Boletin
 
16 de enero de 2013 • Volumen 5 - Edición 2

Prueba podría indicar curso a seguir en mujeres infectadas por el VPH

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Un nuevo estudio ha mostrado que las mujeres que resultan positivas a la prueba de detección del virus del papiloma humano (VPH) pero negativas al marcador biológico p16 no necesitan practicarse un examen de seguimiento de manera inmediata y, sin riesgo alguno, pueden volver a practicarse las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino después de 2 o 3 años. El doctor Guglielmo Ronco, del Centro para la Prevención Oncológica en Italia, y sus colegas dieron a conocer, el 21 de diciembre pasado en la revista Lancet Oncology, los resultados de una evaluación de seguimiento de 3 años de un subestudio del estudio de exámenes de detección Nuevas Tecnologías para el Cáncer del Cuello Uterino (NTCC).

La infección por el VPH de alto riesgo es la causa de casi todos los cánceres de cuello uterino. El cáncer de cuello uterino puede prevenirse de manera eficaz tratando los cambios precancerosos en el cuello uterino causados por el VPH. La mayoría de las infecciones por el VPH se curan por sí solas en unos cuantos  meses o años, mientras que el cáncer del cuello uterino puede tomar 10 años o más para formarse. Los investigadores están interesados en encontrar pruebas de detección que permitan reducir los innecesarios exámenes de seguimiento en mujeres en quienes la infección a la larga se curaría sola.

Se practicaron pruebas del ADN del VPH a un grupo de mujeres que participaron en el estudio NTCC; a quienes resultaron positivas al VPH de alto riesgo se les prescribió una colposcopia, un procedimiento para detectar la presencia de precáncer del cuello uterino. También se les practicó la prueba para detectar el marcador biológico p16. Un resultado positivo a la prueba de p16 puede indicar la presencia de cambios celulares causados por la infección por el VPH.

En resultados anteriores se determinó que una prueba de p16 positiva era sensible y específica para pacientes con neoplasia intraepitelial cervical de alto grado (NIC; clasificada como NIC2, NIC3 o de grado más alto), lo cual parece indicar que a las mujeres que resultan positivas a la prueba de p16 se les debe practicar una colposcopia. Sin embargo, no existían datos prospectivos que indicaran cómo tratar a las mujeres que resultaran negativas a la prueba de p16.

Los investigadores hicieron seguimiento a las participantes en el estudio durante tres años después de las pruebas de detección iniciales, para determinar si podía extenderse sin riesgo alguno el intervalo entre las pruebas en pacientes que eran VPH positivas pero p16 negativas. Durante el período de seguimiento de 3 años, se detectaron cambios clasificados como NIC3 o de grados más altos en 9,7 por ciento de las mujeres p16 positivas y solamente en 1,7 por ciento de las mujeres p16 negativas. El riesgo relativo de cambios precancerosos también fue más alto en mujeres p16 positivas con edades entre 35 a 60 años que en aquellas con edades entre 25 y 34 años.

Los investigadores indicaron que podía retrasarse sin riesgo alguno por 2 o 3 años la realización de pruebas adicionales de detección en mujeres p16 negativas si se utilizaba la prueba de p16 como método de selección entre las mujeres VPH positivas.

"Las variaciones en los centros de atención de salud y la disponibilidad de recursos también serán un factor de decisión a la hora de determinar los intervalos entre las pruebas de detección y la manera como pueden utilizarse estas pruebas en mujeres VPH positivas", dijo el doctor Nicolas Wentzensen, de la División de Genética y Epidemiología del Cáncer del NCI, y autor de un comentario sobre el informe. Él señaló que el estudio mostró resultados prometedores que justifican una evaluación más profunda de la prueba de p16 para la selección de estas mujeres.

Se están evaluando otros marcadores biológicos para la selección de mujeres VPH positivas, pero el estudio realizado por el doctor Ronco y sus colegas es el primero en analizar los datos de un período de seguimiento de tres años en una población objeto de análisis.