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24 de abril de 2012 • Volumen 4 - Edición 5

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Las muertes por cáncer en los EE. UU. siguen en constante descenso

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De acuerdo con los últimos datos sobre el índice nacional de muertes por cáncer, la mortalidad general se redujo entre 1999 y 2008, lo cual ha mantenido una tendencia observada desde principios de 1990. La mortalidad disminuyó en la mayoría de los tipos de cáncer, incluidos los cuatro más frecuentes en los Estados Unidos (cáncer de pulmón, colorrectal, de mama y de próstata), aunque el índice de disminución varió por tipo de cáncer y por grupos raciales y étnicos. El Informe Anual a la Nación sobre el Estado del Cáncer, 1975 a 2008 se publicó el 28 de marzo en la revista Cancer.

Gráfica que muestra los índices de mortalidad por cáncer en hombres y mujeres, 1975 a 2008El NCI, la Sociedad Americana Contra el Cáncer, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Asociación Norteamericana de Registros Centrales del Cáncer (NAACCR) colaboraron en la realización del informe. Los datos de incidencia del cáncer provinieron de la base de datos Vigilancia, Epidemiología y Resultados Finales (SEER) del NCI y de los CDC, en conjunto con análisis de datos combinados realizados por la NAACCR. Los datos sobre mortalidad provinieron del Centro Nacional para Estadísticas de Salud de los CDC.

La reducción en los índices de muertes (mortalidad) por cáncer alcanzó un promedio del 1,7 por ciento por año en hombres, y 1,3 por ciento en mujeres entre 1999 y 2008.

En los hombres, la tasa general de nuevos casos de cáncer (incidencia) disminuyó en promedio en un 0,6 por ciento anual entre 1999 y 2008. Entre las mujeres, la incidencia se redujo en promedio en un 0,5 por ciento anual entre 1999 y 2006, pero se mantuvo estable entre 2006 y 2008.

La incidencia de cáncer en niños de 0 a 14 años de edad aumentó entre 1999 y 2008 (en un 0,5 por ciento anual), lo cual continua la misma tendencia observada en otros Informes Anuales a la Nación. No obstante, los avances en los tratamientos contribuyeron a una disminución constante en los índices de mortalidad en niños con cáncer en los últimos 5 años (un promedio de 2,8 por ciento al año).

"El progreso constante, determinado por el descenso en los índices de mortalidad por cáncer de muchos tipos de cáncer, es positivo porque tenemos una creciente población que está envejeciendo", dijo la doctora Brenda K. Edwards, asesora principal sobre vigilancia del NCI. "A pesar del aumento en la cantidad de personas a quienes se les diagnosticó cáncer o que mueren por la enfermedad, la reducción durante más de una década del índice de mortalidad por cáncer es el mejor indicador de progreso basado en la prevención, los exámenes selectivos de detección y el tratamiento", agregó la doctora.

No todas son buenas noticias

Hubo notables excepciones a las reducciones generales en incidencia y mortalidad. Entre 1999 y 2008, hubo un aumento en los índices de mortalidad por cáncer pancreático en hombres y mujeres, por cáncer de hígado y melanoma en hombres, y por cáncer de endometrio en mujeres. El índice de mortalidad por cáncer de cuello uterino, que había disminuido por décadas, no presentó reducciones adicionales en los últimos 5 años.

Además, si bien los índices de incidencia se redujeron en forma general en hombres y mujeres entre 1999 y 2008, la reducción no se distribuyó de manera pareja en todos los grupos raciales y étnicos. Los índices de incidencia de cáncer no disminuyeron de manera significativa en hombres y mujeres indoamericanos y nativos de Alaska en conjunto, ni tampoco en mujeres negras, asiáticas y nativas de las islas del Pacífico y mujeres indoamericanas y nativas de Alaska. 

Si bien disminuyeron los índices de incidencia en hombres negros, este grupo aún mantuvo el índice de incidencia de cáncer más alto en comparación con todos los demás grupos raciales y étnicos, un 15 por ciento más alto que los hombres blancos y casi el doble que en hombres asiáticos y nativos de las islas del Pacífico.

Principales factores de riesgo modificables

Gráfica que muestra todos los índices de mortalidad por cáncer según periodos de tiempo y raza y grupo étnicoCada Informe Anual a la Nación contiene un artículo especial centrado en un tema importante para el público y la comunidad de investigadores del cáncer. El informe de este año presentó un análisis sobre la contribución del exceso de peso (sobrepeso y obesidad) y la actividad física insuficiente en la carga del cáncer en la nación.

Se estima que más del 60 por ciento de la población adulta en los EE. UU. es obesa o tiene sobrepeso, y un porcentaje similar de adultos no realiza la cantidad recomendada de actividad física. Los índices de actividad física insuficiente son aún peores en niños; por ejemplo, hasta el 90 por ciento de las niñas de escuela secundaria (high school) no participa en actividades físicas a los niveles recomendados.

El exceso de peso "se cuenta entre los principales factores de riesgo modificables de cáncer y otras enfermedades, y probablemente se ubica en segundo lugar solo después del consumo de tabaco en términos del impacto que tiene sobre la incidencia y mortalidad del cáncer", dijo la doctora Edwards. "Es posible que el riesgo sea bajo, pero es tan generalizado que consideramos que este es el momento de analizar la incidencia del cáncer en este contexto". La inactividad física no solo contribuye al exceso de peso, sino es también en sí misma un factor de riesgo para varios tipos de cáncer.

El informe no fue diseñado para vincular de manera cuantitativa las tendencias de exceso de peso y la falta de actividad física con las tendencias nacionales de cáncer, explicó la doctora Rachel Ballard-Barbash, directora adjunta del Programa de Investigación Aplicada en la División de Control del Cáncer y Ciencias de la Población del NCI. Muchos otros estudios han mostrado de manera convincente la asociación entre el exceso de peso y varios tipos de cáncer, entre ellos el cáncer de endometrio, de mama posmenopáusico, colorrectal, de riñón, de esófago y pancreático.

El punto central del artículo especial, señaló la doctora, "es destacar los tipos específicos de cáncer que están vinculados al exceso de peso y la falta de actividad física, mostrar cómo estos comportamientos se relacionan con estos cánceres en términos de su riesgo relativo, y describir de manera breve algunos de los mecanismos mediante los que se establece esa relación". El artículo especial también destaca las estrategias de prevención a nivel nacional y estatal en lo que se refiere a políticas y cambios ambientales que tienen como fin ayudar a las personas a lograr los cambios recomendados en la alimentación y los niveles de actividad física.

A la par con el aumento de peso de la población a nivel nacional, también aumentó la incidencia de algunos tipos de cáncer, aunque no de todos, relacionados con el exceso de peso y la falta de suficiente actividad física. Entre 1999 y 2008, el índice de incidencia del cáncer de riñón y del adenocarcinoma de esófago aumentó cada uno cerca del 3 por ciento por año en hombres y mujeres, mientras que la incidencia del cáncer pancreático aumentó 1,2 por ciento por año en hombres y mujeres.

Lea la edición especial del Boletín del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) sobre la obesidad e investigación del cáncerAsimismo, el índice de incidencia del cáncer de endometrio aumentó de manera significativa en mujeres negras, asiáticas y nativas de las islas del Pacífico, y en mujeres hispanas. La incidencia del cáncer de mama posmenopáusico se estabilizó entre 2005 y 2008, después de un periodo de disminución.

"Si bien son muchos los factores que influyen en estos cánceres, es probable que la alta prevalencia del exceso de peso y la actividad física insuficiente hayan contribuido con estos aumentos observados y con la falta de disminución del cáncer de mama", escribieron los autores. "El progreso continuo en la reducción de los índices de incidencia y mortalidad del cáncer se hará difícil si no se logra fomentar el peso saludable y la actividad física, especialmente en los jóvenes",

El exceso de peso y la falta de actividad física también influyen en la supervivencia al cáncer, explicó la doctora Ballard-Barbash, ya que ambos factores pueden afectar de manera negativa los resultados después de un diagnóstico de cáncer, lo cual que aumenta la necesidad de abordar estos factores de riesgo a nivel personal y social.

—Sharon Reynolds

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