Boletin
 
16 de enero de 2013 • Volumen 5 - Edición 2

Las mutaciones genéticas no son el único factor que dicta el comportamiento de las células cancerosas

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En experimentos de laboratorio, investigadores descubrieron que células tumorales colorrectales, originadas a partir de una sola célula, se comportan de manera muy diferente, incluso cuando las células son idénticas desde el punto de vista genético. Estos hallazgos, publicados el mes pasado en Science, dejan entrever que es posible que los tratamientos del cáncer no puedan erradicar tumores por razones diferentes a la justificación convencional de que las células cancerosas pasan por mayores cambios genéticos al irse multiplicando.

Los investigadores, dirigidos por los doctores Antonija Kreso y Catherine O'Brien de la Universidad de Toronto, comenzaron a aislar células individuales de 10 cánceres colorrectales humanos. En segunda instancia, trasplantaron cada una de estas células individuales en ratones, donde crecieron hasta convertirse en tumores. Los genomas de estas células tumorales (incluídas las mutaciones) fueron idénticos a los de la célula original. Cuando los investigadores trasplantaron células de estos tumores de un ratón a otro, los genomas permanecieron estables y no presentaron muchas mutaciones nuevas, ni aun cuando fueron trasplantados de forma secuencial hasta 5 veces.

A pesar de tener genomas idénticos, las células dentro de los nuevos tumores se comportaron de manera diferente. Algunas células se reprodujeron de manera sistemática cuando fueron trasplantadas de un ratón a otro, pero otras perdieron la capacidad de reproducción durante el transcurso de uno o varios trasplantes. Además, algunas células parecieron recobrar su capacidad para reproducirse después de un periodo de latencia, es decir, no fueron detectadas en el trasplante inicial pero sí fueron detectadas en una serie de trasplantes subsecuentes o fueron detectadas en el trasplante inicial pero no en uno o más trasplantes subsecuentes y, luego, volvieron nuevamente a detectarse en trasplantes posteriores. Las pruebas genéticas indicaron que las células no habían mutado lo suficiente como para explicar estos comportamientos diferentes.

A continuación, los investigadores evaluaron si las células que se habían comportado de manera diferente también respondían de manera diferente al tratamiento con oxaliplatino (Eloxatin). Las células cancerosas de los ratones tratadas con el fármaco, al ser trasplantadas a un nuevo animal, produjeron tumores con una proporción inferior de células que previamente se habían reproducido de manera sistemática, y una proporción mayor de células que se reprodujeron después de un periodo de latencia.

Este hallazgo hace pensar que "las células de cáncer colorrectal adormecidas o de lenta proliferación pueden sobrevivir un tratamiento con oxaliplatino y luego reiniciar el crecimiento tumoral", explicaron los autores.

"Nuestros hallazgos revelan una complejidad adicional, más allá de la diversidad genética, que determina la heterogeneidad intratumoral del cáncer colorrectal", agregaron. Los autores escribieron que los mecanismos que subyacen a esta diversidad comportamental no genética podrían abarcar interacciones entre las células tumorales y su microambiente, complejas redes intracelulares de señalización y variaciones epigenéticas. Concluyeron que la comprensión de cómo interactúan estas variaciones genéticas con estos factores no genéticos para generar la resistencia al tratamiento, debe ser el centro de investigaciones futuras.