Boletin
 
24 de abril de 2012 • Volumen 4 - Edición 5

Las desventajas de añadir la resonancia magnética a la mamografía y a la ecografía podrían superar los beneficios

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Añadir la ecografía o las imágenes por resonancia magnética (IRM) a las mamografías de detección anuales en mujeres con alto riesgo de contraer cáncer de mama y tejidos mamarios densos detecta más tumores mamarios que la mamografía sola, pero también arroja una mayor cantidad de resultados positivos falsos, según un estudio clínico realizado en múltiples centros. Los resultados del estudio ACRIN 6666, el cual fue auspiciado conjuntamente por el Programa de Imaginología del Cáncer del NCI y la Fundación Avon para las Mujeres, fueron publicados el 4 de abril en JAMA.

Más de 2 800 mujeres con mamas densas y al menos un factor más de riesgo de cáncer de mama, como por ejemplo antecedentes personales de la enfermedad, aceptaron someterse a tres exámenes anuales con mamografía más ecografía. Luego de tres rondas de exámenes, se practicó la resonancia magnética en 703 mujeres. Se obtuvieron los datos completos de 612 de las mujeres participantes.

Los investigadores determinaron que al añadir la ecografía a la mamografía aumentó la detección del cáncer de mama en un promedio de 3,7 casos por 1 000 mujeres examinadas después de la segunda y la tercera ronda de exámenes anuales. La mayoría de los tumores detectados únicamente a través de la ecografía eran tumores invasivos con ganglios linfáticos negativos. Hasta ese momento no había quedado claro si la práctica de las ecografías anuales conduciría a detectar más tumores.

Si bien el riesgo de resultados positivos falsos con las ecografías anuales fue más bajo en el segundo y tercer examen que en el primero, la inclusión de la ecografía aumentó el índice de biopsias. Se practicaron biopsias en aproximadamente 5 por ciento de las mujeres en la segunda y tercera ronda de exámenes, y solamente 7,4 por ciento de estas biopsias indicaron la presencia de cáncer.

La inclusión de una sola resonancia magnética aumentó aún más el índice de detección del cáncer, el cual se ubicó en 14,7 casos por cada 1 000 de mujeres examinadas. De las mujeres examinadas con resonancia magnética, a 7 por ciento se les hizo biopsia únicamente debido a los resultados de la resonancia magnética, y se detectó cáncer en 19 por ciento de ellas. La cantidad de pruebas necesarias para detectar un cáncer fue de 127 para la mamografía, 234 para la ecografía complementaria y 68 para la resonancia magnética complementaria.

Si bien la resonancia magnética fue mejor que la mamografía más la ecografía en la detección del cáncer, las mujeres consideraron que era menos tolerable. Los autores también observaron que el índice de tumores que se detectaron entre pruebas debido a un bulto palpable u otro cambio en la mama era bajo y que todos estos tumores eran ganglios linfáticos negativos en el momento del diagnóstico. Por lo tanto, dijeron que "no queda claro si el costo adicional y lo poco tolerable de las pruebas de resonancia magnética se justifican en mujeres con riesgo intermedio de cáncer de mama en lugar del examen complementario con ecografía".

"A pesar de ser una prueba más sensible, quizás no sea adecuado añadir la resonancia magnética, en lugar de la ecografía, al examen de mamografía en poblaciones más amplias de mujeres con riesgo intermedio y con mamas densas, en particular si consideramos los índices positivos falsos actuales, el costo y lo poco tolerable que es la resonancia magnética", concluyeron los autores.