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28 de febrero de 2012 • Volumen 4 - Edición 3

El uso de cirugía adicional después de intervención para conservar la mama varía ampliamente

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Los resultados de un nuevo estudio indican que el número de mujeres que se someten a una o más cirugías adicionales para extraer el presunto tejido tumoral residual (reescisiones) después de una cirugía para conservar la mama debido al cáncer de mama, varía ampliamente en función de los cirujanos y los hospitales. Si bien el grupo de investigadores dirigido por el doctor Laurence E. McCahill del Centro Oncológico Richard J. Lacks en Grand Rapids, Michigan, no pudo determinar si esta variación afectó los índices de recidiva tumoral, "el amplio nivel de variación clínica sin explicación representa en sí mismo una posible barrera para la atención eficaz y económica de alta calidad", escribieron los autores en un informe que apareció el primero de febrero en JAMA.

Los investigadores reunieron datos de mujeres con cáncer de mama que habían recibido el diagnóstico entre 2003 y 2008 y se habían sometido a la primera intervención quirúrgica para conservar la mama en la Universidad de Vermont o en uno de los tres centros de la Red de Investigación sobre el Cáncer de las Organizaciones de Administración de Salud (Group Health, Kaiser Permanente de Colorado y Clínica Marshfield). De las 2 206 mujeres que reunían los requisitos de participación en el estudio, 509 (el 23 por ciento) habían tenido una o más cirugías de mama después de la cirugía inicial para conservar la mama. De estas mujeres, 190 o alrededor del 8,5 por ciento de aquellas que se habían sometido a la cirugía inicial para conservar la mama, tuvieron una mastectomía total.

Un total de 311 mujeres, o el 14 por ciento, presentaron márgenes positivos después de la cirugía inicial (algunas células tumorales no se habían extirpado y permanecían en el sitio de la cirugía, según determinación de un patólogo), pero solo alrededor del 86 por ciento de esas mujeres se sometieron a intervenciones de reescisión. "Este hallazgo es notable dado que los márgenes positivos... se correlacionan con el aumento del riesgo a largo plazo de recidiva local", argumentaron los autores.

El porcentaje de mujeres con márgenes positivos que se sometieron a reescisiones fue diferente según las instituciones, y osciló entre 73,7 y 93,5 por ciento. Los índices de reescisión también variaron de manera sustancial de acuerdo con cada cirujano, y oscilaron entre cero y 70 por ciento. No se pudo determinar a partir del estudio si estas variaciones estaban influenciadas por las características patológicas de los tumores, factores clínicos tales como si las mujeres recibieron radioterapia o por las preferencias individuales de las mujeres.

Los autores explicaron que en la actualidad no existe un consenso sobre cuál es el tamaño adecuado del margen quirúrgico alrededor del tumor para que este sea considerado negativo o "limpio". Debido a ello, en este estudio se sometieron a reescisiones cerca de la mitad de las pacientes con márgenes limpios, desde el punto de vista patológico, inferiores a 1 mm de ancho y la quinta parte de las pacientes con márgenes limpios que oscilaron entre 1 y 1,9 mm.

"Considero que es claro que debemos realizar más investigaciones clínicas para comprender realmente qué sustenta esta variación: cuánto es lo adecuado desde el punto de vista clínico (como el efecto que tienen las preferencias de las pacientes en esta variación) y cuánto es debido realmente a factores posiblemente influyentes como un nivel más alto de estudios y mejores recursos en los quirófanos", comentó el doctor Steven Clauser, jefe de la Subdivisión de Resultados de Investigación de la División de Control del Cáncer y Ciencias de la Población del NCI.