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  • Publicación: 25 de mayo de 2010

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La sigmoidoscopia reduce considerablemente la incidencia y mortalidad del cáncer colorrectal

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Una sigmoidoscopia es un examen en la parte inferior del colon que se realiza mediante el uso de un instrumento delgado en forma de tubo que se inserta a través del recto para buscar lesiones precancerosas o cancerosas. Aproximadamente 41.000 participantes en un estudio en el Reino Unido se sometieron una sola vez a una examen de detección en la parte inferior del colon mediante el uso de un sigmoidoscopio, un instrumento delgado en forma de tubo que se inserta a través del recto para buscar lesiones precancerosas o cancerosas. Este dispositivo también tiene una herramienta para extraer pólipos potencialmente precancerosos. [Ampliar]

Hacerse una sigmoidoscopia entre los 55 y 64 años de edad puede ser un eficaz examen selectivo de detección para reducir la incidencia y la mortalidad por el cáncer de colon, según los resultados a largo plazo de un estudio en el que participaron más de 170.000 personas en el Reino Unido. Este es el estudio clínico aleatorio más grande de su tipo divulgado hasta la fecha. Los resultados del estudio, publicados el 27 de abril en la revista médica electrónica The Lancet, son los primeros en demostrar que la sigmoidoscopia puede reducir tanto la incidencia como la mortalidad de esta enfermedad.

En varios estudios aleatorios anteriores, la realización con regularidad de exámenes de detección a través de la prueba de sangre oculta en la materia fecal produjo una mejoría modesta en la incidencia y la mortalidad del cáncer. Pero estos nuevos resultados del estudio, señaló la investigadora principal, doctora Wendy Atkin, del Imperial College London, muestran que una sola sigmoidoscopia en pacientes de este grupo de edad "produce un gran efecto" en la reducción de la incidencia y la mortalidad general por cáncer colorrectal en un 31 y 43 por ciento, respectivamente.

Para ser parte del estudio, los participantes tenían que llenar un cuestionario que fue enviado a cerca de 370.000 personas, en el que se les preguntaba si estarían dispuestos a aceptar una invitación para realizarse un examen selectivo de detección. Del grupo que respondió que aceptarían una invitación, aproximadamente dos tercios (alrededor de 130.000 personas) fueron asignados aleatoriamente al grupo control, lo que significa que no recibieron una invitación propiamente dicha para el examen, y el resto (cerca de 57.000 personas) fueron invitados a realizarse los exámenes. De este último grupo, al 71%, o a cerca de 41.000 personas, se les hizo una sigmoidoscopia.

Durante el procedimiento, se extirparon los pólipos pequeños que fueron detectados en los participantes. En estas situaciones, los participantes fueron remitidos para una colonoscopia, si los pólipos encontrados cumplían ciertos criterios de alto riesgo, como en el caso de los adenomas. Los resultados publicados a finales de abril abarcan una mediana de 11 años de seguimiento de los participantes, que se llevó a cabo a través de una base de datos centralizada operada por el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido.

Cuando el análisis se limitó solamente a la parte inferior del colon (o colon distal), la incidencia de cáncer colorrectal se redujo aproximadamente un 50 por ciento para quienes se sometieron a los exámenes de detección en comparación con los del grupo control; sin embargo no se reportaron cifras de mortalidad por cáncer atribuible solo a esta parte del colon.

La incidencia de cáncer en esta zona del colon después de que los pacientes se sometieran al procedimiento de detección "fue muy baja, y hasta ahora parece haber poca disminución del efecto protector del examen", escribieron los autores del estudio. A medida que pase el tiempo, dijo la doctora Atkin, la expectativa es que aumente el impacto sobre la incidencia y la mortalidad.

"La buena noticia es que la importancia de los beneficios es grande en comparación con cualquier examen selectivo de detección del cáncer, sin duda frente a la mamografía para el cáncer de mama o a la prueba del antígeno prostático específico para el cáncer de próstata", escribió el doctor David Ransohoff de las Facultades de Medicina y Epidemiología de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, en un comentario que acompañó los resultados del estudio en la revista The Lancet. Pero las reducciones no se igualan, continuó, con aquellas "popularmente citadas para la colonoscopia, pero sobre la base de datos no aleatorios".

El estudio no comparó la sigmoidoscopia con la colonoscopia, que se utiliza comúnmente en los Estados Unidos pero no en el Reino Unido. Mientras que la colonoscopia puede utilizarse para ver el colon en toda su extensión, el sigmoidoscopio flexible solo alcanza el tercio inferior hasta la mitad del colon, explicó el doctor Theodore R. Levin, gastroenterólogo e investigador de la División de Investigación de Kaiser Permanente Northern California.

Este hecho no es necesariamente una falla del estudio, señaló el doctor, porque la evidencia disponible sugiere que el 60 al 70 por ciento de los cánceres colorrectales se presentan en la zona del colon adonde se puede llegar con un sigmoidoscopio. El diseño del estudio fue "novedoso e innovador," continuó el doctor Levin, porque buscó la "forma más eficaz de obtener el máximo impacto".

¿Más es mejor?

Hay un cuestionamiento en torno a si “hacerse una endoscopia con mayor frecuencia podría lograr reducciones aún mayores en la incidencia de cáncer colorrectal", escribió el doctor Ransohoff. El Estudio de Exámenes Selectivos de Detección de los Cánceres de Próstata, Pulmón, Colon y Ovario (Prostate, Lung, Colorectal and Ovarian, PLCO), dirigido por el NCI, podría ayudar a responder esta pregunta, afirmó el doctor. El estudio PLCO comprende dos procedimientos de sigmoidoscopia, uno al inicio del estudio y otro 5 años después, y tiene requisitos más agresivos para remitir pacientes a una colonoscopia.

Poder determinar si los beneficios justifican la realización de exámenes de detección con más frecuencia es un punto importante, dijo el doctor Levin. "Porque entre mayor sea la realización de exámenes, mayor será el riesgo al que se expone a las personas".

En los Estados Unidos, el solo hecho de lograr que las personas mayores de 50 años (la edad en que la mayoría de los expertos recomiendan empezar los exámenes selectivos de detección) se realicen cualquier procedimiento de detección del cáncer colorrectal, todavía sigue siendo un desafío clínico considerable. Se calcula que la tasa de realización de estos de exámenes en este grupo es de cerca del 55 por ciento. En febrero, un panel de expertos que participó en una conferencia sobre el estado de la ciencia del cáncer colorrectal identificó estrategias para mejorar las tasas de realización de exámenes de detección de este tipo de cáncer en los Estados Unidos. Estas tasas han mejorado debido principalmente al mayor uso de la colonoscopia. Pero el panel reconoció que debido a cuestiones de acceso a este tipo de exámenes y dotación de personal, existen límites en cuanto a lo que se puede lograr con solo la colonoscopia.

Tampoco está claro si la colonoscopia debe ser el método preferido de detección. Los estudios recientes, explicó el doctor Ransohoff, han cuestionado si el uso de la colonoscopia como examen de detección reduce la incidencia o el riesgo de mortalidad de cánceres en la parte superior del colon. Asimismo, las directrices actuales sobre los exámenes de detección del cáncer colorrectal varían. Por ejemplo, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE.UU en sus recomendaciones más recientes no destacó ningún método de detección como superior al otro, incluidos en estos procedimientos estaban también las pruebas de sangre oculta en materia fecal y los enemas de bario. Pero las directrices del U.S. Multi-Society Task Force on Colorectal Cancer y de la Sociedad Americana del Cáncer favorecen la colonoscopia frente a otros métodos disponibles.

Además del PLCO, se están realizando dos estudios aleatorios grandes de exámenes selectivos de detección del cáncer colorrectal con sigmoidoscopia, ambos en Europa. Sería extremadamente difícil realizar un estudio que compare el uso de la sigmoidoscopia frente a la colonoscopia, observó el doctor Levin. Esto se debe a que la eficacia de la sigmoidoscopia haría necesaria la participación de un gran número de personas para poder demostrar la significación estadística entre ambos métodos.

—Carmen Phillips