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28 de febrero de 2012 • Volumen 4 - Edición 3

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Estudios clínicos adelantan nuevas opciones para el tratamiento del cáncer de próstata avanzado

Nuevas opciones para el tratamiento del cáncer de próstata avanzado
Los fármacos en fase de investigación MDV3100 y radio-223 mejoraron la supervivencia general en hombres con cáncer de próstata avanzado, según dos estudios clínicos.


 

Mensaje a los lectores

El NCI lanza versión móvil de Cancer.gov en español

NCI lanza versión móvil de Cancer.gov en español

El nuevo sitio móvil m.cancer.gov/es está diseñado exclusivamente para los usuarios de teléfonos y otras plataformas móviles. El sitio está disponible en inglés y español y ofrece información confiable y actualizada sobre una amplia variedad de tipos de cáncer, diagnóstico y tratamientos, consejos para superar los efectos secundarios y otros temas.


 

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Los artículos originales en inglés están disponibles en las páginas del NCI Cancer Bulletin.

El Boletín es una publicación del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), una entidad gubernamental de los Estados Unidos creada en 1937. A través de formación académica y estudios de investigación básica, clínica y biomédica de base poblacional, el NCI realiza y financia investigaciones sobre el cáncer que se espera permitan en un futuro determinar las causas genéticas y ambientales del cáncer, prevenir el cáncer antes de que aparezca, identificar los cánceres que surgen en etapa temprana, eliminar cánceres a través de intervenciones y tratamientos novedosos, y controlar biológicamente aquellos tipos de cáncer que no pueden ser eliminados para poderlos controlar y tratar como enfermedades crónicas.

Para obtener más información sobre el cáncer, llame al 1-800-422-6237 o visite la página http://www.cancer.gov/espanol.

Cualquier inquietud o pregunta para el equipo del Boletín del Instituto Nacional del Cáncer puede enviarla a nciboletin@mail.nih.gov.

Estudios clínicos ofrecen nuevas opciones para el tratamiento del cáncer de próstata avanzado

> Artículo en inglés

Un doctor hablando con un pacienteLos fármacos dirigidos en fase de investigación mejoraron la supervivencia en algunos hombres.

Dos nuevos tratamientos para hombres con cáncer de próstata avanzado podrían estar disponibles pronto, según recientes hallazgos de dos estudios clínicos de fase III que fueron presentados en San Francisco, a principios de febrero, durante el Simposio de Cánceres Genitourinarios 2012.

En los estudios, los fármacos en fase de investigación clínica MDV3100 y radio-223 (Alpharadin) mejoraron la supervivencia general en hombres con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración, es decir, un cáncer que ya no responde a los tratamientos que disminuyen  drásticamente la testosterona de la cual dispone el organismo para alimentar el crecimiento del tumor.

Los fármacos, los cuales actúan a través de diferentes mecanismos, también controlaron el crecimiento de las metástasis óseas (el sitio adonde con más frecuencia se propaga el cáncer de próstata) y produjeron una menor cantidad de efectos secundarios serios. Dadas las mejorías de los índices de supervivencia, ambos estudios se concluyeron antes de lo previsto y los fármacos en fase de investigación clínica se ofrecieron a pacientes que no los habían recibido durante los estudios.

Si la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprueba ambos fármacos, lo cual es probable según varios investigadores, la cantidad de tratamientos aprobados para hombres con cáncer de próstata avanzado resistente a la castración pasaría a ser de seis, en comparación con solo uno aprobado en el 2004, el fármaco para quimioterapia docetaxel.

Fármacos aprobados por la FDA para el tratamiento del cáncer de próstata avanzado

FármacosAño de aprobaciónClase de fármaco
Docetaxel2004Quimioterapéutico
Cabazitaxel (Jevtana)2010Quimioterapéutico
Abiraterona (Zytiga)2011Inhibidor CYP17 (inhibe la producción de testosterona)
Sipuleucel-T (Provenge)2011Inmunoterapéutico

La FDA está revisando los fármacos MDV3100 y radio-223 a través de la designación por vía rápida para usarse en el tratamiento de hombres con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración. La designación por vía rápida se utiliza para agilizar la revisión de medicamentos para enfermedades serias, cuyas necesidades médicas no han sido satisfechas.

"Contamos con muchas opciones nuevas para pacientes con cáncer de próstata avanzado resistente a la castración, fármacos con diferentes mecanismos de acción para tratar el cáncer de diferentes maneras. Para los pacientes es una muy buena noticia."

—Dr. Leonard Gomella

"Este es un momento que nos llena de entusiasmo", afirmó el doctor Leonard Gomella, del Centro Oncológico Kimmel de la Universidad Thomas Jefferson, quien no participó en ninguno de los dos estudios. "Contamos con muchas opciones nuevas para pacientes con cáncer de próstata avanzado resistente a la castración, fármacos con diferentes mecanismos de acción para tratar el cáncer de diferentes maneras. Para los pacientes es una muy buena noticia".

Fármacos diferentes, resultados similares

Más de 900 pacientes con cáncer de próstata avanzado que se había propagado solamente a los huesos fueron admitidos en el estudio más pequeño de los dos, el denominado ALSYMPCA, el cual comparó el tratamiento con radio-223 más el mejor cuidado de apoyo con el tratamiento con placebo junto con el mejor cuidado de apoyo.

El radio-223, fabricado por la compañía noruega Algeta, es el primero de una clase de fármacos denominados emisores de partículas alfa que han llegado hasta este punto en los estudios clínicos. Debido a que es un "imitador del calcio" (al  igual que el calcio, actúa sobre áreas del hueso que están sufriendo cambios, como aquellos inducidos por los tumores), el fármaco tiene como objetivo actuar sobre las metástasis óseas, dijo el investigador principal del estudio, doctor A. Oliver Sartor, del Centro Oncológico de la Universidad de Tulane, en una rueda de prensa.

Una vez en el hueso, el radio-223 emite niveles muy bajos de radiación alfa, la cual viaja menos de 100 micrones, es decir, aproximadamente cuatro milésimas de pulgada. El medicamento irradia los tumores y las áreas circundantes "de una manera muy localizada", dijo el doctor Sartor, "como si fuera una pequeña bomba que explota pero que no afecta los tejidos vecinos en lo absoluto".

Los resultados presentados a principios de febrero provienen de un análisis provisional de 805 pacientes que participaron en el estudio. El análisis mostró una mediana de supervivencia general de 14 meses en pacientes tratados con radio-223, comparada con 11,2 meses en pacientes tratados con placebo. Además, los pacientes que recibieron radio-223 vivieron significativamente por más tiempo antes de experimentar efectos sobre los huesos, como fracturas o compresiones medulares: una mediana de 13,6 meses, comparada con 8,4 meses en aquellos que recibieron placebo.

Retrasar la aparición de efectos en los huesos es clínicamente importante, dijo del doctor Philip Saylor, del Hospital General de Massachusetts, quien no participó en el estudio. "La enfermedad tiene un efecto devastador en el esqueleto", dijo el doctor Saylor. También es una señal prometedora, añadió, que el radio-223 no parece causar supresión medular, un problema que se ha observado en relación con los emisores de partículas beta en fase de investigación clínica.

El otro estudio, denominado AFFIRM, probó el MDV3100, un fármaco que actúa en los receptores de andrógeno en las células.

Hasta hace relativamente poco, se pensaba fundamentalmente que los tumores de próstata que continuaban creciendo a pesar de niveles extremadamente bajos de testosterona en el organismo utilizaban un mecanismo que no involucra la testosterona. Sin embargo, estudios de laboratorio han demostrado de manera convincente que las células tumorales "tienen sus propios mecanismos para producir andrógenos en el sitio específico del tumor o para buscar maneras de recurrir a los receptores de andrógeno a fin de ayudarlas a crecer", explicó el doctor Gomella.

El MDV3100, el cual es producido conjuntamente por Medication Inc. de San Francisco, y Astellas Pharma, Inc. de Tokio, actúa por dos vías: evita que la testosterona se una a los receptores de andrógeno y, dentro de la célula, evita que el receptor de andrógeno inicie la producción de proteínas que inducen el crecimiento tumoral.

En el estudio AFFIRM participaron cerca de 1 200 hombres, quienes todos tenían cáncer de próstata resistente a la castración que había evolucionado tras el tratamiento con docetaxel. La mediana de supervivencia general fue de 18,4 meses en pacientes tratados con MDV3100, y de 13,6 meses en aquellos que recibieron placebo.

En aproximadamente un tercio de los pacientes tratados con MDV3100 los tumores se redujeron de manera parcial o por completo, en comparación con 1,3% de los pacientes del grupo de control, explicó el investigador principal del estudio, doctor Howard Scher, del Centro Oncológico Memorial Sloan-Kettering. Así mismo, el tratamiento con MDV3100 aumentó substancialmente el tiempo en que los pacientes vivieron sin evolución de los tumores metastásicos (medidos a través de estudios por imágenes): 8,3 meses comparados con 2,9 meses.

Los resultados, acotó el doctor Scher, "seguramente harán que el MDV3100 se posicione como tratamiento inicial en pacientes con cáncer de próstata avanzado resistente a la castración cuya enfermedad evoluciona después del tratamiento con docetaxel.

Próximos pasos: Secuenciación del tratamiento y combinaciones

Con varias opciones disponibles para el tratamiento del cáncer de próstata resistente a la castración, gran parte del análisis entre los investigadores y los médicos tiene como objetivo buscar la mejor manera de aplicar dichas opciones, y en particular, el orden en la que deben aplicarse.

Dados los diferentes mecanismos de acción y los niveles de mejoramiento de la supervivencia que se han observado con el uso del MDV3100 y del radio-223, utilizar estos fármacos de manera secuencial podría constituir un método particularmente prometedor, dijo el doctor Nicholas Vogelzang, de los Centros Oncológicos Integrales de Nevada, en una rueda de prensa.

"Es posible que combinaciones o el uso secuencial de estos fármacos aporten más valor de lo que hemos visto hasta ahora."

—Dr. A. Oliver Sartor

El doctor Sartor estuvo de acuerdo con esta afirmación. "Si los beneficios son aditivos o incluso sinérgicos, es algo que deberá demostrarse en los estudios", dijo, "pero es posible que combinaciones o el uso secuencial de estos fármacos aporten más valor de lo que hemos visto hasta ahora.

Un lugar muy importante en las actividades de investigación lo ocupa la combinación de fármacos aprobados y en fase de investigación clínica. En pacientes asintomáticos, la combinación de tratamientos inmunoterapéuticos, como sipuleucel-T con nuevas terapias que actúan sobre los andrógenos, podría constituir un enfoque valioso, dijo el doctor Gomella. En pacientes con la enfermedad en evolución, los tratamientos que incorporan quimioterapia combinada con radio-223 podrían ser particularmente efectivos.

"Por supuesto, esto es todo teoría", añadió. "Sin embargo, el solo hecho de que podamos estar hablando ahora de estas teorías, es algo que nos entusiasma".

—Carmen Phillips

El uso de cirugía adicional después de intervención para conservar la mama varía ampliamente

> Artículo en inglés

Los resultados de un nuevo estudio indican que el número de mujeres que se someten a una o más cirugías adicionales para extraer el presunto tejido tumoral residual (reescisiones) después de una cirugía para conservar la mama debido al cáncer de mama, varía ampliamente en función de los cirujanos y los hospitales. Si bien el grupo de investigadores dirigido por el doctor Laurence E. McCahill del Centro Oncológico Richard J. Lacks en Grand Rapids, Michigan, no pudo determinar si esta variación afectó los índices de recidiva tumoral, "el amplio nivel de variación clínica sin explicación representa en sí mismo una posible barrera para la atención eficaz y económica de alta calidad", escribieron los autores en un informe que apareció el primero de febrero en JAMA.

Los investigadores reunieron datos de mujeres con cáncer de mama que habían recibido el diagnóstico entre 2003 y 2008 y se habían sometido a la primera intervención quirúrgica para conservar la mama en la Universidad de Vermont o en uno de los tres centros de la Red de Investigación sobre el Cáncer de las Organizaciones de Administración de Salud (Group Health, Kaiser Permanente de Colorado y Clínica Marshfield). De las 2 206 mujeres que reunían los requisitos de participación en el estudio, 509 (el 23 por ciento) habían tenido una o más cirugías de mama después de la cirugía inicial para conservar la mama. De estas mujeres, 190 o alrededor del 8,5 por ciento de aquellas que se habían sometido a la cirugía inicial para conservar la mama, tuvieron una mastectomía total.

Un total de 311 mujeres, o el 14 por ciento, presentaron márgenes positivos después de la cirugía inicial (algunas células tumorales no se habían extirpado y permanecían en el sitio de la cirugía, según determinación de un patólogo), pero solo alrededor del 86 por ciento de esas mujeres se sometieron a intervenciones de reescisión. "Este hallazgo es notable dado que los márgenes positivos... se correlacionan con el aumento del riesgo a largo plazo de recidiva local", argumentaron los autores.

El porcentaje de mujeres con márgenes positivos que se sometieron a reescisiones fue diferente según las instituciones, y osciló entre 73,7 y 93,5 por ciento. Los índices de reescisión también variaron de manera sustancial de acuerdo con cada cirujano, y oscilaron entre cero y 70 por ciento. No se pudo determinar a partir del estudio si estas variaciones estaban influenciadas por las características patológicas de los tumores, factores clínicos tales como si las mujeres recibieron radioterapia o por las preferencias individuales de las mujeres.

Los autores explicaron que en la actualidad no existe un consenso sobre cuál es el tamaño adecuado del margen quirúrgico alrededor del tumor para que este sea considerado negativo o "limpio". Debido a ello, en este estudio se sometieron a reescisiones cerca de la mitad de las pacientes con márgenes limpios, desde el punto de vista patológico, inferiores a 1 mm de ancho y la quinta parte de las pacientes con márgenes limpios que oscilaron entre 1 y 1,9 mm.

"Considero que es claro que debemos realizar más investigaciones clínicas para comprender realmente qué sustenta esta variación: cuánto es lo adecuado desde el punto de vista clínico (como el efecto que tienen las preferencias de las pacientes en esta variación) y cuánto es debido realmente a factores posiblemente influyentes como un nivel más alto de estudios y mejores recursos en los quirófanos", comentó el doctor Steven Clauser, jefe de la Subdivisión de Resultados de Investigación de la División de Control del Cáncer y Ciencias de la Población del NCI.

Autoexámenes de VPH podrían ser un método válido para la detección del cáncer del cuello uterino

> Artículo en inglés

Datos de cinco estudios extensos llevados a cabo en China demuestran que los autoexámenes de VPH, en los cuales una mujer toma muestras de sus propias células vaginales y del cuello uterino para los exámenes de ADN del virus del papiloma humano, constituyen un método de detección de cáncer del cuello uterino tan sensible como la prueba de Papanicolaou de base líquida. Este método ofrece la posibilidad de poner los exámenes selectivos de detección del cáncer del cuello uterino al alcance de mujeres en áreas rurales o de bajos recursos que no tienen fácil acceso a los servicios de citología. Los resultados fueron publicados en línea el 23 de enero, en la revista Journal of the National Cancer Institute.

A menudo, las pruebas de Papanicolaou no están disponibles en áreas de bajos recursos. En su lugar, los proveedores de atención médica a veces se valen de la inspección visual con ácido acético (VIA) para determinar la presencia de células anormales en el cuello uterino que pueden ser tratadas antes de que se conviertan en cáncer. Sin embargo, VIA no es un método muy preciso, además, las mujeres todavía necesitan dinero y tiempo para consultar a un proveedor de atención médica.

Los investigadores recogieron datos de estudios de exploraciones del cuello uterino en China, entre 1999 y 2007 que incluyeron a más de 13 000 mujeres de entre 17 y 56 años de edad. Las participantes se realizaron un examen de VPH con muestras del cuello uterino recogidas por ellas mismas, la prueba VIA y un examen de VPH con muestras tomadas por un médico, así como una prueba de Papanicolaou de base líquida. A las mujeres que resultaron positivas a cualquiera de los exámenes de detección se les practicó una colposcopia y una biopsia de cualquier lesión del cuello uterino. Al comparar los resultados de los exámenes y de la biopsia, los investigadores pudieron determinar la sensibilidad y la especificidad de cada método de detección.

Aun cuando los exámenes con muestras recogidas por las pacientes resultaron ser menos sensibles que los exámenes con muestras tomadas por los médicos, el autoexamen de VPH resultó ser más sensible que el VIA y tan sensible como el Papanicolaou en la identificación de tumores precancerosos o cáncer del cuello del útero. Sin embargo, las muestras autorecogidas produjeron más resultados positivos falsos que el Papanicolaou o el VIA, lo cual significa que a una mayor cantidad de mujeres que no tenían tumores precancerosos o cáncer del cuello uterino se les practicó una colposcopia o una biopsia. Los investigadores mostraron que al realizar pruebas de Papanicolaou o VIA de seguimiento en mujeres que resultaron positivas al autoexamen podría reducirse el índice de colposcopias de alrededor de 16% a menos del 5%, pero habría alguna pérdida de sensibilidad en el diagnóstico de ciertas anomalías.

Si bien reconocen que el autoexamen de VPH “no es lo suficientemente específico para que sea el único examen a realizar”, los autores señalan que “ofrece resultados sensibles sin la necesidad de exámenes pélvicos, profesionales médicos ni centros de salud, y que por lo tanto ofrece la oportunidad de servir como método primario de detección de cáncer del cuello uterino en las mujeres, independientemente de la zona geográfica en cual se encuentran o de su acceso a la atención médica. De esta manera, los limitados recursos pueden entonces invertirse en exámenes de seguimiento en un pequeño porcentaje de mujeres que resultan positivas a los exámenes.

Los autores de un editorial adjunto manifiestan la necesidad de realizar más investigaciones antes de que los autoexámenes de VPH sean utilizados fuera de un ambiente de investigación. Tanto los responsables de la página editorial como los autores señalaron que las participantes del estudio recibieron instrucciones por parte de los médicos sobre la manera como tomar las muestras, y no queda claro si se obtendrían los mismos resultados en mujeres que no reciben dicha instrucción. También debe investigarse la disponibilidad de las mujeres a realizarse este tipo de examen y su posibilidad de acceso al cuidado de seguimiento.

Infecciones orales por VPH podrían explicar por qué algunos cánceres de cabeza y cuello son más comunes en los hombres

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La prevalencia de las infecciones por el virus del papiloma humano (VPH) en la cavidad oral (bucal) es significativamente más alta en hombres que en mujeres en los Estados Unidos, de acuerdo con un nuevo estudio de los investigadores de la Universidad Estatal de Ohio y la División de Epidemiología y Genética del Cáncer del NCI (DCEG). Las infecciones por VPH en la cavidad oral se han asociado al cáncer de orofaringe, un subgrupo de cánceres de cabeza y cuello que se presentan detrás de la lengua, la garganta y las amígdalas. El índice de este tipo de cáncer ha aumentado considerablemente en las últimas décadas.

Este es el primer estudio que ha documentado en forma exhaustiva la prevalencia de las infecciones orales por VPH en hombres y mujeres de los Estados Unidos. En general, aproximadamente el 7 por ciento de las personas de 14 a 69 años de edad tienen una infección por VPH en la cavidad oral, informó a principios de febrero la investigadora principal, doctora Maura Gillison, en el Simposio Multidisciplinario sobre Cáncer de Cabeza y Cuello. (No obstante, la prevalencia de infecciones en la cavidad oral es mucho más baja que la de infecciones en el aparato genital). Cerca del 1 por ciento de la población padece de infecciones en la cavidad oral por el VPH 16, un tipo de virus vinculado al cáncer. Los resultados también se publicaron en Internet el 26 de enero en JAMA.

A partir de los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES) de los Estados Unidos, los investigadores estudiaron aproximadamente 5 600 hombres y mujeres de 14 a 69 años de edad, quienes proporcionaron muestras de enjuague bucal y gárgaras. El subtipo más común de VPH en las células de la cavidad oral de los participantes del estudio fue el VPH 16; este es el tipo de VPH responsable de más de la mitad de los casos de cáncer de orofaringe.

Las infecciones por VPH en la cavidad oral son tres veces más comunes en hombres que en mujeres (10,1 por ciento frente a 3,6 por ciento), y los hombres mayores mostraron índices más altos, dijo la doctora Gillison durante una rueda de prensa. Las infecciones orales por el VPH tipo 16 se identificaron en el 1,6 por ciento de los hombres y en el 0,3 por ciento de las mujeres. La prevalencia de las infecciones por VPH fue más alta en las personas que fumaban al menos un paquete de cigarrillos por día, y en aquellos con más de 20 parejas sexuales en el transcurso de sus vidas.

Los cánceres de cabeza y cuello relacionados con el VPH son mucho más comunes en hombres que en mujeres, manifestó la doctora Gillison. Es posible que los índices más altos de infección por VPH en la cavidad oral en los hombres sea la explicación de esa discrepancia, "en particular la prevalencia del VPH tipo 16, en una proporción cinco veces mayor en los hombres que en las mujeres", manifestó la doctora.

En relación al por qué los hombres tienen mayor probabilidad de infección, agregó, la información disponible "indica que los hombres son más propensos a las infecciones por VPH... o, cuando se infectan, tienen mayor probabilidad de que la infección persista". También es posible que sea una combinación de ambos factores, continuó la investigadora.

"Estos resultados son particularmente relevantes porque, en contraste con otros cánceres de cabeza y cuello, los índices de cáncer de orofaringe asociado al VPH han ido en aumento en los últimos años", dijo el autor principal, el doctor Anil Chaturvedi de la Subdivisión de Infecciones e Inmunoepidemiología de la DCEG. "La alta prevalencia del consumo de cigarrillos y la infección oral por VPH en los hombres, nos ayuda a entender mejor la razón por la cual los hombres tienen mayores índices de cáncer de orofaringe que las mujeres".

Lea también: “Aumento de los índices de cáncer de orofaringe se vincula a infecciones por VPH

Los índices de exámenes de detección de cáncer son inferiores a las metas nacionales

> Artículo en inglés

Los índices de realización de exámenes selectivos de detección del cáncer de mama, cuello uterino y colorrectal continuaron siendo inferiores a los objetivos nacionales de 2010 establecidos en Gente Saludable 2020, estas medidas fueron establecidas por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. con el fin de mejorar la salud de los estadounidenses y calcular el impacto de las actividades de prevención. Los resultados fueron publicados el 27 de enero en el Informe semanal de morbilidad y mortalidad (MMWR).

Índices de realización de exámenes de detección de cáncer en 2010 y metas para 2020 en EE. UU.

Exámenes de detección paraPorcentaje de personas que se
realizaron los exámenes
Meta de Gente
Saludable 2020
Cáncer de mama72,481,1
Cáncer de cuello uterino83,093,0
Cáncer colorrectal58,670,5

Según los resultados de la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud (NHIS), los científicos de la División de Control del Cáncer y Ciencias de la Población (DCCPS) del NCI y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informaron que entre los años 2000 y 2010, "las estimaciones de este informe muestran una leve tendencia a la baja en la proporción de mujeres que están al día con las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino, pero no se observan cambios a través del tiempo en los índices de exámenes de detección del cáncer de mama". Los índices de realización de pruebas de detección de cáncer colorrectal aumentaron de manera considerable en hombres y mujeres, indicó el informe, y en el año 2010 eran generalmente los mismos para ambos sexos.

Los índices de realización de pruebas de detección para los tres tipos de cáncer fueron significativamente más bajos en la población de origen asiática frente a las poblaciones de raza blanca y negra, señaló el informe. Los hispanos tenían menos probabilidad que los no hispanos de realizarse pruebas de detección para los cánceres colorrectal y de cuello uterino.

"Los índices más altos de realización de exámenes de detección tuvieron una correlación positiva con el nivel de estudios, la disponibilidad y el uso de la atención médica y el tiempo que la persona había vivido en los EE. UU.", agregaron los investigadores. En relación al cáncer de mama, "las mujeres inmigrantes que habían vivido en los Estados Unidos por 10 años o más, presentaban casi la misma probabilidad que las mujeres nacidas en los EE. UU. de haberse realizado una mamografía en los últimos 2 años (70,3 por ciento y 73,1 por ciento, respectivamente)", según el artículo, "mientras que solo el 46,6 por ciento de las inmigrantes que habían vivido en el país por menos de 10 años, dijeron haberse realizado las pruebas de detección en los últimos 2 años".

"Los objetivos de la iniciativa Gente Saludable son importantes para monitorear el progreso alcanzado en la reducción de la carga del cáncer en los Estados Unidos", dijo la doctora Carrie Klabunde, epidemióloga de la DCCPS y coautora del estudio. "Nuestro estudio pone de manifiesto la necesidad particular de encontrar maneras de aumentar el uso de pruebas de detección del cáncer colorrectal, de mama y de cuello uterino entre la población asiática e hispana, así como en los adultos que no tienen seguro médico o una fuente regular de atención médica".

Pacientes con cáncer de ovario y mutaciones en BRCA tendrían mejores resultados que las no portadoras

> Artículo en inglés

Un estudio extenso realizado en varios centros de salud muestra que los índices de supervivencia en las mujeres con cáncer de ovario portadoras de mutaciones en el gen BRCA1 o el BRCA2 son más altos que en las mujeres que no son portadoras de estas mutaciones. El estudio también es el primero en ofrecer claros indicios de que el pronóstico en relación con el cáncer de ovario es mejor en las mujeres con mutaciones en BRCA2 que en las mujeres con mutaciones en BRCA1. Los resultados fueron publicados en línea en la revista JAMA.

Las mutaciones hereditarias en BRCA1 y BRCA2 son los factores conocidos de riesgo genético más estrechamente asociados al cáncer de mama y al cáncer epitelial de ovarios, la forma más frecuente de cáncer de ovario. Estas mutaciones se encuentran entre 6 y 15% de las mujeres con cáncer epitelial de ovarios. El pronóstico relativo en las mujeres portadoras de las mutaciones en los genes BRCA comparado con el pronóstico en mujeres que no son portadoras de dichas mutaciones aún no es claro debido a que los estudios han arrojado resultados divergentes.

"Debido a que, de por sí, las mutaciones en BRCA son raras, y a que el cáncer de ovario es relativamente poco común, es difícil diseñar estudios que sean lo suficientemente extensos como para ofrecer indicios definitivos sobre este tema", explicó la autora principal, doctora Kelly Bolton, quien estudia medicina en la UCLA y está afiliada al Laboratorio de Genómica Aplicada en la División de Epidemiología del Cáncer y Genética del NCI.

La doctora Bolton y sus colegas combinaron datos de 26 estudios de investigación clínica alrededor del mundo sobre la supervivencia en las mujeres con cáncer de ovario. Esto incluyó datos de 1 213 mujeres con mutaciones heredadas bien sea en BRCA1 o en BRCA2,  y 2 666 mujeres sin dichas mutaciones. Las mujeres recibieron controles de seguimiento varias veces entre 1987 y 2010.

El análisis del equipo de investigadores mostró que el índice de supervivencia general a 5 años en las mujeres con cáncer de ovario fue 36% entre las no portadoras de las mutaciones, 44% entre las mujeres portadoras de las mutaciones en BRCA1, y 52% en aquellas con mutaciones en BRCA2. Después de hacer los ajustes por estadio y grado del tumor de una paciente al momento del diagnóstico y de tomar en cuenta otros factores que podrían incidir en el pronóstico, los investigadores determinaron que las portadoras de la mutación en BRCA2 tienen dos veces más probabilidad de sobrevivir que las no portadoras en los cinco años siguientes al diagnóstico, mientras que las portadoras de la mutación en BRCA1 tienen un 37% más probabilidad de sobrevivir en los cinco años siguientes al diagnóstico en comparación con las no portadoras.

"Nuestros hallazgos respaldan aún más la idea de que hay diferencias biológicas entre los tumores de las portadoras de las mutaciones en BRCA1 y BRCA2 y que estos deben ser tratados de manera diferente", dijo la doctora Bolton. "Es verdaderamente importante tener esto en cuenta durante el diseño de un estudio clínico, especialmente si se están estudiando fármacos tales como los inhibidores de PARP, cuyo efecto es actualmente objeto de estudio en las portadoras de las mutaciones en BRCA1 y BRCA2".

A la larga, los resultados podrían ser utilizados por lo médicos a la hora de asesorar a las pacientes con cáncer de ovario acerca del posible pronóstico de la enfermedad, sin embargo, se necesita realizar más estudios al respecto, añadió la doctora Bolton.

Fármaco experimental mejora la supervivencia en pacientes con cáncer colorrectal metastásico previamente tratado

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El tratamiento con el fármaco en fase de investigación regorafenib mejoró levemente la supervivencia de los pacientes con cáncer colorrectal metastásico cuya enfermedad había empeorado después de varios tratamientos, de acuerdo con los resultados de un estudio clínico presentado a mediados de enero en el Simposio de Cánceres Gastrointestinales 2012.

El Consejo de vigilancia de datos e inocuidad del estudio interrumpió la investigación después de que un análisis preliminar preplanificado mostró una mejora de 1,4 meses en la mediana de supervivencia general, dijo el investigador principal del estudio, el doctor Axel Grothey del Centro Oncológico de la Clínica Mayo en Minneapolis.

En el estudio, denominado CORRECT, se asignaron aleatoriamente 760 pacientes para recibir regorafenib en combinación con el mejor cuidado médico de apoyo (o sea, un tipo de atención designada para el tratamiento de síntomas pero no para la cura de la enfermedad subyacente) o para recibir un placebo y el mejor cuidado de apoyo. El regorafenib, cuya presentación es en forma de pastilla, actúa sobre varias enzimas específicas conocidas como cinasas, que regulan procesos clave de las células tumorales, como el crecimiento y la proliferación celular.

La mediana de supervivencia general fue de 6,4 meses para los pacientes que recibieron regorafenib, y de 5 meses para aquellos que recibieron el placebo. Después de que la fase de distribución al azar del estudio fuera interrumpida, los pacientes en el grupo que recibió placebo podían elegir cambiar de grupo y recibir regorafenib.

Aproximadamente dos tercios de los pacientes en el estudio habían recibido al menos cuatro tratamientos anteriores. Los efectos secundarios del regorafenib incluyeron erupción cutánea, cansancio, diarrea e hipertensión, los cuales se pudieron controlar con medicamentos y reducciones de la dosis, explicó el doctor Grothey.

Menos del 2 por ciento de los pacientes que recibieron regorafenib presentaron una reducción significativa del tamaño del tumor. Pero el 44 por ciento de los pacientes que recibieron el fármaco no presentaron un crecimiento tumoral medible ni empeoramiento de los síntomas, en comparación con el 15 por ciento de los pacientes tratados con el placebo.

A diferencia de muchos fármacos de quimioterapia y fármacos de acción dirigida que son citotóxicos (es decir, destruyen las células cancerosas), el regorafenib aparenta ser principalmente citostático, lo que significa que detiene el crecimiento tumoral, señaló el doctor Grothey.

Otros fármacos, principalmente citostáticos, se encuentran actualmente en producción. Se deberán reconsiderar las medidas tradicionales de eficacia del tratamiento, como la reducción del tamaño del tumor, puntualizó el doctor Grothey o "podríamos perder de vista los fármacos que son citostáticos" y que pueden ayudar a controlar el crecimiento y la evolución tumoral.

El año pasado, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE. UU. le otorgó a regorafenib, que es fabricado por Bayer, la designación de susceptible de aprobación por la vía rápida o "fast track” para el tratamiento de pacientes con cáncer colorrectal metastásico cuya enfermedad ha evolucionado a pesar de recibir varios tratamientos con fármacos aprobados por la FDA. El proceso de aprobación por la vía rápida se designa para acelerar la revisión por parte de la agencia de tratamientos para enfermedades que no cuentan con terapias eficaces.

Anormalidad genética predice beneficio de tratamiento en pacientes con raro tumor cerebral

> Artículo en inglés

Células de un tumor oligodendgrogliomaCélulas de un corte de tejido de un tumor oligodendgroglioma

La mediana del tiempo de supervivencia en pacientes con una forma altamente maligna de oligodendroglioma, un raro tumor cerebral, se duplicó cuando se añadió quimioterapia a la radioterapia. Todos los pacientes tenían una anormalidad genética conocida como co-deleción 1p19q. 

El hallazgo, en un estudio de fase III en el cual se hizo un seguimiento a los pacientes por una mediana de 11 años, implicará cambios en un estudio clínico en curso patrocinado por el NCI así como en el estándar de atención de aquellos pacientes que no estén participando en un estudio clínico. El NCI y el Grupo de Radioterapia Oncológica (RTOG) anunciaron los resultados el 19 de enero, en comunicados de prensa coordinados (aquí y aquí).

Entre los pacientes cuyos tumores eran portadores de la anormalidad, aquellos tratados con quimioterapia y radiación sobrevivieron una mediana de 14,7 años, en comparación con una mediana de 7,3 años en aquellos que recibieron solamente radiación.

Los investigadores optaron por dar el paso poco usual de anunciar los hallazgos públicamente antes de presentarlos en una reunión científica debido a la importancia que revestían dichos resultados en el tratamiento de otros pacientes con tumor cerebral.

"Queríamos compartir esta información para asegurar que los pacientes tuvieran acceso a la terapia más efectiva", dijo el doctor Walter Curran de la Universidad de Emory, autor principal del estudio y presidente del grupo RTOG. Este grupo llevó a cabo el estudio, conocido como RTOG 9402, en colaboración con cuatro grupos cooperativos más patrocinados por el NCI. 

En el estudio, el cual comenzó en 1994, se asignaron de manera aleatoria 291 pacientes al tratamiento estándar con radiación solamente o a la radiación más una quimioterapia compuesta por varios fármacos: procarbazina, lomustina, and vincristina (PCV).

Los resultado obtenidos tras un período de seguimiento mínimo de 3 años, publicados en el 2006, no mostraron ningún beneficio en cuanto a la supervivencia general en pacientes que recibieron quimioterapia. Sin embargo, independientemente del tratamiento asignado, los pacientes cuyos tumores eran portadores de la co-deleción 1p19q sobrevivieron por un período significativamente más largo que aquellos cuyos tumores no eran portadores de la co-deleción (más de 7 años en comparación con 2,8 años).

El nuevo análisis, el cual se basa en un período de seguimiento mucho más largo de más de 11 años, ofrece "sólidos indicios de que la estructura cromosómica de la co-deleción 1p y 19q puede utilizarse como marcador para determinar qué pacientes se beneficiarán de la combinación de quimioterapia y radioterapia", afirmó el investigador principal doctor Gregory Cairncross de la Universidad de Calgary en Canadá.

Los oligodendrogliomas, tumores que se forman en el tejido nervioso del cerebro, representan aproximadamente el 9% de todos los tumores primarios del cerebro y el sistema nervioso central. Estos tumores aparecen principalmente en adultos; la edad promedio de diagnóstico es 35 años. Aproximadamente la mitad de los pacientes tienen tumores portadores de la co-deleción 1p19q, es decir, partes de los cromosomas 1 y 19 son simultáneamente eliminados.

Los nuevos resultados indican que "el tratamiento inicial con radiación y quimioterapia debería ser considerado estándar de atención en pacientes con la co-deleción debido al beneficio de supervivencia", dijo el doctor Curran.

En aquellos pacientes cuyos tumores tienen solamente una deleción cromosómica, (bien sea 1p o 19q) o no tienen ninguna deleción, la supervivencia fue similar tanto si recibieron solamente radiación como si recibieron radiación más quimioterapia (2,6 años en comparación con 2,7 años).

El anuncio de los resultados provocó la suspensión inmediata de la inscripción de participantes en un estudio clínico en curso patrocinado por el NCI, en el cual pacientes con una forma altamente maligna de tumor cerebral, el glioma anaplásico, portadores de la deleción 1p19q, eran asignados de manera aleatoria al tratamiento con radiación solamente o a la radiación más quimioterapia con el medicamento temozolomida. Este estudio internacional, denominado CODEL, había recibido pacientes de Norteamérica y Europa. 

"Debido a que nuestro estudio mostró que el tratamiento con solamente radiación es inferior a la quimioterapia con radiación en pacientes con la co-deleción, se hizo necesario suspender de inmediato la inscripción de pacientes en CODEL y considerar la manera cómo alterar el estudio y cómo manejar a los pacientes que de manera aleatoria fueron asignados a la radioterapia solamente", acotó el doctor Cairncross en un correo electrónico.

"Ahora que sabemos que el tratamiento con quimioterapia más radiación es superior, no podemos seguir asignando de manera aleatoria pacientes cuyos tumores son portadores de la co-deleción 1p19q al grupo de tratamiento de solo radiación", afirmó el doctor Malcolm Smith del Programa de Evaluación de Terapias Oncológicas del NCI, el cual supervisa los estudios realizados por grupos cooperativos patrocinados por el NCI. "Los pacientes que no participan en los estudios clínicos también deberían beneficiarse de esta nueva información".

El doctor Cairncross y sus co-autores han preparado un resumen de los resultados del estudio que presentarán en la reunión científica anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica que tendrá lugar en junio en Chicago. 

—Eleanor Mayfield

Estudios resaltan las complejidades del tratamiento del cáncer de cabeza y cuello avanzado

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Radioterapéutas ajustan una mascarilla larga en un paciente que será sometido a radioterapia de cabeza y cuello. (Foto de Daniel Sone)Radioterapéutas ajustan una mascarilla larga en un paciente. Se utiliza una mascarilla larga para mantener la cabeza del paciente inmóvil durante la radioterapia de cabeza y cuello. (Foto de Daniel Sone)

En un extenso estudio clínico aleatorio europeo, la radioterapia acelerada contra el cáncer de cabeza y cuello localmente avanzado e inoperable  (administrada bien sea con quimioterapia o sin ella) no prolongó el tiempo previo al avance de la enfermedad, en comparación con la radioterapia estándar más la quimioterapia simultánea (quimiorradioterapia), que ha sido el estándar de atención en Europa y Estados Unidos. Los resultados del estudio fueron publicados en línea el 18 de enero en la revista Lancet Oncology.

Otro estudio publicado en el 2010 por el Grupo de Radioterapia Oncológica de los Estados Unidos (RTOG), obtuvo resultados similares, sin embargo, los dos grupos de investigadores han llegado a conclusiones diferentes, lo cual afectará los estudios clínicos en curso y, posiblemente, las futuras relaciones de colaboración en la investigación.

Los investigadores, del Groupe d'Oncologie Radiothérapie Tête et Cou (GORTEC) de Europa, compararon dos tratamientos experimentales con la quimiorradioterapia convencional en el estudio denominado GORTEC 99-02. Todos los pacientes participantes tenían carcinoma de células escamosas de la cabeza y el cuello en estadio III o en estadio IV que no había metastizado pero que no podía extirparse por vía quirúrgica.

Los 244 pacientes que participaron en el grupo de quimiorradioterapia convencional recibieron tres ciclos de quimioterapia con los fármacos carboplatino y fluorouracilo más 70 Gy de radiación a lo largo del período estándar de 7 semanas.

En un grupo experimental, 245 pacientes recibieron "quimiorradioterapia acelerada", compuesta por dos ciclos de los mismos fármacos para quimioterapia más radioterapia acelerada durante una semana. En el segundo grupo experimental, 242 pacientes recibieron solamente "radioterapia muy acelerada", que consistía de una dosis total de 64,8 Gy, administrada a lo largo de 3,5 semanas. (Véanse tablas abajo)

Grupos de tratamiento en el estudio GORTEC 99-02

GrupoRadioterapiaQuimioterapia
Quimiorradioterapia convencional70 Gy administrados a lo largo de 7 semanas
  • 2 Gy administrados una vez al día, 5 días por semana
3 ciclos de:
  • Carboplatino más fluorouracilo
  • Cada ciclo incluía 4 días de tratamiento
  • Ciclos administrados los días 1-4; 22-25; y 43-46 de tratamiento
Quimiorradioterapia acelerada70 Gy administrados a lo largo de 6 semanas:
  • 2 Gy administrados una vez al día por 5 días a la semana hasta haber administrado 40 Gy
  • Después de los 40 Gy, la dosis cambió a 1,5 Gy administrados dos veces al día, por 5 días a la semana
Dos ciclos de:
  • Carboplatino más fluorouracilo
  • Cada ciclo incluía 5 días de tratamiento
  • Ciclos administrados los días 1-5 y 29-33 del tratamiento
Radioterapia muy acelerada64,8 Gy administrados a lo largo de 3,5 semanas:
  • 1,8 Gy administrados dos veces al día por 5 días a la semana
Ninguna

Grupos de tratamiento en el estudio RTOG-0129

GrupoRadioterapiaQuimioterapia
Quimiorradioterapia convencional70 Gy administrados a lo largo de 7 semanas:
  • 2 Gy administrados una vez al día por 5 días por semana
3 ciclos de:
  • Cisplatino
  • Cada ciclo incluía 1 día de tratamiento
  • Ciclos administrados los días 1, 22 y 43
Quimiorradioterapia acelerada72 Gy administrados a lo largo de 6 semanas:
  • 1,8 Gy administrados una vez al día por 5 días a la semana.
  • En los últimos 12 días de tratamiento, se administraron 1,5 Gy adicionales 6 horas después del primer tratamiento, a un área más pequeña del tejido.
2 ciclos de:
  • Cisplatino
  • Cada ciclo incluía 1 día de tratamiento
  • Ciclos administrados los días 1 y 22

Sobre la base de prometedores estudios de radiación acelerada llevados a cabo anteriormente,  los autores adelantaron la hipótesis de que una dosis más intensa de radiación mejoraría la supervivencia sin evolución y el control de la enfermedad. 

Por el contrario, el estudio "mostró que no había  un beneficio tal y que la aceleración de la radioterapia por una semana, simultáneamente con la quimioterapia, no añadió ningún beneficio cuando se le comparó con la quimiorradioterapia convencional simultánea", escribieron los autores.  Tres años después del tratamiento, 37,6% de los pacientes en el grupo de quimiorradioterapia convencional estaban vivos y sin evolución de la enfermedad, en comparación con 34,1% de aquellos del grupo de quimiorradioterapia acelerada.

El control de la enfermedad mediante el tratamiento con radiación muy acelerada fue inferior que con la quimiorradioterapia convencional, con 32,2% de pacientes en ese grupo vivos y sin evolución de la enfermedad tres años después del tratamiento. Los resultados constituyeron otra sorpresa: "Nosotros esperábamos que la "radioterapia muy acelerada fuera al menos tan buena como la quimiorradioterapia convencional", declararon los autores.

Mismos resultados, conclusiones divergentes

Los resultados del estudio GORTEC son de alguna manera difíciles de interpretar pues en el estudio "no se cambió solamente una variable" sino que se cambiaron dos (además del tratamiento con radiación, también cambió la quimioterapia)", explicó el doctor  Bhadrasain Vikram, jefe de la Subdivisión de Oncología y Radiación Clínica del Programa de Investigación de la Radiación de la División de Tratamiento y Diagnóstico del Cáncer del NCI.

Debido a que los pacientes en el grupo de quimiorradioterapia acelerada recibieron dos, y no tres, ciclos de quimioterapia (aun cuando esos dos ciclos fueron más largos en duración), recibieron en total 17% menos de quimioterapia en general que los pacientes del grupo de quimiorradioterapia convencional.

El estudio RTOG que arrojó resultados similares (RTOG-0129) también redujo la cantidad de quimioterapia administrada, y no solamente por temor a la toxicidad, explicó la doctora Maura Gillison, investigadora en RTOG y profesora de medicina en el Centro Oncológico Integral James de la Universidad Estatal de Ohio.

Todos los estudios han mostrado que es fundamental administrar la quimioterapia con la radiación.

—Dra. Maura Gillison

"Todos los estudios han mostrado que es fundamental administrar la quimioterapia con la radiación," enfatizó. La quimioterapia administrada por sí sola no tiene tan potente efecto antitumoral en el cáncer de cabeza y cuello, y en los grupos de quimiorradioterapia acelerada de los dos estudios, la reducción de la duración de la radioterapia no dejó tiempo suficiente para un tercer ciclo de quimioterapia.

Debido a que solo aproximadamente 60% de los pacientes con cáncer de cabeza y cuello avanzado están lo suficientemente bien de salud para recibir el tercer ciclo de quimioterapia con quimiorradioterapia convencional, y debido a que los pacientes en el estudio RTOG-0129 que recibieron la quimiorradioteapia convencional y acelerada sobrevivieron por un tiempo similar, "nosotros pensamos que, de alguna manera, los resultados, significan un avance", dijo la doctora Gillison. "Uno puede reducir el tratamiento a 6 semanas en lugar de 7, y reducir el tratamiento significa que no hay que administrar ese tercer ciclo de quimioterapia, con toda la toxicidad asociada".

Mientras que los investigadores de GORTEC no observaron ningún beneficio que derivara de la quimiorradioterapia acelerada, los investigadores de RTOG han optado por usar una quimiorradioterapia acelerada como estándar de atención en sus estudios de cáncer de cabeza y cuello avanzado.

La decisión de realizar estudios en los Estados Unidos también estuvo influenciada por cambios en la tecnología moderna de la radioterapia, explicó el doctor K. Kian Ang, profesor de radiooncología en el Centro Oncológico M.D. Anderson de la Universidad de Texas y expresidente del Comité de Cabeza y Cuello de RTOG. La mayor disponibilidad de la radioterapia de intensidad modulada (IMRT) ha permitido a los radiooncólogos reducir la cantidad de visitas necesarias para la irradiación aún más que en el estudio  RTOG-0129, lo cual hace que sea más práctico para los pacientes terminar la terapia, añadió el doctor Ang.

La condición de VPH hace la diferencia

La recién entendida importancia del virus del papiloma humano (VPH), como causa del cáncer de orofaringe, también limita la aplicación de los resultados de GORTEC en la práctica actual.

La recién entendida importancia del virus del papiloma humano (VPH) como causa del cáncer de orofaringe también limita la aplicación de los resultados de GORTEC en la práctica actual, añadió el doctor Vikram. Dicho estudio comenzó "antes de que fuera reconocida la inmensa importancia de la condición de VPH en el cáncer de cabeza y cuello. Uno esperaría que entre 40 y 50% de los tumores en este estudio fueran positivos al VPH, pero desafortunadamente el trabajo no ofrece ninguna información en este sentido, por lo tanto, no tenemos idea alguna a partir de este estudio de si uno de los tratamientos probados podría funcionar mejor en subconjuntos de pacientes con tumores con VPH o sin el mismo”, explicó.

Dividir a los pacientes entre aquellos con tumores positivos al VPH y aquellos con tumores negativos al VPH será de creciente importancia en futuros estudios del cáncer de cabeza y cuello, conforme continúe aumentado el índice de infección oral por VPH. En el estudio RTOG-0129, se determinó que las personas cuyo cáncer orofaringeo contiene el virus VPH respondieron al tratamiento mucho mejor que los pacientes con tumores negativos al VPH.

"Después de tantos años, verdaderamente hemos comenzado a entender que, a pesar de que los tumores positivos y negativos al VPH se encuentran en la misma pequeña región anatómica, estamos lidiando con diferentes tipos de cáncer", dijo el doctor Ang. "Debido a que a los pacientes positivos al VPH les va relativamente bien con los tratamientos actuales, una de nuestras metas principales ahora es reducir la toxicidad. Y para los pacientes negativos al VPH, dado que les va tan mal con lo que tenemos ahora, queremos saber qué podemos hacer para intensificar el tratamiento a fin de obtener mejores resultados".

"Con estos objetivos totalmente diferentes, no creo que podamos colocar a estos dos grupos en un mismo protocolo; necesitamos realizar dos estudios separados", añadió. RTOG lanzó recientemente su primer estudio solamente para pacientes con VPH (RTOG-1016), a fin de determinar si utilizando solamente el fármaco dirigido cetuximab en lugar del cisplatino se pueden reducir los efectos secundarios del tratamiento a la vez que se controlan los tumores.

Un gran reto, añadió el doctor Ang, se presenta debido a que el "cáncer de cabeza y cuello es relativamente raro, y ahora lo estamos dividiendo en subconjuntos cada vez más pequeños. Para poder contar con suficientes participantes, será necesario realizar estudios internacionales".

Además, conjuntamente con los retos normales que plantea el financiamiento entre diferentes países, el control de calidad y el transporte de las muestras tumorales, también habrá que acordar lo que en realidad se quiere estudiar. "Los investigadores tendrán que llegar a un acuerdo sobre las mejores preguntas científicas que deben hacer", concluyó el doctor Ang.

—Sharon Reynolds

Más allá del juego: La iniciativa del Super Bowl ayuda a los científicos a estudiar tejidos "normales" de mama

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Una mujer donando tejido mamario. (Imagen cortesía del Banco de Tejidos de la Fundación Susan G. Komen en el Centro Oncológico Simon de la Universidad de Indiana)Una doctora extirpa tejido de una donante de tejido mamario. (Imagen cortesía del Banco de Tejidos de la Fundación Susan G. Komen en el Centro Oncológico Simon de la Universidad de Indiana)

Connie Rufenbarger siempre creyó que las mujeres sanas donarían tejido mamario para ser usado en investigaciones, siempre y cuando tuvieran la certeza de que las muestras ayudarían a encontrar una cura para el cáncer. Ahora, ella tiene la prueba: más de 1 800 mujeres han donado tejido mamario al Banco de Tejidos de la Fundación Susan G. Komen for the Cure en el Centro Oncológico Simon de la Universidad de Indiana.

Rufenbarger, una promotora de la investigación del cáncer de mama, tuvo un papel decisivo en la creación del banco. Las donantes no tienen signos de cáncer ni enfermedades mamarias al proporcionar las muestras, lo cual distingue al repositorio como un recurso sin precedentes para aprender sobre la mama "normal" y los cambios que atraviesa durante la vida de las mujeres.

Durante el último fin de semana de enero, el número de muestras en el banco aumentó de manera extraordinaria. Setecientas mujeres se inscribieron para donar tejido como parte de las celebraciones de la final del fútbol americano Super Bowl (Súper Tazón) que tuvo lugar a principios de febrero en Indianápolis. En un evento anunciado como Indy's Super Cure, aproximadamente 600 voluntarios recogieron tejido, sangre y antecedentes médicos detallados de las donantes.

"El Super Bowl es una oportunidad increíble", manifestó Rufenbarger, quien sobrevivió dos veces al cáncer de mama. Cuando el comité organizador del Super Bowl inicialmente le propuso la idea al Banco de Tejidos de la Fundación Komen para la campaña de donación de tejidos, Rufenbarger vislumbró un evento de un día de duración y 100 donantes. Pero para estar acorde con el espíritu del Super Bowl, elaboró un plan más ambicioso.

La necesidad de contar con tejido normal

Los expertos en el campo del cáncer de mama han indicado la necesidad de contar con tejido mamario normal por más de una década. En 1997, el NCI reunió a un panel de expertos para identificar las barreras al progreso en la prevención y el tratamiento del cáncer de mama. La primera barrera identificada por el panel fue la "limitada comprensión de la biología y genética evolutivas de la glándula mamaria normal".

En su informe, el panel expresó que sería fundamental para el avance en este campo lograr un mayor entendimiento del tejido normal a través de su evolución desde la infancia a la edad adulta. Ahora que el Banco de Tejidos de la Fundación Komen tendrá más de 2 000 donantes, el personal que trabaja ahí desea que los investigadores sepan que estos tejidos están disponibles. (Los investigadores pueden enviar sus propuestas con el fin de obtener muestras para estudio).

El estudio de tejidos mamarios normales podría revelar los cambios iniciales que preceden al cáncer de mama y podrían servir para predecir el riesgo futuro de la enfermedad. El tejido normal puede ser particularmente útil para que los investigadores estudien la prevención del cáncer, de acuerdo con la doctora Worta McCaskill-Stevens de la División de Prevención del Cáncer del NCI.

Los investigadores que estudian la prevención se han basado en gran parte en el tejido mamario extraído de pacientes que se sometieron a biopsias por razones clínicas o a procedimientos de reducción de mamas. Si bien estos tejidos aparentan ser benignos, es posible que no sean verdaderamente normales; el tejido de control óptimo debería provenir de mujeres sin cáncer de mama ni otro tipo de lesiones en las mamas, puntualizó la doctora McCaskill-Stevens.

"La pregunta fundamental es: ¿Cómo se vuelve maligno el tejido normal?", agregó la doctora.

La creación del banco

(de izquierda a derecha) Dra. Anna Maria Storniolo, Connie Rufenbarger, Dra. Susan Clare. (Imagen cortesía del Banco de Tejidos de la Fundación Susan G. Komen en el Centro Oncológico Simon de la Universidad de Indiana)Las creadoras del banco: (de izquierda a derecha) Dra. Anna Maria Storniolo, Connie Rufenbarger, Dra. Susan Clare. (Imagen cortesía del Banco de Tejidos de la Fundación Susan G. Komen en el Centro Oncológico Simon de la Universidad de Indiana)

Cuando en el año 2004 se presentó la idea del banco de tejido normal en un congreso científico en Indianápolis, algunas personas dudaron de que pudiera hacerse realidad. Las mujeres sanas, argumentaron, nunca se someterían voluntariamente a un procedimiento invasivo que no les ofreciera un beneficio claro, que podría conllevar algo de riesgo y que además les provocaría dolor. Señalaron también que los organismos reguladores que aprueban los estudios de investigación tendrían que analizar los planes, y que obtener la aprobación podría llegar a ser difícil.

Rufenbarger, quien estuvo en el congreso, nunca dudó de que las mujeres fueran a participar en esta iniciativa. Junto con la doctora Anna Maria Storniolo, profesora de medicina clínica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, trabajaron en estrecha colaboración con los expertos en ética para elaborar protocolos que permitieran a las mujeres tomar decisiones fundamentadas acerca de la donación de muestras (inicialmente de sangre y posteriormente de sangre y tejido mamario) para investigaciones futuras no especificadas.

Después de que la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana analizara en detalle y aprobara los protocolos, las mujeres empezaron primero a donar sangre en los eventos de Komen Race for the Cure en Indiana y Dallas y, luego, comenzaron a donar muestras de tejido mamario y sangre durante las campañas de donación de tejidos.

Se presentó el caso de algunas mujeres que se ofrecieron a donar otra vez, justo apenas acababan de terminar la extirpación de tejido de su primera donación, señaló la doctora Storniolo, quien codirige el banco de tejidos. "Estas son mujeres que tenían compresas de hielo en los senos y moretones que recién empezaban a aparecer", agregó.

"Los críticos ponían en duda que las mujeres acudirían en masa a donar tejido, pero al menos en Indiana, sí lo hicieron", comentó la doctora Susan Clare, codirectora y profesora asistente de cirugía en la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana. La doctora indicó que el banco fue posible gracias a promotoras como Rufenbarger.

"Connie no abandonó esta idea en ningún momento", expresó la doctora Clare. "Los promotores de temas relacionados con el cáncer de mama quieren erradicar la enfermedad; y quieren que los investigadores usen este banco y encuentren maneras de estudiar el tejido normal".

Confirmación de "normalidad"

Algunas personas han argumentado que es posible que el Banco de Tejidos de la Fundación Komen en realidad no tenga tejido normal. Estos críticos han indicado que la mayoría de las donantes serían parientes de mujeres que han recibido un diagnóstico de cáncer de mama, y que estas donantes pueden tener un mayor riesgo de padecer la enfermedad.

Un estudio reciente proporcionó evidencia de lo contrario. La doctora Amy Degnim de la Clínica Mayo y sus colegas compararon tres fuentes de tejido mamario que podría haberse considerado normal: muestras del Banco de Tejidos de la Fundación Komen, muestras de mujeres con enfermedad mamaria benigna y muestras de mujeres que se habían sometido a procedimientos de reducción de mamas.

El estudio mostró que la vasta mayoría de las secciones de tejido analizadas del Banco de Tejidos Komen, eran normales desde el punto de vista biológico. Sin embargo, no se podía afirmar lo mismo de las secciones provenientes de procedimientos de reducción de mamas o de enfermedades mamarias benignas. Esto implica que el tejido de los procedimientos de reducción de mamas "probablemente no sea una buena fuente de tejido normal para los estudios de investigación", manifestó la doctora Degnim.

"Argumentaría que las muestras en el banco de tejidos son las 'verdaderamente' normales y que están entre los tejidos mamarios disponibles de mayor calidad", dijo la doctora Clare. El personal usa procedimientos convencionales para obtener el tejido, y las muestras se congelan antes de transcurridos cinco minutos después de la extracción.

Si bien la mayoría de las donantes del Banco de Tejidos de la Fundación Komen son mujeres caucásicas, el banco ha estado tratando de lograr la participación de poblaciones minoritarias para incrementar la diversidad y hacer que este recurso sea más útil para los investigadores. Por ejemplo, la doctora McCaskill-Stevens señaló que miembros del Programa de Oncología Clínica Comunitaria Basado en las Minorías del condado Cook en Illinois, van a participar en el futuro.

El banco es excepcional también por otra razón: cuatro de las donantes han padecido cáncer de mama, incluida una de las primeras donantes, Traci Runge. "Las cuatro mujeres fueron lo suficientemente listas y precavidas para comunicarse con nosotros antes de iniciar los tratamientos", dijo la doctora Clare. "Nos preguntaron si queríamos muestras del cáncer que tenían. Estas son muestras increíblemente valiosas".

El perfil de los tejidos normales

Formularios de consentimiento. (Imagen cortesía del Banco de Tejidos de la Fundación Susan G. Komen en el Centro Oncológico Simon de la Universidad de Indiana)Las donantes tienen que firmar formularios de consentimiento para autorizar que sus muestras sean usadas para investigaciones futuras no especificadas. (Imagen cortesía del Banco de Tejidos de la Fundación Susan G. Komen en el Centro Oncológico Simon de la Universidad de Indiana)

Debido a los cambios que atraviesa la mama durante la adolescencia, los ciclos menstruales, la lactancia y la menopausia, es posible que sea el órgano más dinámico del cuerpo humano. No obstante, la definición física o perfil molecular de una mama normal en cada una de estas etapas es todavía desconocida en su mayor parte.

"Expresado en forma poética, la normalidad no es un punto claramente delimitado, sino una nube, algo más difuso", dijo el doctor Mark Sherman de la División de Epidemiología y Genética del Cáncer (DCEG) del NCI, cuyo equipo ha estudiado muestras provenientes del Banco de Tejidos de la Fundación Komen. El doctor señaló que cuando se realiza una prueba de colesterol a una persona significa que se compararán los resultados con un rango de números. "Esto no se puede hacer en relación al cáncer de mama, porque no existen valores normativos para las características moleculares de la mama normal", expresó el doctor Sherman.

Con el uso de muestras del Banco de Tejidos de la Fundación Komen y otras fuentes, su grupo está tratando de identificar las características físicas de las mamas que puedan mejorar los modelos de riesgo del cáncer de mama.

Algunos factores de riesgo de padecer cáncer de mama son edad, raza, cáncer de mama previo o carcinoma de mama in situ, cantidad de parientes de primer grado con la enfermedad, edad de comienzo de la menstruación, si la mujer ha tenido hijos y a qué edad, y si tiene antecedentes de biopsias de mama.

"Estos factores de riesgo se han identificado, pero realmente no sabemos cómo es que los factores de riesgo pueden causar cambios en la mama", dijo la doctora Jonine Figueroa, también de la DCEG. La doctora está investigando si las características físicas de la mama, como la cantidad y tamaño de los lobulilos, están asociadas a alguno de los factores de riesgo de cáncer de mama conocidos.

El doctor Sherman advierte que aún estamos en las etapas iniciales. "El valor de definir la morfología y las características moleculares de la mama normal todavía no está claro", dijo el doctor. De todos modos, es optimista de que un mejor entendimiento de cómo los factores de riesgo del cáncer de mama están relacionados con la apariencia molecular y las características de la mama podría revelar indicios sobre la enfermedad, así como posibles marcadores de riesgo.

"Nos denominamos mamíferos porque amamantamos a nuestra crías", dijo el doctor Sherman. "La información sobre la mama normal y cómo cambia debería ser parte de nuestro conocimiento básico del cuerpo humano. Esto es fundamental".

Nuevas alianzas entre el público y los científicos

"Este trabajo tiene que ser más grande que el cáncer de mama", expresó Rufenbarger, señalando que todas las personas que han participado en el proyecto se han visto afectadas por el cáncer de alguna manera. Ella considera que este proyecto puede ser un modelo para crear recursos con el fin de estudiar otros tejidos normales que se vuelven cancerosos, como la piel.

El doctor Sherman y sus colegas del NCI ya han comenzado a repetir el modelo aplicándolo al estudio de otros tejidos normales, como el endometrio (el revestimiento interno del útero) y los ovarios, si bien estos estudios usan tejidos extirpados en el ámbito de la atención clínica.

La iniciativa del Banco de Tejidos de la Fundación Komen indica que nuevas alianzas de colaboración entre el público y la comunidad científica pueden acelerar el proceso de investigación, puntualizó Rufenbarger. "La lección que aprendimos es que el público está en capacidad y está dispuesto a participar en estudios de investigación como este, si podemos diseñar un sistema que permita a los científicos comunicarle al público lo que necesitan", dijo la promotora.

—Edward R. Winstead

Involución y riesgo de cáncer de mama

La mayor parte de los cánceres de mama parecen originarse en estructuras conocidas como unidades terminales ducto-lobulillares. En años recientes, investigadores de la Clínica Mayo dirigidos por los doctores Daniel Visscher y Lynn Hartmann hallaron que la involución lobulillar está asociada a un menor riesgo de cáncer de mama. La involución lobulillar es un proceso normal, relacionado con la edad, por el que las glándulas productoras de leche se reducen en tamaño.

Los estudios de la Clínica Mayo parecen indicar que las mujeres mayores de 55 años de edad pueden tener un mayor riesgo de cáncer de mama si la involución lobulillar no ha progresado de manera adecuada. Como paso siguiente, los investigadores están tratando de entender la biología de la involución y están trabajando en colaboración con investigadores del Instituto Oncológico Barbara Ann Karmanos en Detroit, Michigan, para estudiar la involución en una población de mujeres afroamericanas.

"Nos gustaría saber si la involución sucede de la misma manera y a la misma edad en mujeres afroamericanas y caucásicas", dijo la doctora Hartmann.

Entretanto, su colega, el doctor Derek Radisky de la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida, está investigando si ciertas características del tejido mamario obtenido por medio de biopsias podría mejorar la precisión de la predicción de los modelos de riesgo de cáncer de mama. El doctor Radisky planea usar muestras del Banco de Tejidos Komen para determinar la prevalencia de estas características en mujeres con mamas normales.

  1. Terapias dirigidas ofrecen opciones de tratamiento contra el cáncer de riñón avanzado

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Carcinoma renal de células claras. (Imagen cortesía de Nephron)Carcinoma renal de células claras. (Imagen cortesía de Nephron)

Por varias décadas, los oncólogos no tuvieron muchas razones para sentirse optimistas en relación al tratamiento de pacientes con cáncer de riñón avanzado. Sin embargo, en los últimos 15 años se han realizado importantes descubrimientos en lo relativo a terapias dirigidas contra al cáncer que se disemina fuera del riñón (enfermedad metastásica), los cuales presentan nuevas oportunidades para crear tratamientos aún más eficaces.

"Cuando recién comenzamos a estudiar el cáncer de riñón a principios de la década de 1980, la afección se concebía como una sola enfermedad, y todos los cánceres de riñón se trataban de igual manera", dijo el doctor W. Marston Linehan, jefe de la Subdivisión de Urología Oncológica del NCI.

Al igual que en la actualidad, la cirugía era en ese entonces el primer tratamiento para el tipo más común de cáncer de riñón, el carcinoma de células renales (CCR) que no se ha diseminado. No obstante, una vez aparecida la metástasis, los pacientes generalmente tenían un mal pronóstico y no sobrevivían más de un año.

"Se pensaba que el cáncer de riñón era una enfermedad que conducía a la muerte de manera inexorable" manifestó el doctor George Philips, un investigador del Centro Oncológico Integral de la Universidad de Georgetown.

Debido a la ineficacia de la quimioterapia tradicional para el tratamiento del cáncer de riñón, agregó el doctor Philips, los pacientes con la enfermedad en estadio avanzado recibían tratamiento con citocinas, bien fuera interleucina-2 o interferón alfa, las cuales causan efectos secundarios tóxicos considerables. Solo del 5 al 10 por ciento de los pacientes tratados con alta dosis de interleucina-2 tenían una respuesta completa y duradera.

Para tratar de mejorar la situación de estos pacientes, el doctor Linehan y sus colegas en los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) comenzaron a inscribir familias que tuvieran varios integrantes con cáncer de riñón. "Queríamos identificar lo que pensábamos era el gen del cáncer de riñón", dijo el doctor Lineham. "Teníamos la esperanza de poder entender el funcionamiento del gen que causa el cáncer de riñón, y considerábamos que este conocimiento nos proporcionaría el fundamento para elaborar un método basado en tratamientos dirigidos".

Diez años después, los investigadores identificaron las mutaciones de un gen llamado VHL en pacientes con el síndrome de von Hippel-Lindau, un síndrome hereditario de cáncer en el cual los pacientes presentan tumores en el riñón con una histología u organización celular específica, conocida como carcinoma renal de células claras. Posteriormente determinaron que el gen VHL también sufría una mutación o era silenciado en la mayoría de los carcinomas renales de células claras no hereditarios, lo cual indicó que el VHL era el gen del cáncer de riñón que estaban buscando.

Este descubrimiento llevó a los investigadores a probar tratamientos dirigidos a la vía del VHL, y actualmente existen seis fármacos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. para tratar a pacientes que padecen carcinoma renal de células claras en estadio avanzado. Estos fármacos son: inhibidores del receptor del factor de crecimiento endotelial vascular (FCEV) (sorafenib, sunitinib y pazopanib); un anticuerpo que se une al FCEV (bevacizumab); e inhibidores de la vía mTOR (temsirolimus y everolimus), otro regulador del FCEV. Si bien muchos pacientes se benefician de manera significativa con estos fármacos, muy pocos son los que se curan.

Múltiples genes, múltiples enfermedades

Aproximadamente tres cuartos de los carcinomas de células renales presentan una histología de células claras. Sin embargo, el resto evidencia una variedad de patrones histológicos. Con el fin de evaluar la base genética de estos cánceres poco comunes, el doctor Linehan y sus colegas estudiaron familias con CCR que no fuera de células claras. En algunas de estas familias se identificó una nueva forma de cáncer de riñón, denominado carcinoma hereditario de células renales papilares (CRPH).

Carcinoma de células renales papilares. (Imagen cortesía de Nephron)Carcinoma de células renales papilares. (Imagen cortesía de Nephron)

Las familias con CRPH no presentaban las características clínicas del síndrome de von Hippel-Lindau, ni tampoco tenían mutaciones en el gen VHL. En lugar de ello, los investigadores identificaron mutaciones en el protooncogén MET, y demostraron por primera vez que un gen diferente puede causar otro tipo de cáncer de riñón.

El equipo se cuestionó si se trataba de un evento fortuito o si otros tipos histológicos de CCR estaban asociados a las mutaciones de otros genes. Cuando examinaron a familias con Birt-Hogg-Dubé, un síndrome caracterizado por múltiples lesiones cutáneas, los investigadores determinaron que estos pacientes habían presentado CCR cromófobos y oncocíticos. A diferencia de los tumores de células claras y papilares, estos tumores mostraban alteraciones en un nuevo gen que el grupo denominó FLCN.

Además, otro grupo de investigación halló que los pacientes con leiomiomatosis hereditaria y síndrome de cáncer de células renales (una forma muy agresiva de cáncer de riñón que el grupo liderado por el doctor Linehan venía estudiando desde finales de la década de 1980) presentaban mutaciones en la enzima fumarato-hidratasa, la cual desempeña una función esencial en el proceso metabólico que utiliza células para generar energía a partir de la glucosa. Hasta la fecha, los investigadores han identificado 15 genes diferentes que causan distintos tipos de cáncer de riñón.

"Hoy en día sabemos que el cáncer de riñón no es una sola enfermedad", comentó el doctor Linehan. "Se compone de numerosos tipos de cáncer, cada uno con tipos histológicos y evoluciones clínicas diferentes, respuestas diferentes al tratamiento, y causas que se originan en las mutaciones de distintos genes. Pero cada uno de estos genes participa de manera fundamental en la misma vía: la capacidad celular de detectar oxígeno, hierro, nutrientes o energía. Hemos concluido que el cáncer de riñón es, en esencia, una enfermedad metabólica."

A la búsqueda de tratamientos más eficaces

Debido a que hasta el 20 por ciento de los pacientes recién diagnosticados padecerá enfermedad metastásica, los investigadores todavía están lejos de su objetivo final, a pesar de los estudios en profundidad realizados sobre el carcinoma renal de células claras, comentó el doctor Michael Atkins, quien lidera el Programa de Cáncer de Riñón en el Centro Oncológico Dana-Farber/Harvard. "Queremos generar respuestas de larga duración en la mayoría de los pacientes", agregó el investigador.

Carcinoma de células renales cromófobo y oncocítico. (Imagen cortesía de Nephron)Carcinoma de células renales cromófobo y oncocítico. (Imagen cortesía de Nephron)

Para mejorar los resultados en los pacientes, los estudios actuales están analizando cuál es el tratamiento que el paciente debería recibir primero según las características del tumor, cuáles serían las dosis óptimas y la programación de los tratamientos actuales, y saber además cuáles serían las mejores secuencias en las que deberían ser utilizados los tratamientos disponibles. Como estos tumores están altamente vascularizados, es posible que técnicas de imaginología como la resonancia magnética funcional (fMRI) o la exploración por tomografía con emisión de positrones (TEP), permitan a los investigadores observar los efectos sutiles del tratamiento y realizar las modificaciones pertinentes.

Otros grupos están desarrollando inhibidores más selectivos del receptor FCEV, continuó el doctor Atkins. Estos fármacos más selectivos permiten que los médicos combinen tratamientos con el fin de producir una actividad sinérgica para combatir a los tumores y, al mismo tiempo, evitar que los pacientes sufran los efectos secundarios asociados a los fármacos menos selectivos. El éxito limitado del tratamiento con citocinas, las cuales activan el sistema inmunitario, ha impulsado a los investigadores a estudiar el uso de nuevas inmunoterapias más potentes.

Los investigadores también están tratando de descifrar las vías que los tumores usan para resistir los tratamientos actuales, con el fin de crear nuevos fármacos dirigidos que actúen sobre estas vías. De igual forma, el descubrimiento de los genes que regulan los subtipos de CCR que no son de células claras ha brindado numerosos blancos posibles para los fármacos. Por ejemplo, el grupo del doctor Linehan está realizando estudios clínicos de agentes que actúan sobre la enzima fumarato-hidratasa.

Es posible que los investigadores deban cambiar el diseño de los estudios clínicos para poder investigar los cánceres menos comunes que no sean de células claras, y evaluar de manera más estricta las diferencias en la supervivencia general de todos los tratamientos del CCR. Además, los programas como el Atlas del Genoma del Cáncer continúan a la búsqueda de nuevos genes y vías que regulan los CCR con la meta de crear nuevos blancos de tratamiento.

"Pienso que se han alcanzado progresos enormes con respecto al cáncer de riñón", dijo el doctor Linehan. "¿Necesitamos mejorar? ¡Por supuesto que sí! Pero tengo una gran confianza en el futuro".

Jennifer Crawford

Nueva técnica permite cultivar rápidamente células normales y cancerosas y mantenerlas vivas

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Células epiteliales sanas de próstata en cultivo. (Imagen cortesía del doctor Richard Schegel)Células epiteliales sanas de próstata cultivadas mediante una nueva técnica creada por investigadores de Georgetown y los NIH. (Imagen cortesía del doctor Richard Schegel)

Una nueva técnica que permite establecer rápidamente cultivos de células normales y cancerosas a partir de muestras de tejidos de pacientes, y mantenerlas vivas por períodos prolongados podría abrir nuevas e importantes vías en la investigación y en el cuidado de pacientes, según los investigadores que crearon el método de cultivo.

En un estudio publicado en diciembre pasado en la versión en línea de la revista American Journal of Pathology, un equipo de investigadores del Centro Oncológico Integral Lombardi  de Georgetown, el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y la universidad Uniformed Services University of the Health Sciences informaron que habían obtenido un alto índice de éxito en el establecimiento de cultivos, en algunos casos con tan solo cuatro células viables.

La técnica, la cual depende estrechamente de un fármaco denominado inhibidor de la cinasa asociada a Rho (ROCK) y células del tejido conectivo llamadas fibroblastos, no solamente mantiene las células vivas y en constante reproducción, sino que, según estudios iniciales, aparentemente las células no tienen las anormalidades que se presentan con otros métodos de cultivo celular.

Otros investigadores sugirieron más cautela pues, si bien la técnica parece ser prometedora, queda por verse si otros laboratorios pueden alcanzar los mismos resultados con el método y cuánta similitud hay entre las células cultivadas y las células que existen y operan en el organismo.

Sin embargo, a primera vista, este método "podría representar un salto gigantesco en la tecnología del cultivo celular", afirmó la doctora Seema Agarwal de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, co-autora de una página editorial sobre el estudio.

Los cultivos tienen múltiples usos posibles, como por ejemplo determinar la probabilidad de que el tumor de un paciente responda a un tratamiento dado, dijo el autor principal del estudio, el doctor Richard Schlegel, quien dirige el Departamento de Patología en Lombardi, "y conforme evoluciona la enfermedad, podríamos recoger y analizar muestras en diferentes momentos y modular el tratamiento según los resultados", añadió.

Si bien han propuesto algunas posibilidades, el equipo de investigadores aún debe entender mejor los mecanismos mediante los cuales funciona la técnica, reconoció el doctor Schlegel. Y se necesita realizar análisis más sofisticados de las células cultivadas de esta manera, incluidos análisis de perfil de expresión génica y mutacionales a fin de determinar de manera más definitiva si la técnica fundamentalmente altera las células de una manera que podría limitar su uso.

"Se necesitará tiempo para entender mejor lo que está ocurriendo", subrayó el doctor Schlegel. "Sin embargo, pensamos que era importante dar a conocer esta técnica".

Un poco de esto y un poco de aquello

Las líneas celulares cancerosas humanas se han utilizado mucho en la investigación durante casi seis décadas, desde que se estableció la línea celular HeLa, descrita en el famoso libro La vida inmortal de Henrietta Lacks de Rebecca Skloot. Sin embargo, las líneas celulares de algunos tipos de cáncer, como el cáncer de próstata y el cáncer de pulmón, han sido difíciles de establecer y a menudo pueden obtenerse con éxito solo a partir de muestras de tumores de alta malignidad o mestástasis y no de tumores primarios, explicó del doctor Schlegel. Además, muchas líneas celulares experimentan cambios genéticos significativos durante el proceso de cultivo.

Los cultivos de células epiteliales normales y sanas  (las células de origen de la mayoría de los tumores) son aún más difíciles de establecer pues las células a menudo se tornan inactivas rápidamente y mueren. En la actualidad, gran parte del éxito en la "inmortalización" de células normales, explicó el doctor Channing Der del Centro Oncológico Integral Lineberger de la Universidad de Carolina del Norte (UNC) "implica manipulaciones experimentales irreversibles y a veces bastante drásticas", como lo es forzar las células para que expresen la enzima telomerasa, o el uso de los poderosos oncogenes víricos.

Los fibroblastos que se utilizan en el nuevo método de cultivo, denominados células alimentadoras, se obtienen de ratones. El inhibidor de ROCK es similar a un fármaco aprobado en Japón para tratar a pacientes que han sufrido un accidente cardiovascular. Ambos se han utilizado en el pasado para establecer cultivos celulares, sin embargo, parece que ésta es la primera vez que se usan juntos.

Una vez aisladas las células a partir de muestras de tejido, se colocan en un tubo de cultivo que contiene una capa de células alimentadoras, conjuntamente con el inhibidor de ROCK y otros elementos del medio de cultivo celular de uso común, y se incuban. Cada tres días se separan las células alimentadoras y las células epiteliales en crecimiento y se combinan nuevamente con células alimentadoras y el inhibidor de ROCK.

Los investigadores llaman a estas células "células reprogramadas condicionalmente", explicó el doctor Schlegel, debido a que crecen y se desarrollan solamente en estas condiciones. Si se retiran bien sea las células alimentadoras o el inhibidor de ROCK, las células rápidamente dejan de crecer.

Este método podría representar un salto gigantesco en la tecnología del cultivo celular.

—Dra. Seema Agarwal

En el estudio que se dio a conocer, los investigadores cultivaron células normales y células cancerosas tomadas de tumores de mama, próstata, páncreas, pulmón y colon con diversos grados de éxito, según el tipo de tejido. El grupo ya ha mejorado su índice de éxito ajustando partes del proceso, como por ejemplo la técnica de incubación, dijo el doctor Schlegel.

La posibilidad de establecer cultivos de células normales y células cancerosas inmortales a partir de un mismo paciente "sería un gran avance que no hemos tenido en el pasado", dijo el doctor Der.

Por ejemplo, debido a que a través de los exámenes selectivos de detección se detecta una gran cantidad de tumores en estadios tempranos, acotó la doctora Agarwal, el haber emparejado cultivos de células normales y células tumorales a partir de un mismo paciente podría ofrecer información valiosa sobre los estadios iniciales del desarrollo del cáncer, la cual ha sido una investigación extremadamente difícil de realizar.

"Para nosotros esto es en gran medida una caja negra", añadió. "Podría revelar cosas acerca de la biología del cáncer que aún no entendemos".

Una investigación más profunda

Queda aún "un gran camino que recorrer" para entender mejor el posible uso de los cultivos celulares creados de esta manera, advirtió el doctor Der. El inhibidor de ROCK utilizado en este estudio, por ejemplo, no es un inhibidor de ROCK "puro", acotó. El mismo actúa sobre varias otras cinasas, por lo tanto la actividad más amplia del fármaco debe explicarse más claramente. También se necesita realizar estudios para analizar si los fibroblastos de los ratones causan cambios no anticipados en las células humanas en crecimiento a niveles genómicos y proteicos, enfatizó la doctora Agarwal, quien aprendió esta técnica recientemente en Lombardi.

Asimismo, debería probarse el proceso de cultivo utilizando fibroblastos humanos como células alimentadoras como uno de los pasos de validación, añadió, "y si hay alguna diferencia en los resultados, la misma generaría preocupación pues nos preguntaríamos si el nicho del microambiente creado con capas alimentadoras de ratones es realmente diferente al del microambiente humano".

Es necesario realizar otros estudios para determinar el efecto de la técnica en la composición epigenética de las células cultivadas y si la técnica tiene el mismo efecto en la expresión de un importante gen supresor tumoral, denominado p16, que a menudo es alterado en otra técnica de cultivo común, dijo el doctor Bernard Weissman, quien también trabaja en el Centro Oncológico Lineberger de UNC.

Aun cuando quedan muchas incógnitas, si la técnica puede ser validada y refinada en otros laboratorios, "tiene claramente algunas ventajas considerables" en comparación con los métodos de cultivo actuales, afirmó el doctor Weissman. "Tendríamos modelos in vitro mucho más sólidos de los que tenemos ahora", añadió, lo que nos permitiría entender mejor la biología del desarrollo y la evolución del cáncer. "Es ahí donde yo creo que tendrá un gran impacto".

Carmen Phillips

Mediante revisión prioritaria se aprueba fármaco para tratar el cáncer de piel de células basales

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A principios de febrero, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE. UU. aprobó vismodegib (Erivedge) para tratar adultos con carcinoma de células basales, el tipo de cáncer de piel más común. El fármaco está dirigido a pacientes con cáncer de células basales localmente avanzado que no son candidatos para cirugía ni radiación, y a pacientes en quienes el cáncer se ha metastatizado.

Vismodegib es el primer fármaco aprobado por la FDA para el carcinoma de células basales metastásico, y fue evaluado según el programa de revisión prioritaria de la FDA, el cual proporciona una evaluación acelerada de 6 meses de aquellos fármacos que pueden ofrecer importantes avances en el área de tratamiento.

El fármaco es una tableta que se toma una vez al día e inhibe la vía de Hedgehog, la cual es una vía molecular que se encuentra activa en la mayoría de los cánceres de células basales y solo en unos cuantos tejidos normales, como los folículos pilosos.

La eficacia y la seguridad del fármaco vismodegib fueron evaluadas en un estudio clínico multicéntrico de un solo grupo de 104 pacientes con carcinoma de células basales localmente avanzado o metastásico. El criterio de valoración primario del estudio fue el índice de respuesta objetiva, que se pudiera evaluar en 96 pacientes. El treinta por ciento de los pacientes con enfermedad metastásica presentaron una respuesta parcial, y el 43 por ciento de los pacientes con enfermedad localmente avanzada presentaron una respuesta completa o parcial.

Los efectos secundarios más comunes fueron espasmos musculares, pérdida de cabello, pérdida de peso, náuseas, diarrea, cansancio, alteración del sentido del gusto, disminución del apetito, estreñimiento, vómitos y pérdida de la sensación gustativa en la lengua.

Vismodegib fue aprobado con un recuadro de advertencia para alertar a los pacientes y profesionales de la salud sobre los riesgos de muerte fetal o graves defectos de nacimiento. Se debe verificar si la paciente está embarazada antes de iniciar el tratamiento. Se les debe advertir a los pacientes sobre estos riesgos y la necesidad de que tanto el hombre como la mujer usen métodos anticonceptivos.

Se aprueba fármaco contra el cáncer de riñón avanzado

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La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE. UU. aprobó recientemente el fármaco axitinib (Inlyta) para tratar a los pacientes con cáncer de riñón avanzado (carcinoma de células renales) cuya enfermedad no ha respondido a un ciclo de tratamiento con otro fármaco.

El carcinoma de células renales es un tipo de cáncer de riñón que se inicia en el revestimiento de los túbulos del riñón. Axitinib es una tableta que se toma dos veces al día y funciona por medio del bloqueo de ciertas proteínas llamadas cinasas, las cuales desempeñan una función en el crecimiento tumoral y la evolución del cáncer.

"Desde el 2005, este es el séptimo fármaco que ha sido aprobado para el tratamiento del cáncer de células del riñón metastásico o avanzado" manifestó en un comunicado de prensa el doctor Richard Pazdur, director de la Oficina de Hematología y Productos Oncológicos del Centro de Evaluación e Investigación de Fármacos de la FDA. "Estas aprobaciones han modificado de manera significativa el paradigma de tratamiento del cáncer de riñón metastásico, y le ofrecen a los pacientes múltiples opciones de tratamiento".

La eficacia y la seguridad del fármaco axitinib fueron evaluadas en un estudio clínico abierto, aleatorizado y multicéntrico de 723 pacientes cuya enfermedad había empeorado durante o después de recibir una terapia sistémica previa. Los resultados mostraron una mediana de supervivencia sin evolución de 6,7 meses frente a 4,7 meses con el tratamiento convencional (sorafenib).

Los efectos secundarios más comunes observados en el estudio clínico fueron diarrea, hipertensión, cansancio, disminución del apetito, náuseas, pérdida de la voz, síndrome mano-pie, pérdida de peso, vómitos, debilidad y estreñimiento. Algunos de los pacientes que tomaron axinitib presentaron sangrado, el cual resultó mortal en algunos casos. Los pacientes con hipertensión o metástasis cerebral no tratadas o aquellos con sangrado gastrointestinal reciente, no deberían tomar axinitib.

Informe de CURE se centra en la reducción de disparidades entre los profesionales de la oncología

Portada de The CURE Paradigm: Enhancing Workforce Diversity

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El Centro para la Reducción de Disparidades de Salud Vinculadas al Cáncer acaba de publicar una nueva monografía titulada The CURE Paradigm: Enhancing Workforce Diversity (El paradigma de CURE: cómo fortalecer la diversidad en la fuerza laboral). El programa CURE (Continuing Umbrella of Research Experiences), que fue lanzado en 1997, es un proyecto nacional para la capacitación y el desarrollo profesional en el campo de la investigación que tiene como objetivo crear y mantener un flujo de investigadores oncológicos competitivos, provenientes de grupos que por lo general están subrepresentados en la ciencia biomédica y la investigación oncológica.

La monografía detalla las metas de CURE, sus 15 años de historia, las oportunidades de desarrollo profesional y de capacitación disponibles para estudiantes y profesionales haciendo prácticas o pasantías, los logros del programa hasta la fecha y sus metas para el futuro. La monografía hace particular referencia a cinco profesionales de CURE quienes describen la manera como el programa de pasantías les permitió desarrollar sus carreras en la investigación de las disparidades vinculadas al cáncer y a la salud en general.

CURE es el primer programa de los Institutos Nacionales de la Salud en ofrecer apoyo de largo plazo a estudiantes y profesionales, calificados y subrepresentados, que corren el riesgo de ser excluidos de las oportunidades de capacitación. Comenzando por estudiantes de la escuela secundaria hasta investigadores de cáncer independientes y competitivos que acaban de recibir fondos para la investigación, CURE capacita a personas de diversos orígenes raciales y étnicos, subrepresentadas en la investigación del cáncer, con el fin de ayudar a crear una fuerza laboral diversa para el futuro.

Los NIH y la industria crean un "laboratorio viviente" para estudiar estructuras moleculares y enfermedades

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Complejo proteínico GroEL visualizado con un microscopio crioelectrónico de puntaComplejo proteínico GroEL visualizado con un microscopio crioelectrónico de punta

Los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) y FEI, una empresa de instrumental científico con sede en Hillsboro, Oregón, han creado el Laboratorio Viviente de Biología Estructural, una sociedad entre entidades públicas y privadas que usará resolución microscópica casi atómica y otras tecnologías para investigar las estructuras moleculares que intervienen en el cáncer y otras enfermedades.

El laboratorio está ubicado en las instalaciones de los NIH, en Bethesda, Maryland, y forma parte de una colaboración interdisciplinaria entre expertos del FEI, el NCI y el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y del Riñón (NIDDK) en las especialidades de microscopía crioelectrónica, espectroscopía por resonancia magnética nuclear, difracción radiográfica y bioquímica. El Titan Krios, uno de los microscopios electrónicos más poderosos del mundo disponibles comercialmente, estará ubicado en los NIH para facilitar la investigación conjunta.

Este esfuerzo de investigación posibilitará el diseño de métodos y protocolos de trabajo, desde la preparación de muestras hasta los análisis de datos, que combinan la información de todas las tecnologías del Laboratorio Viviente. Tradicionalmente, los científicos se han apoyado en la resonancia magnética nuclear y en técnicas de difracción radiológica para determinar las estructuras de los complejos moleculares y las proteínas que juegan un papel en varias enfermedades. No obstante, estos métodos tienen sus limitaciones. La microscopía crioelectrónica proporciona una resolución cercana a los niveles atómicos y no requiere la cristalización de muestras ni limita el tamaño o la complejidad molecular, como lo hacen otras técnicas. 

"Los avances técnicos hacen posible la solución de problemas extraordinariamente difíciles", manifestó en un comunicado de prensa el doctor Robert Wiltrout, director del Centro de Investigación Oncológica del NCI. "La integración exitosa de los resultados de la microscopía crioelectrónica, la difracción radiográfica y la resonancia magnética nuclear podrían acelerar el descubrimiento de mecanismos biológicos y proporcionar herramientas poderosas para ayudar en la creación de fármacos".

El doctor Sriram Subramaniam, un investigador de alto nivel del Laboratorio de Biología Celular del NCI, es el director del Laboratorio Viviente. "Las posibilidades de aplicación de la microscopía criolectrónica para el estudio de las estructuras de un amplio espectro de complejos relevantes desde el punto de vista médico, ha cambiado de manera drástica en años recientes con los avances en la construcción de microscopios y los poderosos métodos nuevos de análisis de imágenes", dijo el doctor Subramaniam en un comunicado de prensa.

NCI crea SmokefreeTXT en Español, un servicio de mensajes de texto para dejar de fumar

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NCI crea SmokefreeTXT en Español, un servicio de mensajes de texto para dejar de fumarEl Instituto Nacional del Cáncer (NCI) ha creado SmokefreeTXT en Español, un servicio de telefonía móvil que brinda información científica, sugerencias y apoyo para dejar de fumar a las personas que hablan español. Los usuarios reciben mensajes de texto sincronizados con una fecha que han elegido para dejar de fumar, así como apoyo en cualquier momento del día o de la noche si lo necesitan.

Cerca de 16% de los adultos hispanos y 22% de los estudiantes hispanos de escuela secundaria (high school) en los Estados Unidos son fumadores, y las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco son la causa principal de muerte entre hispanos en este país. Las últimas encuestas a nivel nacional indican que es menos probable que los hispanos reciban asesoramiento para dejar de fumar de un profesional de la salud o que usen tratamientos de comprobada eficacia, como medicamentos y asesoría. Este hecho destaca la necesidad de identificar nuevas maneras de aumentar la participación de fumadores hispanos en estos programas, incluidos aquellos cuya lengua materna es el español.

SmokefreeTXT en Español es una de las secciones principales de un nuevo sitio web, Smokefree en Español. Los usuarios pueden registrarse en el servicio gratuito de mensajes de texto en la página de Smokefree en Internet o enviar un mensaje de texto que diga LIBRE al número 47848. Esta nueva herramienta se añade a los recursos móviles y de Internet para dejar de fumar del NCI existentes en el idioma inglés.

Para aprender más acerca de SmokefreeTXT en español, visite http://espanol.smokefree.gov/smokefreeEspanolTXT.aspx.

NCI lanza versión móvil de Cancer.gov en español

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El NCI lanza versión móvil de Cancer.gov en españolEl NCI lanzó una nueva iniciativa móvil que facilitará un mayor acceso a su sitio web, cancer.gov/espanol.

El sitio móvil m.cancer.gov/es, diseñado exclusivamente para los usuarios de teléfonos y otras plataformas móviles, está disponible en inglés y español y ofrece información confiable y actualizada sobre una amplia variedad de tipos de cáncer, diagnóstico y tratamientos, consejos para superar los efectos secundarios y otros temas. Los usuarios también tienen acceso a noticias sobre el cáncer, un diccionario de términos de cáncer con pronunciación en audio y acceso a la línea telefónica del Servicio de Información sobre el Cáncer del NCI, 1-800-422-6237 (1-800-4-CANCER), donde pueden hablar directamente con un especialista de información del cáncer del NCI. (El servicio telefónico solo está disponible en los Estados Unidos).

A la par de las tendencias nacionales, el NCI ha observado un aumento considerable en el número de personas que acceden cancer.gov y a cancer.gov/espanol a través de sus dispositivos móviles. En el periodo de mayo a diciembre de 2011, las visitas a cancer.gov por medio de aparatos móviles casi que se duplicaron y el aumento fue casi el triple para cancer.gov/espanol; se anticipa que esta cantidad crecerá aún más.

Este nuevo sitio está diseñado para que pueda navegarse con sencillez desde cualquier dispositivo móvil, y brinda a los pacientes con cáncer, a sus seres queridos y a las personas que los cuidan, un fácil acceso a la información de cáncer que necesitan. El contenido del sitio móvil del NCI fue seleccionado de acuerdo a un estricto análisis web de las áreas de cancer.gov/espanol que los usuarios móviles consultan con mayor frecuencia.     

En el futuro, se añadirá más contenido a m.cancer.gov/es.