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25 de enero de 2011 • Volumen 3 - Edición 2

Estudio muestra fuerte asociación entre obesidad y mortalidad

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El mayor estudio de su tipo realizado hasta la fecha ha confirmado una fuerte asociación entre la obesidad y el sobrepeso y un riesgo más alto de muerte. También identificó el rango del índice de masa corporal (IMC) que representa un menor riesgo de mortalidad, confirmando estudios anteriores que señalan que las personas con un rango de peso normal tienen un riesgo significativamente más bajo de morir por una serie de causas en comparación con aquellas que tienen sobrepeso. Los resultados fueron publicados el 2 de noviembre pasado en la revista New England Journal of Medicine.

La obesidad y el sobrepeso continúan siendo un problema serio en los Estados Unidos. Aproximadamente, dos terceras partes de la población adulta estadounidense tienen obesidad o sobrepeso, lo que equivale a un IMC de 25 o más.

Investigadores del NCI y otros institutos de los NIH, así como de otras entidades de salud y universidades estadounidenses y extranjeras capturaron los datos de 1,46 millones de personas de 19 estudios de cohorte prospectivos a largo plazo. Los participantes de estos estudios de cohorte eran de raza blanca y de naciones más industrializadas, por lo cual los investigadores apuntaron que el grado con que se pueden extrapolar los resultados a otras poblaciones queda limitado en cierta medida. El análisis se centró en los participantes que nunca habían fumado y que no tenían enfermedades cardiovasculares ni cáncer al inicio del estudio, eliminando "posibles factores de confusión" sobre el riesgo de mortalidad que han afectado estudios anteriores, explicó la investigadora principal del estudio, doctora Amy Berrington de Gonzalez, de la División de Epidemiología del Cáncer y Genética del NCI.

En general, el riesgo de mortalidad más bajo se observó en las personas con IMC de 20 a 24,9. Por encima de este nivel, cada incremento de 5 unidades en el IMC aumentó el riesgo de muerte en 31 por ciento. El riesgo de muerte fue considerablemente elevado en las personas con obesidad grave, con un IMC de 40 o más. Para las mujeres en esta categoría, el riesgo de morir fue 2,5 veces más alto que el de las que se ubicaban en el rango de IMC más bajo. La relación del riesgo fue similar en los hombres.

Entre los niveles de IMC que corresponden a obesidad y sobrepeso, la relación entre IMC y mortalidad fue más fuerte en los participantes menores de 50 años al inicio del estudio, agregó la doctora Berrington de Gonzalez.

Si bien el riesgo de mortalidad por cáncer específico fue menor al riesgo de mortalidad asociada a las enfermedades cardiovasculares, el estudio solo evaluó el riesgo global de padecer cáncer, indicó la doctora. “Con base en estudios anteriores, sabemos que la relación entre obesidad y cáncer varía en función del tipo de cáncer”, prosiguió. Por ejemplo, si bien la obesidad guarda una fuerte relación con un mayor riesgo de cáncer de mama y cáncer renal posmenopáusicos, no existe una asociación con otros cánceres. Como resultado de ello, cuando el cáncer es considerado como una entidad única, la asociación general es menor, señaló la doctora Berrington de Gonzalez.