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16 de enero de 2013 • Volumen 5 - Edición 2

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Mensaje a los lectores

El Boletín del Instituto Nacional del Cáncer suspende su publicación

El Boletín del Instituto Nacional del Cáncer ha suspendido su publicación a partir del 16 de enero de 2013. El archivo del Boletín, que cuenta con todas las ediciones publicadas desde 2009 a 2013, permanecerá a disposición de los lectores en el sitio web del NCI.

Esperamos que sigan visitando las páginas del NCI en www.cancer.gov/espanol para consultar nuestra información y leer noticias sobre la investigación de cáncer. También los invitamos a que sigan con nosotros en nuestras redes sociales de Facebook, Twitter y YouTube.

Si tienen alguna opinión o comentario, siéntanse en libertad de enviarnos un correo electrónico a nciboletin@mail.nih.gov.

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Gen recién descubierto se asocia a eliminación del virus de la hepatitis C y a la respuesta al tratamiento

Investigadores han identificado una variante genética que está fuertemente asociada a la capacidad de eliminar espontáneamente la infección por el virus de la hepatitis C (VHC) y a la respuesta al tratamiento de la infección por VHC crónica, la causa principal del cáncer de hígado en Estados Unidos. Lea más >>


 

Los artículos originales en inglés están disponibles en las páginas del NCI Cancer Bulletin.

El Boletín es una publicación del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), una entidad gubernamental de los Estados Unidos creada en 1937. A través de formación académica y estudios de investigación básica, clínica y biomédica de base poblacional, el NCI realiza y financia investigaciones sobre el cáncer que se espera permitan en un futuro determinar las causas genéticas y ambientales del cáncer, prevenir el cáncer antes de que aparezca, identificar los cánceres que surgen en etapa temprana, eliminar cánceres a través de intervenciones y tratamientos novedosos, y controlar biológicamente aquellos tipos de cáncer que no pueden ser eliminados para poderlos controlar y tratar como enfermedades crónicas.

Para obtener más información sobre el cáncer, llame al 1-800-422-6237 o visite la página http://www.cancer.gov/espanol.

Cualquier inquietud o pregunta para el equipo del Boletín del Instituto Nacional del Cáncer puede enviarla a nciboletin@mail.nih.gov.

Gen recién descubierto se asocia a eliminación del virus de la hepatitis C y a la respuesta al tratamiento

> Artículo en inglés

Células hepáticas humanas tratadas para imitar la infección con hepatitis C; puede apreciarse el citoplasma (en verde), el núcleo (en azul) y la proteína IFNL4 (en rojo).
Células hepáticas humanas tratadas para imitar la infección con hepatitis C; puede apreciarse el citoplasma (en verde), el núcleo (en azul) y la proteína IFNL4 (en rojo). La imagen muestra células de portadores de la variante genética favorable (izquierda) y la variante genética no favorable (derecha). La proteína INFL4 se expresa solamente en los portadores de la variante no favorable.

Investigadores han identificado una variante genética que está fuertemente asociada a la capacidad de eliminar espontáneamente la infección por el virus de la hepatitis C (VHC) y a la respuesta al tratamiento de la infección por VHC crónica, la causa principal del cáncer de hígado en Estados Unidos.

Y, en una hallazgo sorprendente, el descubrimiento de la variante condujo a la primera identificación de un gen que no se conocía previamente, el IFNL4. La variante de este gen es directamente responsable de la creación de una proteína recientemente identificada, denominada lambda 4 (IFLN4), de la familia lambda de proteínas interferones.

Los resultados del estudio, dirigido por investigadores del NCI, fueron publicados el 6 de enero en Nature Genetics.

Comparada con el polimorfismo de un solo nucleótido (PSN) que ya se utiliza en la práctica clínica para ayudar a tomar decisiones sobre tratamientos, se determinó que la nueva variante (llamada ss469415590) es un factor de predicción más fuerte de la eliminación espontánea de la infección y de la respuesta al tratamiento en las personas de origen africano. Entre las personas de origen asiático y europeo, la nueva variante ofreció la misma precisión predictiva que tiene el SpPSN identificado con anterioridad (conocido como rs12979860).

En Estado Unidos, casi un cuarto de todas las infecciones por VHC crónicas se presentan en afroamericanos. En general, 80 por ciento de las personas infectadas con el virus contraerá una infección crónica y aproximadamente 5 por ciento de esas infecciones se convertirán en cáncer de hígado.

El hallazgo podría traducirse rápidamente en una nueva prueba genética que ayudaría a tomar decisiones sobre los tratamientos y a la larga podría constituir la base de nuevos tratamientos para el VHC, según la doctora Dr. Ludmila Prokunina-Olsson, del Laboratorio de Genómica Aplicada de la División de Genética y Epidemiología del Cáncer (DCEG) del NCI, quien está entre los investigadores principales del estudio.

Y el hallazgo podría conducir también a otros descubrimientos. "Encontrar un nuevo gen del interferón es un gran logro", afirmó la doctora Prokunina-Olsson.  "Plantea la pregunta de si el gen podría ser importante en otras enfermedades también".

Si no hay variante, no hay gen ni proteína

Encontrar un nuevo gen de interferón es un gran logro. Plantea la pregunta de si el gen podría ser importante también en otras enfermedades.

—Dra. Ludmila Prokunina-Olsson

El gen recién descubierto está asociado a la familia de interferones lambda, en la cual están incluidos tres miembros más. Estos genes, los cuales fueron descubiertos apenas hace una década, codifican las proteínas que ayudan a las células a mantener a raya algunos virus.

La nueva variante tiene dos formas, una en la que se ha eliminado un solo nucleótido y otra en la que está presente este nucleótido. Solamente la variante que tiene la eliminación produce la proteína IFNL4, la cual parece dificultar de alguna manera la eliminación del VHC y la respuesta a los tratamientos estándar contra el VHC, explicó la doctora Prokunina-Olsson.

"Si no hay una variante genética, tampoco habrá una proteína", dijo. "Es una pregunta que se responde con un ´sí´o ´no´.

Continuación de investigaciones anteriores

El estudio continúa el trabajo de estudios de asociación de genoma completo realizados anteriormente, los cuales identificaron PSN en una región del cromosoma 19, cerca del gen IFNL3 (conocido anteriormente como IL28B). Estos PSN estaban íntimamente asociados a la eliminación de la infección por VHC y a la respuesta al tratamiento, el cual típicamente incluye una combinación de interferón alfa pegilado y ribavirina y, más recientemente inhibidores de la proteasa.

En este nuevo estudio, el equipo de investigadores quería examinar más de cerca lo que ocurría en esta región cromosómica durante el ataque del VHC, explicó el otro investigador principal del estudio, doctor Thomas O'Brien, de la Subdivisión de Infecciones e Inmunoepidemiología de la DCEG.

"Los estudios originales y los de seguimiento no apuntaron a ninguna variante funcional específica o mecanismo, lo cual no es raro en los estudios de asociación de genoma completo", señaló el doctor O'Brien.

Mediante la  secuenciación del ARN, el equipo analizó la expresión de todos los genes en células hepáticas humanas nuevas que habían sido tratadas con ARN sintético para imitar la infección por hepatitis C. A diferencia de otras técnicas de análisis del genoma, la secuenciación del ARN no tiene la limitación de trabajar a partir de un conjunto conocido de genes, dijo la doctora Prokunina-Olsson "La secuenciación del ARN muestra lo que hay ahí, independientemente de que se conozca o no", explicó.

El análisis por secuenciación del ARN reveló una actividad esperada entre los genes que se sabe que residen en esta región del cromosoma 19.

"Luego vimos algo que no se esperaba", añadió la doctora Prokunina-Olsso. Lo que encontraron fueron transcripciones, moléculas de ARN, ubicadas cerca del gen IFNL3 y en el área que no se sabía que contenía ningunos genes conocidos o previstos.

"Se necesitaron casi 9 meses para pasar de la secuenciación del ARN a la clonación y caracterización del nuevo gen", dijo. "Es muy poco frecuente identificar un gen totalmente nuevo cuya existencia ni siquiera se había previsto".

Con muestras de dos estudios clínicos en los cuales participaron pacientes con infección por VHC crónica, los investigadores descubrieron que, en los pacientes afroamericanos, la variante de eliminación estaba mucho más fuertemente asociada a una respuesta precaria al tratamiento que el PSN identificado anteriormente. Los investigadores observaron un modelo similar de eliminación espontánea del VHC cuando analizaron las muestras de otros dos estudios. También determinaron que la variante de eliminación es mucho más frecuente en personas de origen africano que entre los europeos o asiáticos.

El hallazgo nos presenta una paradoja, añadió el doctor O'Brien. Los interferones reciben ese nombre porque interfieren en las infecciones. "Pero, en la infección por VHC, la proteína IFNL4 parece interferir en la eliminación viral", dijo.

Implicaciones para pacientes e investigadores 

El efecto de este hallazgo podría ser amplio, señaló el doctor Charles Rice, investigador dedicado al estudio del VHC en la Universidad Rockefeller en Nueva York.

"El hallazgo es muy prometedor, específicamente porque nos permite entender mejor la biología y los mecanismos", dijo el doctor Rice. Los estudios anteriores de asociación de genoma completo resaltaron la importancia de esta región cromosómica para la eliminación del VHC y la respuesta al tratamiento. Este nuevo gen, dijo el doctor Rice, "pareciera ser un elemento significativo de esa narrativa... Da lugar a toda una nueva serie de investigaciones para determinar exactamente qué es lo que hace. Es verdaderamente un gran adelanto".

Desde una perspectiva clínica, sería claramente posible crear una prueba que ayude a predecir la probabilidad de una respuesta a un tratamiento.

"Si queremos usar solamente una prueba genética independientemente del origen racial de una persona, esta nueva variante podría ser un factor clínico de predicción universal en todos los pacientes, pues parece que es más precisa que la prueba actual en pacientes afroamericanos", dijo el doctor O'Brien.

La proteína IFNL4 también podría ser un buen blanco para la terapia, afirmó el equipo de investigadores. Debido a que muchas personas no generan en lo absoluto la proteína IFNL4, anotó el doctor O'Brien, no parece ser esencial y podría en principio inhibirse de manera terapéutica sin consecuencias negativas.

Los doctores O'Brien y Prokunina-Olsson ya están estudiando si la variante afecta la respuesta a un tratamiento con interferón contra el melanoma avanzado. También están trabajando con investigadores del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas para determinar si la variante afecta la respuesta a nuevos tratamientos que atacan directamente el VHC.

El tratamiento de la infección por VHC crónica está alejándose rápidamente de las terapias con interferón, las cuales, si bien son eficaces, pueden causar efectos secundarios particularmente negativos, a favor de nuevos tratamientos antivíricos, explicó el doctor Rice; por lo tanto será importante evaluar esta nueva variante y la otra respuesta de PSN a estas nuevas terapias.

Carmen Phillips

Diez años de tamoxifeno reduce las recidivas del cáncer de mama y mejora la supervivencia

> Artículo en inglés

Foto de las personas que asistieron al Simposio de Cáncer de Mama de San Antonio 2012 (Foto cortesía de Todd Buchanan ©2012).
Más de 7 500 personas de más de 90 países asistieron al Simposio sobre Cáncer de Mama de San Antonio, donde se presentaron los resultados del estudio ATLAS. (Foto cortesía de Todd Buchanan ©2012)

Las mujeres con cáncer de mama que toman tamoxifeno (Nolvadex) como terapia adyuvante por 10 años después del tratamiento primario experimentan una mayor reducción de las recidivas de cáncer y de muertes por esta enfermedad que si lo toman solamente por 5 años, según lo indican los resultados de un amplio estudio clínico internacional.

Los hallazgos del estudio ATLAS, presentados en el Simposio sobre Cáncer de Mama de San Antonio (SABCS) y publicados en The Lancet  el 5 de diciembre pasado, seguramente cambiarán la práctica clínica, afirmaron varios investigadores.

Entre 1996 y 2005, se inscribieron en el estudio cerca de 7 000 mujeres con cáncer de mama con receptores de estrógeno positivos en estadio temprano. Después de que las participantes tomaron tamoxifeno durante 5 años, se seleccionó de manera aleatoria a un grupo que seguiría tomando el fármaco por 5 años más y a otro grupo que dejaría de tomarlo.

Se observó poca diferencia en los resultados entre los dos grupos después de que las mujeres tomaron tamoxifeno por períodos de entre 5 y 9 años. Este resultado concuerda con hallazgos de otros estudios sobre la terapia adyuvante con tamoxifeno, los cuales mostraron que tomar tamoxifeno durante 5 años puede reducir considerablemente el riesgo de recidiva del cáncer y de muerte por esta enfermedad en los primeros años después de la terapia; lo que uno de los investigadores del estudio, el doctor Richard Gray, de la Universidad de Oxford en el Reino Unido, denominó "efecto de arrastre".

Los resultados con el uso prolongado de tamoxifeno mejoraron solamente después de  alcanzar la marca de los 10 años, explicó el doctor Gray en un comunicado de prensa del SABCS. Entre las mujeres que tomaron tamoxifeno durante 10 años, el riesgo de que el cáncer de mama reapareciera entre 10 y 14 años después de haber comenzado a tomar este fármaco fue 25 por ciento menor que entre las mujeres que lo tomaron durante 5 años, y el riesgo de morir de cáncer de mama fue casi 30 por ciento menor.

En general, en un período de 5 a 14 años después de que las participantes comenzaran el tratamiento con tamoxifeno, el riesgo de que el cáncer reapareciera y el riesgo de morir de cáncer de mama fueron menores entre las mujeres que tomaron tamoxifeno durante 10 años que entre aquellas que lo tomaron por 5 años. (Véase tabla)

Recidiva del cáncer de mama y muerte por esta
enfermedad de 5 a 14 años después de comenzar el tratamiento
adyuvante con tamoxifeno por 5 o 10 años

 

5 años

10 años

Riesgo de recidiva

25,1 por ciento21,4 por ciento

Riesgo de muerte por cáncer de mama

15,0 por ciento12,2 por ciento

El tamoxifeno puede causar efectos secundarios, tales como sofocos, fatiga y aumento del riesgo de coágulos en la sangre y cáncer de endometrio. Sin embargo, no se observó ningún aumento considerable de efectos secundarios graves, tales como incidencia de cáncer de endometrio o muerte, entre las mujeres que tomaron tamoxifeno por un período más largo, informó el doctor Gray. El aumento del riesgo absoluto de muerte por cáncer de endometrio entre las mujeres que tomaron tamoxifeno durante 10 años en comparación con las que lo tomaron por 5 años fue de 0,2 por ciento.

El doctor Gray enfatizó la necesidad de considerar seriamente la relación de riesgo y beneficio de cualquier tratamiento. Sin embargo, sostuvo que, en el caso del tratamiento con tamoxifeno por períodos más largos, los "riesgos son mucho menores que los beneficios".

Hubo al menos un estudio de la terapia con tamoxifeno por períodos más largos que llegó a una conclusión contraria a la del estudio ATLAS. Este estudio, mucho más pequeño (de aproximadamente 1 200 pacientes), fue realizado en Estados Unidos por el National Surgical Adjuvant Breast and Bowel Project (NSABP), entre principios de 1980 y mediados de 1990. El estudio halló que la terapia adyuvante continua con tamoxifeno por más de 5 años no disminuyó las recidivas del cáncer de mama ni las muertes por esta enfermedad.

La razón por la cual los estudios llegaron a conclusiones diferentes no es clara. Sin embargo, dado que el estudio ATLAS fue más grande y tuvo un período de seguimiento más largo, sus resultados son más definitivos, señalaron varios investigadores.

Los resultados del estudio ATLAS tendrán "un impacto inmediato importante en las mujeres premenopáusicas" con cáncer de mama con receptores de estrógeno positivos en estadio temprano, dijo el doctor Peter Ravdin, del Centro de Ciencias para la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio, quien moderó la reunión informativa con la prensa.

Entre las mujeres que tomaron tamoxifeno durante 10 años, el riesgo de que el cáncer de mama reapareciera entre 10 y 14 años después de haber comenzado a tomar este fármaco fue 25 por ciento menor que entre las mujeres que lo tomaron durante 5 años, y el riesgo de morir de cáncer de mama fue casi 30 por ciento menor.

Esa población de pacientes representa una cantidad considerable de mujeres, aproximadamente entre 30 000 y 35 000 mujeres, a quienes se les diagnostica anualmente cáncer de mama en Estados Unidos. Las mujeres posmenopáusicas con cáncer de mama con receptores de estrógeno positivos en estadio temprano a menudo reciben tratamiento con inhibidores de la aromatasa después de tomar tamoxifeno.  Sin embargo, los inhibidores de la aromatasa no son eficaces en las mujeres premenopáusicas, explicó el doctor Ravdin, por lo tanto el tamoxifeno es el tratamiento estándar en estas pacientes.

"Ahora podemos decirles a las pacientes premenopáusicas que las pruebas clínicas muestran que 10 años de tamoxifeno es superior a 5 años", dijo el doctor Ravdin. "Y para mí no será un problema decirlo".

Sin embargo, la decisión de usar tamoxifeno por períodos más largos no es tan clara, enfatizó.

Las mujeres con un mayor riesgo de que el cáncer reaparezca mucho después de que la terapia adyuvante finalice (como es el caso de las mujeres cuyo cáncer se había infiltrado en los ganglios linfáticos o que tenían tumores más grandes) "definitivamente serán fuertes candidatas a continuar la terapia con tamoxifeno", dijo. Pero una mujer cuyo riesgo de recidiva es en todo momento bajo "puede que de manera racional decida que no necesita tomar tamoxifeno por más de 5 años", añadió.

Los hallazgos podrían también tener implicaciones en mujeres posmenopáusicas, dijo la doctora Claudine Isaacs, codirectora del programa de cáncer de mama del Centro Oncológico Integral Georgetown Lombardi.

A menudo, a las mujeres posmenopáusicas se les prescribe 5 años de terapia adyuvante con un inhibidor de la aromatasa. (Sin embargo, algunas mujeres reciben tamoxifeno seguido de un inhibidor de la aromatasa por 5 años). Pero, señaló la doctora Isaacs, una buena cantidad de mujeres no pueden tolerar los inhibidores de la aromatasa a causa de sus efectos secundarios y, por lo tanto, los resultados de ATLAS podrían hacer que varios médicos y sus pacientes posmenopáusicas consideren que tomar la terapia adyuvante con tamoxifeno por un tiempo prolongado podría ser una decisión adecuada.

Incluso en las mujeres posmenopáusicas que pueden tolerar los inhibidores de la aromatasa, los resultados del estudio ATLAS plantean otros interrogantes, expresó el doctor Trevor Powles, del Cancer Center London, en la nota editorial adjunta, publicada en The Lancet.

"No se cuenta con ninguna información que indique que el inhibidor de la aromatasa letrozol tomado durante 5 años sea más beneficioso a largo plazo que el tamoxifeno por 10 años, el cual tiene un efecto comprobado en cuanto a la reducción del riesgo de reaparición de la enfermedad y la mortalidad a largo plazo", escribió el doctor Powels.

En una página de su blog "Chemobrain", la superviviente de cáncer de mama y defensora de pacientes, AnneMarie Ciccarella, instó a las mujeres que son candidatas a tomar tamoxifeno, independientemente de su estado menopáusico, a considerar sus opciones cuidadosamente. "Reúnanse con sus médicos. Hagan preguntas. Traten de entender el efecto de este estudio en sus propias circunstancias", escribió. "Recuerden, no existe una respuesta única para todos los casos"

Carmen Phillips

Lectura adicional: Cáncer de mama: hacia una terapia hormonal más personalizada.

Seguimiento de un estudio genético permite a investigadores identificar un posible tratamiento para el cáncer de vejiga

> Artículo en inglés

En un reciente estudio sobre cáncer de vejiga, investigadores del NCI identificaron una variante genética asociada a un leve aumento del riesgo de esta enfermedad. Sin embargo, luego de investigar los efectos biológicos de la variante a nivel celular, los investigadores ahora piensan que la variante podría ser un marcador para identificar a los pacientes que pueden responder a un tratamiento experimental que está en fase de investigación para otros cánceres.

Hasta un 75 por ciento de los pacientes de ascendencia europea con cáncer de vejiga podrían haber heredado la variante, y podrían ser candidatos para el tratamiento experimental, informaron los investigadores a principios de enero en el Journal of the National Cancer Institute.

La variante ocurre en un gen que codifica una proteína que se encuentra en la superficie de las células. Muchos de los tumores pancreáticos y prostáticos también expresan claramente la proteína, la cual se denomina antígeno de células madre prostáticas (PSCA). Se elaboró un anticuerpo monoclonal llamado AGS-1C4D4 para actuar sobre esta proteína, y los estudios clínicos de primera fase sobre cáncer de próstata (aquí y aquí) han arrojado resultados positivos.

"Pensamos que la proteína es también un posible blanco prometedor para el tratamiento del cáncer de vejiga", dijo la doctora Ludmila Prokunina-Olsson de la División de Epidemiología y Genética del Cáncer del NCI, quien dirigió el estudio. La doctora agregó que aún no está claro si la proteína influye de manera directa en la enfermedad.

La variante (conocida como rs2294008) se identificó durante un estudio de asociación de genoma completo del cáncer de vejiga en el 2010. Para continuar con esta pista, los investigadores crearon las versiones sintéticas del gen con la variante y sin la variante. Las células con la variante  produjeron niveles elevados de PSCA, mientras que las células sin la variante no produjeron la proteína. Los investigadores también observaron este patrón en la vejiga normal y en los tejidos tumorales de pacientes.

Los nuevos resultados permiten suponer que un tratamiento tal como AGS-1C4D4 no tendría efecto en pacientes con cáncer de vejiga que carecen de la variante, porque sus células no producen PSCA. A partir de estos resultados, se necesitan estudios clínicos para validar al PSCA como blanco terapéutico en el cáncer de vejiga y la variante como un marcador predictivo de la respuesta al tratamiento, concluyeron los autores del estudio.

El estudio nos ofrece "una buena lección de que los investigadores necesitan comprender más acerca de la biología de las variantes identificadas por el estudio de asociación de genoma completo", manifestó la doctora Prokunina-Olsson. En este caso, la variante no mostró una fuerte asociación al riesgo de cáncer de vejiga, pero otras evaluaciones revelaron que tenía fuertes efectos biológicos en la expresión de la proteína.

"Este es uno de los primeros estudios que deja entrever implicaciones clínicas directas de una variante genética identificada por medio de estudios de asociación de genoma completo para cánceres comunes", aseveró el doctor Stephen Chanock, codirector adjunto del Centro de la Genómica del Cáncer del NCI.

Las mutaciones genéticas no son el único factor que dicta el comportamiento de las células cancerosas

> Artículo en inglés

En experimentos de laboratorio, investigadores descubrieron que células tumorales colorrectales, originadas a partir de una sola célula, se comportan de manera muy diferente, incluso cuando las células son idénticas desde el punto de vista genético. Estos hallazgos, publicados el mes pasado en Science, dejan entrever que es posible que los tratamientos del cáncer no puedan erradicar tumores por razones diferentes a la justificación convencional de que las células cancerosas pasan por mayores cambios genéticos al irse multiplicando.

Los investigadores, dirigidos por los doctores Antonija Kreso y Catherine O'Brien de la Universidad de Toronto, comenzaron a aislar células individuales de 10 cánceres colorrectales humanos. En segunda instancia, trasplantaron cada una de estas células individuales en ratones, donde crecieron hasta convertirse en tumores. Los genomas de estas células tumorales (incluídas las mutaciones) fueron idénticos a los de la célula original. Cuando los investigadores trasplantaron células de estos tumores de un ratón a otro, los genomas permanecieron estables y no presentaron muchas mutaciones nuevas, ni aun cuando fueron trasplantados de forma secuencial hasta 5 veces.

A pesar de tener genomas idénticos, las células dentro de los nuevos tumores se comportaron de manera diferente. Algunas células se reprodujeron de manera sistemática cuando fueron trasplantadas de un ratón a otro, pero otras perdieron la capacidad de reproducción durante el transcurso de uno o varios trasplantes. Además, algunas células parecieron recobrar su capacidad para reproducirse después de un periodo de latencia, es decir, no fueron detectadas en el trasplante inicial pero sí fueron detectadas en una serie de trasplantes subsecuentes o fueron detectadas en el trasplante inicial pero no en uno o más trasplantes subsecuentes y, luego, volvieron nuevamente a detectarse en trasplantes posteriores. Las pruebas genéticas indicaron que las células no habían mutado lo suficiente como para explicar estos comportamientos diferentes.

A continuación, los investigadores evaluaron si las células que se habían comportado de manera diferente también respondían de manera diferente al tratamiento con oxaliplatino (Eloxatin). Las células cancerosas de los ratones tratadas con el fármaco, al ser trasplantadas a un nuevo animal, produjeron tumores con una proporción inferior de células que previamente se habían reproducido de manera sistemática, y una proporción mayor de células que se reprodujeron después de un periodo de latencia.

Este hallazgo hace pensar que "las células de cáncer colorrectal adormecidas o de lenta proliferación pueden sobrevivir un tratamiento con oxaliplatino y luego reiniciar el crecimiento tumoral", explicaron los autores.

"Nuestros hallazgos revelan una complejidad adicional, más allá de la diversidad genética, que determina la heterogeneidad intratumoral del cáncer colorrectal", agregaron. Los autores escribieron que los mecanismos que subyacen a esta diversidad comportamental no genética podrían abarcar interacciones entre las células tumorales y su microambiente, complejas redes intracelulares de señalización y variaciones epigenéticas. Concluyeron que la comprensión de cómo interactúan estas variaciones genéticas con estos factores no genéticos para generar la resistencia al tratamiento, debe ser el centro de investigaciones futuras.

Prueba podría indicar curso a seguir en mujeres infectadas por el VPH

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Un nuevo estudio ha mostrado que las mujeres que resultan positivas a la prueba de detección del virus del papiloma humano (VPH) pero negativas al marcador biológico p16 no necesitan practicarse un examen de seguimiento de manera inmediata y, sin riesgo alguno, pueden volver a practicarse las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino después de 2 o 3 años. El doctor Guglielmo Ronco, del Centro para la Prevención Oncológica en Italia, y sus colegas dieron a conocer, el 21 de diciembre pasado en la revista Lancet Oncology, los resultados de una evaluación de seguimiento de 3 años de un subestudio del estudio de exámenes de detección Nuevas Tecnologías para el Cáncer del Cuello Uterino (NTCC).

La infección por el VPH de alto riesgo es la causa de casi todos los cánceres de cuello uterino. El cáncer de cuello uterino puede prevenirse de manera eficaz tratando los cambios precancerosos en el cuello uterino causados por el VPH. La mayoría de las infecciones por el VPH se curan por sí solas en unos cuantos  meses o años, mientras que el cáncer del cuello uterino puede tomar 10 años o más para formarse. Los investigadores están interesados en encontrar pruebas de detección que permitan reducir los innecesarios exámenes de seguimiento en mujeres en quienes la infección a la larga se curaría sola.

Se practicaron pruebas del ADN del VPH a un grupo de mujeres que participaron en el estudio NTCC; a quienes resultaron positivas al VPH de alto riesgo se les prescribió una colposcopia, un procedimiento para detectar la presencia de precáncer del cuello uterino. También se les practicó la prueba para detectar el marcador biológico p16. Un resultado positivo a la prueba de p16 puede indicar la presencia de cambios celulares causados por la infección por el VPH.

En resultados anteriores se determinó que una prueba de p16 positiva era sensible y específica para pacientes con neoplasia intraepitelial cervical de alto grado (NIC; clasificada como NIC2, NIC3 o de grado más alto), lo cual parece indicar que a las mujeres que resultan positivas a la prueba de p16 se les debe practicar una colposcopia. Sin embargo, no existían datos prospectivos que indicaran cómo tratar a las mujeres que resultaran negativas a la prueba de p16.

Los investigadores hicieron seguimiento a las participantes en el estudio durante tres años después de las pruebas de detección iniciales, para determinar si podía extenderse sin riesgo alguno el intervalo entre las pruebas en pacientes que eran VPH positivas pero p16 negativas. Durante el período de seguimiento de 3 años, se detectaron cambios clasificados como NIC3 o de grados más altos en 9,7 por ciento de las mujeres p16 positivas y solamente en 1,7 por ciento de las mujeres p16 negativas. El riesgo relativo de cambios precancerosos también fue más alto en mujeres p16 positivas con edades entre 35 a 60 años que en aquellas con edades entre 25 y 34 años.

Los investigadores indicaron que podía retrasarse sin riesgo alguno por 2 o 3 años la realización de pruebas adicionales de detección en mujeres p16 negativas si se utilizaba la prueba de p16 como método de selección entre las mujeres VPH positivas.

"Las variaciones en los centros de atención de salud y la disponibilidad de recursos también serán un factor de decisión a la hora de determinar los intervalos entre las pruebas de detección y la manera como pueden utilizarse estas pruebas en mujeres VPH positivas", dijo el doctor Nicolas Wentzensen, de la División de Genética y Epidemiología del Cáncer del NCI, y autor de un comentario sobre el informe. Él señaló que el estudio mostró resultados prometedores que justifican una evaluación más profunda de la prueba de p16 para la selección de estas mujeres.

Se están evaluando otros marcadores biológicos para la selección de mujeres VPH positivas, pero el estudio realizado por el doctor Ronco y sus colegas es el primero en analizar los datos de un período de seguimiento de tres años en una población objeto de análisis.

La quimioterapia después de la cirugía mejora la supervivencia cuando reaparecen algunos cánceres de mama

> Artículo en inglés

Entre las mujeres cuyo cáncer de mama reapareció pero no se diseminó más allá de los tejidos circundantes, aquellas que recibieron quimioterapia después de la cirugía mostraron una mejoría en la supervivencia sin enfermedad y en la supervivencia general, según lo indican los resultados de un nuevo estudio. Las pacientes con tumores con receptores de estrógeno (RE) negativos fueron las que más se beneficiaron. Los resultados, del estudio CALOR, fueron presentados el 6 de diciembre pasado durante el Simposio sobre Cáncer de Mama de San Antonio.

"Este es el primer estudio controlado con distribución al azar que muestra que la quimioterapia adyuvante funciona en estas pacientes", dijo en un comunicado de prensa el doctor Stefan Aebi, jefe de la división de oncología médica en el hospital Luzerner Kantonsspital de Lucerna, Suiza, y copresidente de CALOR.

El doctor Aebi y sus colegas prescribieron de manera aleatoria la quimioterapia adyuvante o no adyuvante a 162 mujeres (85 y 77 mujeres, respectivamente) que habían experimentado recidiva local o regional luego de una cirugía para conservar la mama o una mastectomía. Los organizadores del estudio recomendaron el uso de la combinación de quimioterapia y tratamiento por períodos de entre 3 y 6 meses, sin embargo, el régimen quimioterapéutico se dejó a discreción del médico de cada paciente. Los médicos tratantes también podrían prescribir a las pacientes radioterapia, terapia con hormonas o terapia anti HER2, según fuera el caso.

Aun cuando el estudio reunió a menos pacientes de lo planificado, se observaron diferencias estadísticamente significativas. Después de una mediana de seguimiento de 5 años, el riesgo de recidiva fue 41 por cientos menor entre las mujeres tratadas con quimioterapia que entre aquellas que no la recibieron. Además, el índice de supervivencia general fue más alto entre las pacientes que recibieron quimioterapia que entre aquellas que no la recibieron, con lo cual se redujo en 59 por ciento el riesgo de muerte. (Véase tabla.)

Índices de supervivencia sin enfermedad y de supervivencia general, con y sin quimioterapia

 

Con
Quimioterapia

Sin Quimioterapia

Valor P(0,05 y más bajos son estadísticamente significativos)

Supervivencia sin enfermedad a 5 años
RE negativo
RE positivo

69 por ciento
67 por ciento
70 por ciento

57 por ciento
35 por ciento
69 por ciento

0,0455
0,007
0,87

Supervivencia general a 5 años
RE negativo
RE positivo

88 por ciento
79 por ciento
94 por ciento

76 por ciento
69 por ciento
80 por ciento

0,02
0,12
0,12

Cuando se estratificaron los índices por tipos de tumores, se observó una impresionante diferencia en los índices de supervivencia sin enfermedad entre las mujeres con tumores RE negativos que recibieron quimioterapia y aquellas que no la recibieron. Las mujeres con tumores RE positivos recibieron la terapia adecuada con hormonas; en este grupo se presentaron muy pocas recidivas, independientemente de que se hubiera recibido o no quimioterapia. Por lo tanto, el mayor beneficio se observó en las mujeres con tumores RE negativos.

Estos resultados muestran una "enorme mejoría en las mujeres con tumores RE negativos que tomaron fármacos quimioterapéuticos corrientes", dijo la doctora Jo Anne Zujewski, jefa de Tratamientos de Cáncer de Mama en la División de Tratamiento y Diagnóstico del Cáncer del NCI, quien no participó en el estudio. "Esto conducirá a un cambio de la práctica clínica en un subconjunto pequeño de pacientes".

Este estudio fue financiado en parte por el NCI (U10-CA-37377, U10-CA-69974, U10-CA-12 027, U10-CA-69651 y CA-75362). 

Nuevo tratamiento dirigido podría retrasar evolución de la enfermedad en pacientes con tumores avanzados del estroma gastrointestinal

> Artículo en inglés

Un nuevo fármaco oral, regorafenib (Stivarga), podría retrasar la evolución de los tumores del estroma gastrointestinal (TEGI) avanzados que son resistentes al tratamiento. Los resultados de un estudio clínico internacional, publicado el 22 de noviembre en The Lancet, demostraron que los pacientes tratados con regorafenib vivieron más tiempo sin evolución de la enfermedad que los pacientes que recibieron un placebo.

TEGI es un cáncer relativamente poco común que, en la mayoría de los casos, está determinado por mutaciones que activan las  vías de señalización de la cinasa KIT o PDGFRA. Debido a que este tipo de TEGI es resistente a la quimioterapia convencional, la mayoría de los tumores se extirpan quirúrgicamente si la enfermedad no se ha extendido.

El inhibidor de la tirosina cinasa, imatinib (Gleevec), fue el primer fármaco aprobado para tratar los tumores TEGI inoperables. No obstante, la mayor parte de estos tumores presentan resistencia al imanitib después de unos 2 años de tratamiento. Los pacientes con tumores resistentes al imatinib son tratados luego con sunitinib (Sutent), pero generalmente la enfermedad también presenta resistencia al sunitinib y evoluciona en el transcurso de 1 año. Los pacientes con TEGI avanzado resistente al imanitib y al sunitib no tienen ninguna otra opción de tratamiento convencional.

A partir de los resultados de un estudio de fase II anterior, el doctor George D. Demetri del Instituto Oncológico Dana-Farber y sus colegas compararon regorafenib con un placebo en pacientes con TEGI metastásico o inoperable que habían sido tratados previamente con imatinib y sunitinib. El regorafenib, que inhibe a múltiples cinasas, fue aprobado en septiembre pasado para tratar el cáncer colorrectal metastásico.

En el estudio de fase III, aleatorio y controlado con placebo  participaron 199 pacientes con TEGI avanzado, de los cuales 133 fueron asignados al azar para recibir regorafenib y 66 para recibir el placebo. Aquellos que recibieron regorafenib vivieron sin evolución del cáncer durante una mediana de 4,8 meses, frente a 0,9 meses entre los pacientes que recibieron el placebo. No hubo diferencia en la supervivencia general entre los pacientes que recibieron inicialmente regorafenib y aquellos que recibieron el placebo. Sin embargo, los autores indicaron que esto pudo haberse debido a los cambios en los grupos de estudio: 85 por ciento de los pacientes asignados para recibir el placebo se cambiaron de grupo para recibir regorafenib después del empeoramiento de su enfermedad.

Todos los pacientes que recibieron regorafenib presentaron efectos secundarios. Poco más del 60 por ciento dijo haber experimentado un episodio grave relacionado con el fármaco, frente a 14 por ciento en los pacientes que recibieron el placebo.

"Hay muchos motivos para usar este fármaco de manera habitual en pacientes cuyos tratamientos con imatinib y sunitinib han fallado", escribieron los autores de un editorial adjunto. El doctor Demetri manifestó que "es alentador haber producido este tercer fármaco dirigido para tratar una enfermedad que antes del año 2000 era intratable en todos los casos".

El fabricante del fármaco, Bayer Healthcare Pharmaceuticals, ha solicitado la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para usar regorafenib en el tratamiento de los tumores TEGI.

Este estudio fue financiado en parte por Bayer HealthCare Pharmaceuticals y el NCI (Gastrointestinal Cancer SPORE Grant 1P50CA127003-05).

Mayor dosis de un fármaco para el cáncer de mama se asocia a una supervivencia más larga

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Las mujeres con cáncer de mama avanzado que reciben una dosis más alta del fármaco fulvestrant (Faslodex) viven más que las mujeres que reciben una dosis menor, de acuerdo con los resultados actualizados de un estudio clínico a gran escala. La dosis más alta de 500 mg se ha estado usando en el ámbito clínico por una década, pero los nuevos resultados proporcionan indicios científicos de que mejora la supervivencia en algunas mujeres.

El estudio clínico, denominado CONFIRM, evaluó las dos dosis de fulvestrant en mujeres posmenopáusicas con cáncer de mama metastático positivo para el receptor de estrógeno (RE), cuyo cáncer había reaparecido o evolucionado después de haber recibido tratamiento con terapia endocrina, por ejemplo con tamoxifeno (Nolvadex). Las mujeres que recibieron 500 mg de fulvestrant vivieron una mediana de 26,4 meses, mientras que las mujeres que recibieron 250 mg vivieron una mediana de 22,3 meses, una diferencia estadísticamente significativa de más de 4 meses.

Los resultados se presentaron el 5 de diciembre pasado en el Simposio sobre Cáncer de Mama de San Antonio(SABCS).

Más de 700 mujeres se inscribieron en el estudio internacional, el cual asignó de forma aleatoria a las participantes para que recibieran 500 mg o 250 mg de fulvestrant, esta última fue la dosis inicialmente aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) en el 2002.

La FDA aprobó la dosis de 500 mg en el 2010, a partir de los resultados iniciales del estudio CONFIRM, los cuales mostraron una mejora estadísticamente significativa de la supervivencia sin evolución. La supervivencia general también mejoró en el grupo que recibió la dosis alta, pero la diferencia en ese momento no era estadísticamente significativa.

Con el seguimiento más prologado, el beneficio en la supervivencia general se volvió estadísticamente significativo. Pero el resultado de la supervivencia general proviene de un análisis exploratorio no planificado, advirtió el investigador principal del estudio, el doctor Angelo Di Leo del Hospital de Prato en Italia, durante una rueda de prensa en el SABCS.

Aún así, cuando se comparan los resultados de los análisis iniciales con los actualizados, ambos "muestran una perfecta congruencia", continuó, "y conducen a la misma conclusión de que existe un aumento del beneficio en términos de supervivencia para pacientes que reciben 500 mg" de fulvestrant.

Las mujeres que recibieron la dosis más alta de fulvestrant presentaron un índice levemente superior de efectos secundarios (8,9 por ciento frente a 6,7 por ciento), pero la diferencia no fue estadísticamente significativa.

A partir de la aprobación de la FDA en el 2010, la dosis de 500 mg se convirtió en el tratamiento habitual para este grupo de pacientes, "por lo tanto este estudio no cambia la práctica actual", dijo la doctora Claudine Isaacs del Centro Oncológico Integral Lombardi en Georgetown. "Sin embargo, nos brinda mayor respaldo  para el uso de esta dosis y permite suponer que podría haber un beneficio para la supervivencia".

Examen no invasivo para cáncer de riñón podría disminuir la necesidad de cirugía

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De acuerdo con un reciente estudio, se puede usar un nuevo trazador radioactivo en las exploraciones por tomografía con emisión de positrones o tomografía computarizada (TEP o TC) a fin de detectar con precisión los carcinomas de células renales claras (ccRCC), el tipo más común de cáncer de riñón. El estudio abierto, que se llevó a cabo en 14 centros médicos, fue publicado el 3 de diciembre pasado en el Journal of Clinical Oncology.

"Este estudio representa (a nuestro leal saber y entender), la primera validación clínica de un marcador biológico de imaginología molecular para un tumor maligno", escribieron los investigadores.

Los investigadores compararon los resultados de dos métodos de imaginología en 195 pacientes con tumores renales, quienes tenían programada una resección de riñón (nefrectomía): TEP/TC con yodo-124 (124I)-girentuximab y exploraciones por TC con medio de contraste (CECT). El 124I-girentuximab se une a un antígeno que se encuentra en la superficie celular de casi todas las ccRCC.

Los investigadores, dirigidos por la doctora Chaitanya Divgi del Centro Médico de la Universidad de Columbia, informaron que los exámenes TEP/TC con 124I-girentuximab presentaron mayor sensibilidad que las CECT (sensibilidad promedio de 86,2 por ciento frente a 75,5 por ciento) y mayor especificidad (especificidad promedio de 85,9 por ciento frente a 46,8 por ciento) en la detección de tumores ccRCC.

Si se confirman estos resultados con otros estudios, y el examen es aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), el nuevo examen diagnóstico podría disminuir la necesidad de procedimientos invasivos, entre ellos, las biopsias con aguja y las nefrostomías, que actualmente se usan para evaluar tumores renales sospechosos, indicaron los investigadores. Las TEP/TC con 124I-girentuximab podrían ayudar a los médicos a decidir cuál es el mejor tratamiento para un paciente y podrían ser de especial beneficio para los pacientes que están débiles, son adultos mayores o tienen alguna otra afección médica que haría riesgosa una intervención quirúrgica, señalaron.

Muertes por cáncer en EE. UU. siguen en descenso

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Según los últimos datos nacionales, los índices generales de mortalidad por cáncer se redujeron entre 2000 y 2009 en Estados Unidos, una tendencia que se mantiene desde principios de 1990. La mortalidad por la mayoría de los tipos de cáncer, entre ellos, los cuatro tipos más frecuentes en Estados Unidos: (pulmón, colorrectal, mama y próstata) disminuyó, si bien la tendencia varió según el tipo de cáncer y grupos raciales y étnicos. El "Informe Anual a la Nación sobre el Estado del Cáncer, 1975 a 2009" se publicó el 7 de enero en el Journal of the National Cancer Institute.

El informe también incluye una sección especial sobre tipos de cáncer asociados al virus del papiloma humano (VPH). Esta sección  muestra que, entre 2008 y 2010, aumentó la incidencia de los cánceres de orofaringe, ano y vulva asociados al VPH. Los índices de vacunación contra el VPH se mantuvieron bajos en la población de niñas adolescentes en Estados Unidos.

Gráfico que muestra que los índices de mortalidad por cáncer disminuyeron entre 1975 y 2009

Al igual que en el pasado, el NCI, la Sociedad Americana Contra el Cáncer, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Asociación Norteamericana de Registros Centrales del Cáncer (NAACCR) colaboraron en la realización del informe. Los datos sobre la incidencia del cáncer provinieron de la base de datos de Vigilancia, Epidemiología y Resultados Finales (SEER) del NCI y de los CDC, y el análisis de datos combinados estuvo a cargo de la NAACCR. Los datos sobre mortalidad provinieron del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los CDC.

Varía la incidencia y sigue disminuyendo la mortalidad

Entre los hombres, la incidencia general de cáncer bajó en promedio un 0,6 por ciento anual entre 2000 y 2009. Los índices de incidencia de cáncer se mostraron estables entre las mujeres durante el mismo período y aumentaron un 0,6 por ciento anual entre los niños. (Véase tabla).

El descenso de la mortalidad por cáncer se situó en 1,8 por ciento anual entre los hombres, 1,4 por ciento anual entre las mujeres y 1,8 por ciento entre los niños (en edades comprendidas entre 0 y 14 años), entre 2000 y 2009. En el mismo período, la mortalidad se redujo en 10 de los 17 tipos más frecuentes de cáncer y aumentó en tres tipos. La mortalidad disminuyó entre las mujeres en 15 de los 18 tipos de cáncer más frecuentes y también aumentó en tres tipos de cáncer.

"La reducción continua de la mortalidad por cáncer durante las últimas dos décadas es un dato alentador", declaró el Director Ejecutivo de ACS, doctor John R. Seffrin. "El desafío al que nos enfrentamos ahora es cómo mantener esos logros en presencia de nuevos obstáculos, como la obesidad y las infecciones por el VPH. Debemos abordar estas dificultades de frente, sin distracciones ni retrasos, ampliando el acceso a estrategias de comprobada efectividad en la prevención y el control del cáncer".

Bajos índices de vacunación contra el VPH

La sección especial sobre cánceres asociados al VPH muestra que entre 2000 y 2009 los índices de incidencia del cáncer orofarínge asociado al VPH aumentaron entre mujeres y hombres blancos, así como aumentaron los índices de cáncer anal entre mujeres y hombres blancos y negros. Los índices de incidencia de cáncer de vulva también aumentaron entre mujeres blancas y negras. Sin embargo, los índices de cáncer de cuello uterino disminuyeron entre todas las mujeres, con la excepción de las nativo americanas y las nativas de Alaska. Además, los índices de incidencia de cáncer de cuello uterino fueron más altos entre las mujeres que viven en zonas de más bajos ingresos.

El informe anual también mostró que en 2010 menos de la mitad (48,7 por ciento) de las adolescentes con edades comprendidas entre 13 y 17 años habían recibido por lo menos una dosis de la vacuna contra el VPH, y solamente 32 por ciento había recibido las tres dosis recomendadas, un índice que se situó muy por debajo de la meta de 80 por ciento establecida en la iniciativa Gente Saludable 2020 del Departamento de Salud y Servicios Humanos. El índice también es mucho más bajo que los índices de vacunación reportados en Canadá (50 a 85 por ciento) y en el Reíno Unido y Australia (en ambos casos, por encima del 70 por ciento).

Los índices de cumplimiento de las series de vacunas fueron en general más bajos en ciertas poblaciones, incluidas las niñas que viven en la región sur de Estados Unidos, aquellas que viven por debajo del nivel de pobreza y las hispanas.

"El efecto que ciertas infecciones víricas pueden tener en los índices de cáncer es significativo, y es fundamental que se preste una atención continua a los efectos que la infección por el VPH, en particular, tiene en los índices de cáncer de cuello uterino", afirmó el director del NCI, doctor Harold Vermus, en una declaración. "Sin embargo, es importante subrayar que las inversiones que hemos hecho en la investigación del VPH solo pueden arrojar los grandes resultados esperados, si aumentan los índices de vacunación.

Índices de incidencia y mortalidad por cáncer, 2000 a 2009

 

Hombres

Mujeres

Incidencia

Aumento

  • Riñón
  • Páncreas
  • Hígado
  • Tiroides
  • Melanoma
  • Mieloma

Reducción

  • Próstata
  • Pulmón
  • Colorrectal
  • Estómago
  • Laringe

Aumento

  • Tiroides
  • Melanoma
  • Riñón
  • Páncreas
  • Leucemia
  • Hígado
  • Cuerpo del útero y útero

Reducción

  • Pulmón
  • Colorrectal
  • Vejiga
  • Cuello uterino
  • Cavidad oral y faringe
  • Ovario
  • Estómago

Mortalidad

Aumento

  • Melanoma
  • Hígado
  • Páncreas

Reducción

  • Pulmón
  • Próstata
  • Colon y recto
  • Linfoma no Hodgkin
  • Riñón
  • Estómago
  • Mieloma
  • Cavidad oral y faringe
  • Laringe
  • Leucemia

Aumento

  • Páncreas
  • Hígado
  • Cuerpo del útero y útero

Reducción

  • Pulmón
  • Mama
  • Colon y recto
  • Leucemia
  • Linfoma no Hodgkin
  • Cerebro y otras partes del sistema nervioso
  • Mieloma
  • Riñón
  • Estómago
  • Cuello uterino
  • Vejiga
  • Esófago
  • Cavidad oral y faringe
  • Ovario
  • Vesícula biliar

Bill Robinson

Fármaco en fase experimental luce prometedor contra las leucemias farmacorresistentes

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Logo de la Sociedad Americana de Hematología

Un fármaco en fase experimental, denominado ponatinib, podría constituir una nueva opción de tratamiento para pacientes con leucemia mieloide crónica (LMC) resistente a otras terapias, anunciaron investigadores en la reunión anual de la Sociedad Americana de Hematología (ASH), celebrada en Atlanta en diciembre pasado. El ponatinib podría beneficiar también a pacientes con un tipo de leucemia linfoblástica aguda (LLA) resistente a los tratamientos actualmente disponibles.

Este fármaco se creó con el objetivo de inhibir una variedad de formas mutantes de la proteína de fusión BCR-ABL asociadas a la farmacorresistencia, así como a la forma inalterada de la proteína. Esta proteína, la cual proviene de una anomalía genética conocida como cromosoma Filadelfia, estimula la sobreproducción de glóbulos blancos, una característica de la LMC.

"El fármaco ponatinib parece ser un tratamiento muy bueno para pacientes que se han quedado sin opciones porque los otros fármacos disponibles no han surtido efecto", dijo el doctor Jorge Cortes, del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas, uno de los investigadores principales.  "El fármaco mostró una tasa de respuesta muy alta en nuestros estudios, en los cuales había pacientes que habían recibido tratamientos muy fuertes.

Los resultados provienen de un estudio de fase II actualmente en curso que reunió a casi 500 pacientes con LMC que habían experimentado una recaída o cuya enfermedad era resistente o tenían LLA con cromosoma Filadelfia positivo, el cual también expresa BCR-ABL. Noventa por ciento de los participantes habían recibido anteriormente al menos dos inhibidores de BCR-ABL, tales como imatinib (Gleevec), dasatinib (Sprycel) o nilotinib (Tasigna).

La resistencia a estos fármacos a menudo se da por mutaciones en la proteína BCR-ABL. Gracias a su estructura química, el ponatinib se muestra efectivo contra todas las mutaciones conocidas de BRC-ABL, incluida una mutación denominada T3151, la cual está presente en aproximadamente 20 por ciento de los pacientes con LMC.

Resultados concordantes

En general, los nuevos resultados concordaron con los resultados de un reciente estudio clínico de fase I dirigido por los mismos investigadores. El estudio, el cual apareció el 29 de noviembre en el New England Journal of Medicine (NEJM), agrupó a 81 pacientes con cánceres sanguíneos resistentes, incluidos 65 con LMC y 5 con LLA y cromosoma Filadelfia positivo.

En ambos estudios, la mayoría de los pacientes experimentaron una respuesta hematológica completa (todos los conteos sanguíneos estaban normales) mientras recibían el tratamiento con ponatinib, una pastilla que se toma una vez al día. Y lo que es más importante, muchos pacientes alcanzaron un respuesta citogenética completa (no se identificaron células residuales con el cromosoma Filadelfia), anotaron los investigadores.

"Durante el estudio de fase I, fue emocionante ver reacciones al tratamiento en pacientes cuya enfermedad había evolucionado mientras seguían todos los tratamientos actualmente disponibles", dijo el coautor, doctor Michael Deininger, del Instituto Oncológico Huntsman de la Universidad de Utah. "La actividad de este fármaco en estos pacientes difíciles de tratar es realmente extraordinaria".

Los efectos secundarios del ponatinib incluyen inflamación del páncreas relacionada con la dosis, la cual fue controlable en casi todos los casos, dijeron los investigadores. Otro efecto secundario fue el sarpullido, el cual también se pudo controlar en general.

Los resultados son "muy alentadores", comentó el doctor John M. Goldman, del Imperial College London, en la nota editorial adjunta en el NEJM. El doctor Goldman afirmó que el ponatinib era un inhibidor de la tirosina cinasa de tercera generación que podría constituir el mejor de una serie de fármacos para controlar la LMC.

Necesidad de nuevos tratamientos

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) evaluó el ponatinib como tratamiento para la LMC o la ALL con cromosoma Filadelfia positivo resistente o que no responde a las terapias actuales y lo aprobó para estos usos el 14 de diciembre de 2012.

El tratamiento de la LMC ha progresado considerablemente desde que se dio a conocer el imatinib a finales de 1990, sin embargo, se necesitan nuevos tratamientos. "A pesar de lo bueno que son los tratamientos actuales para la LMC, algunos pacientes no reaccionan bien después de un largo período", señaló el doctor Cortes.

La enfermedad no responde al imatinib o se vuelve resistente a este fármaco en aproximadamente 25 por ciento de los pacientes con LMC. La resistencia a menudo es producto de mutaciones en la proteína BCR-ABL que impiden que el imatinib se una a la proteína BCR-ABL. Cerca de la mitad de estos pacientes se benefician de los inhibidores de BCR-ABL de segunda generación, dasatinib y nilotinib. Sin embargo, en muchos pacientes que inicialmente responden a estos inhibidores, a la larga la enfermedad se vuelve resistente a todos ellos.

El ponatinib fue un fármaco atractivo que mereció evaluación en la práctica clínica, explicó el doctor Cortes, pues fue diseñado molecularmente para superar estas limitaciones. "El fármaco se ha comportado tal y como lo esperábamos; fue muy eficaz", dijo.

La ilustración  muestra la manera como el ponatinib encaja en la proteína dirigida y una imagen del enlace triple del ponatinib (Cortesía de New England Journal of Medicine ©2012)
Panel A: El ponatinib (esferas azules y amarillas) encaja en la cavidad fijadora de la proteína dirigida (indicada por un modelo en forma de malla). Panel B: El triple enlace (en amarillo) es una característica estructural única del ponatinib (en azul) que permite que el fármaco supere las limitaciones que tienen otros inhibidores de BCR-ABL. (Cortesía del New England Journal of Medicine ©2012)

Se necesita seguir investigando para determinar cuánto durarán las respuestas al ponatinib y si este fármaco causa efectos secundarios tóxicos después de un uso prolongado. No se dispone de datos sobre el uso de ponatinib como terapia de primera línea, aun cuando se ha iniciado un estudio clínico para comparar la eficacia de ponatinib e imatinib en pacientes con LMC en fase crónica, diagnosticada recientemente.

"Si el ponatinib recibe la aprobación reglamentaria, pronto podríamos tener un tratamiento muy bueno para pacientes en quienes desatinib y nilotinib no han surtido efecto", dijo el doctor Deininger.

El ponatinib podría tener también otros usos. El fármaco actúa sobre una serie de tirosinas cinasas además de la BCR-ABL, entre ellas, KIT, PDGFRA, FGFR1 y FLT3, y podría ayudar a tratar tumores con mutaciones en los genes que producen estas proteínas, señaló el doctor Goldman.

"El ponatinib podría constituir otro paso hacia adelante en la marcha hacia el éxito real de una terapia dirigida molecularmente contra el cáncer", concluyó.

Edward R. Winstead

Esta investigación fue respaldada en parte por los Institutos Nacionales de la Salud (CA016672).

Historias personales e indicios científicos son la base de exitosa campaña antitabaco

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Botón de la campaña Consejos de exfumadores

La campaña estuvo "dentro de las piezas publicitarias más recordadas del año 2012, y es posible que se trate del mejor trabajo que se haya hecho en esta categoría" de acuerdo con AdWeek.

AdWeek no se refería al comercial de televisión del niño disfrazado de Darth Vader que arranca el automóvil nuevo de la familia usando "la fuerza". Tampoco aludía al lanzamiento del último artilugio tecnológico del bombardeo comercial del Super Bowl.

El objeto de tal aplauso profesional fue la campaña antitabaco titulada Consejos de exfumadores, creada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Consejos de exfumadores fue la primera campaña financiada por el gobierno federal para medios masivos de comunicación, que exhorta a los adultos a dejar de fumar. Y, de acuerdo con los datos disponibles hasta el momento, la campaña tuvo un éxito sin precedentes.

Cuando las piezas publicitarias salieron al aire el año pasado, entre el 19 de marzo y el 10 de junio, las llamadas a la línea telefónica de ayuda para dejar de fumar del NCI, 1-800-QUIT-NOW, aumentaron más del doble y las visitas a www.smokefree.gov se quintuplicaron en comparación con los niveles medidos durante el mismo periodo de 12 semanas en 2011. Ambos recursos fueron presentados en la campaña, que tuvo difusión por televisión, radio, Internet y carteles de la vía pública, así como en publicaciones impresas y teatros de cine.

"El enfoque principal de la campaña fue darle la palabra a los 8 millones de personas en los EE. UU. que sufren enfermedades causadas por el consumo de tabaco, brindándoles así la oportunidad de relatar sus historias personales", dijo el doctor Timothy McAfee, director de la Oficina de Tabaquismo y Salud de los CDC (OSH), entidad que impulsó Consejos de exfumadores.

Los casos presentados, el estilo provocativo y la ubicación destacada de los recursos de ayuda para dejar de fumar no sucedieron por casualidad. Todo eso estuvo respaldado por investigaciones sobre cuál es la mejor manera de llegar e impactar a los fumadores.

"La perspectiva de la comunidad de control del tabaco fue que esta campaña estuvo muy bien realizada y se basó en indicios científicos", dijo la doctora Nancy Rigotti, quien dirige la Unidad de Tratamiento e Investigación del Tabaco del Hospital General de Massachusetts.

Y si bien los investigadores aún están analizando el impacto de la campaña Consejos de exfumadores a partir de los indicadores iniciales de éxito, ya se está creando una segunda ronda de comerciales.

Casos verdaderos, consecuencias reales

Botón de la campaña Consejos de exfumadores

Las campañas exitosas de salud pública han empleado varios enfoques y estrategias, y los enfoques óptimos para una campaña antitabaco han quedado bastante claros, explicó la doctora Diane Beistle, quien está a cargo de la Subdivisión de Comunicaciones de Salud de la OSH. La revisión de las investigaciones publicadas "respalda de manera bastante sólida la eficacia de las campañas de alto impacto, que resuenan emocionalmente", dijo la doctora Beistle.

Por ejemplo, estudios controlados de fumadores han indicado de manera sistemática que los comerciales antitabaco que hacen hincapié en los perjuicios del tabaquismo de una manera que apunta a generar una respuesta emocional son los más recordados, y los que tienen mayor probabilidad de hacer que los fumadores consideren la posibilidad de cambiar su comportamiento.

Esos resultados de las investigaciones son congruentes con los efectos de la campaña en el mundo real. En Nueva York, una campaña antitabaco en los medios masivos de comunicación que pudo verse durante gran parte de la década del 2000 incluyó varios anuncios de televisión de gran impacto emocional, por ejemplo, uno en el que se veía una mujer recostada en la cama con grandes dificultades para respirar debido a una enfermedad relacionada con el consumo de tabaco, y su hijo pequeño acercándole un vaso de agua. A esta campaña se le atribuye haber contribuido a la marcada reducción del consumo de tabaco en el estado.

Todo lo que siempre quiso saber sobre las campañas antitabaco en los medios de comunicación

Es posible que el recurso más integral sobre campañas antitabaco en los medios de comunicación sea la publicación titulada El rol de los medios de comunicación en la promoción y en la reducción del consumo de tabaco.

El capítulo 11 y el capítulo 12 de esta monografía del NCI brindan información general de gran precisión sobre las campañas llevadas a cabo en los Estados Unidos y en otros países. También se incluyen resúmenes detallados de los estudios realizados para evaluar su impacto.

Ambas campañas, Consejos de exfumadores y la de Nueva York, usaron como base para crear sus anuncios los resultados de una campaña australiana de gran aceptación llamada Cada cigarrillo te está haciendo daño, que comenzó en 1997.

Si bien las campañas estadounidenses y australiana mostraron algunas imágenes perturbadoras (uno de los anuncios televisivos australianos, por ejemplo, mostró cómo se quitaba la placa originada por el tabaquismo de la aorta del cadáver de un fumador de 32 años de edad), solo con la apelación al miedo no se garantiza el éxito, dijo la doctora Barbara Loken, una psicóloga y profesora de mercadotecnia en la Universidad de Minesota, cuya investigación se centra en las campañas de salud pública.

"Lo que en realidad atrae a las personas es el hilo argumental, que el relato esté basado en hechos reales", expresó la doctora Loken. Con ese objetivo, Consejos de exfumadores dio a conocer las historias de personas reales, tal como la de Brandon, a quien le amputaron las piernas de la rodilla para abajo debido a la enfermedad de Buerger, una afección relacionada con el tabaquismo.

Si bien hay otros componentes que también tienen su lugar en las campañas antitabaco, como las estadísticas de mortalidad y las recomendaciones de profesionales de la salud, continuó la doctora, "ver a una persona real cuya vida se alteró para siempre por el consumo de tabaco puede tener una enorme eficacia".

Beneficios adicionales

Los estudios han indicado que la campaña australiana y otras similares, han tenido también importantes beneficios adicionales. Si bien las campañas "estaban enfocadas por completo al objetivo de atraer a la población adulta, también tuvieron impacto en los jóvenes", señaló el doctor McAfee.

Botón de la campaña Consejos de exfumadores

Cuando los investigadores australianos encuestaron a adolescentes sobre su respuesta a la campaña Cada cigarrillo te está haciendo daño, por ejemplo, casi un cuarto de los fumadores habituales, comentó que la campaña los había convencido a reducir la cantidad de cigarrillos que fumaban.

Los efectos adicionales pueden ser bastante amplios, recalcó la doctora Melanie Wakefield del Cancer Council Victoria, quien ha analizado el impacto de Cada cigarrillo te está haciendo daño así como el de otras campañas antitabaco.

"En la medida en que las campañas reducen la cantidad de adultos que fuman, el consumo de tabaco se hace cada menos normativo en la sociedad en su conjunto, y eso es algo positivo para la juventud", dijo la doctora Wakefield. "En segundo lugar, esta clase de campañas reduce el tabaquismo en adultos que son padres, y sabemos que cuando los padres dejan de fumar se reduce la probabilidad de que sus hijos comiencen a hacerlo".

La capacidad que tienen estas campañas para hacer que el tabaquismo se deje de ver como algo normal a nivel de la población es muy importante, explicó la doctora Kelly Blake, directora de programa en la Unidad de Investigación de Información y Comunicación de Salud del NCI. "Esos efectos son difíciles de aislar con estudios bien diseñados, aunque no imposible", dijo la doctora Blake.

Acciones a tomar y cómo medir el éxito

Estudios indican que para lograr los resultados deseados, es fundamental que se ofrezcan maneras de traducir en acciones las emociones generadas por un anuncio, explicó la doctora Rigotti.

Lo que en realidad atrae a las personas es el hilo argumental, que el relato esté basado en hechos reales.

—Dra. Barbara Loken

"Realmente se pueden provocar respuestas al asociar un testimonio personal con información práctica", dijo la doctora.

En un estudio, por ejemplo, los anuncios antitabaco se difundieron en estaciones de radio y televisión con audiencias predominantemente afroamericanas y, en ellos, se mostraba el teléfono de asistencia regional para dejar de fumar. Como resultado, el promedio de llamadas semanales de afroamericanos a la línea telefónica de asistencia pasó a ser de menos de 2 antes de la campaña a 86 durante la misma.

El reto que enfrentan todas las campañas de comunicación de salud pública "es mostrar su efecto en resultados de comportamiento, en este caso, el abandono del consumo de tabaco", dijo la doctora Blake. "Eso requiere de un análisis durante un período de tiempo más prolongado, pero las mediciones aproximadas y preliminares de la campaña Consejos de exfumadores son marcadores de éxito prometedores".

Se está llevando a cabo un análisis en ese sentido. Los investigadores de los CDC están haciendo un estudio de cohortes que abarca miles de fumadores y no fumadores. El estudio se lleva a cabo mediante entrevistas, antes y después de la campaña, a fin de cuantificar si los participantes sabían de su existencia y, para los fumadores, saber si dejaron de fumar o si lo intentaron. Se espera que los resultados preliminares estén listos a principios del próximo año.

También se anticipa el lanzamiento de una segunda ronda de la campaña Consejos de exfumadores en el 2013. De acuerdo con el doctor McAfee, la segunda ronda será similar a la campaña original, y la protagonizará un nuevo grupo de personas que padece graves enfermedades relacionadas con el tabaquismo.

Con esta próxima ronda, agregó el doctor, los CDC esperan continuar el impacto que tuvo la campaña y prolongarlo, esta vez dirigiéndose también a los médicos.

"Nosotros pensamos que cerca del 80 por ciento de los fumadores vio estos anuncios durante los 3 meses que duró la campaña", dijo el doctor McAfee. "Los anuncios pueden brindar una invalorable oportunidad para los médicos... los profesionales de la salud le pueden preguntar a los pacientes que fuman acerca de los anuncios y comenzar un diálogo sincero sobre cómo abandonar el hábito".

Mientras tanto, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) lanzará en el último trimestre del 2013 una campaña antitabaco a nivel nacional dirigida a adolescentes y adultos jóvenes. De acuerdo con Jennifer Haliski, del Centro sobre Productos del Tabaco de la FDA, la campaña que se difundirá durante 2 años, es el resultado directo de la expansión de autoridad que se le otorgó a la agencia bajo la Ley de Prevención del Tabaquismo y Control del Tabaco en las Familias de 2009.

Carmen Phillips

Lectura adicional: Campaña federal busca disminuir aún más la tasa de tabaquismo

Una breve historia de las campañas antitabaco

Si bien Consejos de exfumadores es la primer campaña nacional de educación sobre el tabaco patrocinada por el gobierno federal, a finales de la década de 1960, algunas de las primeras campañas en los medios masivos de comunicación difundían anuncios de servicio público; en esos años una sentencia judicial conocida como "Doctrina de la ecuanimidad" (Fairness Doctrine), obligaba a las estaciones a difundir los anuncios de manera gratuita para contrarrestar la frecuencia con que los anuncios de cigarrillos aparecían en radio y televisión. En algunos anuncios participaban estrellas del cine y la televisión, como en el anuncio de 1985 de la Sociedad Americana Contra el Cáncer con el actor Yul Brynner, el cual se difundió a nivel nacional poco después de que el actor falleciera de cáncer de pulmón.

En Estados Unidos,se llevaron a cabo exitosas campañas en varios estados, como California, Florida, Minesota y Nueva York. La campaña de California, de extensa difusión, comenzó en 1989 y destacaba los peligros del humo secundario y cómo abandonar el hábito. También difundía mensajes contra la industria tabacalera. La campaña era parte de un programa de control del tabaco a nivel estatal de mayor alcance que incluía un aumento considerable de los impuestos al cigarrillo. Al programa de California se le atribuye haber reducido el tabaquismo en California a tasas mínimas récord; en 2010, solo 11,9 por ciento de los adultos fumaban cigarrillos, lo cual convierte a California en uno de los dos únicos estados que cumple con el objetivo federal Gente Saludable 2020 de reducir la prevalencia del tabaquismo en adultos a un 12 por ciento.

En el año 2000, la American Legacy Foundation lanzó la campaña Verdad, una campaña antitabaco nacional dirigida a los jóvenes. Los anuncios de la campaña utilizan varios mensajes y enfoques, y muchos de los anuncios emplearon un tono contestatario, en contra de la industria. Durante el periodo de difusión, se detectó que la campaña Verdad había reducido de manera considerable el tabaquismo en alumnos de la escuela secundaria superior.

Casi en el mismo momento del lanzamiento de la campaña Verdad, varias de las grandes empresas tabacaleras crearon sus propias campañas publicitarias para instar a los jóvenes a no fumar. Phillip Morris, por ejemplo, creó dos campañas nacionales, una dirigida a los adolescentes, llamada Piensa. No fumes., y una para los padres titulada Habla. Te escucharán. Sin embargo, estudios independientes indicaron que las campañas fueron ineficaces y es posible que hasta contraproducentes.

Doctora Titia de Lange: la función del telómero en el cáncer

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Leon Hess Professor
Directora del Centro Anderson de Investigación Oncológica
Rockefeller University

Dra. Titia de Lange
Dra. Titia de Lange

Cuando Titia de Lange tenía casi 16 años de edad y vivía en Holanda, vio en un periódico local una imagen de un cromosoma generada por un microscopio electrónico que le cambió la vida.

"Recuerdo que me dejó completamente impresionada", dijo la doctora de Lange. "Cantidades masivas de ADN estaban contenidas en todos estos ciclos que se repiten de manera interminable. Y nuestra información genética tiene que funcionar dentro de este elemento; así es que debe funcionar.

"¿Pero cómo ocurre todo esto?", se preguntó la doctora. "Todo lo que he hecho durante mi carrera se relaciona con esa imagen y ese interrogante".

La doctora de Lange comenzó a buscar respuestas cuando era estudiante universitaria. En realidad, ella deseaba dedicarse a la química orgánica, pero debido a que no habían muchas mujeres en esa disciplina, y quizás también porque su abuela era bióloga (quien obtuvo un doctorado en 1911), decidió dedicarse a la biología.

Al final, la doctora regresó a su pasión inicial en el campo molecular, primero trabajando con el doctor Richard Flavell, quien fue su tutor académico en el Instituto Nacional para la Investigación Médica en Mill Hill, Londres, y más adelante con el doctor Piet Borst, el tutor de su tesis en la Universidad de Amsterdam, quien le enseñó cómo manipular el ADN para clonar genes.

Posteriormente aceptó una posición posdoctoral en el laboratorio del doctor Harold Varmus en la Universidad de California en San Francisco, para aprender más acerca de la inestabilidad del genoma en el cáncer. Fue allí que la doctora de Lange finalmente centró su trabajo en los telómeros, que son regiones alargadas de secuencias repetidas de nucleótidos que se encuentran en los extremos de los cromosomas lineales.

El problema de la protección de los extremos

Cuando una célula se divide, debe copiar su información genética para que cada célula hija contenga un conjunto propio de instrucciones. Pero, cada vez que se copia, se pierde una pequeña cantidad de ADN en los extremos del cromosoma. El material restante forma parte de los telómeros, que protegen a los mismos cromosomas de la degradación. Los telómeros también previenen que se fusionen entre sí los extremos de diferentes cromosomas.

En la mayoría de las células normales, la degradación telomérica continúa durante unas 20 o 30 divisiones celulares hasta llegar a un máximo acortamiento, en ese punto la célula deja de dividirse hasta que finalmente muere. En este sentido, los telómeros limitan la vida de las células. En las células madre embrionarias y adultas, así como también en muchas células cancerosas, una enzima llamada telomerasa repone las repeticiones del telómero que se pierden durante el proceso de copia, de esta manera mantiene vivas a las células de manera indefinida.

Si los telómeros no funcionan de manera correcta, el cromosoma se vuelve inestable, lo cual puede derivar en mutaciones del ADN, pérdidas generalizadas y reajuste de cromosomas que son característicos de algunos tipos de cáncer.

Cromosomas de una célula normal con telómeros no fusionados, y cromosomas de una célula en la que se ha eliminado la proteína TRF2 en el complejo shelterina, lo cual derivó en la fusión telomérica.
Los telómeros en los extremos de los cromosomas normales (izquierda) están protegidos por un complejo proteico llamado shelterina, que ayuda a conservar la estabilidad de los cromosomas. Cuando está ausente alguna de las proteínas que componen el complejo shelterina (derecha), los extremos de los telómeros se pueden fusionar o sufrir otros cambios que afectan el ciclo normal de crecimiento celular, lo que en algunos casos puede derivar en cáncer.

La doctora de Lange estudia la biología molecular y celular de los telómeros y cómo se altera el funcionamiento telomérico en el cáncer. A principios de 1990, después de entrar en la Universidad Rockefeller, ella identificó un factor de unión en los telómeros al que denominó TRF. En el transcurso de los 10 años siguientes, ella y otros investigadores aislaron otras cinco proteínas que trabajan con este factor de unión para formar el complejo llamado shelterina.

El ADN se comporta como un imán y se recombina fácilmente cuando un extremo está próximo al de un cromosoma vecino, lo cual puede causar reajustes estructurales como fusiones y desplazamientos. El complejo shelterina previene tales reajustes al proteger los extremos de los cromosomas. También mantiene a los telómeros escondidos o protegidos de la maquinaria celular que, de otra manera, los confundiría con un mal funcionamiento cromosómico que necesita reparación.

La necesidad de esconder a los telómeros para que los cromosomas permanezcan estables se conoce como el problema de la protección de los extremos, y se ha logrado un considerable avance en cuanto a la descripción de este proceso gracias al trabajo realizado en el laboratorio de la doctora de Lange.

"Ahora, el interrogante es ¿cómo es que el complejo shelterina logra hacer esto?, dijo la doctora. No es un asunto insignificante. Seis proteínas y seis vías significan seis trucos. Pensamos que uno de los trucos es el t-loop" (desde el punto de vista físico el extremo del telómero se enrolla en sí mismo como un bucle, un hallazgo que ella y su colaborador, el doctor Jack Griffith de la Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill, publicaron por primera vez en 1999), "pero eso solo explica dos de las vías, y todavía nos falta comprender las otras cuatro. Tenemos una enorme tarea por delante a fin de entender la mecánica de cómo este complejo lleva a cabo una labor tan inteligente".

Telómeros dirigidos en oncología: la inversión del NCI

En principio, los telómeros de las células cancerosas debieran ser un blanco ideal para el tratamiento del cáncer. La enzima telomerasa está inactiva en la mayoría de las células adultas, a excepción de las células madre, pero cerca de un 80 a un 95 por ciento de las células cancerosas usa la telomerasa para extender sus telómeros y alcanzar inmortalidad. Otras células cancerosas usan algo llamado la vía ALT para lograr inmortalidad.

"Si lográramos descifrar de manera selectiva cómo bloquear los mecanismos por los que las células cancerosas sobrepasan sus límites naturales, sería casi como encontrar la solución mágica", dijo el doctor Richard Pelroy, director de programa en la División de Biología Oncológica del NCI.

Se están evaluando en estudios clínicos varios agentes que actúan sobre la enzima telomerasa, entre ellos, los inhidores micromoleculares, las inmunoterapias y los tratamientos víricos. Hasta el momento, ninguno ha mostrado el nivel de eficacia que se esperaba, comentó el doctor Pelroy. "Necesitamos más conocimientos moleculares y mecánicos detallados sobre que le pasa a los telómeros durante la división normal y anómala".

Con miras a esa meta, el NCI está financiando subvenciones para investigaciones básicas en esta área, esperando así poder aprender más acerca de los factores de riesgo asociados a disfunciones teloméricas en el cáncer, así como también con el fin de refinar el enfoque para atacar esta característica posiblemente vulnerable de las células cancerosas.

En su trabajo reciente, ella ha descrito características celulares que algún día podrían ser usadas para actuar sobre las células que usan mecanismos diferentes a la expresión de telomerasa (es decir, una vía denominada alargamiento alternativo telomérico o ALT) para prevenir su propia muerte. (Véase recuadro).

Las buenas razones detrás de la ciencia

Las investigaciones de la doctora de Lange le han significado elogios y un amplio reconocimiento. Durante los últimos 12 años, "ella ha prácticamente definido la disciplina de la protección telomérica", dijo el doctor Richard Pelroy, director de programa en la Subdivisión de Anomalías Cromosómicas y de ADN de la División de Biología Oncológica del NCI. "Se sabía que las células deben ser capaces de detectar disfunciones teloméricas y solucionar el problema a fin de conservar la división celular normal", explicó, "pero antes del trabajo de la doctora esta discusión era solo conceptual".

Para la doctora de Lange, la vida como científica es mucho más sencilla ahora de lo que fue al inicio de su carrera. Como toda joven científica, tenía muy poco dinero y nada de asistencia en el laboratorio. "A nadie le importaban los telómeros", comentó. "Era una investigación marginal. Teníamos reuniones sobre telómeros a principios de 1990 (reuniones extraoficiales, por supuesto), y literalmente asistían menos de una docena de personas".

Lo que tenía, manifestó la doctora, era intuición y entusiasmo. "Sentía pasión por los telómeros", dijo. "Esto es muy importante, amar algo con pasión y estar dispuesta a hacer algo importante por ello". Ese es el mensaje que trata de darle a todos los que trabajan con ella: primero, encuentra tu amor en la ciencia, las cosas positivas vendrán por si solas.

"Ella se dedica de manera absoluta, al 100 por ciento," comentó el doctor Dirk Hockemeyer, profesor adjunto de la Universidad de California en Berkely, quien trabajó por primera vez con la doctora de Lange cuando era un estudiante universitario de intercambio de Alemania y regresó para cursar su doctorado bajo la mentoría de la doctora. "Ella está interesada en entender realmente cómo funcionan las cosas, y persiste en su intento hasta lograrlo", dijo. El doctor Hockemeyer recordó un ejemplo en el 2006, cuando la doctora de Lange se tomó un año sabático de la enseñanza para poder poder trabajar en su propio laboratorio y continuar los experimentos que había comenzado 10 años antes.

"Ella me enseñó cómo ser feliz con la ciencia por las razones correctas", dijo la doctora Nadya Dimitrova, quien realizó su tesis de doctorado con la doctora de Lange. La doctora Dimitrova recordó que cuando estaba escribiendo su tesis de graduación, la doctora de Lange "me devolvió el borrador y me dijo que mi conclusión y mi argumentación no eran lo suficientemente audaces. 'Debes aprovechar esta oportunidad para decir todo lo que piensas... presentar tu modelo e hipótesis de forma que vayan aún más allá de tus hallazgos'. De modo que comencé de nuevo el trabajo y escribí una argumentación de gran alcance y en cierto sentido hasta profética, y hasta hoy en día sigo estando muy orgullosa de ello".

La doctora de Lange cree que la ciencia no tiene porqué ser de alto riesgo para ser satisfactoria, y se muestra cuidadosa de no pontificar sobre lo que uno debe hacer para lograr el éxito. Pero sí ofrece un pequeño consejo para las personas que están considerando tener una carrera en investigación básica.

"Si realizas un proyecto solo porque anticipas una gran recompensa, pero no sientes pasión por el método científico en el que se apoya", dijo la doctora, "no creo que puedas ser capaz de sostenerlo. Mi consejo es que encuentres tu propio nicho, uno que realmente te guste, y entonces el resto ya no será tan importante. Tendrás que hacer cosas de alto riesgo y cosas de bajo riesgo, todo lo que sea necesario".

Lo cual es exactamente lo que sucedió en el caso de la doctora de Lange.

"Yo pensaba que a su debido tiempo irían surgiendo temas mucho más amplios, pero aún estamos trabajando con telómeros", dijo. "Es un tema mucho más complejo e interesante de lo que jamás podría haber anticipado".

—Brittany Moya del Pino

Se aprueba el uso de abiraterona para tratar también el cáncer de próstata en estadio tardío

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Los hombres con cáncer de próstata resistente a la castración que se ha diseminado a otras partes del cuerpo pueden ahora recibir tratamiento con acetato de abiraterona (Zytiga) antes de recibir quimioterapia. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) extendió la aprobación del uso del fármaco abiraterona el pasado 10 de diciembre.

En abril de 2011, la FDA aprobó inicialmente el uso de abiraterona en pacientes cuyo cáncer de próstata había evolucionado después del tratamiento con el fármaco quimioterapéutico docetaxel. Abiraterona es una pastilla que reduce la producción de testosterona.

La testosterona estimula el crecimiento de los tumores de próstata, por lo tanto se utilizan fármacos o cirugía para reducir la producción de esta hormona o bloquear sus efectos con el fin de desacelerar el crecimiento del cáncer de próstata. Sin embargo, con el tiempo, la mayoría de los cánceres de próstata se tornan resistentes a estos tratamientos. Estos cánceres resistentes a la castración continúan creciendo incluso cuando los niveles de testosterona son muy bajos. El fármaco abiraterona se usa para tratar estos tumores pues inhibe la producción de andrógeno en los testículos, en las glándulas suprarrenales y en los mismos tumores de próstata cancerosos.

Un estudio clínico con 1 088 hombres con cáncer de próstata resistente a la castración en estadio tardío, que no habían recibido quimioterapia anteriormente, estableció la tolerabilidad y la eficacia de la abiraterona para este tipo de cáncer.Los participantes recibieron o bien abiraterona o bien un placebo (ambos combinados con el corticoesteroide prednisona).

El objetivo del estudio fue medir por cuánto tiempo vivió un paciente antes de morir (supervivencia general) y por cuánto tiempo vivió un paciente sin que el tumor siguiera creciendo según evaluación hecha a través de estudios por imágenes (supervivencia sin evolución según imágenes radiográficas, o rPFS en inglés).

El riesgo de muerte entre los pacientes que recibieron abiraterona disminuyó en 25 por ciento. Los resultados del estudio también mostraron que abiraterona mejoró la rPFS. La mediana de rPFS fue de 16,5 meses en pacientes tratados con abiraterona, comparada con 8,3 meses en los pacientes que recibieron placebo.

Los efectos secundarios más frecuentes reportados fueron fatiga, inflamación o molestia en las articulaciones, inflamación causada por retención de líquidos, sofocos, diarrea, vómito, tos, presión arterial alta, dificultad para respirar, infección del tracto urinario y moretones.

Las anomalías de laboratorio más frecuentes fueron bajo conteo de glóbulos rojos, altos niveles de la enzima fosfatasa alcalina (lo cual puede ser una señal de otros problemas médicos serios), altos niveles de ácidos grasos, azúcar y enzimas hepáticas en la sangre, y bajos niveles de linfocitos, fósforo y potasio en la sangre.

Se determina que sustituto de fármaco escaso es de inferior calidad

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Varios miembros del Consorcio del Linfoma de Hodgkin Pediátrico recientemente informaron que se estaban obteniendo resultados precarios en pacientes cuyos tratamientos habían sido modificados debido a una escasez de fármacos. Desde 2006, el grupo había tratado a pacientes con linfoma de Hodgkin de riesgo intermedio y alto con el régimen Standford V, una combinación de 7 fármacos. Cuando se hizo imposible encontrar uno de esos fármacos, la mecloretamina (Mustargen), el grupo lo sustituyó por otro fármaco, la ciclofosfamida. Según la literatura especializada disponible, los investigadores creían que los dos fármacos tendrían la misma efectividad. Los resultados fueron publicados en el New England Journal of Medicine, en diciembre pasado.

Pero los investigadores descubrieron que solamente 75 por ciento de los pacientes que recibieron ciclofosfamida sobrevivieron sin evolución después de 2 años, comparados con 88 por ciento entre aquellos que recibieron mecloretamina. Si bien no ha fallecido ninguno de los pacientes incluidos en el estudio, aquellos que sufrieron recaídas se sometieron a tratamientos que implican mayores riesgos de infertilidad y efectos tóxicos prolongados.

"Nuestros resultados parecen indicar que incluso los regímenes sustitutos prometedores deben ser examinados cuidadosamente antes de su adopción, pues lo que pudiera parecer un régimen alternativo adecuado podría arrojar resultados inferiores, una situación intolerable en el caso de personas jóvenes con una enfermedad curable", concluyeron los autores.

Lectura adicional: Escasez continua de fármacos para quimioterapia causa preocupación