Boletin
 
4 de enero de 2011 • Volumen 3 - Edición 1

EDICIÓN ESPECIAL: Colaboración mundial

Creación de modelos para el cuidado del cáncer en Bangladesh

> Artículo en inglés

Dr. Richard Love and staff members from the Breast Care Center and the primary breast problem clinics in Bagerhat, Jessore, Tungipara, and Rampal En el Centro de Atención del Cáncer de Mama de Khulna, Bangladesh, el doctor Richard Love posa con miembros del personal de dicho centro y de la clínica de atención primaria en Bagerhat, Jessore, Tungipara y Rampal. [Ampliar]

A principios de noviembre de 2010, el doctor Richard Love viajó desde su ciudad de residencia en Wisconsin, Estados Unidos, a Khulna, Bangladesh, donde trabaja en la creación de un centro de radioterapia para personas con cáncer.  El viaje incluyó una visita a una clínica gratuita de atención del cáncer de mama creada hace cuatro años por su organización, la Fundación Internacional de Investigación de Cáncer de Mama (IBCRF) y socios locales en Bagerhat, en el sudoeste de Bangladesh.

En la clínica, el médico se entrevistó con una joven que había recibido un diagnóstico de cáncer de mama avanzado en el 2006 y se convirtió en la primera mujer bengalí en inscribirse en un estudio clínico internacional patrocinado por la IBCRF. La atención médica que recibió durante el estudio clínico contribuyó significativamente a que esta mujer sobreviviera a una mortal recidiva y que no haya presentado recientemente síntomas de cáncer.

Después de la consulta formal con la paciente, el doctor Love se encontró con ella en la sala de espera y sus miradas se cruzaron. El sistema cultural de Bangladesh se opone al contacto visual entre miembros del sexo opuesto, pero tanto él como ella sonrieron al verse.  “Durante el intervalo transcurrido desde su diagnóstico, muchas otras mujeres con cáncer de mama que habían sido tratadas en nuestro centro murieron y ella lo sabía”, dijo el doctor Love. A veces, agregó, “a las convenciones culturales se las lleva el viento”.

Si bien en este caso pasó por alto una tradición cultural, el doctor Love, también profesor de medicina y salud pública en la Universidad Estatal de Ohio y beneficiario de una subvención del NCI, cree que la comprensión de las tradiciones de las personas que tienen cáncer es crítica para mejorar su atención médica. Esta comprensión, agregó, se adquiere viviendo algún tiempo en los lugares donde habita esta gente.

Durante 17 años, el doctor Love y sus colegas de la IBCRF han realizado visitas prolongadas a Vietnam, las Filipinas y Marruecos, entre otras naciones de bajos recursos. Con sus colaboradores locales, han iniciado estudios clínicos e investigado la forma de realizar tratamientos económicos, con efectos secundarios limitados y a un costo accesible para la mayoría de las personas.

Cuatro clínicas y un centro de salud

Ahora, en Bangladesh, los investigadores intentan establecer un programa modelo que mejore la atención de las mujeres con cáncer de mama quienes, en algunos casos, carecen de medios suficientes para mantener a sus familias. En los últimos cuatro años, los investigadores han colaborado con una organización de tecnología informativa rural llamada Amader Gram (“Nuestra aldea”) para crear cuatro clínicas de atención del cáncer de mama y un centro de diagnóstico y tratamiento especializado para pacientes ambulatorios en Bangladesh.

Dado que la radioterapia es convencional para el tratamiento de muchos tipos de cáncer de mama, el siguiente paso del programa será fundar un centro de radioterapia. Este futuro centro también ofrecerá educación para pacientes y capacitación para los interesados en trabajar en esta área. La región de Khulna en Bangladesh no cuenta con ninguna instalación para este tipo de tratamiento y en todo el país posiblemente funcionan 18 centros de radioterapia, cuando se necesitan aproximadamente 300.

“La radioterapia es un tipo de tratamiento muy útil, especialmente para los cánceres locales avanzados que se tienden a ver en esta población”, dijo el doctor Norman Coleman, director adjunto del Programa de Investigación Radiológica del NCI, y asesor de este proyecto como ciudadano particular. “El doctor Love ha definido una necesidad y los estudios clínicos que ha realizado en la región han sido satisfactorios porque él actúa desde el terreno. La pregunta ahora es si puede obtener apoyo filantrópico”, dijo Coleman.

El doctor Love ha sostenido conversaciones con una compañía privada que podría donar equipos a dicho centro. “Las necesidades de capital en equipo y los costos son de grandes proporciones cuando se intenta crear un establecimiento en las circunstancias que enfrenta Bangladesh, donde no hay seguro médico y mucha gente es muy pobre”, dijo el doctor Love. “Cuando estas personas enfrentan el cáncer, les sobreviene una crisis económica y de salud”.

Además de los problemas económicos, los derechos humanos también representan un reto. Pese a que Bangladesh ha tenido dos primeras ministras en los últimos 20 años, el doctor Love observó que el papel de la mujer en la sociedad no ha mejorado mucho. “El problema de los derechos humanos se interpone en todo lo que se haga en la lucha contra el cáncer”, dijo. “Si pueden superar los desafíos económicos y del sistema de salud, todavía hay grandes desafíos culturales para los cuales se deben buscar soluciones”.

Personal del Centro de Atención Mamaria trabajando con un expediente médico electrónico. Personal del Centro de Atención del Cáncer de Mama trabaja en un expediente médico electrónico (EMR). El sistema EMR, desarrollado por este centro, es el primer sistema en Bangladesh electrónico en Internet para ordenar directamente pruebas clínicas y recibir resultados de establecimientos externos. “El secreto del éxito del EMR es que todo el personal participe”, dijo el doctor Love. “Estamos avanzando en las operaciones del sistema de salud en Bangladesh”. [Ampliar]

Superación de barreras culturales

Estos desafíos se hicieron evidentes cuando los investigadores intentaban reclutar mujeres para un estudio clínico. La inscripción de las participantes fue lenta en parte debido a que existían pocos servicios de salud para la mujer y la mayoría de las mujeres creían que, debido al lugar que ocupaban en la familia, no podían buscar ayuda. Los investigadores ahora intentan formar un equipo de científicos sociales que investigue la compleja problemática en torno a esta conducta y ensayar algunas intervenciones.

Para facilitar que las mujeres actúen en su propio beneficio y aumentar su participación en el estudio clínico, los investigadores crearon la primera clínica gratuita de de atención del cáncer de mama que otorga atención sin necesidad de cita previa.  Una doctora y una auxiliar médica examinan a las mujeres, dándoles consejos y atención médica de apoyo. Los casos más graves se remiten a médicos de la Facultad de Medicina de Khulna.

Durante su visita el mes de noviembre pasado, el doctor Love se reunió con el alcalde de Khulna para hablar de la adquisición de un predio de 6 acres donde se construya un centro de radioterapia. También contrató a un físico médico local que ayudara en el proyecto, luego que este presentara una impresionante propuesta de 24 páginas con información sobre el presupuesto para el establecimiento.

“Quedé muy complacido”, dijo el doctor Love. “Estamos a punto de contar con un plan completo de negocios razonable que incluye los detalles de los gastos necesarios en capital y las posibles proyecciones de rentabilidad con base en lo que consideramos que son costos accesibles para las pacientes”.

La propuesta actual calcula que muchas pacientes podrían recibir una tanda de radioterapia por $125, en comparación con los miles de dólares que cuesta en los Estados Unidos. El costo total para iniciar las operaciones del centro sería de aproximadamente $1,3 millones. Esto incluye el terreno, la construcción del edificio que cumpla con los códigos de regulación nuclear, el equipo inicial de radioterapia y los gastos en personal.

Formación de una empresa social

El centro de radioterapia que se está creando es una “empresa social” y las utilidades se destinarían para su expansión. Un asesor del proyecto es Muhammad Yunus, el ciudadano bengalí que recibió el Premio Nobel de la Paz por su labor pionera de promoción del microfinanciamiento y quien recientemente apoyó la idea de las empresas sociales. La esperanza es que este centro sea un prototipo de una empresa social exitosa en servicios de radioterapia.

Las tecnologías existentes les permiten a los radioterapistas de los Estados Unidos trabajar estrechamente con colegas situados en lugares como Bangladesh. A través del uso de "maniquís" de tejidos humanos dotados de dispositivos para medir la radiación, los trabajadores de un centro remoto pueden probar sus aparatos de radioterapia para asegurarse de que administran la dosis específica. Aun más, la información radiológica de las instalaciones a distancia puede enviarse a un depósito central para que el investigador principal del estudio clínico la analice.

“Estos instrumentos constituirán un medio idóneo para traer un lugar tan remoto como Bangladesh a los estudios clínicos oncológicos”, dijo el doctor James Deye, un colega del doctor Coleman en el Programa de Investigación sobre Radiación del NCI. Las tecnologías podrían ayudar a verificar que un sitio remoto está siguiendo el protocolo de un estudio clínico en particular y también ser una herramienta educativa. Un mentor en los Estados Unidos y un educando en Bangladesh, por ejemplo, podrían hablar de la selección de los tejidos que necesitan radiación y los que hay que evitar.

“Lo que el doctor Love está intentando hacer es muy loable”,  dijo el doctor Deye. “Hay tantos problemas que superar que se requiere de mucha paciencia. Pero si hay alguien que puede lograrlo, es el doctor Love”.

El éxito en este tipo de proyectos depende de la aceptación que se tenga en el país donde se va a poner en marcha el programa y contar con un colaborador local que promueva la causa, agregó el doctor Bhadrasain Vikram, quien también es parte del Programa de Investigación Radiológica y ha trabajado en proyectos para poblaciones subatendidas. “Luego el proyecto pasa a ser cuestión de dinero. Aunque no basta todo el dinero del mundo para causar un impacto si no hay gente en el terreno que se reparta la carga de trabajo sobre sus hombros”.

El doctor Love cree que no hay otra alternativa más que seguir adelante. En su opinión, los dos grandes temas sobre el cáncer en este momento son el crecimiento de la carga mundial de esta enfermedad, especialmente en Asia, y los enormes costos de los tratamientos idóneos. No obstante, se mantiene optimista. “En Bangladesh, hay buenas personas, y hemos encontrado a algunas de ellas”, dijo. “Si somos tesoneros, seremos modelo de cómo mejorar la atención médica que otros puedan replicar”.

“Compañeros de viaje por el planeta”

“Sería excelente que esto funcionara”, comentó el doctor Coleman sobre el proyecto. “Es un experimento, pero tiene un potencial benéfico enorme. ¿Qué utilidad tendría un centro de radioterapia? Bueno, si se puede construir uno, tal vez se pueden hacer otros 10”.

El doctor Love con frecuencia habla de la necesidad de tener iniciativas globales en salud pública que permitan conectarnos con otros “compañeros de viaje por el planeta”. Después de visitar la clínica de cáncer de mama de Bagerhat en un viaje reciente, su grupo llevó a casa a dos jóvenes mujeres trabajadoras de la clínica. Tras salirse de la carretera principal, el automóvil transitó una milla o más por un camino escarpado de un solo carril. Luego, en medio de oscuridad de la noche, el vehículo detuvo la marcha, las dos mujeres descendieron y tomaron un estrecho sendero hacia la selva (a unas 15 millas de Sunderban, el último refugio de los tigres de Bengala).

“Sabemos muy poco de las vidas de estos compañeros de viaje por el planeta”, escribió en un mensaje por correo electrónico. “Pero cuando se les da una oportunidad, pueden y tienen una participación significativa en las actividades de atención médica de base científica”.

—Edward R. Winstead