Boletin
 
24 de abril de 2012 • Volumen 4 - Edición 5

Fármaco se muestra prometedor contra una forma común de linfoma
Los resultados de dos estudios clínicos de fase inicial parecen indicar que el fármaco ibrutinib podría beneficiar a algunos pacientes con un tipo agresivo de linfoma no Hodgkin.


 

Mensaje a los lectores

Le invitamos a que comparta esta publicación con sus amigos, familiares y colegas y nos ayude a continuar nuestra misión de difundir las investigaciones más recientes sobre la prevención, el tratamiento y la información del cáncer.

Hay muchas maneras en que puede conectarse con el Instituto Nacional del Cáncer en su calidad de profesional de la salud, investigador, paciente, familiar o miembro del público en general. Visite nuestra página de Facebook en donde puede compartir sus opiniones y hacernos preguntas. Vea los últimos videos del NCI en nuestro canal de YouTube. Y síganos en Twitter. ¡Conéctese con el NCI!

.
Los artículos originales en inglés están disponibles en las páginas del NCI Cancer Bulletin.

El Boletín es una publicación del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), una entidad gubernamental de los Estados Unidos creada en 1937. A través de formación académica y estudios de investigación básica, clínica y biomédica de base poblacional, el NCI realiza y financia investigaciones sobre el cáncer que se espera permitan en un futuro determinar las causas genéticas y ambientales del cáncer, prevenir el cáncer antes de que aparezca, identificar los cánceres que surgen en etapa temprana, eliminar cánceres a través de intervenciones y tratamientos novedosos, y controlar biológicamente aquellos tipos de cáncer que no pueden ser eliminados para poderlos controlar y tratar como enfermedades crónicas.

Para obtener más información sobre el cáncer, llame al 1-800-422-6237 o visite la página http://www.cancer.gov/espanol.

Cualquier inquietud o pregunta para el equipo del Boletín del Instituto Nacional del Cáncer puede enviarla a nciboletin@mail.nih.gov.

Fármaco dirigido se muestra prometedor contra una forma común de linfoma

> Artículo en inglés

Anuncio del congreso anual 2012 de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer

Los resultados preliminares de dos estudios clínicos de fase inicial parecen indicar que el fármaco experimental ibrutinib podría beneficiar a algunos pacientes con un tipo agresivo de linfoma no Hodgkin (LNH). En los estudios, algunos pacientes con linfoma de células B grandes difuso (LDCBG) que no respondieron a los tratamientos estándar o que habían dejado de responder a estos tratamientos, presentaron una reducción del tumor completa o considerable después del tratamiento con ibrutinib. El tratamiento fue bien tolerado y solo tuvo efectos secundarios menores.

El doctor Louis Staudt del Centro de Investigación Oncológica (CCR) del NCI, quien codirigió ambos estudios, presentó los resultados el primero de abril en el congreso anual  2012 de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer celebrado en Chicago. La motivación para realizar los estudios provino de una serie de descubrimientos hechos por el doctor Staudt y sus colegas en la Subdivisión de Metabolismo del CCR.

Uno de los estudios consistió de una investigación piloto de fase I con 10 pacientes, en la cual participaron solo pacientes con LDCBG con células B activadas. El subtipo de expresión similar a las células B activadas es uno de los tres subtipos moleculares del linfoma difuso de células B grandes, identificado hace varios años en el laboratorio del doctor Staudt. Se descubrió que los pacientes con este subtipo, que representa cerca del 40 por ciento de los diagnósticos de LDCBG, tienen la peor supervivencia.

En el laboratorio del doctor Staudt también se identificó una vía de señalización (red de comunicación dentro de las células) que es controlada por el receptor de células B (RCB), que si actúa en exceso, habilita a las células tumorales del subtipo de expresión similar a las células B activadas a sobrevivir y multiplicarse. En el laboratorio del doctor Staudt se identificaron mutaciones del receptor en algunos pacientes con este subtipo, lo cual indica la importancia de esta vía en el LDCBG. Por último, los investigadores determinaron que el bloqueo de un componente de la vía de señalización del RCB denominado tirosina cinasa de Bruton (BTK), causa la destrucción de las células del LDCBG de perfil de expresión similar a las células B activadas.

Los doctores Wyndham Wilson (izquierda) y Louis StaudtLos doctores Wyndham Wilson (izquierda) y Louis Staudt

"Contamos con pruebas funcionales y genéticas de que la vía del receptor de células B fue importante en el subtipo de perfil de expresión similar a células B activadas", dijo el doctor Staudt. "Esa es la razón por la que estamos entusiasmados con ibrutinib, porque es un potente inhibidor de la tirosina cinasa de Bruton".

Ambos estudios se llevaron a cabo en conjunto con Pharmacyclics de California, la empresa responsable de la producción de ibrutinib.

Dos pacientes del estudio de fase I presentaron una respuesta completa, uno presentó una respuesta parcial y un cuarto paciente, que no había respondido a ningún tratamiento previo, tuvo una considerable regresión tumoral y una gran mejoría de los síntomas.

Uno de los pacientes con respuesta completa aún continúa tomando el fármaco por vía oral a diario y no ha mostrado signos de la enfermedad por 16 meses, declaró el doctor Staudt. Además, el paciente cuya enfermedad se había estabilizado presentó una reducción tumoral suficiente para calificar como receptor de un trasplante alogénico de médula ósea, y actualmente se encuentra en remisión completa.

También se observaron respuestas completas y parciales en el segundo estudio. El estudio de fase II, el cual tenía 47 pacientes inscritos hasta el primero de marzo, no se limita a pacientes con el subtipo de perfil de expresión similar a células B activadas; los pacientes con subtipos diferentes también han respondido al tratamiento con ibrutinib. (Los investigadores darán a conocer más adelante información completa sobre los resultados del estudio).

Es probable que este resultado preliminar indique que el crecimiento tumoral en algunos pacientes con subtipos del LDCBG diferentes al de perfil de expresión similar a células B activadas, se pone en marcha al menos en parte por la actividad excesiva de señalización del receptor de células B, agregó el doctor Staudt.

"Es difícil no sobrestimar la importancia de ver una reducción tumoral en pacientes que nunca han respondido a ningún otro tratamiento previo", lo que se conoce como enfermedad primaria resistente al tratamiento, dijo el investigador principal del estudio, doctor Wyndham Wilson, también de la Subdivisión de Metabolismo del CCR.

La enfermedad primaria resistente al tratamiento es lo peor de lo peor, por eso, observar estas respuestas en los pacientes es algo realmente impresionante.

—Dr. Wyndham Wilson

Los tratamientos iniciales para el LDCBG producen remisiones en aproximadamente el 95 por ciento de los pacientes. "La enfermedad primaria resistente al tratamiento es lo peor de lo peor", manifestó el doctor Wilson. "Por eso, observar las respuestas en estos pacientes es realmente impresionante".

Los efectos secundarios limitados de ibrutinib, más frecuentemente náuseas y cansancio, constituyen el otro hallazgo importante de los estudios.

"Aún no hemos encontrado un caso en el que hayamos tenido que interrumpir el tratamiento o reducir la dosis debido a la toxicidad del fármaco", continuó el doctor Wilson. "Y eso es mucho decir, porque varios de estos pacientes están bastante enfermos".

Las investigaciones futuras deberían incluir la creación de pruebas para determinar antes del tratamiento cuáles son los pacientes que tienen linfoma dependiente del receptor de células B, y si el receptor se ve afectado durante el tratamiento, dijo el doctor Jonathan Licht de Northwestern University durante la inauguración de la sesión plenaria de la reunión.

Los doctores Staudt y Wilson continúan su trabajo con ibrutinib. "Ya estamos discutiendo las estrategias de los siguientes estudios", comentó el doctor Wilson. Es probable que estos incluyan la evaluación del fármaco en combinación con quimioterapia en pacientes cuyos cánceres han regresado después de un periodo de remisión o quienes no respondieron al tratamiento inicial, así como la evaluación del fármaco como terapia de primera línea.

— Carmen Phillips

Importantes organizaciones de salud revisan las directrices sobre los exámenes de detección del cáncer de cuello uterino

> Artículo en inglés

Una paciente habla con una doctoraLa revaluación de las directrices sobre los exámenes de detección del cáncer de cuello uterino tuvo su origen en una mejor comprensión del papel que desempeña la persistente infección por VPH en el cáncer de cuello uterino, así como en estudios que evaluaron la función de las pruebas de ADN del VPH en los exámenes de detección.

A mediados de marzo, varias organizaciones de salud dieron a conocer nuevas directrices sobre los exámenes selectivos de detección del cáncer de cuello uterino, las cuales proponen intervalos más amplios entre los exámenes para la mayoría de las mujeres. Con base en revisiones sistemáticas de la información disponible, incluida una investigación patrocinada por el NCI, las nuevas directrices tienen como objetivo maximizar los beneficios de los exámenes de detección actuales y a la vez minimizar los posibles riesgos.

El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos (USPSTF) dio a conocer un conjunto de directrices, y un grupo de tres organizaciones de salud, la Sociedad Americana Contra el Cáncer (ACS), la Sociedad Americana de Colposcopía y Patología Cervical (ASCCP) y la Sociedad Americana de Patología Clínica (ASCP), dio a conocer un segundo conjunto de directrices. Aun cuando ambos grupos de directrices se diseñaron de manera independiente, sus recomendaciones concuerdan unas con otras.

Las Directrices de ACS/ASCCP/ASCP fueron publicadas al mismo tiempo en las revistas CA: A Cancer Journal for Clinicians, Journal of Lower Genital Tract Disease y American Journal of Clinical Pathology el 15 de marzo pasado. La Propuesta de recomendaciones de USPSTF apareció el mismo día en The Annals of Internal Medicine.

Esta revaluación de las directrices sobre los exámenes de detección del cáncer de cuello uterino tuvo su origen en una mejor comprensión del papel que desempeña la persistente infección oncogénica por el virus del papiloma humano (VPH) en la aparición y en la evolución del cáncer de cuello uterino, así como en resultados de numerosos estudios que evaluaron la función de las pruebas de ADN del VPH en los exámenes de detección.

"Estas recomendaciones aseguran que las mujeres se beneficien de los exámenes a la vez que se minimizan los riesgos", dijo la doctora Diane Solomon, del Grupo de Investigación del Cáncer Ginecológico y de Mama en la División de Prevención del Cáncer del NCI, quien ayudó a diseñar las directrices de ACS/ASCCP/ASCP. "Estamos practicando los exámenes de detección con menos frecuencia, pero de manera más inteligente".

Las directrices van dirigidas a las mujeres que tienen cuello uterino, que no estén inmunodeprimidas y que no hayan estado expuestas in utero a sustancias tales como el dietilstilbestrol (DES) que aumentarían el riesgo de cáncer. Los intervalos recomendados son aplicables a mujeres cuyos exámenes han arrojado resultados normales. Aquellas con resultados anormales deben ser objeto de controles más frecuentes.

Cuándo se recomiendan los exámenes de detección

Ambos conjuntos de directrices recomiendan que se comience a hacer los exámenes de detección a los 21 años de edad, independientemente de la fecha de inicio de la actividad sexual. Los grupos concluyeron que la mayoría de las infecciones por VPH, el cual se trasmite a través del contacto sexual, y los cambios en el cuello del útero que se detectan antes de esta edad seguramente se resolverán por sí solos y no se tornarán cancerosos.

Las recomendaciones también amplían el intervalo entre los exámenes. En mujeres de entre 21 y 65 años de edad debe practicarse la prueba de Papanicolaou cada 3 años. Las mujeres que se practican las pruebas conjuntas (o la coprueba) de ADN del VPH y Papanicolaou pueden ser examinadas cada 5 años. La ACS, la ASCCP y la ASCP prefirieron las pruebas conjuntas en lugar del Papanicolaou solo, mientras que USPSTF consideró las pruebas conjuntas aceptables en base a los datos publicados recientemente, incluido un estudio de mujeres que participaron en un programa de pruebas conjuntas en Kaiser Permanente Northern California, el cual se llevó a cabo con la colaboración de investigadores del NCI. (Véase "Pruebas conjuntas de VPH y de Papanicolaou extienden sin riesgo intervalos para exámenes de detección de cáncer de cuello uterino").

En el pasado se realizaba la prueba de Papanicolaou anualmente, sin embargo ahora sabemos que no es necesario hacerla con esta frecuencia y que puede ser perjudicial pues conlleva a tratar cambios en las células cancerosas que nunca causarían cáncer

—Dra. Debbie Saslow

Las directrices de ACS/ASCCP/ASCP también hacen recomendaciones con respecto a los exámenes de control en mujeres con resultados positivos a la prueba de ADN del VPH y normales al Papanicolaou, o con resultados negativos a la prueba del ADN del VPH y levemente anormales al Papanicolaou.

"Esta es una buena noticia para las mujeres", dijo en un comunicado de prensa la doctora Virginia Moyer, presidenta de USPSTF y profesora de Pediatría en la Facultad de Medicina de Baylor, "ya que, según los indicios científicos, no es necesario realizar un Papanicolaou todos los años para prevenir las muertes por cáncer de cuello uterino. La prueba de Papanicolaou realizada cada tres años salva la misma cantidad de vidas que si se hace todos los años, pero con la mitad de colposcopías y menos resultados positivos falsos".

"En el pasado se realizaba la prueba de Papanicolaou anualmente, sin embargo ahora sabemos que no es necesario hacerla con esta frecuencia y que puede ser perjudicial pues conlleva a tratar cambios en las células cancerosas que nunca causarían cáncer", declaró la doctora Debbie Saslow, primera autora de las directrices de ACS/ASCCP/ASCP y directora de la división de cáncer ginecológico y de mama de ACS. "Al incluir la prueba de ADN del VPH, podemos espaciar aún más los exámenes, pues el riesgo de precáncer y cáncer cuando ambos exámenes resultan negativos es muy bajo".

Cuándo no se recomiendan los exámenes de detección

Según las nuevas directrices, no deberían hacerse los exámenes de detección en mujeres que se han practicado una histerectomía y ya no tienen el cuello uterino.  Así mismo, no deberían hacerse estos exámenes en mujeres de más de 65 años de edad si han tenido tres pruebas de Papanicolaou negativas consecutivas o dos pruebas conjuntas negativas consecutivas en un período de 10 años y el último examen les fue practicado en los últimos 5 años. Sin embargo, las nuevas directrices recomiendan que las mujeres con antecedentes de precáncer o cáncer de cuello uterino sigan practicándose exámenes de detección según lo recomiende su médico, al menos por 20 años, incluso si ello significa hacerse dichos exámenes después de los 65 años de edad.

Además, las directrices recomiendan no practicar la prueba de ADN del VPH sola en mujeres de cualquier edad o la prueba conjunta en mujeres de menos de 30 años de edad pues el VPH es común en las mujeres jóvenes, pero la mayoría de las infecciones por VPH son transitorias. La prueba de VPH comienza a ser una herramienta de detección principal a los 30 años de edad, a medida que baja la incidencia de las infecciones por VPH y el riesgo subyacente de que pueda ocurrir algo clínicamente importante es más alto cuando los resultados de la prueba de VPH son positivos.

Las mujeres con antecedentes de cáncer o precáncer de cuello uterino o más susceptibles a este tipo de cáncer, incluidas las mujeres inmunodeprimidas o que estuvieron expuestas al DES antes del nacimiento, probablemente necesiten practicarse exámenes de detección más intensos u otros tipos de pruebas.

Futuro de los exámenes de detección

Queda por verse si los ginecólogos y médicos de familia seguirán las nuevas directrices; seguramente este tema será objeto de futuras investigaciones. "Necesitamos poner el énfasis en la educación, afirmó la doctora Solomon. "Yo creo que en la medida en que los médicos entiendan la razón de ser y las bases científicas de estas recomendaciones, las aceptarán y pondrán en práctica". Pero eso llevará tiempo.

"Décadas atrás hicimos un muy buen trabajo en inculcar en las mentes de los médicos y las mujeres la necesidad de realizar la prueba anual de Papanicolaou. Tuvimos tanto éxito que ahora es difícil hacer que la gente cambie de parecer", continuó la doctora Solomon. "Los exámenes selectivos de detección del cáncer de cuello uterino son mucho más útiles si se hacen según las estrategias de detección más sensibles y a los intervalos más largos posibles, sin correr riesgo alguno. De esta manera, los exámenes no son perjudiciales para la mujer y se reduce la 'interferencia' de los exámenes excesivos. Cuando uno se enfrenta a cosas que no son verdaderamente pertinentes desde la perspectiva clínica, pero que deben ser atendidas, se produce ansiedad y se practican procedimientos adicionales innecesarios".

De todos modos, los autores de ambos conjuntos de directrices enfatizaron que la incidencia del cáncer de cuello uterino y la mortalidad por esta enfermedad bajarán considerablemente solo si se aumenta el acceso a los exámenes de detección entre mujeres que no se practican estos exámenes o lo hacen de manera poco frecuente.

Jennifer Crawford

Las desventajas de añadir la resonancia magnética a la mamografía y a la ecografía podrían superar los beneficios

> Artículo en inglés

Añadir la ecografía o las imágenes por resonancia magnética (IRM) a las mamografías de detección anuales en mujeres con alto riesgo de contraer cáncer de mama y tejidos mamarios densos detecta más tumores mamarios que la mamografía sola, pero también arroja una mayor cantidad de resultados positivos falsos, según un estudio clínico realizado en múltiples centros. Los resultados del estudio ACRIN 6666, el cual fue auspiciado conjuntamente por el Programa de Imaginología del Cáncer del NCI y la Fundación Avon para las Mujeres, fueron publicados el 4 de abril en JAMA.

Más de 2 800 mujeres con mamas densas y al menos un factor más de riesgo de cáncer de mama, como por ejemplo antecedentes personales de la enfermedad, aceptaron someterse a tres exámenes anuales con mamografía más ecografía. Luego de tres rondas de exámenes, se practicó la resonancia magnética en 703 mujeres. Se obtuvieron los datos completos de 612 de las mujeres participantes.

Los investigadores determinaron que al añadir la ecografía a la mamografía aumentó la detección del cáncer de mama en un promedio de 3,7 casos por 1 000 mujeres examinadas después de la segunda y la tercera ronda de exámenes anuales. La mayoría de los tumores detectados únicamente a través de la ecografía eran tumores invasivos con ganglios linfáticos negativos. Hasta ese momento no había quedado claro si la práctica de las ecografías anuales conduciría a detectar más tumores.

Si bien el riesgo de resultados positivos falsos con las ecografías anuales fue más bajo en el segundo y tercer examen que en el primero, la inclusión de la ecografía aumentó el índice de biopsias. Se practicaron biopsias en aproximadamente 5 por ciento de las mujeres en la segunda y tercera ronda de exámenes, y solamente 7,4 por ciento de estas biopsias indicaron la presencia de cáncer.

La inclusión de una sola resonancia magnética aumentó aún más el índice de detección del cáncer, el cual se ubicó en 14,7 casos por cada 1 000 de mujeres examinadas. De las mujeres examinadas con resonancia magnética, a 7 por ciento se les hizo biopsia únicamente debido a los resultados de la resonancia magnética, y se detectó cáncer en 19 por ciento de ellas. La cantidad de pruebas necesarias para detectar un cáncer fue de 127 para la mamografía, 234 para la ecografía complementaria y 68 para la resonancia magnética complementaria.

Si bien la resonancia magnética fue mejor que la mamografía más la ecografía en la detección del cáncer, las mujeres consideraron que era menos tolerable. Los autores también observaron que el índice de tumores que se detectaron entre pruebas debido a un bulto palpable u otro cambio en la mama era bajo y que todos estos tumores eran ganglios linfáticos negativos en el momento del diagnóstico. Por lo tanto, dijeron que "no queda claro si el costo adicional y lo poco tolerable de las pruebas de resonancia magnética se justifican en mujeres con riesgo intermedio de cáncer de mama en lugar del examen complementario con ecografía".

"A pesar de ser una prueba más sensible, quizás no sea adecuado añadir la resonancia magnética, en lugar de la ecografía, al examen de mamografía en poblaciones más amplias de mujeres con riesgo intermedio y con mamas densas, en particular si consideramos los índices positivos falsos actuales, el costo y lo poco tolerable que es la resonancia magnética", concluyeron los autores.

La cirugía para conservar la mama guiada por ecografía podría reducir la necesidad de intervenciones futuras

> Artículo en inglés

Según lo indica un nuevo estudio, el uso de ecografía para guiar la extirpación quirúrgica de tumores en mujeres con cáncer de mama palpable es significativamente mejor que el método convencional, en el sentido de asegurar la extirpación de todo el tejido canceroso, a la vez, que se reduce al mínimo la extirpación de tejido sano. Los resultados provienen de un estudio clínico con distribución al azarcontrolado llevado a cabo en Holanda, los cuales se presentaron el 23 de marzo ante la Octava Conferencia Europea sobre Cáncer de Mama, en Viena, Austria.

Si se confirma en otros estudios, el método guiado por ecografía podría convertirse en la práctica estándar para estas intervenciones quirúrgicas.

“La cirugía para conservar la mama para el cáncer de mama palpable generalmente se realiza guíandose solo por la palpación del cirujano", expresó en un comunicado de prensa la doctora Nicole Krekel, investigadora principal del Centro Médico de la Universidad VU de Amsterdam. Lamentablemente. señaló la doctora, el método convencional "se asocia a un alto índice de márgenes que contienen células cancerosas, así como a una escisión excesiva de grandes cantidades de tejido". En los casos en que el patólogo encuentra que las células tumorales aún están presentes en el sitio de la cirugía, normalmente se necesita otra intervención para eliminar el tejido canceroso y reducir el riesgo de recidiva local.

La doctora Krekel y sus colegas asignaron de manera aleatoria 124 pacientes con cáncer de mama palpable en estadio temprano a cirugía guiada por ecografía o cirugía guiada por palpación. Los investigadores encontraron que solo el 3,3 por ciento de los márgenes del grupo de mujeres asignado a la cirugía guiada por ecografía contenía células cancerosas, frente al 16,4 por ciento en el grupo asignado a la cirugía guiada por palpación. También determinaron que se extirpó menos tejido sano en el grupo asignado a la cirugía guiada por ecografía.

El uso de ecografía permite a los cirujanos ver toda el área alrededor del tumor durante la cirugía y realizar la incisión en la mama de manera óptima, explicó la doctora Krekel.

“Si logramos los mismos resultados en los Estados Unidos, y estos resultados se pueden incorporar en la práctica médica, se evitará la cirugía de reescisión innecesaria en muchas mujeres" dijo la doctora Jo Anne Zujewski, directora del Breast Cancer Therapeutics en la División de Tratamiento y Diagnóstico Oncológico del NCI.

Ver también: “El uso de cirugía adicional después de intervención para conservar la mama varía ampliamente

Los receptores de trasplantes tienen un riesgo mayor de padecer una forma agresiva de linfoma

> Artículo en inglés

Los receptores de trasplantes de vísceras macizas tienen una probabilidad 14 veces mayor que la población general de padecer linfoma de células B grandes difuso (LDCBG), un tipo agresivo de linfoma no Hodgkin (LNH). Estos resultados, junto con datos adicionales de un estudio integral sobre factores de riesgo para este subtipo de linfoma no Hodgkin en receptores de trasplantes, fueron presentados en la reunión anual 2012 de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer.

Se sabe que los receptores de trasplantes tienen un riesgo más alto de cáncer, debido, en parte, a los tratamientos inmunodepresores que reciben para prevenir el rechazo al órgano trasplantado. "El linfoma no Hodgkin es uno de los tipos más comunes de cáncer diagnosticados a pacientes receptores de trasplantes, y existen varios tipos distintos desde el punto de vista histológico que es probable que tengan causas diferentes", explicó la investigadora principal del estudio, doctora Lindsay Morton de la División de Epidemiología y Genética del Cáncer (DCEG) del NCI. "Si bien en estudios previos se ha investigado el linfoma no Hodgkin, no se ha contado con una cantidad suficientemente grande de pacientes o ha faltado la información detallada necesaria para determinar los factores de riesgo correspondientes a los subtipos de LNH en todos los tipos de trasplantes de vísceras macizas".

El doctor Todd Gibson de la DCEG dirigió el análisis e hizo uso de datos provenientes del Estudio de la Relación entre Trasplantes y Cáncer, el cual conecta el Registro Científico de Receptores de Trasplantes con 14 registros demográficos de cáncer. El doctor Gibson y sus colegas identificaron 948 casos de LDCBG entre los más de 175 000 receptores de trasplantes. El riesgo de LDCBG fue mayor para los receptores de trasplante más jóvenes, aquellos que recibieron un trasplante de pulmón o de páncreas, y quienes tuvieron un resultado negativo en la prueba del virus de Epstein-Barr al momento del trasplante.

"Los trasplantes de órgano son necesarios y muchas veces son tratamientos que salvan la vida del paciente", dijo el doctor Gibson. "Pero nuestro trabajo indica que estos pacientes tienen un riesgo mayor para este subtipo de linfoma en particular. Esperamos que nuestro trabajo contribuya a identificar al subgrupo de personas que presenta un mayor riesgo dentro de la población de pacientes que reciben trasplantes, y que también pueda usarse para los esfuerzos de vigilancia y posible prevención".

Análisis adicionales están examinando otros factores de riesgo para el LDCBG en receptores de trasplantes, entre ellos, el uso de medicamentos inmunodepresores.

La reducción del consumo de tabaco ayudó a prevenir más muertes por cáncer de pulmón de lo esperado

> Artículo en inglés

La reducción del tabaquismo ayudó a salvar más vidas porque evitó más casos de cáncer de pulmón de lo que se pensaba previamente, según los resultados de un estudio financiado por el NCI. Sin embargo, se podrían haber evitado aún muchas más muertes de haberse logrado una mayor reducción del tabaquismo. Los investigadores de la Red de Modelado de Intervención y Vigilancia del Cáncer (CISNET, Cancer Intervention and Surveillance Modeling) del NCI usaron para el estudio modelos informáticos para cuantificar el impacto del descenso en los índices de tabaquismo en la mortalidad por cáncer de pulmón en los Estados Unidos. Los resultados aparecieron el 14 de mayo en el Journal of the National Cancer Institute.

Los investigadores tuvieron como modelo tres escenarios diferentes: uno basado en comportamientos reales relacionados con el tabaquismo, otro en el que todo tipo de tabaquismo se interrumpió después de la publicación del primer Informe sobre el tabaquismo y la salud del director general de salud en 1964, y un tercero en el que el índice de tabaquismo se mantuvo en los mismos niveles altos que existían antes de la publicación del informe (para representar qué habría ocurrido de no haberse implementado ninguna política de control del tabaco). 

Según los cálculos, se evitaron un promedio de 795 000 muertes por cáncer de pulmón entre 1975 y 2000 debido a la reducción real del tabaquismo. (Este cálculo no incluye las muertes por otros tipos de cáncer o enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco). Si el tabaquismo se hubiese interrumpido por completo en 1965, el primer año completo después de la publicación del informe del director general de salud en 1964, se hubieran evitado 2,5 millones de muertes por cáncer de pulmón durante ese mismo periodo, una cantidad levemente inferior a la población actual de Chicago.

Las estimaciones de la reducción de la mortalidad son mucho mayores que las predicciones de varios estudios previos. "En nuestro estudio se hizo un análisis mucho más detallado" del que se había realizado en esos estudios iniciales, explicó el doctor Suresh Moolgavkar del Centro de Investigación Oncológica Fred Hutchinson, quien fue coautor del estudio. "En esencia, reconstruimos los antecedentes de tabaquismo y los riesgos asociados de cáncer de pulmón para toda la población de los EE. UU."

El estudio de CISNET "debería servir de modelo para futuros análisis de mayor alcance en salud pública", escribió el doctor Thomas Glynn de la Sociedad Americana Contra el Cáncer en un comentario adjunto. Agregó que los resultados "son tentadores, especialmente en el escenario de "lo que podría haber sido", pero lo que es aún más importante es que nos brindan una visión clara de lo que debería ser el futuro del control del tabaco en los Estados Unidos".

Los resultados del estudio "muestran que hemos recorrido un largo camino desde el primer informe del director general de salud y que hemos realizado un excelente trabajo en la reducción del consumo de tabaco", dijo el coautor del estudio, el doctor Eric “Rocky” Feuer de la División de Control del Cáncer y Ciencias de la Población del NCI. "Pero también indican que aún tenemos mucho camino por recorrer y no podemos ceder en nuestros esfuerzos".

Un estudio identifica el mecanismo detrás de la resistencia al tratamiento del cáncer pancreático

> Artículo en inglés

Investigadores han descubierto un mecanismo físico que impide a la quimioterapia alcanzar las células del cáncer pancreático, así como también una manera de revertir ese mecanismo. El doctor Sunil Hingorani del Centro de Investigación Oncológica Fred Hutchinson y sus colegas dieron a conocer los resultados el 19 de marzo en Cancer Cell.

El adenocarcinoma pancreático es el tipo más común de cáncer pancreático y es notoria su resistencia a la quimioterapia y la radioterapia, lo que lleva a un índice de supervivencia general a 5 años de menos del 5 por ciento. Mediante el uso de ratones con tumores genéticamente similares a los adenocarcinomas pancreáticos humanos, los investigadores comprobaron que a medida que crecen los tumores, se forma una matriz gruesa alrededor de las células tumorales.

La matriz ejerce una poderosa presión sobre los tumores, es decir, una presión que excede en gran medida la presión normal interna de los vasos sanguíneos causando que los vasos sanguíneos tumorales se compriman. Esta compresión impide que los fármacos de quimioterapia en el torrente sanguíneo lleguen hasta las células tumorales.

El doctor Hingorani y sus colegas identificaron una sustancia llamada ácido hialurónico que forma gran parte de esta matriz presurizada. Cuando trataron a los ratones con la enzima PEGPH20, que degrada el ácido hialurónico, la presión dentro de los tumores volvió a la normalidad y los vasos sanguíneos recuperaron su forma y función normales.

Cuando los investigadores trataron a los ratones con una combinación de PEGPH20 y el fármaco de quimioterapia gemcitabina, el 83 por ciento de los tumores se redujo en tamaño después de tan solo un ciclo de tratamiento, y todos los tumores se redujeron después de tres ciclos. Se observaron respuestas similares en tumores metastásicos. Los ratones que recibieron el tratamiento combinado sobrevivieron casi el doble de tiempo frente a los ratones que recibieron PEGPH20 más un placebo.

"Si logra penetrar el lecho del tumor, la gemcitabina puede ser definitivamente un agente eficaz contra esta enfermedad", escribieron los autores. Un estudio clínico de fase inicial está evaluando la combinación de PEGPH20 y gemcitabina en personas con cáncer pancreático metastásico.

La ampliación de la caracterización genética de los tumores ofrece pistas sobre la leucemia mieloide aguda

> Artículo en inglés

El análisis de las células cancerosas en pacientes con leucemia mieloide aguda (LMA), a fin de determinar la presencia de alteraciones en un panel de 18 genes, podría ayudar a los médicos a predecir el riesgo de recaída en ciertos pacientes, según un análisis retrospectivo de datos de un extenso estudio clínico. Este enfoque (a veces conocido como caracterización genética del cáncer) también podría arrojar información sobre pacientes que podrían beneficiarse de ciertos tratamientos. Los resultados aparecieron el 14 de marzo en la revista New England Journal of Medicine.

Los médicos utilizan varios métodos para diagnosticar la LMA y para clasificar a los pacientes según el riesgo de recaída. En algunos pacientes se realiza la caracterización genética de sus tumores a fin de determinar la presencia de alteraciones en los tres genes asociados a la LMA. Sin embargo, el reciente estudio parece indicar que el análisis de un conjunto más grande de genes, podría ayudar a los médicos a asignar a sus pacientes a subgrupos más precisos, con perfiles de riesgo favorables, intermedios o desfavorables.

Para llegar a esta conclusión, el doctor Ross Levine, del Centro Oncológico Memorial Sloan-Kettering, y sus colegas, caracterizaron muestras almacenadas de aproximadamente 400 participantes en un extenso estudio clínico dirigido por el Grupo Cooperativo de Oncología del Este (ECOG o Eastern Cooperative Oncology Group), el cual fue publicado en el 2009. Los investigadores luego validaron los resultados con un grupo independiente de 104 pacientes del mismo estudio.

Se determinó la presencia de al menos una alteración genética asociada al cáncer en 97% de los pacientes. Algunas mutaciones tendieron a darse juntas, lo cual revela pistas sobre las vías que son activas en la LMA, dijeron los investigadores. Además, el panel ampliado produjo una mejor información para fines de pronóstico que la que se obtiene con el panel actualmente utilizado en los centros asistenciales.

"Algunas de las mutaciones descubiertas recientemente mejoraron considerablemente la clasificación de los pacientes según un perfil de riesgo favorable o un perfil de riesgo desfavorable", declaró el doctor Levine.

Añadió además que la caracterización genética de un cáncer podría también servir de guía en la toma de decisiones sobre el tratamiento. Los resultados del estudio llevado a cabo por el ECOG mostraron que los pacientes con LMA de menos de 50 años de edad podrían beneficiarse de una quimioterapia con una dosis más alta de daunorubicina, administrada a principio del tratamiento. No obstante, los nuevos análisis determinaron que algunos pacientes se beneficiaron más que otros.

Específicamente, la quimioterapia con altas dosis de daunorubicina mejoró la supervivencia en pacientes cuyas células cancerosas tenían mutaciones genéticas en DNMT3A o en NPM1 o desplazamiento del gen MLL, pero no así en pacientes con células cancerosas que no tenían estas alteraciones. Los autores hicieron notar que era necesario confirmar estos resultados.

En futuros estudios se intentará identificar otros eventos genéticos y epigenéticos que contribuyen a causar la LMA. "El reto consistirá en no considerar cada alteración como una variable independiente, sino más bien determinar si las nuevas alteraciones, conjuntamente con otras mutaciones conocidas, mejoran los modelos de pronóstico y guían en la selección de los tratamientos", dijo el doctor Levine.

El nuevo estudio muestra lo que puede aprenderse al analizar las muestras de ADN y los datos de un estudio clínico completo, añadió la doctora Lucy Godley, del Centro Médico de la Universidad de Chicago, quien escribió el editorial adjunto al estudio. "El doctor Levine esencialmente tomó muestras del congelador y las utilizó para plantear nuevas preguntas sobre la LMA".

Datos actualizados de un estudio europeo sobre detección de cáncer de próstata indican pocos cambios en reducción de riesgos

> Artículo en inglés

Después de 11 años de seguimiento, los resultados de un estudio clínico europeo a gran escala aún indican un bajo riesgo de muerte por cáncer de próstata asociado al examen selectivo de detección del antígeno prostático específico (APE). Los resultados del Estudio Aleatorizado Europeo de Exámenes de Detección de Cáncer de Próstata (ERSPC, European Randomized Study of Screening for Prostate Cancer) indican una reducción relativa del 21 por ciento en la mortalidad por cáncer de próstata en hombres que se sometieron a exámenes de rutina del APE, frente a hombres que no se hicieron el examen (la misma reducción del riesgo que se notificó anteriormente después de 9 años de seguimiento).

Tal como ocurrió con resultados previos, la realización de exámenes selectivos de detección también se asoció a efectos negativos importantes, según indicaron el 15 de marzo en el New England Journal of Medicine. el doctor Fritz Schröder y sus colegas del Centro Médico de la Universidad Erasmus MC. Cerca de la mitad de los hombres diagnosticados en función del examen de detección del APE, resultaron ser casos de sobrediagnóstico, lo cual significa que estos pacientes recibieron un diagnóstico de cáncer de próstata que probablemente nunca hubiera sido mortal.

En general, los investigadores determinaron que para prevenir una muerte por cáncer de próstata, se necesitaría hacer exámenes selectivos de detección a 1 055 hombres y se deberían detectar 37 cánceres.

El consorcio de estudios clínicos ERSPC reúne ocho países y 182 000 participantes y es el estudio de distribución al azar más grande que se haya realizado sobre exámenes selectivos de detección del APE para el cáncer de próstata. A principios del presente año, se publicaron los resultados de 13 años de seguimiento del segundo estudio más grande, financiado por el NCI, conocido como Estudio de Exámenes de Detección para Cáncer de Próstata, Pulmón, Colorrectal y de Ovarios (PLCO, Prostate, Lung, Colorectal, and Ovarian Cancer Screening Trial), que contó con la participación de 77 000 hombres. Según los resultados del estudio PLCO, los exámenes selectivos de detección del APE anuales no redujeron el riesgo de morir por cáncer de próstata, pero sí generaron índices considerables de sobrediagnóstico, aunque menores que los del estudio ERSPC.

Los resultados contradictorios se han atribuido a varias diferencias clave entre los estudios, escribió el doctor Anthony Miller, de la Universidad de Toronto, en un editorial adjunto. Los dos estudios utilizaron diferentes puntajes de APE como punto de corte e hicieron los exámenes de detección a intervalos diferentes. El estudio PLCO tenía también un nivel considerable de "contaminación", ya que más de la mitad de los hombres en el grupo de control se sometió a exámenes selectivos de detección fuera del estudio. Además, el doctor Miller señaló que hay indicios científicos según los cuales es posible que haya habido diferencias en el tratamiento del cáncer de próstata en el grupo de detección frente al grupo de control en el estudio ERSPC.

"En definitiva, quedamos frente a una situación poco satisfactoria, en la cual muchos médicos pensarán que no hay datos suficientes para recomendar que se interrumpan los exámenes selectivos de detección del APE para el cáncer de próstata", escribió el doctor Miller. Debido a que los resultados del PLCO tienen mayor aplicación en la práctica médica en los Estados Unidos, el doctor Miller dijo que sería "aconsejable" cumplir las recientes recomendaciones preliminares del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE. UU. (USPSTF), que aconsejan no llevar a cabo exámenes selectivos de detección del APE en hombres con bajo riesgo de padecer la enfermedad.

Las muertes por cáncer en los EE. UU. siguen en constante descenso

> Artículo en inglés

De acuerdo con los últimos datos sobre el índice nacional de muertes por cáncer, la mortalidad general se redujo entre 1999 y 2008, lo cual ha mantenido una tendencia observada desde principios de 1990. La mortalidad disminuyó en la mayoría de los tipos de cáncer, incluidos los cuatro más frecuentes en los Estados Unidos (cáncer de pulmón, colorrectal, de mama y de próstata), aunque el índice de disminución varió por tipo de cáncer y por grupos raciales y étnicos. El Informe Anual a la Nación sobre el Estado del Cáncer, 1975 a 2008 se publicó el 28 de marzo en la revista Cancer.

Gráfica que muestra los índices de mortalidad por cáncer en hombres y mujeres, 1975 a 2008El NCI, la Sociedad Americana Contra el Cáncer, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Asociación Norteamericana de Registros Centrales del Cáncer (NAACCR) colaboraron en la realización del informe. Los datos de incidencia del cáncer provinieron de la base de datos Vigilancia, Epidemiología y Resultados Finales (SEER) del NCI y de los CDC, en conjunto con análisis de datos combinados realizados por la NAACCR. Los datos sobre mortalidad provinieron del Centro Nacional para Estadísticas de Salud de los CDC.

La reducción en los índices de muertes (mortalidad) por cáncer alcanzó un promedio del 1,7 por ciento por año en hombres, y 1,3 por ciento en mujeres entre 1999 y 2008.

En los hombres, la tasa general de nuevos casos de cáncer (incidencia) disminuyó en promedio en un 0,6 por ciento anual entre 1999 y 2008. Entre las mujeres, la incidencia se redujo en promedio en un 0,5 por ciento anual entre 1999 y 2006, pero se mantuvo estable entre 2006 y 2008.

La incidencia de cáncer en niños de 0 a 14 años de edad aumentó entre 1999 y 2008 (en un 0,5 por ciento anual), lo cual continua la misma tendencia observada en otros Informes Anuales a la Nación. No obstante, los avances en los tratamientos contribuyeron a una disminución constante en los índices de mortalidad en niños con cáncer en los últimos 5 años (un promedio de 2,8 por ciento al año).

"El progreso constante, determinado por el descenso en los índices de mortalidad por cáncer de muchos tipos de cáncer, es positivo porque tenemos una creciente población que está envejeciendo", dijo la doctora Brenda K. Edwards, asesora principal sobre vigilancia del NCI. "A pesar del aumento en la cantidad de personas a quienes se les diagnosticó cáncer o que mueren por la enfermedad, la reducción durante más de una década del índice de mortalidad por cáncer es el mejor indicador de progreso basado en la prevención, los exámenes selectivos de detección y el tratamiento", agregó la doctora.

No todas son buenas noticias

Hubo notables excepciones a las reducciones generales en incidencia y mortalidad. Entre 1999 y 2008, hubo un aumento en los índices de mortalidad por cáncer pancreático en hombres y mujeres, por cáncer de hígado y melanoma en hombres, y por cáncer de endometrio en mujeres. El índice de mortalidad por cáncer de cuello uterino, que había disminuido por décadas, no presentó reducciones adicionales en los últimos 5 años.

Además, si bien los índices de incidencia se redujeron en forma general en hombres y mujeres entre 1999 y 2008, la reducción no se distribuyó de manera pareja en todos los grupos raciales y étnicos. Los índices de incidencia de cáncer no disminuyeron de manera significativa en hombres y mujeres indoamericanos y nativos de Alaska en conjunto, ni tampoco en mujeres negras, asiáticas y nativas de las islas del Pacífico y mujeres indoamericanas y nativas de Alaska. 

Si bien disminuyeron los índices de incidencia en hombres negros, este grupo aún mantuvo el índice de incidencia de cáncer más alto en comparación con todos los demás grupos raciales y étnicos, un 15 por ciento más alto que los hombres blancos y casi el doble que en hombres asiáticos y nativos de las islas del Pacífico.

Principales factores de riesgo modificables

Gráfica que muestra todos los índices de mortalidad por cáncer según periodos de tiempo y raza y grupo étnicoCada Informe Anual a la Nación contiene un artículo especial centrado en un tema importante para el público y la comunidad de investigadores del cáncer. El informe de este año presentó un análisis sobre la contribución del exceso de peso (sobrepeso y obesidad) y la actividad física insuficiente en la carga del cáncer en la nación.

Se estima que más del 60 por ciento de la población adulta en los EE. UU. es obesa o tiene sobrepeso, y un porcentaje similar de adultos no realiza la cantidad recomendada de actividad física. Los índices de actividad física insuficiente son aún peores en niños; por ejemplo, hasta el 90 por ciento de las niñas de escuela secundaria (high school) no participa en actividades físicas a los niveles recomendados.

El exceso de peso "se cuenta entre los principales factores de riesgo modificables de cáncer y otras enfermedades, y probablemente se ubica en segundo lugar solo después del consumo de tabaco en términos del impacto que tiene sobre la incidencia y mortalidad del cáncer", dijo la doctora Edwards. "Es posible que el riesgo sea bajo, pero es tan generalizado que consideramos que este es el momento de analizar la incidencia del cáncer en este contexto". La inactividad física no solo contribuye al exceso de peso, sino es también en sí misma un factor de riesgo para varios tipos de cáncer.

El informe no fue diseñado para vincular de manera cuantitativa las tendencias de exceso de peso y la falta de actividad física con las tendencias nacionales de cáncer, explicó la doctora Rachel Ballard-Barbash, directora adjunta del Programa de Investigación Aplicada en la División de Control del Cáncer y Ciencias de la Población del NCI. Muchos otros estudios han mostrado de manera convincente la asociación entre el exceso de peso y varios tipos de cáncer, entre ellos el cáncer de endometrio, de mama posmenopáusico, colorrectal, de riñón, de esófago y pancreático.

El punto central del artículo especial, señaló la doctora, "es destacar los tipos específicos de cáncer que están vinculados al exceso de peso y la falta de actividad física, mostrar cómo estos comportamientos se relacionan con estos cánceres en términos de su riesgo relativo, y describir de manera breve algunos de los mecanismos mediante los que se establece esa relación". El artículo especial también destaca las estrategias de prevención a nivel nacional y estatal en lo que se refiere a políticas y cambios ambientales que tienen como fin ayudar a las personas a lograr los cambios recomendados en la alimentación y los niveles de actividad física.

A la par con el aumento de peso de la población a nivel nacional, también aumentó la incidencia de algunos tipos de cáncer, aunque no de todos, relacionados con el exceso de peso y la falta de suficiente actividad física. Entre 1999 y 2008, el índice de incidencia del cáncer de riñón y del adenocarcinoma de esófago aumentó cada uno cerca del 3 por ciento por año en hombres y mujeres, mientras que la incidencia del cáncer pancreático aumentó 1,2 por ciento por año en hombres y mujeres.

Lea la edición especial del Boletín del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) sobre la obesidad e investigación del cáncerAsimismo, el índice de incidencia del cáncer de endometrio aumentó de manera significativa en mujeres negras, asiáticas y nativas de las islas del Pacífico, y en mujeres hispanas. La incidencia del cáncer de mama posmenopáusico se estabilizó entre 2005 y 2008, después de un periodo de disminución.

"Si bien son muchos los factores que influyen en estos cánceres, es probable que la alta prevalencia del exceso de peso y la actividad física insuficiente hayan contribuido con estos aumentos observados y con la falta de disminución del cáncer de mama", escribieron los autores. "El progreso continuo en la reducción de los índices de incidencia y mortalidad del cáncer se hará difícil si no se logra fomentar el peso saludable y la actividad física, especialmente en los jóvenes",

El exceso de peso y la falta de actividad física también influyen en la supervivencia al cáncer, explicó la doctora Ballard-Barbash, ya que ambos factores pueden afectar de manera negativa los resultados después de un diagnóstico de cáncer, lo cual que aumenta la necesidad de abordar estos factores de riesgo a nivel personal y social.

—Sharon Reynolds

Charla con el doctor Thomas Smith sobre el creciente papel de los cuidados paliativos en los pacientes con cáncer

> Artículo en inglés

Doctor Thomas J. SmithDoctor Thomas J. Smith

La Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) dio a conocer recientemente una Opinión clínica provisional (PCO) mediante la cual recomienda que los cuidados paliativos sean integrados al tratamiento del cáncer en una etapa más temprana de la enfermedad en todo paciente con cáncer metastásico o agobiado por los síntomas de la enfermedad. Los autores de ASCO basaron su recomendación en los resultados de siete estudios aleatorios que analizaron el efecto de los cuidados paliativos o de apoyo cuando se añaden al cuidado tradicional del cáncer. Uno de los estudios más recientes mostró que en los pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas, no solamente habían mejorado la calidad de vida sino que estos pacientes vivieron por más tiempo que aquellos que recibieron solo el cuidado estándar. El doctor Thomas J. Smith, director de cuidados paliativos del Centro Oncológico Integral Johns Hopkins Sidney Kimmel y autor principal de la PCO, habló con el Boletín del Instituto Nacional del Cáncer acerca del creciente papel de los cuidados paliativos en la práctica oncológica.

¿Los cuidados paliativos son parte del programa tradicional de formación en oncología?

Cada vez más se integran los cuidados paliativos al programa de formación en oncología, sin embargo, si usted se formó hace más de 10 años, es probable que no haya aprendido mucho sobre este tipo de cuidados. Muchos oncólogos en realidad no saben cómo integrar los cuidados paliativos directamente en sus prácticas. Yo todavía estoy aprendiendo.

Yo creo que nosotros, los oncólogos, mantenemos muy buenas relaciones de trabajo con nuestros cirujanos y nuestros colegas radioterapeutas, pero a menudo este no es el caso con los proveedores de cuidados paliativos o de apoyo. De hecho, deberíamos tener con los centros o programas para pacientes terminales el mismo tipo de relación cercana que mantenemos con otras especialidades. Con esto quiero decir que deberíamos escoger a uno o dos proveedores con quienes establecer una estrecha relación de trabajo, conocerlos muy bien, aprender lo que ellos pueden hacer y lo que no pueden hacer, y buscar la opinión de los centros para pacientes terminales sobre lo que podemos hacer para mejorar la atención a los pacientes que les remitimos.

¿Qué podría hacerse ahora para permitir a los pacientes con cáncer un mayor acceso a los cuidados paliativos?

Una de las cosas es involucrar con mayor prontitud a los centros para pacientes terminales en el cuidado de nuestros pacientes. Estamos pidiendo a los oncólogos que, cuando ellos calculan que a un paciente le queda entre 3 y 6 meses de vida, planifiquen una visita entre el paciente y su familia y miembros del equipo del centro para pacientes terminales.

A menudo es más fácil para los pacientes y familiares hablar sobre estos temas con alguien que no sea el oncólogo. Tanto el oncólogo como el paciente podrían beneficiarse mucho si el equipo de cuidados paliativos ayudara a explicar al paciente su pronóstico, hacer que éste entienda qué opciones de tratamiento tiene a su disposición, cuáles son las metas del tratamiento, en fin, explicar las cosas en forma clara y detallada.

Aproximadamente un tercio de los pacientes ingresa a un centro de cuidados terminales cuando les queda apenas una semana de vida y todos corren de un lado a otro buscando la manera de que el paciente se sienta lo más cómodo posible, cuando el desenlace para ese paciente ya se sabía entre 3 y 6 meses atrás. Muchos de nosotros preferimos no hablar de cosas como los centros para pacientes terminales, las instrucciones de no reanimación y las instrucciones médicas avanzadas hasta que ya no quedan opciones de quimioterapia disponibles. Eso hace que evitemos una conversación difícil, pero no nos ayuda a preparar al paciente o a su familia para enfrentar lo que viene.

¿Pueden los cuidados paliativos ayudar a las personas con tipos de cáncer menos avanzado?

Sí, los cuidados paliativos pueden ayudar también a aquellos con un cáncer curable. Cuando alguien comienza a sentirse agobiado por el tratamiento del cáncer, verdaderamente es una ventaja poder contar con alguien más que ayude a controlar sus síntomas. Como oncólogo, quizás no tenga las habilidades ni el tiempo (particularmente el tiempo, pues vemos a un paciente cada 20 minutos) para ayudar a un paciente con todos sus síntomas físicos y psicológicos. Pero si tengo una buena relación de trabajo con un proveedor de cuidados paliativos, una remisión a ese servicio puede ser muy útil tanto para mí como para el paciente. Algunos ejemplos particulares son el dolor neuropático y la angustia.

Si el doctor lo recomienda o lo recomienda una enfermera experimentada, raramente un paciente dirá, "No, no quiero que me atienda un equipo de cuidados paliativos". Pero, una vez más, somos nosotros, los oncólogos tratantes, quienes tenemos que remitir a los pacientes a estos servicios. No es tan efectivo si le pedimos a una trabajadora social que se encargue de esta situación.

¿Se está trabajando en Estados Unidos para estandarizar los cuidados paliativos que se ofrecen a los pacientes?

Ya se han diseñados algunas normas muy buenas. En 2004 se publicó por primera vez la Guía de práctica clínica sobre cuidados paliativos de calidad, del National Consensus Project for Quality Palliative Care. No se trata de un documento prescriptivo pues no dice exactamente lo que uno puede y no puede hacer, pero sí ofrece algunas ideas muy buenas sobre lo que debería incluir una buena consulta sobre cuidados paliativos.

Una consulta definitivamente debería incluir una evaluación de los síntomas, exámenes para determinar depresión y cansancio espiritual y remisiones a un capellán y a un psicólogo, si es necesario. El equipo mismo debería ser multidisciplinario, y no tener solamente una enfermera o solamente un médico. Yo me concentro en preguntar a los pacientes, "Qué es importante para usted" como una manera de adentrarme en los problemas centrales.

La Comisión Conjunta también ofrece un programa de acreditación el cual fue establecido justo el año pasado. De manera que ahora la Comisión Conjunta aprueba los centros de cuidados paliativos así como aprueba los centros para accidentes cardiovasculares o los centros para enfermedades cardíacas.

¿Cuáles son las prioridades de investigación más apremiantes en lo concerniente a los cuidados paliativos en oncología?

Una es poner a prueba los cuidados paliativos en casos de enfermedades diferentes al cáncer de pulmón, hacer estudios aleatorios de lo que sabemos que funciona en el cáncer de pulmón—es decir, una intervención multidisciplinaria para el cuidado paliativo—aplicado a otros tipos de cáncer. Así como evaluamos el trasplante de células madres en casos de mieloma, linfoma y cáncer de mama, hagamos lo mismo con los cuidados paliativos.

La otra prioridad sería tratar de determinar cuáles son los componentes principales de una intervención efectiva con cuidados paliativos (qué es necesario, qué es suficiente para obtener un resultado dado). Esos resultados tendrían implicaciones importantes en relación con el financiamiento, pues obtener el reembolso por cuidados paliativos en el ambiente en el que nos desenvolvemos hoy día puede ser muy difícil.

¿De qué manera los cuidados paliativos benefician a las personas que cuidan a los pacientes?

Yo creo que esa es una de las áreas de mayor beneficio. En varios estudios que analizamos al abordar el tema de la PCO, observamos que a las personas que cuidan a los pacientes les fue muchísimo mejor cuando alguien diferente del oncólogo tratante ayudaba en el cuidado. Parte de ello tiene que ver con el conocimiento del pronóstico, de las metas del tratamiento y de lo que va a ocurrir.

Los pacientes y las familias quieren esta información; el problema es que los pacientes y las familias no harán estas preguntas; ellos esperan que nosotros lo hagamos. Por lo tanto, si optamos por no hablar de estas cosas, estamos tomando una decisión que parece más fácil en ese momento, más fácil para nosotros, más fácil emocionalmente para las familias en ese momento, pero es una decisión que hará que el cuidado del paciente sea más difícil en el futuro.

Es ahí donde puede ser útil contar con un equipo de cuidados paliativos.

Entrevista de Sharon Reynolds

Informe de la Directora General de Salud indica que el consumo de tabaco en los jóvenes sigue siendo una preocupación importante

> Artículo en inglés

Portada del informe Prevención del tabaquismo en los jóvenes y adultos jóvenes

Los índices del consumo de tabaco en los Estados Unidos han disminuido a la mitad en el transcurso de las últimas cuatro décadas, debido en gran parte a diversos esfuerzos para el control del tabaco, como campañas publicitarias y leyes que prohíben fumar en sitios públicos. Esta reducción ha sido una alentadora victoria de salud pública, caracterizada por una disminución significativa de casos de cáncer de pulmón y muertes por esta enfermedad.

Sin embargo, el nuevo informe de la Directora General de Salud indica claramente que aún persisten problemas significativos. El informe titulado Prevención del tabaquismo en los jóvenes y adultos jóvenes resalta algunas tendencias preocupantes, como la gran desaceleración en la caída de los índices de tabaquismo en adolescentes y adultos jóvenes y el pequeño incremento del consumo de tabaco sin humo en ciertos grupos de jóvenes.

El informe indica que la mayor parte de la responsabilidad por el cambio en las tendencias tiene su raíz en la industria tabacalera y en sus excesivas campañas de comercialización de los productos del tabaco que usan estrategias dirigidas específicamente a adolescentes y adultos jóvenes.

El 8 de marzo pasado, en una rueda de prensa sobre el nuevo informe, la Directora General de Salud, doctora Regina Benjamin, hizo hincapié en que es mucho lo que está en juego. "Este informe nos desafía a terminar la epidemia del tabaco en la gente joven", expresó la directora.

Los esfuerzos para controlar el consumo de tabaco se deben centrar en los adolescentes y adultos jóvenes, dijo la doctora Benjamin. En general, cerca de 600 000 estudiantes de escuela secundaria media y 3 millones de secundaria (high school) son en la actualidad fumadores. El noventa por ciento de los fumadores empieza con el hábito de fumar a los 18 años de edad, agregó, y un tercio de los jóvenes entre 18 y 26 años son fumadores.

"Este es un índice superior al de cualquier otro grupo de edad", dijo la doctora Benjamin. "Por lo tanto, es un grave problema de salud pública".

El último informe del Director General de Salud sobre la juventud y el tabaco se publicó en 1994.

"Desde entonces hemos aprendido mucho sobre la ciencia de la adicción a la nicotina, las consecuencias en la salud de los jóvenes por el consumo de tabaco, los patrones de consumo de tabaco en los jóvenes, cómo evoluciona la adicción y los determinantes de la adicción", manifestó la doctora Yvonne Hunt de la Subdivisión de Investigaciones sobre el Control del Tabaquismo del NCI.

Por ejemplo, contamos con pruebas suficientes para concluir que el tabaquismo reduce la capacidad pulmonar y afecta el desarrollo de los pulmones en niños y adolescentes, según estableció el informe, y puede derivar en ateroesclerosis aórtica abdominal (engrosamiento de la parte de la aorta que pasa por el abdomen), con el consiguiente aumento del riesgo de enfermedades cardíacas y aneurismas aórticos en adultos jóvenes.

Anuncio de SmokefreeTXTSmokefree Teen, un sitio web creado específicamente para ayudar a los adolescentes a dejar de fumar, ofrece varias páginas de redes sociales para conectar a los adolescentes con herramientas para dejar de fumar.

El nuevo informe es también el primero en analizar de manera exhaustiva los comportamientos relacionados con el consumo de tabaco en adultos jóvenes. "Esto es importante porque hasta ahora no se han dirigido demasiados esfuerzos de prevención a este grupo de edad", continuó la doctora Hunt. "Pero se trata de un grupo donde observamos una cantidad significativa de iniciación en el consumo de tabaco, así como una intensificación de la dependencia a la nicotina".

El informe indicó que la manera en que se representa el consumo de tabaco en películas y otras expresiones de cultura popular es una causa considerable del tabaquismo en la juventud, y que las estrategias comerciales de la industria tabacalera tienen una función determinante en alentar a las personas jóvenes a fumar.

A pesar de las limitaciones legales que pesan sobre la comercialización del tabaco a los jóvenes, la industria tabacalera aún invierte USD $29 millones diarios en la promoción de productos del tabaco, gran parte de la cual está destinada a contrarrestar el efecto de los impuestos a los cigarrillos. Debido a que los fumadores jóvenes son más sensibles al precio que los fumadores mayores, el informe indicó que este tipo de estrategia comercial tiene un impacto más poderoso en los jóvenes.

Por ejemplo, en un caso importante de actividad ilícita, un tribunal federal determinó, en el 2006, que los fabricantes de cigarrillos más grandes del país habían sabido durante décadas que para garantizar su continua rentabilidad era esencial reclutar nuevos fumadores adolescentes y, para ello, crearon campañas de comercialización dirigidas a los jóvenes para incitarlos a convertirse en fumadores de por vida.

Las campañas de mercadeo afectan especialmente a los adolescentes, recalcó el secretario asistente de salud, doctor Howard Koh. Además, el informe indicó que los adolescentes son más susceptibles a los efectos adictivos de la nicotina.

Cuando un adolescente comienza a fumar "no es por accidente", expresó el doctor Koh durante la rueda de prensa.

Es importante la forma en que el informe del Director General de Salud reúne todos los resultados disponibles, señaló la doctora Jean Forster de la Universidad de Minnesota, cuyas investigaciones se centran en políticas de salud y tabaquismo en adolescentes. "Realmente destaca el peso de los indicios científicos sobre los factores que influyen en el consumo de tabaco", dijo la doctora Forster. "Además, se enfatiza el hecho de que no hemos resuelto el problema".

El informe llega en un momento en el que muchos estados de los EE. UU. han recortado los gastos destinados al control del tabaquismo, manifestó Matthew Myers, presidente de la Campaña para una Infancia sin Tabaco.

"Estudios recientes indicaron que estos programas no solo reducen el tabaquismo y salvan vidas, sino que también ahorran dinero al disminuir los costos de atención médica relacionados con el tabaco", expresó Myers en una declaración.

Para obtener beneficios en el futuro se necesitará una combinación de herramientas de comprobada eficacia y más investigaciones, dijo la doctora Hunt. "Sabemos que hay importantes programas de políticas que pueden tener un impacto cuando se implementan como parte de una estrategia amplia y coordinada", agregó la doctora. "Pero también necesitamos investigaciones que nos ayuden a entender mejor cómo intervenir, especialmente durante las etapas iniciales, para prevenir que el consumo de tabaco experimental se intensifique y se vuelva habitual.

Carmen Phillips

Nuevas herramientas para ayudar a los adolescentes a dejar de fumar

  • QuitSTART es una guía móvil e interactiva para adolescentes que brinda consejos para dejar el tabaco y controlar los estados de ánimo. También monitorea los deseos de fumar y el avance logrado en la meta de abandonar el consumo del tabaco. La aplicación es compatible solo con iPhone en este momento, pero se está creando una versión para Android.
  • Smokefree Teen, una iniciativa del NCI que se lanzó al mercado el pasado mes de diciembre. Una parte clave de Smokefree Teen es SmokefreeTXT, un servicio gratuito de mensajes de texto que alienta, asesora y aconseja a los adolescentes que tratan de dejar de fumar.

Conversación con el doctor Bert Vogelstein sobre la secuenciación total del genoma para predecir el riesgo de cáncer

> Artículo en inglés

Doctor Bert VogelsteinDoctor Bert Vogelstein

Investigadores de la Universidad Johns Hopkins han utilizado modelos matemáticos basados en datos clínicos de gemelos idénticos para analizar la posibilidad de utilizar las pruebas genómicas para predecir el riesgo de contraer 24 enfermedades comunes, incluida el cáncer. El doctor Bert Vogelstein, director del Centro Ludwig de Genética y Tratamientos del Cáncer en la Universidad Johns Hopkins e investigador en el Instituto Médico Howard Hughes, habló recientemente con el Boletín del Instituto Nacional del Cáncer acerca de esta investigación, la cual fue publicada el 2 de abril en la revista Science Translational Medicine.

¿Cuál fue la meta de su estudio y qué les ha enseñado?

Nuestra meta fue hacer una interpretación realista de lo que la gente puede esperar obtener de la secuenciación total del genoma en algún momento en el futuro, en las mejores condiciones y presuponiendo que contaremos con una tecnología que nos permita interpretar toda la información que se desprende de la secuenciación. Una de las preguntas que nos planteamos fue: en el mejor de los casos posibles, ¿qué lograría el ciudadano promedio con la secuenciación total del genoma?

Nuestros resultados parecen indicar que más de la mitad de las personas a quienes se les hace una secuenciación total del genoma, podrían, en este escenario, obtener resultados que indiquen que tienen un mayor riesgo genético de contraer una o más enfermedades.

Sin embargo, en la mayoría de las personas, las pruebas de la mayoría de las enfermedades, incluida la mayoría de los tipos de cáncer, arrojarán resultados negativos, lo cual significa que el riesgo de contraer dichas enfermedades es menos del 10 por ciento en dichas personas. Por lo tanto, la secuenciación total del genoma por lo general no servirá para predecir con exactitud qué enfermedades contraerán o de qué enfermedad morirán.

Específicamente ¿qué relación existe entre sus resultados y el cálculo del riesgo de cáncer?

A manera de ejemplo, nosotros calculamos que hasta 2 por ciento de las mujeres a quienes se les practica la prueba para la secuenciación total de sus genomas podrían resultar positivas al cáncer de ovario, lo cual significaría que tienen un riesgo de más de 10 por ciento de contraer cáncer de ovario, es decir, varias veces más alto que el riesgo en una mujer promedio.

La secuenciación total del genoma no disminuirá la necesidad de una prevención eficaz del cáncer y de medidas de detección temprana.

Por otro lado, 98 por ciento de las mujeres a quienes se les practica la prueba para la secuenciación total del genoma obtendrían un resultado negativo. Esto no significaría que ellas no son vulnerables al cáncer de ovario; lo que sencillamente significaría es que su nivel de riesgo es similar al de la población en general y al de la mayoría de las mujeres a quienes no se les ha practicado la prueba. Eso se debe a que la mayoría de los casos de cáncer de ovario, y en general la mayoría de los casos de cáncer, son causados no por alteraciones genéticas hereditarias sino por alteraciones genéticas adquiridas después del nacimiento y causadas por una combinación de efectos ambientales y acontecimientos aleatorios.

Una de las implicaciones de este estudio es que la secuenciación total del genoma no disminuirá la necesidad de una prevención eficaz del cáncer y de medidas de detección temprana, las cuales, como se sabe, pueden reducir la incidencia del cáncer y la muerte por esta enfermedad. Y lo que es igualmente importante, necesitamos hacer más investigaciones a fin de encontrar medios para prevenir el cáncer o detectarlo de manera temprana.

¿Qué podrían hacer con esa información las personas que resulten positivas a una prueba, como la del cáncer de ovario?

Las pacientes podrían ser sometidas a la mejor vigilancia disponible, incluidos exámenes ginecológicos y ecografías, para detectar el cáncer lo más rápido posible. Además, se espera que las investigaciones futuras permitan diseñar pruebas más sofisticadas y sensibles para la detección temprana del cáncer.

También hay que considerar los factores ambientales. La obesidad es un factor de riesgo asociado al cáncer de ovario, por ejemplo, y ciertamente las mujeres más vulnerables a esta enfermedad deberían evitar dicho factor de riesgo.

Se ha dicho que la gente debería más bien gastar su dinero inscribiéndose en un gimnasio que en la secuenciación del genoma. ¿Qué dicen sus resultados en este sentido?

Nuestra posición es que mientras más conocimientos tengan las personas, mejor informadas estarán y mejores serán las decisiones que tomen. Puede que observen nuestros datos y decidan que la secuenciación total del genoma no los va a ayudar mucho con respecto a la mayoría de las enfermedades, pero sabrán de hecho que al hacer más ejercicio, reducirán el riesgo de contraer varias enfermedades, por lo tanto, optarán por gastar su dinero en un gimnasio.

Otra persona podría decir, "Mi mamá murió de cáncer de ovario, y si yo tengo un riesgo alto de contraer esa enfermedad, pues quiero saberlo". Es probable entonces que esa persona quiera tanto inscribirse en un gimnasio como hacerse una prueba para la secuenciación del genoma. Otra más podría decir, "Saber que tengo un riesgo un tanto alto de contraer ciertas enfermedades va a hacer estragos en mi mente; verdaderamente, no vale la pena".

Yo no tomaría esa decisión en nombre de nadie; como todas las decisiones relacionadas con la salud, ésta también es extremadamente personal. Yo solo espero que nuestros datos ayuden a los profesionales médicos y a otros involucrados en la atención médica a informar a sus pacientes sobre lo que esta tecnología puede y no puede hacer.

¿Qué los llevó a hacer este estudio?

Este estudio tuvo su origen en una investigación anterior. Una de nuestras metas es tratar de entender la causa de los tumores familiares. En 2009, Alison Klein, Ralph Hruban, Sian Jones y otros miembros de nuestro grupo dieron a conocer el caso de una familia con cáncer de páncreas familiar no causado por una mutación en ninguno de los genes que en ese momento se creía que estaban involucrados en esta enfermedad.

A través de la secuenciación total del genoma, identificamos una mutación de carácter hereditario en un gen denominado PALB2 en esta familia. Esta fue la primera vez que se usó una secuenciación total del genoma para identificar las causas de una enfermedad hereditaria. Desde entonces una serie de estudios han identificado el valor de la secuenciación total del genoma en la determinación de las causas genéticas de las enfermedades en las familias.

Entonces comenzamos a preguntarnos: si pudiéramos hacer esto en familias con una clara predisposición al cáncer, ¿podría hacerse lo mismo para todos? Esto será posible conforme se haga menos costosa la secuenciación total del genoma. Hace algunos años, hacer la secuenciación de casi todos los 20 000 genes existentes en una célula humana costaba aproximadamente USD$50 000, mientras que ahora puede hacerse por menos de $5 000 y dentro de pocos años costará menos de USD$1 000. Comenzamos a preguntarnos sobre las implicaciones que esto podría tener en la salud pública y sobre su valor para los consumidores.

¿Hay alguna aclaración importante que hacer con respecto a este estudio?

La principal aclaración es que no estamos hablando de lo que es posible hacer ahora, sino de lo que podríamos hacer en algún momento en el futuro. Todo valor que se perciba de lo que podríamos aprender sobre el riesgo genético debería atenuarse por el hecho de que aún no hemos llegado a ese punto.

Gran parte de sus datos sobre el cáncer se obtuvo de registros de gemelos escandinavos. ¿Habrían sido diferentes los resultados si se hubieran estudiado personas de otros grupos étnicos?

A partir de otros estudios y por lo que sabemos ahora sobre el cáncer, no creo que las generalidades habrían sido diferentes. Uno no puede cambiar los genes con los cuales nace una persona. Uno puede cambiar su medio ambiente, pero en el cáncer, el azar desempeña un papel importante. En diferentes poblaciones, uno encontraría resultados un tanto diferentes, pero nosotros creemos que las conclusiones generales no cambiarían.

¿Cuáles son las implicaciones en la salud pública?

El mejor resultado posible en un estudio como el nuestro sería que una gran parte de la población examinada (y que obtuvo resultados positivos) podría ser altamente vulnerable al cáncer y, a la inversa, que aquellos que no resulten positivos a las pruebas serían muy poco vulnerables. En ese escenario, habríamos quizás podido recomendar que se centraran las medidas de prevención y vigilancia en las personas más vulnerables.

Pero este estudio y estudios anteriores muestran que las personas con mayor riesgo genético representan solamente la minoría de aquellas que morirán de cáncer, por lo tanto, las implicaciones en la salud pública de la secuenciación total del genoma no son tan fuertes como habríamos deseado.

—Entrevista de Eleanor Mayfield

Un vistazo a los fármacos que actúan sobre los cambios epigenéticos para reprogramar las células cancerosas

> Artículo en inglés

Los resultados de una investigación presentados en la reunión anual 2012 de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (AACR) ofrecen nuevos datos sobre un tratamiento emergente contra el cáncer, conocido como terapia epigenética. En lugar de matar las células cancerosas dañando su ADN o alterando vías de comunicación vitales, la terapia epigenética intenta cambiar el comportamiento de las células cancerosas bloqueando los cambios químicos en el ADN, incluido un proceso denominado metilación, el cual activa y desactiva los genes.

Una molécula de ADN metilada en ambas cadenas en la citosina central. (Imagen de Christoph Bock, Instituto de Informática Max Planck)Cuando las etiquetas químicas denominadas grupos metilo se adhieren a las moléculas de ADN, los genes pueden activarse o desactivarse. La metilación del ADN desempeña un papel importante en la regulación genética en el cáncer. (Imagen de Christoph Bock, Instituto de Informática Max Planck)

El objetivo del tratamiento epigenético es "reprogramar" la cadena de cambios químicos que afectan el ADN de las células cancerosas, explicó el doctor Jean-Pierre Issa, de la Facultad de Medicina de la Universidad Temple en Filadelfia. Esta reprogramación puede alterar la actividad de genes fundamentales en las células cancerosas que controlan su crecimiento y supervivencia. Los tratamientos "pueden efectivamente restaurar la metilación del ADN", dijo el doctor Issa.

El doctor Issa dirigió el primer estudio en seres humanos de un fármaco epigenético en fase de investigación clínica denominado SGI-110, el cual es una forma modificada de un medicamento para el bloqueo de la metilación denominado decitabina (Dagogen). El SGI-110 es más estable que la decitabina, lo cual podría permitir una exposición prolongada al fármaco. La decitabina cuenta con la autorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para tratar el síndrome mielodisplásico (MDS), un precursor de la leucemia.

El laboratorio del doctor Issa e investigadores de Astex Pharmaceuticals colaboraron para producir el fármaco SGI-110, con fondos de la iniciativa Stand Up To Cancer.

El estudio, que agrupó a sesenta y seis pacientes con síndrome mielodisplásico o con leucemia mielógenea aguda (LMA), puso a prueba una serie de dosis en dos programas de tratamiento con SGI-110. Dos pacientes con LMA cuya enfermedad había reaparecido después de tratamientos anteriores tuvieron respuestas completas y uno tuvo una respuesta parcial, informó el doctor Issa en la reunión. Los pacientes que tuvieron respuestas completas experimentaron la mayor reducción de la metilación y los niveles más altos del fármaco en su sistema circulatorio.

En general, los pacientes toleraron bien el tratamiento y solo experimentaron efectos secundarios moderados. La falta de efectos secundarios es comprensible, explicó el doctor Issa, pues "las células cancerosas dependen de la metilación del ADN para su supervivencia mucho más que las células normales".

Una de las pautas de dosificación inhibió la metilación del ADN de manera más eficaz que la otra, añadió, por lo tanto, en futuros estudios se utilizará esa pauta de dosificación.

Una nueva memoria para las células cancerosas

El doctor Stephen Baylin, del Centro Oncológico Kimmel de la Universidad Johns Hopkins, presentó en la reunión anual de la AACR los resultados de un estudio de laboratorio de la decitabina y otro bloqueador de la metilación, la azacitidina (Vidaza). (Los resultados fueron publicados también el 20 de marzo en la revista Cancer Cell). La azacitidina también cuenta con la autorización de la FDA para tratar el síndrome mielodisplásico.

El equipo del doctor Baylin determinó que estos fármacos a bajas dosis tenían efectos antitumorales en las líneas de células y en ratones modelo con diferentes tipos de cáncer, incluidos la leucemia, el cáncer de mama y el cáncer de colon. Los análisis de las células tratadas, que se realizaron después del tratamiento, mostraron una disminución de la metilación del ADN y la reactivación de genes que pueden afectar el crecimiento tumoral y la muerte de las células.

El objetivo del tratamiento epigenético es "reprogramar" la cadena de cambios químicos que afectan el ADN de las células cancerosas.

El estudio, el cual fue codirigido por la doctora Cynthia Zahnow y auspiciado por el NCI, la organización Stand Up To Cancer y otros grupos, no fue diseñado necesariamente para evaluar los efectos anticancerosos de los fármacos, explicó el doctor Baylin, sino para entender mejor los efectos epigenéticos del tratamiento a bajas dosis.

Las células fueron tratadas con los fármacos durante solo 3 días, añadió. Luego, se dejó a las células "descansar por 1 o 2 semanas y seguidamente fueron inoculadas en los ratones para ver qué 'recordaban'" las células en relación con la actividad que incidió en su comportamiento. El crecimiento tumoral se vio sustancialmente inhibido en los ratones que recibieron las células tratadas en comparación con aquellos que recibieron las células no tratadas, lo cual implica que los fármacos desmetilantes habían producido una "memoria" como respuesta antitumoral.

Además, los fármacos, continuó el doctor Baylin, también parecen alterar la actividad de las células cancerosas similares a las células madre, es decir, células que son capaces de autorenovarse y, que según estudios, son inherentemente resistentes a la mayoría de las terapias actuales.

En las décadas de 1970 y 1980 se hicieron extensos análisis de la azacitidina y la decitabina, pero las altas dosis necesarias para matar rápidamente las células cancerosas eran demasiado tóxicas en los pacientes. Sin embargo, la FDA aprobó dosis mucho más bajas para tratar el síndrome mielodisplásico. Estos fármacos a dosis bajas también se han mostrado eficaces en algunos pacientes con LMA. Aun cuando ninguno de los dos medicamentos cuenta con la autorización de la FDA para tratar la LMA, algunos médicos los están utilizando para tratar la enfermedad, dijo el doctor Issa.

El doctor Baylin cree que, a juzgar por estos nuevos hallazgos, la azacitidina y la decitabina podrían ser fármacos beneficiosos en el tratamiento de múltiples tipos de cáncer. El doctor Baylin también presentó resultados actualizados de un estudio en fase temprana (inicialmente dados a conocer el año pasado) de la azacitidina a bajas dosis combinada con entinostat, otro fármaco epigenético, para pacientes con cáncer de pulmón avanzado. Varios pacientes han tenido fuertes respuestas tumorales, informó, algunas de las cuales continuaron incluso después de que se interrumpiera el tratamiento.

Algunos de los pacientes en el estudio, muchos de los cuales ya han recibido múltiples terapias previas, "pasarán a recibir otras terapias", dijo el doctor Baylin, "y hemos comenzado a ver respuestas muy sólidas".

Por ejemplo, cuatro pacientes con cáncer de pulmón avanzado que participaron en el estudio de la azacitidina y etinostat en el Johns Hopkins pasaron a recibir uno de los dos fármacos para inmunoterapia en fase de investigación clínica denominados anti-PD1 y anti-PD1-L1. Ambos fármacos actúan sobre las moléculas involucradas en el bloqueo de las respuestas inmunitarias a los tumores. En una sesión plenaria de la AACR, la doctora Suzanne Topalian, del Centro Oncológico Kimmel de la Universidad Johns Hopkins, informó que 3 de cada 4 pacientes experimentaron respuestas tumorales objetivas. 

Un campo de estudio en fase de maduración

Aun cuando las terapias de naturaleza epigenética se presentan prometedoras, aún persisten muchas incógnitas, subrayó la doctora Kornelia Polyak, del Instituto Oncológico Dana- Farber. Si bien el estudio clínico y la investigación encontraron indicios de la desmetilación del ADN, "podría llegar a ser mucho más complejo que esto", afirmó la doctora Polyak.

Es probable que los fármacos tengan otros efectos, continuó. Las terapias epigenéticas podrían afectar la estructura de la cromatina, el complejo de ADN y proteínas que forman los cromosomas, lo cual podría causar efectos colaterales por largo tiempo. Para pacientes con cáncer avanzado, quienes tienen pocas opciones de tratamiento, probablemente esta no sea una razón importante de preocupación, anotó la doctora Polyak. "Pero a medida que utilicemos estos fármacos en etapas más tempranas de la enfermedad, es algo que en el futuro tendremos que analizar muy cuidadosamente", afirmó.

Sin embargo, desde una perspectiva clínica, continuó, los agentes desmetilantes son atractivos "pues incluso un tratamiento corto puede tener efectos de larga duración. Ya hemos visto eso con el síndrome mielodisplásico".

"El campo esta madurando muy bien", dijo el doctor Issa. Pero se necesita seguir trabajando. "Los fármacos [desmetilantes] que tenemos no curan a los pacientes; y además, hemos visto que se produce resistencia a estos medicamentos".

Los grupos de los doctores Baylin e Issa están estudiando los fármacos desmetilantes del ADN en otros tipos de cáncer y en combinación con otras terapias. "Una de las cosas más grandes que estamos viendo es que estos fármacos preparan a los pacientes para que obtengan mejores respuestas a las terapias subsiguientes", dijo el doctor Baylin.

—Carmen Phillips

Campaña federal busca disminuir aún más la tasa de tabaquismo

> Artículo en inglés

Exfumadora Terrie Hall Terrie Hall aparece en una nueva campaña publicitaria de los CDC llamada "Consejos de exfumadores". Puede leer otras historias, como la de Jessica, en Internet.

Una serie de avisos publicitarios de alto impacto, ideados para instar a los fumadores adultos a dejar de fumar, comenzaron a presentarse desde el mes de marzo en anuncios radiales, carteles en las vías públicas y publicaciones impresas en los EE. UU., como parte de la primera campaña de lucha contra el tabaquismo a nivel federal. Los anuncios están financiados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y presentan a personas reales que han sufrido graves problemas de salud, incluso desfiguraciones, debido al tabaquismo, y también muestran exfumadores que brindan consejos para dejar de fumar.

La campaña se llama "Consejos de exfumadores", estará en el aire por 3 meses y tendrá anuncios en español e inglés. Esta campaña "cuenta historias reales sobre cómo el tabaco puede cambiarle a uno la vida", dijo la secretaria del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, Kathleen Sebelios, durante una rueda de prensa con motivo del lanzamiento de la campaña.

Si bien se ha logrado reducir en gran medida la tasa de tabaquismo, el progreso se ha estancado durante la pasada década. Aproximadamente 20 por ciento de los estadounidenses aún fuma.

La campaña se basa en un esfuerzo emprendido por el gobierno del presidente Barack Obama para revertir esa tendencia, explicó Sebelius, el cual incluye disposiciones como la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio que requiere que se brinde cobertura para servicios de cesación del tabaquismo y la Ley de Prevención del Tabaquismo y Control del Tabaco en las Familias, que amplió en gran medida la autoridad regulatoria de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE. UU. sobre los productos del tabaco.

Los esfuerzos del gobierno buscan "ayudar a que el 70 por ciento de los fumadores que desean dejar de fumar tomen ese paso", manifestó Sebelius. Los anuncios dirigen a las personas al teléfono 1-877-448-7848 (1-800-QUIT-NOW) y a http://espanol.smokefree.gov/.

Uno de los anuncios presenta a Terrie Hall de Carolina del Norte, quien comenzó a fumar cuando tenía 17 años y llegó a consumir dos cajetillas de cigarrillos por día. Le diagnosticaron cáncer de laringe a los 40 años de edad y tuvieron que extirparle la laringe. En el anuncio, Hall muestra cómo se prepara en la mañana: se coloca la dentadura postiza, se pone una peluca rubia para cubrirse la cabeza casi totalmente calva, y se inserta un filtro en el estoma. El estoma es una abertura en la tráquea creada por medio de una operación.

En 2008, el NCI analizó las publicaciones científicas sobre investigaciones relacionadas con el impacto de los medios de comunicación en el consumo de tabaco. Los resultados de este detallado análisis indicaron que los anuncios como los que usan los CDC en su campaña actual reducen el tabaquismo de manera eficaz.

"Los anuncios funcionan solo si se hacen de manera correcta", manifestó el director de los CDC, doctor Thomas Frieden, durante una rueda de prensa. "La evidencia de que los anuncios de gran impacto funcionan es clara".

La agencia predice que la campaña ayudará a dejar de fumar a 50 000 fumadores y, su costo, de USD $54 millones de dólares, equivale a la cantidad que invierte la industria tabacalera en 2 días para la comercialización de sus productos, dijo el doctor Frieden.

Muchos estados han sido criticados por interrumpir los programas de control del tabaquismo, y la mayoría de los estados actualmente invierte mucho menos de lo que recomiendan los CDC. El doctor Frieden advirtió que la nueva campaña no está hecha para remplazar los esfuerzos estatales de control del tabaquismo, sino para ampliarlos.

"Entiendo que los estados se encuentran bajo una considerable presión económica. Pero el control del tabaquismo es una buena inversión", continuó el director, y señaló que así se puede reducir de manera significativa los costos de Medicaid y otros gastos de atención médica, además de mejorar la productividad.

Algunas personas han argumentado que el índice actual de tabaquismo del 20 por ciento es "un número mínimo que no se puede reducir", dijo el doctor Frieden. Pero una cantidad de estados que han invertido de manera sistemática en el control del tabaquismo han logrado reducir la tasa de tabaquismo muy por debajo del 20 por ciento, recalcó. "Es posible progresar aún más".

Carmen Phillips

El NCI y el Instituto y Hospital del Cáncer de la Academia China de Ciencias Médicas firman carta de intención

> Artículo en inglés

Los doctores Jie He y Harold Varmus firman la carta de intención Los doctores Jie He y Harold Varmus durante la ceremonia de la firma de la carta de intención el pasado 14 de marzo.

El doctor Jie He, presidente del Instituto y Hospital del Cáncer de la Academia China de Ciencias Médicas (CICAMS, Cancer Institute & Hospital of the Chinese Academy of Medical Sciences) y el director del NCI, doctor Harold Varmus, firmaron una carta de intención para fomentar la colaboración en investigaciones biomédicas oncológicas y compartir la meta común de educar y capacitar a las siguientes generaciones de médicos e investigadores científicos en el área del cáncer. El evento tuvo lugar el 14 de marzo durante la reunión para el establecimiento de prioridades para la investigación mundial del cáncer, organizada por el Centro para la Salud Mundial del NCI.

El NCI y el CICAMS se proponen mejorar el descubrimiento y el desarrollo de nuevos fármacos anticancerosos y establecer estrategias de prevención con el fin de mejorar el diseño, la implementación y el análisis de los estudios de tratamiento y prevención del cáncer, la investigación en ciencias básicas y los estudios epidemiológicos.

El NCI y el CICAMS tienen la intención de colaborar en las siguientes actividades:

  • Investigación básica y aplicada
  • Investigación preclínica y estudios clínicos además de investigación aplicada relacionada
  • Estudios sobre prevención del cáncer y detección temprana así como estudios epidemiológicos
  • Reuniones, conferencias, talleres en colaboración e intercambio de información

Investigadores patrocinados por el NCI e investigadores del CICAMS han colaborado en proyectos científicos por más de 30 años. El CICAMS fue recientemente designado Centro Oncológico Nacional de China y se verán ampliadas sus funciones en los esfuerzos de prevención y control del cáncer en China.

La FDA toma medidas bajo la Ley de Control del Tabaco de 2009

> Artículo en inglés

En marzo de 2009, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA) dio a conocer dos documentos con guías preliminares que tienen como fin brindar al público información precisa sobre las sustancias químicas presentes en los productos de tabaco, así como ayudar a prevenir las campañas de comercialización engañosas de la industria tabacalera. Los documentos son parte de la implementación por parte de la FDA de la Ley de Prevención del Tabaquismo y Control del Tabaco en las Familias de 2009.

"Estamos comprometidos a detener... las prácticas que incentivan a las personas a empezar o a continuar consumiendo productos del tabaco que pueden provocar enfermedades prevenibles y la muerte", dijo la comisionada de la FDA, doctora Margaret Hamburg en un comunicado de prensa.

El primer documento brinda una guía sobre cómo las compañías tabacaleras deberán cumplir con los requisitos para informar sobre la cantidad de componentes nocivos o potencialmente nocivos (HPHC) identificados en sus productos. Hay más de 7 000 sustancias químicas presentes en el tabaco y en el humo del tabaco. El documento guía establece una lista de 93 HPHC presentes en el tabaco y en el humo del tabaco, e identifica a 20 HPHC representativos para los que hay métodos de evaluación bien claros y ampliamente disponibles. La FDA tiene planeado hacer hincapié en el cumplimiento de los requisitos de información sobre estos 20 HPHC durante 2012 y, para abril de 2013, pondrá a disposición del público la información sobre los HPHC en productos específicos del tabaco, en un formato que los consumidores puedan entender fácilmente.

La Ley de Control del Tabaco establece un criterio científico riguroso que las compañías tabacaleras deben cumplir antes de que la FDA pueda autorizarles a promocionar un producto que proclame ser "menos nocivo". Teniendo en cuenta lo anterior, el segundo documento de las guías preliminares describe los estudios científicos y análisis que un solicitante debe someter ante la FDA para demostrar que el producto reducirá, o se espera que reduzca, de manera significativa el daño o la exposición en las personas, y que beneficiará la salud de la población en general. Se pueden recibir comentarios del público sobre la guía preliminar titulada "productos de tabaco de riesgos modificados" hasta el 4 de junio de 2012.