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19 de junio de 2012 • Volumen 4 - Edición 7

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Terapia génica en fase de investigación protege a las células normales de los efectos tóxicos de la quimioterapia

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En un estudio preliminar de eficacia, un método de terapia génica diseñado para proteger a las células madre hematopoyéticas normales de los efectos tóxicos de la quimioterapia permitió que tres pacientes con glioblastoma toleraran altas dosis de un fármaco en fase de investigación. Los tres pacientes sobrevivieron más allá de la mediana de tiempo para pacientes con este tipo de cáncer cerebral, enfermedad que generalmente tiene un mal pronóstico. Un paciente se mantuvo con vida más de 2 años después de recibir el diagnóstico sin que evolucionara la enfermedad. El doctor Hans-Peter Kiem del Centro de Investigación Oncológica Fred Hutchinson y sus colegas publicaron los resultados el 9 de mayo en la revista Science Translational Medicine.

Los tres pacientes tenían tumores que presentaban una sobreexpresión del gen llamado MGMT. Un fármaco en fase de investigación conocido como O6-bencilguanina (O6-BG) inhibe la proteína producida por el MGMT y aumenta la sensibilidad de los tumores a medicamentos anticancerosos como la temozolomida, pero también aumenta la toxicidad de la quimioterapia en las células sanguíneas normales, incluidas las células madre hematopoyéticas. Para que el tratamiento con la O6-BG sea tolerable, los investigadores insertaron en las células madre hematopoyéticas de los pacientes un gen MGMT mutado llamado P140K, que produce células resistentes a la O6-BG.

En primer lugar, los pacientes se sometieron a una cirugía para extirpar la mayor cantidad posible de sus tumores y, en segundo término, recibieron radioterapia. Las células madre se extrajeron de la sangre de los pacientes. Los investigadores hicieron los cultivos de las células madre en el laboratorio y, mediante un proceso conocido como transducción, usaron un virus para transferir el gen mutado a las células. A continuación, los pacientes recibieron el fármaco quimioterapéutico llamado carmustina. Por último, los investigadores inyectaron las células madre transducidas en los pacientes, y los pacientes recibieron quimioterapia adicional con O6-BG y temozolomida.

Cada paciente toleró al menos tres ciclos del tratamiento de fármacos combinados, y un paciente recibió nueve ciclos. Se detectaron las células sanguíneas normales que contenían el gen MGMT mutado en los pacientes hasta 14 meses después del trasplante de células madre. Durante el estudio, los investigadores no detectaron ningún cambio en la médula ósea que indicara leucemia; de todas maneras planean monitorear las células madre transducidas en el paciente restante durante los controles de seguimiento. (Una preocupación relacionada con la terapia génica es que genes extraños pudieran insertarse en el genoma normal en una ubicación que desencadene un cáncer secundario).

La ausencia de toxicidad observada en estos pacientes y la mejoría relativa en la supervivencia "nos hace pensar que este enfoque permitirá administrar múltiples ciclos de esta quimioterapia, posiblemente en dosis más altas y más eficaces, y así posiblemente alcanzar mejores resultados con los tratamientos", concluyeron los autores.

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