Boletin
 
29 de marzo de 2011 • Volumen 3 - Edición 4

Estudio sobre el cáncer de ovario genera interrogantes sobre la elaboración de marcadores para la detección temprana

> Artículo en inglés

Viales con sangre Por más de una década, los investigadores han tratado de crear una prueba sanguínea para detectar el cáncer de ovario en estadio temprano. En un estudio riguroso de validación de 28 marcadores potenciales, se indicó que la proteína CA-125 continúa siendo el mejor factor predictor de la enfermedad. (Fotografía de Daniel Sone)

El tan esperado estudio de evaluación de los posibles marcadores biológicos para detectar el cáncer de ovario en estadios tempranos indica que los niveles de la proteína CA-125 en la sangre continúan siendo el mejor factor predictor de la enfermedad. Sin embargo, si se abriga la esperanza de que los exámenes selectivos de detección reduzcan las muertes debido a esta enfermedad, será necesario obtener marcadores más precisos, concluyeron investigadores en la publicación Cancer Prevention Research.

Ninguno de los 28 posibles marcadores en suero analizados en el estudio dio mejor resultado que la CA-125. No obstante, anotaron los investigadores, para realizar los exámenes selectivos de detección los médicos necesitarían una prueba que pueda detectar una señal de los tumores más de 6 meses antes de su diagnóstico; la proteína CA-125 envía su señal más fuerte dentro de los 6 meses del diagnóstico.

Aunque los resultados parezcan desalentadores, los hallazgos pueden servir para facilitar los futuros esfuerzos de detección de la enfermedad en un estadio temprano, escribieron los autores del estudio. Esta idea fue compartida por varios expertos en marcadores biológicos que no participaron en este estudio pero que recalcaron la importancia de los resultados.

“Este es un estudio pionero”, dijo el doctor Mark H. Greene de la División de Epidemiología y Genética del Cáncer del NCI, quien escribió un editorial que acompañó el artículo. “Por primera vez, contamos con un análisis riguroso de investigaciones hechas durante varios años sobre marcadores biológicos del cáncer de ovario, para determinar si dichos marcadores representan un avance frente al punto de inicio en este campo de investigación, que fue la proteína CA-125”.

Los resultados, continuó, indican que se necesita un nuevo enfoque para encontrar una estrategia de detección eficaz para el cáncer de ovario. (Los resultados preliminares del estudio se presentaron en el 2009).

Avance de las investigaciones

Durante la pasada década, se han identificado docenas de marcadores potenciales del cáncer de ovario, pero la mayoría no se han podido validar y por lo tanto se ha abandonado su investigación. Para acelerar el avance, los líderes de la Red de Investigación de Detección Temprana (EDRN) del NCI y el Estudio de Detección de Cáncer de Próstata, de Pulmón, Colon, Recto y Ovarios (PLCO) diseñaron el estudio de validación actual. A los investigadores se les dio acceso a muestras de sangre de alta calidad obtenidas de los participantes en el PLCO, incluso a algunas muestras prediagnósticas que no se obtienen con mucha frecuencia, tomadas de mujeres a quienes les empezó el cáncer de ovario durante el estudio clínico.

El estudio evaluó la eficacia de los marcadores de cáncer de ovario en muestras prediagnósticas de mujeres asintomáticas, en comparación con la de los marcadores en muestras obtenidas durante el diagnóstico en un grupo diferente de mujeres. El investigador principal, doctor Daniel Cramer del Hospital Brigham and Women´s  predijo que los resultados se podrían interpretar de varias formas, y recalcó la importancia de aprender más sobre la CA-125.

Descrita por primera vez hace unos 30 años, la proteína CA-125 se usa ampliamente para evaluar la eficacia del tratamiento en pacientes con cáncer de ovario, pero es menos útil en el proceso de detección. Los niveles sanguíneos se elevan solamente en cerca de la mitad de las pacientes con cáncer de ovario en estadio temprano, además los niveles pueden elevarse por otras razones diferentes a la enfermedad. Aun así, la CA-125 continúa siendo el mejor marcador para la detección temprana del cáncer de ovario.

“Si la CA-125 es tan importante, como estos resultados indican, entonces creo que tenemos que ahondar más los conocimientos sobre esta proteína”, dijo el doctor Cramer. Por ejemplo, algunas mujeres con cáncer de ovario en estadio avanzado tienen niveles normales de CA-125, por lo que entender este fenómeno puede de manera potencial contribuir a que esta proteína sea más útil en la detección, anotó.

Lo más probable es que la interpretación principal del estudio actual sea que se necesitan nuevos marcadores y que los investigadores deben volver a plantearse cuál es la mejor forma de descubrir y elaborar marcadores. Hasta la fecha, los marcadores que ofrecen más posibilidades se han identificado en muestras de sangre recolectadas de mujeres al momento del diagnóstico, ya que estas son las muestras que los investigadores tienen disponibles.

Sin embargo, con frecuencia estas muestras reflejan la enfermedad en una etapa avanzada, y podrían no ser útiles para la detección temprana, como parecen indicar los resultados del nuevo estudio.

“Necesitamos hacernos más planteamientos sobre la forma de descubrir esos marcadores”, dijo la coautora del estudio, la doctora Claire Zhu de la División de Prevención del Cáncer del NCI, quien fue también la autora principal de un informe que acompañó el artículo, en el que se describió un marco de trabajo para evaluar los paneles de marcadores. “Y aunque no sabemos cuál es el mejor enfoque, esperamos que este estudio fomente las discusiones en este campo”.

El PLCO es uno de varios estudios clínicos aleatorizados a gran escala, que han puesto a disposición muestras limitadas para realizar investigaciones sobre marcadores biológicos como respuesta a las solicitudes de los científicos. “Las investigaciones se deben realizar en muestras prediagnósticas, ya que estas muestras reflejan mejor la biología de la enfermedad que las otras”, dijo el doctor Sudhir Srivastava, quien dirige el EDRN.

Muchos investigadores han indicado que si no existe un marcador único que pueda detectar el cáncer de ovario, entonces esta tarea la podrían realizar paneles de marcadores. Esta idea no se ha probado todavía y por lo menos en este caso, los paneles no añadieron mucho valor a la CA-125.

“Los paneles que se evaluaron simplemente no dieron resultados”, dijo el coautor del estudio, doctor Eleftherios Diamandis, un investigador de la Universidad de Toronto que ha escrito sobre los marcadores biológicos del cáncer. “El mensaje de este estudio, desafortunadamente, es que hemos subestimado lo difícil que es descubrir marcadores biológicos”.

Sin embargo, hemos aprendido en este campo que la mejor manera de realizar estas investigaciones es a través de estudios de validación rigurosos que usen muestras de alta calidad, como las que provee el PLCO, añadió.

Con los avances, más preguntas

Con miras al futuro, tal vez el área más desconocida sea la biología del cáncer de ovario. Aun cuando se disponga de mejores estrategias para elaborar marcadores, nadie sabe si existen marcadores en la sangre que puedan detectarse en etapas lo suficientemente tempranas como para salvar la vida de mujeres.

“Es  muy difícil realizar investigaciones en personas asintomáticas, ya que tal vez no hayan señales lo suficientemente fuertes para ser detectadas”, dijo el coautor del estudio, doctor David Ransohoff de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. “Después de todos estos estudios, realmente no sabemos si existen buenos marcadores”.

Algunos investigadores están evaluando el incremento en los niveles de marcadores en la sangre con el tiempo, para detectar la enfermedad en forma temprana. La idea que respalda los estudios longitudinales es que cada persona tiene un nivel natural, o de referencia, para cada marcador, y que uno o más de esos marcadores empezarán a aumentar por encima del nivel de referencia al iniciarse el cáncer de ovario en la mujer.

“La esperanza es que la información longitudinal sobre marcadores biológicos tendrá mucho más valor que la de un solo marcador biológico en algún momento específico”, dijo el coautor del estudio, doctor Steven Skates del Hospital General de Massachusetts. “La idea es que el aumento del nivel con el tiempo podría ser la señal más sensible para detectar la enfermedad tan pronto como sea posible, con un marcador o un grupo de marcadores”. 

Este enfoque —con la proteína CA-125 como marcador, seguida de un ultrasonido si el análisis sanguíneo indica que la mujer tiene un riesgo alto de cáncer de ovario— se está evaluando en un grupo del Estudio Clínico Colaborativo sobre Detección del Cáncer de Ovario en el Reino Unido, el cual es un análisis prospectivo.

“Tenemos que esperar algunos años más para saber los resultados de este estudio, con el fin de determinar si este enfoque es eficaz”, dijo el doctor Skates.

El estudio clínico del Reino Unido requiere que se obtengan resultados positivos a la prueba de CA-125 y en un ultrasonido transvaginal antes de que se remita una mujer a cirugía. Mientras que en el estudio PLCO, se requiere un resultado positivo a solo una de las pruebas. Los resultados del PLCO se esperan en los próximos meses.

Mientras tanto, el estudio de validación ofrece una oportunidad para que los investigadores en este campo evalúen los estudios realizados en la última década y la mejor forma de continuar las investigaciones.

“Necesitamos saber si a partir de estos estudios podemos aprender más sobre el proceso de descubrimiento de marcadores biológicos”, dijo el doctor Ransohoff. “También sería de utilidad saber la razón por la cual ha tomado tanto tiempo obtener resultados confiables y cómo podemos mejorar el proceso de descubrimiento y validación".

Durante la última década, el doctor Ransohoff anotó, algunos investigadores han afirmado la existencia de posibles marcadores de cáncer de ovario, con base en datos preliminares. Y aunque los marcadores no dieron resultados, estas declaraciones fueron repetidas por los medios de comunicación, dando falsas esperanzas sobre la posibilidad de una detección temprana.

“Me temo que los nuevos datos hablan por sí solos”, dijo el doctor Greene. “Pero este trabajo es realmente un modelo de cómo se deben realizar estos estudios”.  

Edward R. Winstead

< Sección anterior  |  Siguiente sección >