In English | En español
¿Preguntas sobre el cáncer? 1-800-422-6237
Boletín del Instituto Nacional del Cáncer
 Página principal del BoletínArchivoContáctenos
  • Publicación: 25 de mayo de 2010

Opciones

  • Imprimir página
  • Imprimir documento
  • Ver documento
  • Enviar este documento

Estudio procura avanzar hacia una terapia de cáncer de pulmón más individualizada

> Lea el artículo en inglés

Durante la reunión anual de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (American Association for Cancer Research, AACR) en Washington, DC, se presentaron hallazgos preliminares del primer estudio clínico sobre cáncer de pulmón que usa un análisis molecular de muestras de biopsias de tumores y un diseño de “adaptación” para asignar los pacientes a terapias dirigidas específicas. En el estudio, denominado BATTLE, se tomaron muestras de los tumores de los pacientes y se realizaron pruebas en busca de marcadores biológicos específicos; luego se les inscribió en uno de los cuatro grupos de tratamiento. En cada grupo se ponía a prueba una terapia dirigida diferente, con base en el análisis de los marcadores biológicos. (Ver recuadro de abajo)

Los primeros 97 pacientes que se registraron en BATTLE fueron asignados en forma aleatoria a uno de los cuatro tratamientos como se hubiera hecho tradicionalmente. A partir de ahí, se fueron asignando los pacientes nuevos a cada uno de los grupos con base en un método estadístico llamado inferencia Bayesiana adaptativa. Además de usar el resultado del análisis del marcador biológico, el modelado llevó a cabo la asignación según los resultados obtenidos en pacientes que ya habían recibido tratamiento, los cuales eran reincorporados al modelado a medida que avanzaba el estudio.

Nuestra esperanza es que este tipo de estudio haga más efectivo el proceso dado que identificará más temprano las señales de eficacia.

—Dr. Edward Kim

“Nuestra esperanza es que este tipo de estudio haga más efectivo el proceso dado que identificará más temprano las señales de eficacia”, dijo el doctor Edward Kim del Centro Oncológico M. D. Anderson de la Universidad de Texas, quien presentó los resultados. “De modo que, en vez de realizar grandes estudios en fase III donde buscamos una mejoría de 1,5 meses en la tasa de supervivencia general, podamos encontrar un marcador que represente un indicativo sólido del beneficio del fármaco y mejore mucho más la eficacia general” en una población de estudio más pequeña y más específicamente definida.

Pero, el Dr. Kim admitió que BATTLE, diseñado en 2004, es solo el comienzo. “Este tipo de modelo de estudio depende considerablemente de que tengamos buenos marcadores biológicos y buenos tratamientos”, afirmó, ambos de los cuales carecemos para pacientes con enfermedad avanzada.

Al igual que BATTLE, el estudio I-SPY2 para el cáncer de mama, cuyo lanzamiento tuvo lugar recientemente, tiene un modelo estadístico de adaptación. Sin embargo, el I-SPY2 involucra a una población más saludable de pacientes y está estudiando la prestación de tratamientos previos a la cirugía.

Marcadores y fármacos de BATTLE

Se analizaron las muestras de tumores de los pacientes del estudio BATTLE, obtenidas al momento de la inscripción en el estudio, para detectar la presencia de 11 marcadores biológicos diferentes, incluidos las mutaciones en genes como EGFR y K-RAS, copias excesivas (o amplificación) de Ciclina D1, o la expresión de proteínas como el factor de crecimiento del endotelio vascular (Vascular Endotelial Growth Factor, VEGF).

Los cuatro tratamientos usados en el estudio fueron erlotinib (Tarceva), sorafenib (Nexavar),  vandetanib  (Zactima), o erlotinib y bexaroteno (Targretin).

Más de 300 pacientes se registraron en BATTLE. Los resultados presentados en la reunión de la AACR se basaron en los datos de 244 pacientes. El criterio principal de valoración del estudio fue el control de la enfermedad a la 8va. semana. Aunque la tasa de supervivencia general para pacientes en el estudio fue de 9 meses, los pacientes cuya enfermedad estaba bien controlada al llegar a la 8va. semana tuvieron una supervivencia general media de 11 meses. En cambio, los pacientes cuya enfermedad no estaba bien controlada en ese momento tuvieron una supervivencia de 7,5 meses. Aún no se encuentran disponibles los datos sobre la supervivencia sin evolución o sobre la tasa de supervivencia general en cada uno de los cuatro grupos del estudio.

Es difícil interpretar los hallazgos limitados de BATTLE, dijo el Dr. Giuseppe Giaccone, director de la División de Oncología Médica y jefe de la Sección de Oncología Torácica del Centro para la Investigación del Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (NCI). Esto se debe en gran medida a algunas limitaciones significativas en el diseño del estudio. Por ejemplo, el Dr. Giaccone explicó que el control de la enfermedad a la 8va. semana no constituye un criterio de valoración homologado en los estudios clínicos del cáncer de pulmón. Por otra parte, el estudio no contó con un grupo de control, haciendo difícil juzgar la eficacia de cada fármaco, entre los cuales solo el erlotinib (Tarceva) ha sido aprobado por la FDA para el tratamiento del cáncer de pulmón.

Durante la presentación en la reunión plenaria, el Dr. Paul Bunn, director del Centro Oncológico de la Universidad de Colorado, elogió la capacidad de llevar a cabo un estudio tan complejo, pero también mencionó algunas inquietudes. Una de éstas fue la justificación para el uso de erlotinib en combinación con bexaroteno (Targretin), el cual está aprobado para tratar el linfoma cutáneo de células T pero no ha mostrado ser útil en el tratamiento del cáncer de pulmón.

Si bien éste es un estudio en fase II y tiene sus limitaciones, el Dr. Kim enfatizó que BATTLE destaca la importancia de obtener muestras adecuadas de tejido de pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas (NSCLC). Actualmente, comentó el Dr. Kim, las muestras de tumor solo se encuentran disponibles en un 20 a un 30% de los pacientes.

La obtención uniforme de muestras adecuadas de tejido ayudará considerablemente a la investigación, señaló el Dr. Kim. Y, a medida que surjan estudios que señalen cuáles son los marcadores biológicos que pueden predecir la respuesta a tratamientos aprobados y bajo investigación, tal como las mutaciones del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) para el erlotinib y la presencia de la fusión de genes EML4-ALK para los inhibidores de ALK en investigación, se podrá contar con muestras para detectar esos marcadores y ofrecer a los pacientes un tratamiento potencialmente eficaz.

El Dr. Kim dijo que, basados en parte en la experiencia con BATTLE, los investigadores del Centro Oncológico M. D. Anderson publicarán documentos en el futuro que identifiquen “objetivos ideales” para los sitios primarios o metastáticos de los tumores “con el fin de optimizar la cantidad de tejido que se puede extraer en una biopsia”.

El Dr. Kim afirmó que ya se está avanzando en dos estudios similares de diseño de adaptación: BATTLE 2 y BATTLE 3. El estudio BATTLE 2 contará con una población similar de pacientes, pero tendrá varias modificaciones en el diseño, incluida una menor dependencia en marcadores biológicos pre-especificados. BATTLE 3 involucrará a pacientes que estén recibiendo terapia inicial para cáncer de pulmón de células no pequeñas avanzado.

—Carmen Phillips