Boletin
 
4 de enero de 2011 • Volumen 3 - Edición 1

EDICIÓN ESPECIAL: Colaboración mundial

Cuerpos de especialistas en cáncer: un concepto para la formación de capital humano

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Un editorial reciente de la revista New England Journal of Medicine destacó un hecho poco divulgado sobre la salud mundial: de continuar las tendencias actuales en la incidencia del cáncer, hacia el 2020 la mayoría de los casos de cáncer se registrarán en el mundo en desarrollo.

Esta proyección amenaza con saturar y desbordar la infraestructura sanitaria de las naciones subdesarrolladas, donde los médicos a veces no tienen ni siquiera acceso a los medicamentos de quimioterapia más básicos o a equipos de radioterapia. Además, estas naciones a menudo sufren de una “fuga de cerebros”, ya que sus médicos e investigadores abandonan sus países natales para buscar mejores oportunidades y financiamiento para su trabajo en el extranjero. “Creo que el capital humano a menudo puede ser un factor muy difícil de obtener y conservar”, dijo el doctor Norman Coleman, director adjunto del Programa de Investigación en Radioterapia (RRP) de la División de Tratamiento y Diagnóstico del Cáncer del NCI.

Desde el 2000, el doctor Coleman y el doctor Bhadrasain Vikram, titular de la División de Radioterapia Oncológica del RRP, han estado trabajando en torno a la idea de un Cuerpo de Especialistas en Cáncer (CEC) —un equipo de profesionales de la salud que dediquen un porcentaje de su tiempo laboral a ser mentores de investigadores y médicos que atienden a pacientes con cáncer en el mundo en desarrollo y a ayudar a aquellos que deseen volver a sus países con la esperanza de establecer programas de primer nivel.

Los sistemas de telemedicina permiten la colaboración médica en tiempo real desde distintos continentes. Los sistemas de telemedicina como el TELESYNERGY®, en esta foto, permiten la colaboración médica en tiempo real para la atención de pacientes desde distintos continentes.

Compromiso a futuro

La idea de formar un equipo con un compromiso a largo plazo es lo que distingue al CEC de otros programas de mentoría, explicó el doctor Vikram. “Muchas veces, la gente va y dicta una o dos conferencias y tal vez pasa unos cuantos días en algún sitio. Pero para causar un gran impacto y seguir progresando, hay que mantener un compromiso de años”, sostuvo. “Lo que se necesita es un medio sustentable por el cual el tiempo dedicado a la mentoría sea parte de la propia carrera profesional”, resaltó el doctor Coleman. “El voluntariado y las donaciones en especie son bienvenidos, pero es crucial un compromiso duradero”.

Los dos oncólogos radiólogos vislumbran un financiamiento para los mentores de CEC que provenga de subvenciones aprobadas por expertos, por las cuales competirían individuos e instituciones a través de mecanismos de concurso similares a los que rigen para el otorgamiento de fondos convencionales para la investigación. Los fondos que asignan los NIH en una subvención para un médico o investigador a tiempo completo regular podrían financiar a alrededor del 20 por ciento del tiempo profesional de cinco mentores de CEC y ofrecer apoyo económico e institucional para sus actividades de mentoría.

“De esta manera, la mentoría sería una actividad profesional legítima, algo valorado por la institución a la que pertenece el mentor, una suerte de ‘Cuerpos de Paz para el Cáncer’ y los mentores no tendrían que hacer su labor solo por las noches o los fines de semana”, dijo el doctor Coleman. “Esto es lo que pasa actualmente: la gente usa sus vacaciones, sus fines de semana; dedica todo su tiempo libre a estos proyectos y termina agobiada por el exceso de trabajo”, prosiguió.

La moderna tecnología de la telemedicina, como la que se adoptó en el 2004 con el apoyo del NCI y del Centro Oncológico Rey Hussein en Amman, la capital jordana, haría posible que los mentores coordinen sus actividades como revisión de historias clínicas consultas y control de calidad sin viajar muy lejos, explicó el doctor Coleman. La inversión en tecnología infraestructural también podría ser aprovechada por los médicos de otras áreas, como diabetes y enfermedades cardiovasculares; a lo mejor se ampliaría el concepto a Cuerpos Médicos Especializados, agregó. Otros grupos de investigación han propuesto un concepto similar de servicio académico.

Las instituciones interesadas en contar con mentores tendrían que aportar la inversión local, como instalaciones y personal. Socios internacionales como la Red Internacional para el Tratamiento y la Investigación del Cáncer, el Centro Internacional Fogarty de los NIH y los centros oncológicos de Singapur, Irlanda, Canadá, Suiza e Israel, han expresado su interés en participar en el CEC, pero por el momento el proyecto se encuentra en su etapa de planificación.

Una solución gemela

Para demostrar el valor de este concepto, el RRP ha puesto en marcha un "proyecto gemelo" que conecta a pares internacionales de mentores y educandos con las oportunidades de financiamiento adecuadas. Estos pares de investigación se identificaron a través de una convocatoria hecha por la Sociedad Americana de Oncología Clínica, la Unión Internacional contra el Cáncer y otros grupos profesionales. De los 50 equipos interesados, seis pares colaboran con los doctores Vikram y Maithili Daphtary, un contratista del RRP y coordinador del CEC, para determinar las subvenciones que pueden solicitar.

Uno de estos pares de investigadores que colaboran en el proyecto gemelo está integrado por el doctor Lorenzo Leoncini, de la Universidad de Siena, en Italia, y el doctor Joshua Nyagol, de la Universidad de Nairobi, en Kenya. Ambos se reunieron por primera vez en Kenya durante una visita del doctor Leoncini al Hospital de Nairobi. Posteriormente, el doctor Nyagol se doctoró en patología diagnóstica molecular y cuantitativa bajo la supervisión del doctor Leoncini, en la Universidad de Siena.

Los dos científicos se mantuvieron en contacto y están planeando un proyecto de colaboración para estudiar la influencia directa de virus como el VIH, el virus de Epstein-Barr y el virus del herpes humano 8 en la patogénesis de los agresivos linfomas de células B, que tienen una prevalencia en África. Su investigación examinará la expresión de los biomarcadores asociados a los virus, como las características de expresión del microARN, y determinará si los virus tienen una función oncogénica indirecta al alterar el sistema inmunitario. “Los resultados del estudio propuesto pueden llevar a la identificación de nuevas dianas para tratamientos”, dijo el doctor Leoncini.

En Kenya, los investigadores ya han recogido bioespecímenes de varios pacientes, pero dada “lo heterogeneidad en la manifestación de la enfermedad y sus patrones en la gente de distintas regiones, esperamos en un futuro cubrir la totalidad de África Oriental para inscribir a más pacientes en el estudio”, indicó el doctor Nyagol.

Otro par de investigadores que trabaja en el proyecto gemelo son el doctor Yoichi Watanabe, de la Universidad de Minnesota, y su colega el doctor Shanmugam Senthilkumar, del Hospital Guvernamental Rajaji y la Facultad de Medicina de Madurai, en la India. El doctor Watanabe patrocinó al doctor Senthilkumar en un programa internacional de becas para la investigación del cáncer a través de la Unión Internacional para el Control del Cáncer  en el 2008, cuando el doctor Senthilkumar trabajaba en su tesis doctoral en física médica.

“Una de las realidades del hospital del doctor Senthilkumar en Madurai fue que la institución solo tenía un obsoleto equipo de radioterapia, pero daba tratamiento a más pacientes que la mayoría de las clínicas oncológicas en los Estados Unidos”, dijo Watanabe. Ambos comenzaron a planificar maneras económicas de mejorar la radioterapia en Tamil Nadu, el estado natal del doctor Senthilkumar.

Los científicos decidieron combinar una novedosa tecnología sensora de movimiento desarrollada por el doctor Senthilkumar, con la terapia de arco tridimensional, utilizando una fuente radioactiva (Cobalto-60) que es fácil de adquirir y ampliamente utilizada en la India. Con la terapia de arco en tridimensional, “hasta el más mínimo movimiento de un paciente durante el tratamiento afecta significativamente la precisión de la administración de la radiación. El dispositivo desarrollado por el doctor Senthilkumar puede detectar el movimiento del paciente durante el tratamiento y suspender automáticamente la radiación para hacer los reajustes necesarios”, explicó el doctor Watanabe. “Este sistema deberá dirigir la radiación a un tumor con una gran precisión, como en las tecnologías más avanzadas que se utilizan en los Estados Unidos”.

Ambos investigadores esperan obtener financiamiento para crear y probar un sistema piloto en el hospital gubernamental de Rajaji con el fin de determinar si funciona tal como lo han ideado y si puede ser utilizado por otros hospitales comunitarios de la región.

Estos dos proyectos internacionales son un ejemplo de la manera en que una relación práctica entre mentor y educando podría influenciar la investigación del cáncer no solo en una institución individual, sino en todo un país y más allá de sus fronteras. “Un programa como el CEC podría convertir a un centro de reciente creación en una plataforma de formación e investigación para toda la región”, dijo el doctor Coleman. “De tal manera que un médico podría volver a su país no solo para hacerse cargo de un centro, sino para establecer una empresa integral y ser parte de una solución de gran importancia para el continuo problema de la falta de cuidados médicos sostenibles para las poblaciones desatendidas”, explicó.

—Sharon Reynolds