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28 de febrero de 2012 • Volumen 4 - Edición 3

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Los NIH y la industria crean un "laboratorio viviente" para estudiar estructuras moleculares y enfermedades

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Complejo proteínico GroEL visualizado con un microscopio crioelectrónico de puntaComplejo proteínico GroEL visualizado con un microscopio crioelectrónico de punta

Los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) y FEI, una empresa de instrumental científico con sede en Hillsboro, Oregón, han creado el Laboratorio Viviente de Biología Estructural, una sociedad entre entidades públicas y privadas que usará resolución microscópica casi atómica y otras tecnologías para investigar las estructuras moleculares que intervienen en el cáncer y otras enfermedades.

El laboratorio está ubicado en las instalaciones de los NIH, en Bethesda, Maryland, y forma parte de una colaboración interdisciplinaria entre expertos del FEI, el NCI y el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y del Riñón (NIDDK) en las especialidades de microscopía crioelectrónica, espectroscopía por resonancia magnética nuclear, difracción radiográfica y bioquímica. El Titan Krios, uno de los microscopios electrónicos más poderosos del mundo disponibles comercialmente, estará ubicado en los NIH para facilitar la investigación conjunta.

Este esfuerzo de investigación posibilitará el diseño de métodos y protocolos de trabajo, desde la preparación de muestras hasta los análisis de datos, que combinan la información de todas las tecnologías del Laboratorio Viviente. Tradicionalmente, los científicos se han apoyado en la resonancia magnética nuclear y en técnicas de difracción radiológica para determinar las estructuras de los complejos moleculares y las proteínas que juegan un papel en varias enfermedades. No obstante, estos métodos tienen sus limitaciones. La microscopía crioelectrónica proporciona una resolución cercana a los niveles atómicos y no requiere la cristalización de muestras ni limita el tamaño o la complejidad molecular, como lo hacen otras técnicas. 

"Los avances técnicos hacen posible la solución de problemas extraordinariamente difíciles", manifestó en un comunicado de prensa el doctor Robert Wiltrout, director del Centro de Investigación Oncológica del NCI. "La integración exitosa de los resultados de la microscopía crioelectrónica, la difracción radiográfica y la resonancia magnética nuclear podrían acelerar el descubrimiento de mecanismos biológicos y proporcionar herramientas poderosas para ayudar en la creación de fármacos".

El doctor Sriram Subramaniam, un investigador de alto nivel del Laboratorio de Biología Celular del NCI, es el director del Laboratorio Viviente. "Las posibilidades de aplicación de la microscopía criolectrónica para el estudio de las estructuras de un amplio espectro de complejos relevantes desde el punto de vista médico, ha cambiado de manera drástica en años recientes con los avances en la construcción de microscopios y los poderosos métodos nuevos de análisis de imágenes", dijo el doctor Subramaniam en un comunicado de prensa.

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