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24 de abril de 2012 • Volumen 4 - Edición 5

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Conversación con el doctor Bert Vogelstein sobre la secuenciación total del genoma para predecir el riesgo de cáncer

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Doctor Bert VogelsteinDoctor Bert Vogelstein

Investigadores de la Universidad Johns Hopkins han utilizado modelos matemáticos basados en datos clínicos de gemelos idénticos para analizar la posibilidad de utilizar las pruebas genómicas para predecir el riesgo de contraer 24 enfermedades comunes, incluida el cáncer. El doctor Bert Vogelstein, director del Centro Ludwig de Genética y Tratamientos del Cáncer en la Universidad Johns Hopkins e investigador en el Instituto Médico Howard Hughes, habló recientemente con el Boletín del Instituto Nacional del Cáncer acerca de esta investigación, la cual fue publicada el 2 de abril en la revista Science Translational Medicine.

¿Cuál fue la meta de su estudio y qué les ha enseñado?

Nuestra meta fue hacer una interpretación realista de lo que la gente puede esperar obtener de la secuenciación total del genoma en algún momento en el futuro, en las mejores condiciones y presuponiendo que contaremos con una tecnología que nos permita interpretar toda la información que se desprende de la secuenciación. Una de las preguntas que nos planteamos fue: en el mejor de los casos posibles, ¿qué lograría el ciudadano promedio con la secuenciación total del genoma?

Nuestros resultados parecen indicar que más de la mitad de las personas a quienes se les hace una secuenciación total del genoma, podrían, en este escenario, obtener resultados que indiquen que tienen un mayor riesgo genético de contraer una o más enfermedades.

Sin embargo, en la mayoría de las personas, las pruebas de la mayoría de las enfermedades, incluida la mayoría de los tipos de cáncer, arrojarán resultados negativos, lo cual significa que el riesgo de contraer dichas enfermedades es menos del 10 por ciento en dichas personas. Por lo tanto, la secuenciación total del genoma por lo general no servirá para predecir con exactitud qué enfermedades contraerán o de qué enfermedad morirán.

Específicamente ¿qué relación existe entre sus resultados y el cálculo del riesgo de cáncer?

A manera de ejemplo, nosotros calculamos que hasta 2 por ciento de las mujeres a quienes se les practica la prueba para la secuenciación total de sus genomas podrían resultar positivas al cáncer de ovario, lo cual significaría que tienen un riesgo de más de 10 por ciento de contraer cáncer de ovario, es decir, varias veces más alto que el riesgo en una mujer promedio.

La secuenciación total del genoma no disminuirá la necesidad de una prevención eficaz del cáncer y de medidas de detección temprana.

Por otro lado, 98 por ciento de las mujeres a quienes se les practica la prueba para la secuenciación total del genoma obtendrían un resultado negativo. Esto no significaría que ellas no son vulnerables al cáncer de ovario; lo que sencillamente significaría es que su nivel de riesgo es similar al de la población en general y al de la mayoría de las mujeres a quienes no se les ha practicado la prueba. Eso se debe a que la mayoría de los casos de cáncer de ovario, y en general la mayoría de los casos de cáncer, son causados no por alteraciones genéticas hereditarias sino por alteraciones genéticas adquiridas después del nacimiento y causadas por una combinación de efectos ambientales y acontecimientos aleatorios.

Una de las implicaciones de este estudio es que la secuenciación total del genoma no disminuirá la necesidad de una prevención eficaz del cáncer y de medidas de detección temprana, las cuales, como se sabe, pueden reducir la incidencia del cáncer y la muerte por esta enfermedad. Y lo que es igualmente importante, necesitamos hacer más investigaciones a fin de encontrar medios para prevenir el cáncer o detectarlo de manera temprana.

¿Qué podrían hacer con esa información las personas que resulten positivas a una prueba, como la del cáncer de ovario?

Las pacientes podrían ser sometidas a la mejor vigilancia disponible, incluidos exámenes ginecológicos y ecografías, para detectar el cáncer lo más rápido posible. Además, se espera que las investigaciones futuras permitan diseñar pruebas más sofisticadas y sensibles para la detección temprana del cáncer.

También hay que considerar los factores ambientales. La obesidad es un factor de riesgo asociado al cáncer de ovario, por ejemplo, y ciertamente las mujeres más vulnerables a esta enfermedad deberían evitar dicho factor de riesgo.

Se ha dicho que la gente debería más bien gastar su dinero inscribiéndose en un gimnasio que en la secuenciación del genoma. ¿Qué dicen sus resultados en este sentido?

Nuestra posición es que mientras más conocimientos tengan las personas, mejor informadas estarán y mejores serán las decisiones que tomen. Puede que observen nuestros datos y decidan que la secuenciación total del genoma no los va a ayudar mucho con respecto a la mayoría de las enfermedades, pero sabrán de hecho que al hacer más ejercicio, reducirán el riesgo de contraer varias enfermedades, por lo tanto, optarán por gastar su dinero en un gimnasio.

Otra persona podría decir, "Mi mamá murió de cáncer de ovario, y si yo tengo un riesgo alto de contraer esa enfermedad, pues quiero saberlo". Es probable entonces que esa persona quiera tanto inscribirse en un gimnasio como hacerse una prueba para la secuenciación del genoma. Otra más podría decir, "Saber que tengo un riesgo un tanto alto de contraer ciertas enfermedades va a hacer estragos en mi mente; verdaderamente, no vale la pena".

Yo no tomaría esa decisión en nombre de nadie; como todas las decisiones relacionadas con la salud, ésta también es extremadamente personal. Yo solo espero que nuestros datos ayuden a los profesionales médicos y a otros involucrados en la atención médica a informar a sus pacientes sobre lo que esta tecnología puede y no puede hacer.

¿Qué los llevó a hacer este estudio?

Este estudio tuvo su origen en una investigación anterior. Una de nuestras metas es tratar de entender la causa de los tumores familiares. En 2009, Alison Klein, Ralph Hruban, Sian Jones y otros miembros de nuestro grupo dieron a conocer el caso de una familia con cáncer de páncreas familiar no causado por una mutación en ninguno de los genes que en ese momento se creía que estaban involucrados en esta enfermedad.

A través de la secuenciación total del genoma, identificamos una mutación de carácter hereditario en un gen denominado PALB2 en esta familia. Esta fue la primera vez que se usó una secuenciación total del genoma para identificar las causas de una enfermedad hereditaria. Desde entonces una serie de estudios han identificado el valor de la secuenciación total del genoma en la determinación de las causas genéticas de las enfermedades en las familias.

Entonces comenzamos a preguntarnos: si pudiéramos hacer esto en familias con una clara predisposición al cáncer, ¿podría hacerse lo mismo para todos? Esto será posible conforme se haga menos costosa la secuenciación total del genoma. Hace algunos años, hacer la secuenciación de casi todos los 20 000 genes existentes en una célula humana costaba aproximadamente USD$50 000, mientras que ahora puede hacerse por menos de $5 000 y dentro de pocos años costará menos de USD$1 000. Comenzamos a preguntarnos sobre las implicaciones que esto podría tener en la salud pública y sobre su valor para los consumidores.

¿Hay alguna aclaración importante que hacer con respecto a este estudio?

La principal aclaración es que no estamos hablando de lo que es posible hacer ahora, sino de lo que podríamos hacer en algún momento en el futuro. Todo valor que se perciba de lo que podríamos aprender sobre el riesgo genético debería atenuarse por el hecho de que aún no hemos llegado a ese punto.

Gran parte de sus datos sobre el cáncer se obtuvo de registros de gemelos escandinavos. ¿Habrían sido diferentes los resultados si se hubieran estudiado personas de otros grupos étnicos?

A partir de otros estudios y por lo que sabemos ahora sobre el cáncer, no creo que las generalidades habrían sido diferentes. Uno no puede cambiar los genes con los cuales nace una persona. Uno puede cambiar su medio ambiente, pero en el cáncer, el azar desempeña un papel importante. En diferentes poblaciones, uno encontraría resultados un tanto diferentes, pero nosotros creemos que las conclusiones generales no cambiarían.

¿Cuáles son las implicaciones en la salud pública?

El mejor resultado posible en un estudio como el nuestro sería que una gran parte de la población examinada (y que obtuvo resultados positivos) podría ser altamente vulnerable al cáncer y, a la inversa, que aquellos que no resulten positivos a las pruebas serían muy poco vulnerables. En ese escenario, habríamos quizás podido recomendar que se centraran las medidas de prevención y vigilancia en las personas más vulnerables.

Pero este estudio y estudios anteriores muestran que las personas con mayor riesgo genético representan solamente la minoría de aquellas que morirán de cáncer, por lo tanto, las implicaciones en la salud pública de la secuenciación total del genoma no son tan fuertes como habríamos deseado.

—Entrevista de Eleanor Mayfield

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