres con cáncer de mama quienes, en algunos casos, carecen de medios suficientes para mantener a sus familias. En los últimos cuatro años, los investigadores han colaborado con una organización de tecnología informativa rural llamada Amader Gram (“Nuestra aldea”) para crear cuatro clínicas de atención del cáncer de mama y un centro de diagnóstico y tratamiento especializado para pacientes ambulatorios en Bangladesh.

Dado que la radioterapia es convencional para el tratamiento de muchos tipos de cáncer de mama, el siguiente paso del programa será fundar un centro de radioterapia. Este futuro centro también ofrecerá educación para pacientes y capacitación para los interesados en trabajar en esta área. La región de Khulna en Bangladesh no cuenta con ninguna instalación para este tipo de tratamiento y en todo el país posiblemente funcionan 18 centros de radioterapia, cuando se necesitan aproximadamente 300.

“La radioterapia es un tipo de tratamiento muy útil, especialmente para los cánceres locales avanzados que se tienden a ver en esta población”, dijo el doctor Norman Coleman, director adjunto del Programa de Investigación Radiológica del NCI, y asesor de este proyecto como ciudadano particular. “El doctor Love ha definido una necesidad y los estudios clínicos que ha realizado en la región han sido satisfactorios porque él actúa desde el terreno. La pregunta ahora es si puede obtener apoyo filantrópico”, dijo Coleman.

El doctor Love ha sostenido conversaciones con una compañía privada que podría donar equipos a dicho centro. “Las necesidades de capital en equipo y los costos son de grandes proporciones cuando se intenta crear un establecimiento en las circunstancias que enfrenta Bangladesh, donde no hay seguro médico y mucha gente es muy pobre”, dijo el doctor Love. “Cuando estas personas enfrentan el cáncer, les sobreviene una crisis económica y de salud”.

Además de los problemas económicos, los derechos humanos también representan un reto. Pese a que Bangladesh ha tenido dos primeras ministras en los últimos 20 años, el doctor Love observó que el papel de la mujer en la sociedad no ha mejorado mucho. “El problema de los derechos humanos se interpone en todo lo que se haga en la lucha contra el cáncer”, dijo. “Si pueden superar los desafíos económicos y del sistema de salud, todavía hay grandes desafíos culturales para los cuales se deben buscar soluciones”.

Personal del Centro de Atención Mamaria trabajando con un expediente médico electrónico. Personal del Centro de Atención del Cáncer de Mama trabaja en un expediente médico electrónico (EMR). El sistema EMR, desarrollado por este centro, es el primer sistema en Bangladesh electrónico en Internet para ordenar directamente pruebas clínicas y recibir resultados de establecimientos externos. “El secreto del éxito del EMR es que todo el personal participe”, dijo el doctor Love. “Estamos avanzando en las operaciones del sistema de salud en Bangladesh”. [Ampliar]

Superación de barreras culturales

Estos desafíos se hicieron evidentes cuando los investigadores intentaban reclutar mujeres para un estudio clínico. La inscripción de las participantes fue lenta en parte debido a que existían pocos servicios de salud para la mujer y la mayoría de las mujeres creían que, debido al lugar que ocupaban en la familia, no podían buscar ayuda. Los investigadores ahora intentan formar un equipo de científicos sociales que investigue la compleja problemática en torno a esta conducta y ensayar algunas intervenciones.

Para facilitar que las mujeres actúen en su propio beneficio y aumentar su participación en el estudio clínico, los investigadores crearon la primera clínica gratuita de de atención del cáncer de mama que otorga atención sin necesidad de cita previa.  Una doctora y una auxiliar médica examinan a las mujeres, dándoles consejos y atención médica de apoyo. Los casos más graves se remiten a médicos de la Facultad de Medicina de Khulna.

Durante su visita el mes de noviembre pasado, el doctor Love se reunió con el alcalde de Khulna para hablar de la adquisición de un predio de 6 acres donde se construya un centro de radioterapia. También contrató a un físico médico local que ayudara en el proyecto, luego que este presentara una impresionante propuesta de 24 páginas con información sobre el presupuesto para el establecimiento.

“Quedé muy complacido”, dijo el doctor Love. “Estamos a punto de contar con un plan completo de negocios razonable que incluye los detalles de los gastos necesarios en capital y las posibles proyecciones de rentabilidad con base en lo que consideramos que son costos accesibles para las pacientes”.

La propuesta actual calcula que muchas pacientes podrían recibir una tanda de radioterapia por $125, en comparación con los miles de dólares que cuesta en los Estados Unidos. El costo total para iniciar las operaciones del centro sería de aproximadamente $1,3 millones. Esto incluye el terreno, la construcción del edificio que cumpla con los códigos de regulación nuclear, el equipo inicial de radioterapia y los gastos en personal.

Formación de una empresa social

El centro de radioterapia que se está creando es una “empresa social” y las utilidades se destinarían para su expansión. Un asesor del proyecto es Muhammad Yunus, el ciudadano bengalí que recibió el Premio Nobel de la Paz por su labor pionera de promoción del microfinanciamiento y quien recientemente apoyó la idea de las empresas sociales. La esperanza es que este centro sea un prototipo de una empresa social exitosa en servicios de radioterapia.

Las tecnologías existentes les permiten a los radioterapistas de los Estados Unidos trabajar estrechamente con colegas situados en lugares como Bangladesh. A través del uso de "maniquís" de tejidos humanos dotados de dispositivos para medir la radiación, los trabajadores de un centro remoto pueden probar sus aparatos de radioterapia para asegurarse de que administran la dosis específica. Aun más, la información radiológica de las instalaciones a distancia puede enviarse a un depósito central para que el investigador principal del estudio clínico la analice.

“Estos instrumentos constituirán un medio idóneo para traer un lugar tan remoto como Bangladesh a los estudios clínicos oncológicos”, dijo el doctor James Deye, un colega del doctor Coleman en el Programa de Investigación sobre Radiación del NCI. Las tecnologías podrían ayudar a verificar que un sitio remoto está siguiendo el protocolo de un estudio clínico en particular y también ser una herramienta educativa. Un mentor en los Estados Unidos y un educando en Bangladesh, por ejemplo, podrían hablar de la selección de los tejidos que necesitan radiación y los que hay que evitar.

“Lo que el doctor Love está intentando hacer es muy loable”,  dijo el doctor Deye. “Hay tantos problemas que superar que se requiere de mucha paciencia. Pero si hay alguien que puede lograrlo, es el doctor Love”.

El éxito en este tipo de proyectos depende de la aceptación que se tenga en el país donde se va a poner en marcha el programa y contar con un colaborador local que promueva la causa, agregó el doctor Bhadrasain Vikram, quien también es parte del Programa de Investigación Radiológica y ha trabajado en proyectos para poblaciones subatendidas. “Luego el proyecto pasa a ser cuestión de dinero. Aunque no basta todo el dinero del mundo para causar un impacto si no hay gente en el terreno que se reparta la carga de trabajo sobre sus hombros”.

El doctor Love cree que no hay otra alternativa más que seguir adelante. En su opinión, los dos grandes temas sobre el cáncer en este momento son el crecimiento de la carga mundial de esta enfermedad, especialmente en Asia, y los enormes costos de los tratamientos idóneos. No obstante, se mantiene optimista. “En Bangladesh, hay buenas personas, y hemos encontrado a algunas de ellas”, dijo. “Si somos tesoneros, seremos modelo de cómo mejorar la atención médica que otros puedan replicar”.

“Compañeros de viaje por el planeta”

“Sería excelente que esto funcionara”, comentó el doctor Coleman sobre el proyecto. “Es un experimento, pero tiene un potencial benéfico enorme. ¿Qué utilidad tendría un centro de radioterapia? Bueno, si se puede construir uno, tal vez se pueden hacer otros 10”.

El doctor Love con frecuencia habla de la necesidad de tener iniciativas globales en salud pública que permitan conectarnos con otros “compañeros de viaje por el planeta”. Después de visitar la clínica de cáncer de mama de Bagerhat en un viaje reciente, su grupo llevó a casa a dos jóvenes mujeres trabajadoras de la clínica. Tras salirse de la carretera principal, el automóvil transitó una milla o más por un camino escarpado de un solo carril. Luego, en medio de oscuridad de la noche, el vehículo detuvo la marcha, las dos mujeres descendieron y tomaron un estrecho sendero hacia la selva (a unas 15 millas de Sunderban, el último refugio de los tigres de Bengala).

“Sabemos muy poco de las vidas de estos compañeros de viaje por el planeta”, escribió en un mensaje por correo electrónico. “Pero cuando se les da una oportunidad, pueden y tienen una participación significativa en las actividades de atención médica de base científica”.

—Edward R. Winstead

EDICIÓN ESPECIAL: Colaboración mundial

La cultura como elemento en la atención médica del cáncer

> Artículo en inglés

Uno de los aspectos más difíciles que enfrenta un oncólogo es decirles a un niño con cáncer, y a su familia, que ya no hay esperanza para una cura y que es momento de prepararse para los cuidados terminales. Para la doctora Myriam Weyl Ben-Arush, titular del Departamento de Oncología Pediátrica del Centro Médico Rambam en Haifa, Israel, esta tarea es más complicada porque sus jóvenes pacientes pueden ser israelíes o palestinos; judíos, musulmanes, cristianos o drusos; religiosos o no religiosos.

La eficacia del trabajo en situaciones con culturas diversas se conoce como competencia cultural. En medicina, la competencia cultural significa proporcionar servicios de atención médica respetuosos y receptivos de las creencias y prácticas de salud, así como de las necesidades culturales y lingüísticas de los pacientes de diversas culturas.

¿Qué son los cuidados paliativos?

Los cuidados paliativos mejoran la calidad de vida de los pacientes con una enfermedad grave que es potencialmente mortal. Este enfoque no es exclusivo para pacientes que están muriendo sino que tiene como fin prevenir o tratar los síntomas de la enfermedad, los efectos secundarios causados por el tratamiento y los problemas psicológicos, sociales y espirituales relacionados con la enfermedad o su tratamiento. Los cuidados paliativos dan mejores resultados cuando se proporcionan en forma temprana.

Lea más sobre cuidados paliativos en un artículo del Boletín del Instituto Nacional del Cáncer publicado en el mes de abril del 2010.

“En el área de cuidados paliativos, la cultura es un elemento de gran importancia”, comentó el doctor Joe Harford, director de la Oficina de Asuntos Internacionales del NCI. “Las distintas culturas tienen puntos de vista diferentes sobre la vida, la muerte y el dolor, y es algo que debe tomarse en cuenta”. A su vez, observó que debido a la diversidad cultural que hay en los Estados Unidos, también en este país es importante considerar la receptividad a estos puntos de vista.

La oficina del doctor Harford supervisa el Consorcio del Medio Oriente para el Cáncer (MECC), una alianza entre Estados Unidos y los Ministerios de Salud de Chipre, Egipto, Israel, Jordania, la Autoridad Palestina y Turquía. En el 2005, el MECC lanzó un proyecto para desplegar recursos de cuidados paliativos e investigación relevante en la región. “El proyecto se creó para aumentar la concientización de los problemas relacionados con los cuidados paliativos que enfrentan comúnmente todos los miembros del MECC”, dijo el director ejecutivo del consorcio, el doctor Michael Silbermann, de Haifa, Israel. “Se basa en identificar semejanzas entre las culturas y guiarse por sus intereses compartidos para establecer cuidados paliativos como una base para el diálogo y la cooperación en torno a los cuidados sostenibles para el cáncer en hospitales y comunidades”.

Como parte de estos esfuerzos, el MECC ha realizado talleres y cursos de capacitación para personal de enfermería, médicos y trabajadores sociales y ha ofrecido oportunidades para observar servicios paliativos eficaces en los Estados Unidos. Una de las metas del consorcio es superar el temor a los opioides, a veces llamado  “opiofobia”, el cual se ha extendido por el Medio Oriente y constituye una barrera importante para proporcionar un plan para el control del dolor en los pacientes con cáncer.

“Los cuidados paliativos son mucho más que aliviar el dolor”, destacó el doctor Harford, “pero al menos tres cuartas partes de los pacientes con cáncer experimentan más que un dolor moderado. Por este motivo, una prioridad del MECC es la capacitación relacionada con el control del dolor”.

Debido a que los niños representan una proporción significativa de la población del Medio Oriente, hace dos años el MECC formó un grupo de estratégico para cuidados paliativos pediátricos encabezado por la doctora Aziza Shad, directora de la División Pediátrica de Hematología/Oncología, Trasplante de Sangre y Médula Ósea en el hospital de la Universidad de Georgetown, en Washington, DC. “No importa de qué cultura venga una persona, la muerte es igual para todos. Lo importante es cómo se acepta y se enfrenta”, dijo la doctora Shad, quien ha impartido cursos sobre cuidados paliativos en varias naciones en desarrollo. “Las diferencias radican en la dinámica de la jerarquía familiar y en quién decide cuánta información sobre el pronóstico o la muerte se debe dar o no a los familiares de un niño que va a morir”.

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El doctor Joe Harford, director de la Oficina de Asuntos Internacionales del NCI, habla sobre la importancia de la sensibilidad cultural cuando se brindan cuidados paliativos a pacientes con cáncer en países miembros del Consorcio del Medio Oriente para el Cáncer. (Video producido y editado por Sarah Curry, en inglés)

Superación de tabúes culturales

Una parte considerable del enfoque inicial del proyecto sobre cuidados paliativos del MECC se ha centrado en los cuidados terminales, porque es la mayor necesidad que hay en esta área. Pero hablar sobre la muerte y el proceso de morir, e incluso mencionar la palabra cáncer, siguen siendo un tabú en muchos países del Medio Oriente. Y, observó el doctor Harford, “los tabúes que hay en torno a no decirle a un niño que va a morir son más fuertes que cuando se trata de personas mayores”.

A pesar de los tabúes, la gente está receptiva a las ideas sobre cómo mejorar los cuidados terminales de los seres queridos. “A menudo, en realidad no hay una barrera cultural, sino barreras de educación y comprensión”, explicó el doctor Harford.

De hecho, apuntó el doctor Silbermann, la clave está en la educación a todos los niveles, desde familias hasta profesionales de atención médica, imanes y rabinos, políticos y ministros de salud. Asimismo subrayó la importancia de incluir a la familia en estas conversaciones. “Tenemos que educar a los padres y a los niños... no mentir, ser honestos”, dijo.  “Esta educación a múltiples niveles es un proceso continuo y difícil porque es un concepto nuevo para las sociedades del Medio Oriente”.

Si las personas que cuidan del niño no le dicen la verdad, explicó la doctora Ben-Arush, “el niño dejará de creer en el personal médico y no cooperará más... y su sufrimiento será mayor porque necesitamos explicarle la manera en que lo podemos ayudar”. Aun más, dijo, “estoy convencida de que la mayoría de los niños saben que van a morir y sin el apoyo de personal psicosocial, así como de las enfermeras, el médico no sabrá cómo ayudar a que los niños tengan un desenlace final tranquilo”.  

Para ayudar a la atención de pacientes de diversas culturas, el personal de la doctora Ben-Arush incluye enfermeras y trabajadores sociales que hablan árabe y hebreo. “Tenemos la suerte de contar con una trabajadora social para atender específicamente a niños palestinos, ya que conseguí donaciones para pagar su sueldo”, dijo. “Y ejerce una labor muy dedicada con cada niño palestino”.

La doctora Ben-Arush observó que es relativamente más fácil hablar de la muerte con una familia drusa creyente en la reencarnación o con una familia árabe cristina, cuyo hijo cree en el cielo. En cambio, “es mucho más difícil para las familias judías aceptar que no hay más tratamiento posible”, sostuvo. Es más probable que pidan que se realicen tratamientos experimentales en su niño y que no firmen un consentimiento para no resucitar.

Tomar en cuenta las creencias espirituales es crítico cuando se habla de los cuidados paliativos o se desarrolla una infraestructura para tal fin. Estas creencias pueden influenciar factores como la preferencia del paciente de morir en su hogar o en el hospital. Un enfoque relativamente nuevo es incluir a clérigos en el equipo de cuidados paliativos, lo cual ha demostrado que mejora la calidad de vida de los pacientes con cáncer terminal “al aumentar la utilización de cuidados más ‘personales’ y menos agresivos antes de morir”, dijo el doctor Silbermann.

Otro factor a considerar en el Medio Oriente y en muchas naciones en desarrollo es que en estas culturas hay sistemas de sólido apoyo familiar, dijo la doctor Shad. Como resultado de ello, indicó, no siempre se necesita de  psicólogos, psiquiatras o trabajadores sociales, y “uno aprende a no presionar al paciente con una labor social o psiquiátrica, porque la obtiene de otra manera”. En cambio, se debe “comprender el apoyo que tienen e intentar llenar los vacíos”.

Eliminación de divisiones

Los directivos del MECC se disponen a introducir las directrices básicas para los cuidados paliativos en el Medio Oriente. Después de 5 años de trabajo, el proyecto está comenzando a dar frutos, dijo el doctor Silbermann. “Será un proceso lento, porque los cuidados paliativos incluyen un profundo aspecto cultural y religioso que debemos tener presente”.

Para que tenga éxito, es muy importante acercarse a la gente con un sentido de humildad y deseos de aprender de ella, así como de enseñarle”, dijo la doctora Shad. “La iniciativa sobre cuidados paliativos que ha emprendido el MECC va a ser gratificante porque, si bien comienza con el Medio Oriente, se puede tomar la información y el conocimiento sobre sus experiencias para llevarlos a otros países en desarrollo”.

Las lecciones aprendidas de otras culturas también se pueden aprovechar en este país [EE. UU.]. “Pese a todos los milagros médicos que somos capaces de alcanzar aquí, sigue habiendo muertes”, dijo la doctora Shad. “Quizás, entender esto nos ayudaría a enfrentar y sobrellevar las muertes. Hay algunas cosas muy sencillas que se pueden hacer para mejorar la vida del paciente… como pasar tiempo con él, asegurarse de que está acompañado, en lugar de depender exclusivamente de los medicamentos. En los Estados Unidos dependemos demasiado de los medicamentos; hay muchas cosas que se pueden hacer, aparte de la medicación, para mejorar la calidad de vida del paciente”.

–Elia Ben-Ari