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22 de mayo de 2012 • Volumen 4 - Edición 6

Estudio noruego determina número de sobrediagnósticos de cáncer de mama debido a exámenes de detección

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Un médico analizando una película de mamografía Un estudio en Noruega parece indicar que se sobrediagnosticaron entre 15 y 25 por ciento de los casos de cáncer de mama invasor a raíz de la puesta en práctica del programa nacional de mamografía para la detección del cáncer.

Hasta 1 de cada 4 casos de cáncer de mama invasor diagnosticados en Noruega a través del programa nacional de mamografía para la detección del cáncer de mama no habrían causado nunca daño en la mujer ni requerido tratamiento, informaron investigadores el 3 de abril en la revista Annals of Internal Medicine. Este hallazgo, basado en un análisis del programa de detección del cáncer en ese país, aumenta la preocupación por la posibilidad de sobrediagnosticar los casos de cáncer de mama y otros tipos de cáncer.

El sobrediagnóstico se refiere a la detección de tumores que, si no se trataran, no causarían ningún síntoma de la enfermedad ni la muerte. Debido a que los médicos no pueden de manera confiable distinguir entre estos tumores y aquellos que podrían ser mortales, a menudo tratan la mayoría de los casos de cáncer de mama invasor detectados mediante exámenes de detección con cirugía y terapia postoperatoria, que incluye radiación más terapia hormonal, quimioterapia o ambas terapias sistémicas.

A juzgar por los nuevos hallazgos y estudios anteriores, se diagnostica cáncer invasor innecesariamente en una proporción considerable de las mujeres examinadas, quienes son luego expuestas a los efectos tóxicos de tratamientos que no necesitan.

Los investigadores analizaron los datos del Programa Noruego de Detección de Cáncer de Mama, el cual comenzó a manera de programa piloto en 1996 en cuatro de los 19 condados de Noruega y luego fue ampliado a fin de incluir los condados restantes a lo largo de un período de 9 años. Específicamente compararon la cantidad de casos de cáncer de mama diagnosticados en los condados que tenían programas de detección con el número de casos diagnosticados en aquellos que no tenían dichos programas durante el mismo período.

Los resultados parecen indicar que se sobrediagnosticaron entre 15 y 25 por ciento de los casos de cáncer de mama invasor con la implementación de un programa de detección por mamografía. Al cabo de 10 años de exámenes de detección bienales, los autores del estudio calcularon que, de cada 2 500 mujeres invitadas a realizarse exámenes de detección, se sobrediagnosticó la enfermedad en 6 a10 mujeres, en 20 se diagnosticó cáncer de mama que requería tratamiento y en un caso se evitó la muerte por esta enfermedad.

El análisis no incluyó tumores no invasores conocidos como carcinomas ductales in situ, aun cuando la mayoría de estas lesiones solo pueden detectarse a través de la mamografía. Los autores dijeron que los carcinomas ductales in situ deberían analizarse por separado pues se requerirían métodos analíticos diferentes. De haberse incluido estos casos, habría aumentado aún más las estimaciones de sobrediagnósticos, pues una gran proporción de estos tumores nunca se volverían mortales.

Los autores también reconocieron la posibilidad de que existieran otros factores, además de los exámenes de detección, que pudieron haber incidido en los índices de cáncer de mama en los condados.

Sin embargo, el "sobrediagnóstico y el tratamiento innecesario de los casos de cáncer no mortales crean un gran dilema ético y un dilema clínico, y podrían generar duda sobre la necesidad de tener programas de detección por mamografía", afirmaron los autores. Hasta que los médicos no puedan identificar de manera confiable los casos de cáncer posiblemente mortales que requieren detección y tratamiento tempranos, "habrá que informar claramente a las mujeres que se realicen estos exámenes de detección acerca del riesgo de sobrediagnóstico", concluyeron.

Los autores de un comentario editorial sobre el estudio recalcaron que en los Estados Unidos a menudo las mujeres comienzan a realizarse las mamografías anuales a partir de los 40 años de edad, mientras que en Noruega comienzan a hacerse mamografías bienales a partir de los 50 años. "Al hacerse exámenes de detección más frecuentes durante más tiempo, es probable que se diagnostique la enfermedad con más frecuencia en Estados Unidos que en Noruega", añadieron.

En todo caso, independientemente de la cantidad, el sobrediagnóstico es un problema serio y deberían tomarse medidas para controlarlo, dijeron los autores del comentario editorial. La mayoría de los materiales educativos para pacientes no mencionan el sobrediagnóstico, y la mayoría de las mujeres no están al tanto de esta posibilidad. "Nosotros tenemos la responsabilidad ética de alertar a las mujeres sobre este fenómeno", concluyeron.

"El sobrediagnóstico a partir de los exámenes de detección del cáncer es uno de los problemas clínicos más apremiantes", dijo el doctor Barry Kramer, director de la División de Prevención del Cáncer y director de la Junta Editorial sobre Detección y Prevención del banco de datos de información de cáncer Physician Data Query (PDQ) del NCI.

"Con la disponibilidad de exámenes cada vez más sensibles para la detección de varios tipos de cáncer, el problema tiende a aumentar", añadió el doctor Kramer. "Por esa razón, el NCI ha identificado estudios para distinguir entre casos de cáncer sobrediagnosticados y casos mortales como área de estudio de alta prioridad".

Edward R. Winstead