Boletin
 
16 de enero de 2013 • Volumen 5 - Edición 2

Se aprueba el uso de abiraterona para tratar también el cáncer de próstata en estadio tardío

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Los hombres con cáncer de próstata resistente a la castración que se ha diseminado a otras partes del cuerpo pueden ahora recibir tratamiento con acetato de abiraterona (Zytiga) antes de recibir quimioterapia. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) extendió la aprobación del uso del fármaco abiraterona el pasado 10 de diciembre.

En abril de 2011, la FDA aprobó inicialmente el uso de abiraterona en pacientes cuyo cáncer de próstata había evolucionado después del tratamiento con el fármaco quimioterapéutico docetaxel. Abiraterona es una pastilla que reduce la producción de testosterona.

La testosterona estimula el crecimiento de los tumores de próstata, por lo tanto se utilizan fármacos o cirugía para reducir la producción de esta hormona o bloquear sus efectos con el fin de desacelerar el crecimiento del cáncer de próstata. Sin embargo, con el tiempo, la mayoría de los cánceres de próstata se tornan resistentes a estos tratamientos. Estos cánceres resistentes a la castración continúan creciendo incluso cuando los niveles de testosterona son muy bajos. El fármaco abiraterona se usa para tratar estos tumores pues inhibe la producción de andrógeno en los testículos, en las glándulas suprarrenales y en los mismos tumores de próstata cancerosos.

Un estudio clínico con 1 088 hombres con cáncer de próstata resistente a la castración en estadio tardío, que no habían recibido quimioterapia anteriormente, estableció la tolerabilidad y la eficacia de la abiraterona para este tipo de cáncer.Los participantes recibieron o bien abiraterona o bien un placebo (ambos combinados con el corticoesteroide prednisona).

El objetivo del estudio fue medir por cuánto tiempo vivió un paciente antes de morir (supervivencia general) y por cuánto tiempo vivió un paciente sin que el tumor siguiera creciendo según evaluación hecha a través de estudios por imágenes (supervivencia sin evolución según imágenes radiográficas, o rPFS en inglés).

El riesgo de muerte entre los pacientes que recibieron abiraterona disminuyó en 25 por ciento. Los resultados del estudio también mostraron que abiraterona mejoró la rPFS. La mediana de rPFS fue de 16,5 meses en pacientes tratados con abiraterona, comparada con 8,3 meses en los pacientes que recibieron placebo.

Los efectos secundarios más frecuentes reportados fueron fatiga, inflamación o molestia en las articulaciones, inflamación causada por retención de líquidos, sofocos, diarrea, vómito, tos, presión arterial alta, dificultad para respirar, infección del tracto urinario y moretones.

Las anomalías de laboratorio más frecuentes fueron bajo conteo de glóbulos rojos, altos niveles de la enzima fosfatasa alcalina (lo cual puede ser una señal de otros problemas médicos serios), altos niveles de ácidos grasos, azúcar y enzimas hepáticas en la sangre, y bajos niveles de linfocitos, fósforo y potasio en la sangre.