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19 de junio de 2012 • Volumen 4 - Edición 7

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La sigmoidoscopia se muestra eficaz en la detección del cáncer colorrectal

En un extenso estudio con distribución al azar que contó con la participación de mujeres y hombres sanos, con edades comprendidas entre 55 y 74 años, la sigmoidoscopia redujo considerablemente la incidencia de cáncer colorrectal y la mortalidad por esta enfermedad.

La cantidad de casos nuevos de cáncer colorrectal se redujo un 21 por ciento y las muertes por esta enfermedad disminuyeron un 26 por ciento luego de una mediana de seguimiento de 12 años, según el estudio PLCO, financiado por el NCI. Lea más >>


 

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El Boletín es una publicación del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), una entidad gubernamental de los Estados Unidos creada en 1937. A través de formación académica y estudios de investigación básica, clínica y biomédica de base poblacional, el NCI realiza y financia investigaciones sobre el cáncer que se espera permitan en un futuro determinar las causas genéticas y ambientales del cáncer, prevenir el cáncer antes de que aparezca, identificar los cánceres que surgen en etapa temprana, eliminar cánceres a través de intervenciones y tratamientos novedosos, y controlar biológicamente aquellos tipos de cáncer que no pueden ser eliminados para poderlos controlar y tratar como enfermedades crónicas.

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La sigmoidoscopia se muestra eficaz en la detección del cáncer colorrectal

> Artículo en inglés

Ilustraciones médicas de una sigmoidoscopia y una colonoscopia del colon. (Ilustraciones para el NCI a cargo de Terese Winslow)En la sigmoidoscopia (izquierda), se inserta un tubo delgado iluminado a través del ano y el recto hasta llegar a la parte baja del colon para detectar anomalías. En una colonoscopia (derecha), se utiliza un instrumento similar para visualizar la totalidad del colon. (Ilustraciones para el NCI a cargo de Terese Winslow) [Ampliar]

En un extenso estudio con distribución al azar que contó con la participación de mujeres y hombres sanos, con edades comprendidas entre 55 y 74 años, la sigmoidoscopia redujo considerablemente la incidencia de cáncer colorrectal y la mortalidad por esta enfermedad. La cantidad de casos nuevos de cáncer colorrectal diagnosticados se redujo en 21 por ciento y las muertes por esta enfermedad disminuyeron un 26 por ciento luego de una mediana de seguimiento de 12 años. Los resultados del Estudio de Detección del Cáncer de Próstata, Pulmón, Colorrectal y Ovarios (PLCO), financiado por el NCI, aparecieron el 21 de mayo en la versión en línea de la revista New England Journal of Medicine.

Estos resultados se suman al creciente número de indicios de que la endoscopia junto con la sigmoidoscopia o la colonoscopia pueden prevenir las muertes por cáncer colorrectal. En 2010, un extenso estudio llevado a cabo en el Reino Unido determinó que un solo examen de sigmoidoscopia realizado entre los 55 y 64 años de edad reducía considerablemente la incidencia de cáncer colorrectal y la mortalidad por esta enfermedad.

En el estudio PLCO, el doctor Robert Schoen, del Instituto Oncológico de la Universidad de Pittsburgh, y sus colegas, no extirparon los pólipos durante la sigmoidoscopia; en su lugar, se prescribió una colonoscopia a los participantes en quienes se detectaron pólipos o que se sospechó que tuvieran cáncer durante el examen de detección. Los pólipos pudieron entonces extirparse durante la colonoscopia. (Los pólipos más pequeños en el colon distal -en el lado izquierdo; más cerca del recto- pueden extirparse mediante la sigmoidoscopia, pero esto no se realizó en el estudio PLCO).

"En gran medida, la eficacia observada en el estudio PLCO se debió a las colonoscopias generadas por la sigmoidoscopia", explicó el doctor Barry Kramer, director de la División de Prevención del Cáncer del NCI e investigador en el estudio PLCO.

Entre 1993 y 2001, los investigadores de PLCO seleccionaron al azar a casi 155 000 personas con riesgo promedio de cáncer colorrectal para que fueran examinadas a través de la sigmoidoscopia al principio del estudio, seguida por otro examen 3 o 5 años más tarde, o a recibir el cuidado habitual.

Estudios aleatorizados en curso sobre la colonoscopia

A principios de este año, un estudio realizado en los Estados Unidos en pacientes con riesgo de cáncer colorrectal más alto que el promedio, a quienes se les hizo seguimiento por largo tiempo, mostró que la colonoscopia y la extirpación de pólipos reducían las muertes por cáncer colorrectal.

En la actualidad se están realizando extensos estudios para evaluar el uso de la colonoscopia en personas con riesgo promedio de cáncer. Entre estos estudios se encuentran:

De las 77 445 personas asignadas al grupo examinado mediante sigmoidoscopia, 84 por ciento fueron sometidas a una primera sigmoidoscopia y 54 por ciento, a un segundo examen. Cerca de 80 por ciento de los participantes cuya sigmoidoscopia arrojó un resultado anormal fueron sometidos a un procedimiento diagnóstico, en la mayoría de los casos, a una colonoscopia, en el período de un año después del examen de detección.

En general, se practicó una colonoscopia en 22 por ciento de los pacientes asignados al grupo de exámenes de detección, como consecuencia directa de un resultado anormal en su sigmoidoscopia.

Debido a que la aceptación de los exámenes de detección del cáncer colorrectal aumentó en los Estados Unidos mientras se realizaba el estudio PLCO, casi la mitad de los participantes del grupo de cuidado habitual recibieron también un examen endoscópico para la detección del cáncer colorrectal fuera del estudio. Esta "contaminación" probablemente debilitó la magnitud del efecto de los exámenes de detección, explicó la doctora Christina Berg, jefa del Grupo de Investigación de la Detección Temprana del NCI y directora de proyecto del estudio PLCO. Sin embargo, la incidencia del cáncer colorrectal y la mortalidad por esta enfermedad fueron substancialmente más bajas en el grupo sometido a exámenes de detección.

Lo interesante es que, a pesar de que la sigmoidoscopia y la subsiguiente colonoscopia redujeron la incidencia de cáncer colorrectal tanto en el colon distal como en el proximal (lado derecho, más cerca del intestino delgado), la exploración por sigmoidoscopia solamente redujo la mortalidad por cáncer en el colon distal.

La colonoscopia podría ser "más eficaz para reducir la cantidad de muertes por cáncer en el lado izquierdo del colon (la porción del colon que puede explorarse a través de la sigmoidoscopia) que en el lado derecho del colon", explicó el doctor Kramer.

Una posible razón de esto es la existencia de una mayor frecuencia de pólipos planos en el colon proximal, los cuales son más difíciles de detectar a través de la endoscopia. Los cambios genéticos que provocan pólipos en el colon proximal también podrían causar formas altamente malignas de cáncer, acotó el doctor John Inadomi, de la Universidad de Washington, en una nota editorial adjunta.

(Ilustración para el NCI a cargo de Terese Winslow)Los pólipos del colon son masas que pueden convertirse en cáncer de colon. Estos pólipos pueden ser planos o elevados. (Ilustración para el NCI a cargo de Terese Winslow)

En la actualidad, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE.UU. recomienda  tres exámenes de detección de cáncer colorrectal en adultos de entre 50 y 75 años de edad: la sigmoidoscopia, la colonoscopia y la prueba de sangre oculta en la materia fecal (PSOMF), una prueba de alta sensibilidad, no invasora que puede detectar el cáncer colorrectal, pero no detecta pólipos precancerosos más pequeños.

Es importante contar con más de una opción eficaz de exámenes de detección, dijo el doctor Kramer, "pues deben identificarse y respetarse las preferencias de los pacientes en cuanto a los exámenes de detección. Es probable que algunos pacientes prefieran realizarse una PSOMF o una sigmoidoscopia en lugar de una colonoscopia. En todo caso, sea cual sea el examen de detección disponible que escojan, el creciente número de indicios científicos indica que el mismo será eficaz".

"No deberían abandonarse por completo los exámenes de detección del cáncer colorrectal solo porque algunas personas no quieran hacerse una colonoscopia", alertó la doctora Berg.

Es preciso realizar más investigaciones a fin de determinar prácticas e intervalos de exploración óptimos, añadió. Por ejemplo, ¿en algunos pacientes con bajo riesgo de cáncer colorrectal sería suficiente con practicar una sola colonoscopia en el transcurso de sus vidas? ¿O acaso exámenes menos invasores y menos sensibles como la PSOMF o la prueba inmunoquímica fecal podrían detectar más casos de cáncer en una población, ya que pueden realizarse con más frecuencia y pueden ser aceptados por una mayor cantidad de pacientes?

El uso de la sigmoidoscopia ha disminuido en los Estados Unidos en los últimos diez años. En un estudio realizado recientemente, 53 por ciento de los médicos de atención primaria encuestados indicaron que su volumen de sigmoidoscopias había disminuido en cierta medida o considerablemente desde 2003.

Este abandono de la técnica podría ser prematuro: "La superioridad de la colonoscopia con respecto a otros exámenes de detección debe comprobarse con indicios científicos de alta calidad antes de que se descarte el uso de la sigmoidoscopia flexible y la prueba de sangre oculta en la material fecal, cuyos beneficios están avalados por estudios con distribución al azar controlados", concluyó el doctor Inadomi.

Sharon Reynolds

También en las revistas científicas: Colonografía por TC sin laxante detecta pólipos grandes

La colonografía por TC, también conocida como colonoscopia virtual, requiere por lo general la misma preparación laxante que la colonoscopia óptica tradicional para vaciar el colon. En un estudio publicado el 15 de mayo en la revista Annals of Internal Medicine, los investigadores concluyeron que la colonografía por TC sin laxante detecta una cantidad de pólipos grandes similar a la que detecta la colonoscopia óptica con la preparación laxante.

Los 605 participantes siguieron una dieta baja en fibra por varios días y bebieron un material de contraste que permitió a un programa de computación etiquetar y "eliminar" la materia fecal en las exploraciones. A todos los participantes se les practicó también una colonoscopia óptica estándar de manera que pudiera compararse la precisión de ambos exámenes.

La colonografía por TC sin laxante detectó adenomas de 10 mm y más grandes al igual que la colonoscopia óptica, pero fue menos eficaz en la detección de pólipos más pequeños. De los 465 participantes que evaluaron los dos procedimientos, 62 por ciento prefirió la colonografía por TC sin laxante para futuros exámenes. Medicare no cubre la colonografía por TC como procedimiento de exploración.

Estudios respaldan un mayor uso de la lenalidomida en el tratamiento del mieloma múltiple

> Artículo en inglés

Una mujer se sirve cápsulas de un envase.En los tres estudios clínicos, la terapia de mantenimiento con lenalidomida prolongó considerablemente el tiempo transcurrido antes de que el cáncer evolucionara.

La terapia de mantenimiento con el fármaco lenalidomida (Revlimid) prolonga considerablemente el tiempo que los pacientes con mieloma múltiple viven sin que el cáncer evolucione, según lo indican los resultados de tres estudios clínicos con distribución al azar controlados con placebo, los cuales fueron publicados el 10 de mayo en la revista New England Journal of Medicine. (Los enlaces a los resúmenes del estudio aparecen en la tabla de abajo). El índice de supervivencia general también mejoró en uno de los estudios, pero según varios investigadores esa conclusión es menos definitiva.

Los resultados también mostraron que la terapia de mantenimiento con  lenalidomida conlleva un mayor riesgo de que aparezcan segundos cánceres primarios. En gran parte, como respuesta a estos hallazgos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) emitió el 7 de mayo un comunicado de actualización sobre la toxicidad del fármaco a fin de prevenir a los médicos y pacientes sobre este aumento del riesgo.

El riesgo de que se presente un segundo cáncer "es real, aun cuando pequeño", dijo el doctor Phillip McCarthy, del Instituto Oncológico Roswell Park, quien dirigió uno de los estudios clínicos auspiciado por el NCI.

El riesgo de evolución de la enfermedad o de muerte fue mayor entre los participantes del estudio que recibieron un placebo como terapia de mantenimiento que entre los pacientes tratados con lenalidomida, añadió. "Los médicos y los pacientes tendrán que sopesar estos factores", dijo. "Sin embargo, para la vasta mayoría de los pacientes, creo que es razonable considerar la terapia de mantenimiento con lenalidomida".

Desaceleración de lo inevitable

En los pacientes con mieloma múltiple, el tratamiento estándar en la actualidad comienza con la terapia de inducción con dos o más agentes quimioterapéuticos y, más recientemente, con lenalidomida o bortezomib (Velcade) o ambos, en combinación con un esteroide. En pacientes menores de 65 años de edad, a menudo a esto le sigue un trasplante autólogo de células madre. (Debido a que los trasplantes de células madre pueden causar efectos secundarios significativos, su uso está restringido en pacientes de más edad o con peores condiciones de salud).

La esperanza que se ha tenido es que, con fármacos menos tóxicos como la lenalidomida y el bortezomib, podríamos obtener los beneficios de la supervivencia, pero sin efectos secundarios.

—Dr. Keith Stockerl-Goldstein

Luego de estos tratamientos, el cáncer en muchos pacientes se estabilizará o entrará en remisión parcial o completa. Pero esta enfermedad invariablemente regresa en casi todos los pacientes, a menudo después de varios años, añadió el doctor Ola Landgren, jefe de la Sección de Mieloma Múltiple del Centro de Investigación Oncológica del NCI.

Se han investigado varios tratamientos de mantenimiento, los cuales se utilizan para solidificar la respuesta a la terapia de inducción o retrasar la evolución del cáncer tanto como sea posible. Por ejemplo, varios estudios mostraron que la terapia de mantenimiento con talidomida mejoraba la supervivencia sin evolución y posiblemente la evolución general. Sin embargo, el tratamiento con talidomida por mucho tiempo puede causar efectos secundarios debilitantes, entre los cuales se encuentra la neuropatía periférica grave, explicó el doctor Keith Stockerl-Goldestein del Centro Oncológico Siteman de la Universidad de Washinton en St. Louis.

"Una gran cantidad de pacientes abandonan la talidomida a causa de la toxicidad", dijo el doctor Keith Stockerl-Goldestein, lo cual ha limitado su uso clínico. "La esperanza que se ha tenido es que, con fármacos menos tóxicos como la lenalidomida y el bortezomib, podríamos obtener los beneficios de la supervivencia, pero sin efectos secundarios".

Retraso de la evolución

El estudio auspiciado por el NCI, que tuvo lugar en los Estados Unidos, y el estudio realizado en Europa, dirigido por investigadores franceses, compararon la terapia de mantenimiento con lenalidomida o con un placebo en pacientes (menores de 71 y 65 años de edad, respectivamente) que se habían sometido a un trasplante de células madre. Los dos grupos del estudio europeo también incluyeron el tratamiento de "consolidación" con lenalidomida, el cual consiste en un ciclo corto con una dosis más alta de este fármaco, antes de la terapia de mantenimiento.

El tercer estudio, realizado en Europa, Australia e Israel, comparó la terapia de mantenimiento con lenalidomida con un placebo en pacientes de 65 años o más a quienes se les acababa de diagnosticar la enfermedad. Los pacientes habían recibido la terapia de inducción y no eran candidatos al trasplante de células madre.

En todos los tres estudios, la terapia de mantenimiento con lenalidomida prolongó considerablemente el tiempo transcurrido antes de que el cáncer evolucionara en esos pacientes. (Véase recuadro de abajo).

Supervivencia sin evolución en tres estudios sobre la terapia de mantenimiento con lenalidomida para el tratamiento del mieloma múltiple

EstudioTrasplante de células madreCantidad de pacientes que recibieron terapia de mantenimientoMediana de supervivencia sin evolución
LenalidomidaPlacebo
Estados Unidos46039 meses
46 meses
21 meses*
27 meses**
Europa61441 meses23 meses
Europa, Australia, IsraelNo28431 meses14 meses

* Datos de 2009, cuando el estudio dejó de ser ciego
** Luego de una mediana de seguimiento de 34 meses, incluye a los pacientes que cambiaron de tratamiento

El estudio realizado en los Estados Unidos también mostró una mejoría de la supervivencia general a 3 años (88 por ciento frente a 80 por ciento) a pesar del hecho de que algunos pacientes en el grupo del placebo se cambiaron al tratamiento de mantenimiento con lenalidomida a partir de diciembre de 2009, cuando el estudio dejó de ser ciego (esto significa que se informó a los pacientes y a sus médicos qué tratamiento estaban recibiendo los pacientes).

El tratamiento se dio a conocer porque un análisis provisional de los datos reveló una gran diferencia en cuanto a la supervivencia sin evolución entre los dos grupos. Por lo tanto, se ofreció la lenalidomida a los pacientes que estaban recibiendo el placebo y aproximadamente dos tercios de ellos comenzaron a tomar el fármaco.

Pero debido a este cambio "puede que sea difícil observar una mejoría de la supervivencia general con el pasar del tiempo", dijo el doctor McCarthy.

Segundo cáncer y preguntas sin respuestas

Aun cuando algunos efectos secundarios fueron más comunes entre pacientes que recibían lenalidomida, el problema más grande fue la aparición de un segundo cáncer primario.

Los estudios han mostrado que el mieloma múltiple y su enfermedad precursora, conocida como gammapatía monoclonal de significación indeterminada, están asociados de manera independiente a la aparición de un segundo cáncer primario, a saber, la leucemia mieloide aguda, así como los síndromes mielodisplásicos.

Existen numerosos factores que podrían incidir en el riesgo de un segundo cáncer luego de un mieloma múltiple, explicó el doctor Landgren. Pero, el hecho de que los tres estudios de manera sistemática hayan determinado que la cantidad de pacientes en quienes se presentó un segundo cáncer primario era mayor entre aquellos que recibían lenalidomida como terapia de mantenimiento claramente hace sospechar de este fármaco. Sin embargo, el doctor Landgren también opinó que el excesivo riesgo observado, el cual se basó en una pequeña cantidad de casos, es algo que debe hablarse con los pacientes.

"Podría ser discutible" si los resultados de los estudios establecerán un nuevo estándar de atención del paciente con mieloma múltiple, apuntó del doctor Ashraf Badros, del Centro Oncológico Greenbaum de la Universidad de Maryland en una nota editorial adjunta.

El doctor Stockerl-Goldstein estuvo de acuerdo. Enfatizó que persisten las incógnitas sobre la duración óptima del tratamiento, la falta de mejoría de la supervivencia general en los otros dos estudios y si una mejor supervivencia sin evolución se traduce en una mejor calidad de vida.

Tales incógnitas podrían hacer cuestionar la rentabilidad de un tratamiento largo con lenalidomida, apuntó el doctor Badros. Solamente el fármaco para una terapia de mantenimiento de un año, sin incluir los costos de exámenes de laboratorio, visitas médicas ni otros gastos, podría costar más de USD$160 000, calculó.

En un esfuerzo por identificar los marcadores biológicos potenciales que pudieran indicar qué pacientes son más vulnerables a un segundo cáncer después del tratamiento con lenalidomida o quiénes tienen más posibilidades de beneficiarse de la terapia de mantenimiento, el doctor Landgren y otros investigadores del NCI han diseñado un programa para analizar muestras tumorales de los pacientes que participaron en los tres estudios. Para agilizar este esfuerzo, dijo el doctor Landgren, el equipo de investigadores también está interesado en analizar muestras de pacientes con mieloma múltiple que no participan en estudios clínicos y que contraen un segundo cáncer.

A pesar de estas preguntas sin respuestas, los investigadores están entusiasmados por el progreso que se ha alcanzado en cuanto a esta enfermedad. Después de muchos años sin avances clínicos significativos en lo relativo al mieloma múltiple, el mejoramiento de las terapias ha triplicado el aumento de la supervivencia en la última década, hizo notar el doctor Landgren.

Carmen Phillips

Panel revisa los beneficios y perjuicios de la exploración por TC para la detección del cáncer de pulmón

> Artículo en inglés

Un panel de expertos ha revisado los beneficios y perjuicios de la tomografía computarizada (TC) de baja dosis como procedimiento para la detección del cáncer de pulmón y ha llegado a la conclusión de que esta tecnología podría beneficiar a algunas personas con alto riesgo de cáncer de pulmón. Sin embargo, el panel alertó que aún existen muchas incógnitas sobre los posibles perjuicios de los exámenes de detección y su aplicación en la práctica clínica.

La revisión, publicada en JAMA el 20 de mayo, fue el resultado de un trabajo conjunto entre la Sociedad Americana contra el Cáncer, el Colegio Americano de Médicos del Tórax (ACCP), la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) y la Red Nacional Integral del Cáncer.

"Determinamos que la exploración por TC podría reducir las muertes por cáncer de pulmón entre algunos fumadores y exfumadores si se utiliza de manera adecuada, pero existen muchas preguntas sin respuesta acerca de sus riesgos y si en la práctica clínica funcionará tan bien como ha funcionado en estudios realizados con extremo cuidado", declaró el autor principal doctor Peter B. Bach, del Centro Oncológico Memorial Sloan-Kettering.

Basados en los resultados, ASCO y ACCP prepararon un documento para médicos que contiene las directrices para la práctica clínica. Las directrices recomiendan que se ofrezcan los exámenes de detección a fumadores y exfumadores de entre 55 y 74 años de edad que han fumado 30 paquetes/año y bien siguen fumando o han dejado de fumar en los últimos 15 años. Estos exámenes no deberían ofrecerse a aquellas personas que no pertenecen a estas categorías ni a personas que tienen problemas serios de salud que limiten sus expectativas de vida o hagan imposible la aplicación de un tratamiento curativo del cáncer de pulmón, ni a personas que se encuentren en ambas circunstancias.

Además, los exámenes deben realizarse en instalaciones preparadas para ofrecer el nivel de atención que se ofreció a los participantes en el Estudio Nacional de Exámenes de Pulmón (NLST). Los resultados de ese estudio, los cuales fueron publicados el año pasado, mostraron que la exploración por TC con bajas dosis redujo las muertes por cáncer de pulmón en 20 por ciento, comparada con la exploración por rayos X.

Los investigadores de NLST resaltaron la necesidad de considerar los perjuicios de los exámenes de detección en futuras recomendaciones clínicas. Los posibles perjuicios incluyen resultados positivos falsos y procedimientos de seguimiento innecesarios, tales como biopsias con aguja y broncoscopias.

El doctor Bach y sus colegas calificaron de "débil" el poder de las recomendaciones en las nuevas directrices, debido a que se basan en datos de investigación de calidad "moderada" o "baja". De todas maneras, en los próximos años se darán a conocer más resultados de NLST y de estudios europeos. Cuando se disponga de estos datos, se revaluarán las directrices para la práctica clínica, explicó el doctor Bach

"Conforme entendamos más sobre los riesgos y los beneficios de la exploración por TC con bajas dosis, es casi seguro que cambie el análisis", apuntó en un correo electrónico. "¿En qué dirección? Es imposible de predecir".

Lectura adicional: "Cómo interpretar los números: lo que las estadísticas de los exámenes de detección del cáncer verdaderamente nos dicen"

Un fármaco contra el cáncer de pulmón se muestra prometedor para tratar varios cánceres infantiles

> Artículo en inglés

Los resultados preliminares de un estudio clínico de fase I parecen indicar que el fármaco dirigido crizotinib (Xalkori) puede ser eficaz para tratar niños con cáncer cuyos tumores albergan alteraciones genéticas en el gen ALK. En algunos niños, el fármaco produjo la desaparición de todos los signos de la enfermedad (respuesta completa). El crizotinib ya fue aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE. UU. para tratar a pacientes con cáncer de pulmón cuyos tumores tienen mutaciones del gen ALK.

Los resultados se presentaron el 16 de mayo, en una rueda de prensa como preámbulo al congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO).

El estudio fue patrocinado por el Consorcio de Fase I del Grupo Oncológico Infantil (COG) e incluyó a 70 niños cuyos cánceres habían evolucionado con tratamientos convencionales. Muchos de estos pacientes padecían una de las tres enfermedades que se han vinculado con anomalías en el gen ALK: linfoma anaplásico de células grandes (LACG), neuroblastoma o un tipo de sarcoma poco común, llamado tumor inflamatorio miofibroblástico (IMT). La enfermedad había empeorado en todos los pacientes del estudio después de haber recibido tratamientos convencionales.

En la medida de lo posible, los investigadores analizaron los tumores de los pacientes para determinar la presencia de mutaciones en el gen ALK, pero esto no fue un requisito de inclusión en el estudio. El estudio evaluó la seguridad del fármaco, el cual se administra en forma de comprimido, y estableció una dosis óptima. "En general, el fármaco es muy bien tolerado", dijo en la rueda de prensa la doctora Yael Mossé del Hospital Infantil de Filadelfia y de la Universidad de Pensilvania.

Siete de los ocho niños con LACG presentaron una respuesta completa. Algunos pacientes continuaron el tratamiento con el fármaco sin que evolucionara la enfermedad por hasta 18 meses. La mayoría de los casos de LACG en niños están determinados por mutaciones en el gen ALK, y los investigadores del COG están diseñando un nuevo estudio clínico para aprender a utilizar el crizotinib de manera eficaz en niños con un diagnóstico reciente de esa enfermedad. 

Dos de los ocho pacientes con neuroblastoma agresivo presentaron una respuesta completa. Según destacó la doctora Mossé, estos dos pacientes con anomalías documentadas en el gen ALK continuaron en tratamiento entre 9 meses y hasta más de 2 años después sin que evolucionara la enfermedad.

Los investigadores también informaron que el fármaco tenía actividad antitumoral en algunos pacientes con IMT. No existen tratamientos eficaces para pacientes con esta enfermedad, pero aproximadamente la mitad de los casos de IMT presentan anomalías en el gen ALK.

Este estudio indica que al entender "el determinante molecular del tumor, tendremos la posibilidad de observar respuestas considerables en los pacientes", dijo el presidente de ASCO, doctor Michael P. Link.

Parece que la expresión del gen ALK sucede en forma temprana durante el desarrollo y se desactiva posteriormente, después del nacimiento, explicó la doctora Mossé. Esta característica convierte al gen en un atractivo blanco terapéutica, agregó la doctora, debido a que normalmente se encuentra inactivo en el organismo.

Cada año se diagnostica con uno de estos cánceres a cerca de 200 a 250 niños en los Estados Unidos, quienes podrían ser candidatos para recibir este tratamiento basado en las anomalías del gen ALK, según estimaciones de la doctora Mossé.

Lectura adicional: "El crizotinib sigue siendo prometedor para algunos tumores de pulmón, pero el desafío está en la resistencia farmacológica"

Fármaco antipsicótico controla náuseas y vómitos "irruptivos" tras la quimioterapia

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En un estudio clínico de fase III, el fármaco antipsicótico olanzapina (Zyprexa) resultó significativamente más eficaz que la metoclopramida (Reglan) para controlar las náuseas y los vómitos inducidos por la quimioterapia (CINV) que presentan algunos pacientes a pesar del tratamiento preventivo de estos efectos secundarios. (La olanzapina está aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. para el tratamiento de la esquizofrenia y los trastornos bipolares). El doctor Rudolph Navari de la Facultad de Medicina South Bend de la Universidad de Indiana presentó los resultados el 16 de mayo en una rueda de prensa celebrada como preámbulo al congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO).

El estudio clínico con distribución al azar y doble ciego es el primero en comprobar la eficacia de un tratamiento para las náuseas y los vómitos "irruptivos", que se definen como náuseas y vómitos persistentes a pesar de los tratamientos preventivos. Aproximadamente, entre un 30 a un 40 por ciento de los pacientes que reciben ciertos fármacos quimioterapéuticos sufren de náuseas y vómitos irruptivos, los cuales generalmente aparecen 2 a 4 días después del tratamiento.

El doctor Navari y sus colegas estudiaron a 80 pacientes que padecieron náuseas y vómitos irruptivos después del tratamiento con ciertos tipos de quimioterapia que se sabe inducen vómitos, tales como el cisplatino, la ciclofosfamida y la doxorrubicina. Los pacientes fueron asignados al azar para recibir olanzapina por vía oral en forma diaria (10 mg) por 3 días o metoclopramida por vía oral (10 mg) tres veces al día por 3 días.

Durante el periodo de seguimiento de 72 horas, 71 por ciento de los pacientes que recibió olanzapina no tuvo vómitos, en comparación con 32 por ciento de los pacientes que recibieron metoclopramida. La olanzapina previno las náuseas en 67 por ciento de los pacientes, en comparación con 24 por ciento de los que recibieron metoclopramida. Las diferencias entre los dos grupos de tratamiento fueron estadísticamente significativas y ninguno de los fármacos produjo efectos secundarios graves.

"La recomendación de ASCO y de otras directrices internacionales es utilizar los mejores antieméticos antes de que aparezcan los síntomas", explicó el doctor Navari. "Pero si los pacientes presentan náuseas y vómitos irruptivos, en realidad no hay buenas opciones". La metoclopramida se usa con frecuencia en esos casos, "pero no ha sido muy eficaz", dijo el doctor.

Los resultados "son un gran avance para que nuestros pacientes logren una mejor calidad de vida", expresó en una rueda de prensa la doctora Sandra Swain, presidenta electa de ASCO. Para algunos pacientes, las náuseas y los vómitos irruptivos son tan debilitantes que "optan por interrumpir el tratamiento curativo", agregó la doctora.

Dosis baja de yodo radioactivo destruye el tejido tiroideo que queda después de una cirugía

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Una dosis baja de yodo radioactivo, administrada después de una cirugía para extraer el cáncer de tiroides, destruyó por completo el tejido tiroideo residual en forma tan eficaz como una dosis alta, con menos efectos secundarios y menos exposición a la radiación, de acuerdo con dos estudios clínicos aleatorizados y controlados  publicados el 3 de mayo en la revista New England Journal of Medicine. Ambos estudios indicaron también que tanto la administración de tirotropina alfa como la interrupción de hormonas tiroideas antes de administrar el yodo radioactivo fueron eficaces en la destrucción del tejido tiroideo a ambos niveles de dosis de yodo radioactivo.

Investigadores de Francia y el Reino Unido inscribieron en los estudios a 752 y 438 pacientes, respectivamente, con bajo riesgo de cáncer de tiroides (aquí y aquí). En ambos estudios se asignaron pacientes al azar para recibir una dosis baja de yodo radioactivo (1,1 GBq) o una dosis alta de yodo radioactivo (3,7 GBq) varios meses después de la cirugía.

Para que funcione el tratamiento con yodo radioactivo, los niveles de concentración de la hormona estimulante de la tiroides (tirotropina) deben estar elevados. Por esta razón, los investigadores asignaron al azar a participantes de ambos grupos de dosis para que bien se les interrumpiera el tratamiento de reemplazo de hormonas tiroideas después de la cirugía (a fin de que se elevase la concentración de tirotropina propia del organismo) o para que se les administrara tirotropina recombinante (tirotropina alfa). Si bien la tirotropina alfa causa menos molestias que la interrupción del tratamiento de reemplazo de hormonas tiroideas, existía cierta preocupación de que el fármaco pudiera interferir con la eficacia del tratamiento con yodo radioactivo.

Las dosis bajas y altas de yodo radioactivo arrojaron números similares que reflejaron extirpaciones exitosas en ambos estudios: cerca del 95 por ciento de pacientes en el estudio francés y 85 por ciento de pacientes en el estudio del Reino Unido (este último incluyó pacientes con tumores más grandes que los del estudio francés). En ambos estudios y a ambos niveles de dosificación, no hubo diferencias significativas en los índices de extirpación exitosa en pacientes que habían recibido tirotropina alfa o en los que se había interrumpido el tratamiento de reemplazo de hormonas tiroideas.

La destrucción del tejido tiroideo residual con yodo radioactivo hace más sencilla la tarea de monitorear a los pacientes con bajo riesgo de enfermedad por recidiva local o distante, y el uso de este procedimiento ha ido en aumento en los Estados Unidos. Un estudio reciente demostró que el uso de la extirpación en pacientes más jóvenes con riesgo bajo de cáncer de tiroides aumentó de aproximadamente 3 por ciento en 1973 a casi 40 por ciento en 2007.

Pero aún no se sabe si el yodo radioactivo mejora la supervivencia en pacientes de bajo riesgo. "Ese beneficio es mucho más difícil de comprobar en personas de bajo riesgo porque desde un principio la supervivencia de quienes padecen esta enfermedad es muy buena", explicó el doctor Erik Alexander de la Facultad de Medicina de Harvard, quien es el coautor de un editorial adjunto a los dos estudios. En el Reino Unido se inició recientemente un estudio para investigar si el yodo radioactivo mejora la supervivencia sin enfermedad en pacientes de bajo riesgo.

Estudio de secuenciación identifica gen que puede contribuir al melanoma

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También en las noticias: Aún son frecuentes las quemaduras de sol y el uso de camas solares

Dos informes recientes indican que los jóvenes en los Estados Unidos tienen comportamientos que aumentan el riesgo de padecer cáncer de piel. Si bien en la actualidad hay más personas que usan cremas con filtro solar, eligen quedarse a la sombra y usan ropa que los protege del sol hasta los tobillos, las quemaduras solares son todavía un fenómeno común, de acuerdo con el primer estudio; la mitad de todos los adultos entre 18 y 29 años de edad informaron que sufrieron al menos una quemadura de sol en el año anterior.

Un segundo estudio descubrió que casi el 30 por ciento de las mujeres blancas no hispanas entre 18 y 25 años de edad se broncean en camas solares, un comportamiento que aumenta en gran medida el riesgo de padecer cáncer de piel.

Ambos reportes fueron publicados el 11 de mayo en el Informe semanal de morbilidad y mortalidad.

En un estudio de secuenciación del genoma completo de muestras de tumores de melanoma metastásico se ha identificado el gen PREX2, que parece ser una mutación común en el melanoma y es posible que intervenga en la proliferación y diseminación del cáncer. En el estudio publicado en Internet el 9 de mayo en la revista Nature, los autores escribieron que los resultados también hacen pensar que el reordenamiento cromosómico puede influir en la evolución del melanoma y la resistencia al tratamiento.

Para llevar a cabo el estudio, el doctor Levi Garraway del Instituto Oncológico Dana-Farber y la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard y sus colegas de varias instituciones estadounidenses y europeas, realizaron la secuenciación del genoma completo de 25 muestras de tumores de melanoma metastático y el tejido sano correspondiente de los mismos pacientes.

Los investigadores descubrieron que la cantidad de genes mutados varía según la ubicación del tumor en el cuerpo. Los tumores en las áreas con poca exposición al sol presentaron menos mutaciones genéticas, mientras que los que se extirparon de áreas que normalmente reciben una mayor exposición al sol tuvieron considerablemente más mutaciones. Una muestra tumoral de un paciente con antecedentes de exposición crónica al sol presentó más mutaciones que el resto de las muestras.

Fueron frecuentes los reordenamientos cromosómicos (también llamados desplazamientos) dentro del mismo cromosoma o entre distintos cromosomas, informaron los autores. Debido a la complejidad y la ubicación de algunos de estos reordenamientos, "es posible que tengan una función importante en la génesis o la progresión del melanoma", escribieron los científicos.

Los reordenamientos cromosómicos se encontraron con frecuencia cerca del gen PREX2. Si bien los genes mutados más comunes fueron BRAF y RAS, los cuales han sido vinculados al melanoma, también se detectó que el gen PREX2 muta con frecuencia. El resultado se confirmó en un análisis de otras 107 muestras de tumores de melanoma, el cual determinó que aproximadamente un 14 por ciento de tumores albergaban mutaciones del PREX2.

Los investigadores también indicaron que el crecimiento tumoral se aceleró muchísimo más en ratones a los que se les implantó melanocitos con mutaciones del gen PREX2, en comparación con otros ratones a los que se les implantó melanocitos sin mutaciones. Los melanocitos son células productoras de pigmento en las que se originan los melanomas.

Los investigadores dijeron que el gen PREX2 no parece coincidir exactamente con el molde típico de los genes que normalmente se asocian al cáncer. "El patrón de las mutaciones en este caso se parece mucho más al de un gen supresor tumoral, pero desde el punto de vista de los experimentos funcionales se comportó más como un oncogén", manifestó el coautor del estudio, doctor Michael Berger del Centro Oncológico Memorial Sloan-Kettering, en un comunicado de prensa.

Terapia génica en fase de investigación protege a las células normales de los efectos tóxicos de la quimioterapia

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En un estudio preliminar de eficacia, un método de terapia génica diseñado para proteger a las células madre hematopoyéticas normales de los efectos tóxicos de la quimioterapia permitió que tres pacientes con glioblastoma toleraran altas dosis de un fármaco en fase de investigación. Los tres pacientes sobrevivieron más allá de la mediana de tiempo para pacientes con este tipo de cáncer cerebral, enfermedad que generalmente tiene un mal pronóstico. Un paciente se mantuvo con vida más de 2 años después de recibir el diagnóstico sin que evolucionara la enfermedad. El doctor Hans-Peter Kiem del Centro de Investigación Oncológica Fred Hutchinson y sus colegas publicaron los resultados el 9 de mayo en la revista Science Translational Medicine.

Los tres pacientes tenían tumores que presentaban una sobreexpresión del gen llamado MGMT. Un fármaco en fase de investigación conocido como O6-bencilguanina (O6-BG) inhibe la proteína producida por el MGMT y aumenta la sensibilidad de los tumores a medicamentos anticancerosos como la temozolomida, pero también aumenta la toxicidad de la quimioterapia en las células sanguíneas normales, incluidas las células madre hematopoyéticas. Para que el tratamiento con la O6-BG sea tolerable, los investigadores insertaron en las células madre hematopoyéticas de los pacientes un gen MGMT mutado llamado P140K, que produce células resistentes a la O6-BG.

En primer lugar, los pacientes se sometieron a una cirugía para extirpar la mayor cantidad posible de sus tumores y, en segundo término, recibieron radioterapia. Las células madre se extrajeron de la sangre de los pacientes. Los investigadores hicieron los cultivos de las células madre en el laboratorio y, mediante un proceso conocido como transducción, usaron un virus para transferir el gen mutado a las células. A continuación, los pacientes recibieron el fármaco quimioterapéutico llamado carmustina. Por último, los investigadores inyectaron las células madre transducidas en los pacientes, y los pacientes recibieron quimioterapia adicional con O6-BG y temozolomida.

Cada paciente toleró al menos tres ciclos del tratamiento de fármacos combinados, y un paciente recibió nueve ciclos. Se detectaron las células sanguíneas normales que contenían el gen MGMT mutado en los pacientes hasta 14 meses después del trasplante de células madre. Durante el estudio, los investigadores no detectaron ningún cambio en la médula ósea que indicara leucemia; de todas maneras planean monitorear las células madre transducidas en el paciente restante durante los controles de seguimiento. (Una preocupación relacionada con la terapia génica es que genes extraños pudieran insertarse en el genoma normal en una ubicación que desencadene un cáncer secundario).

La ausencia de toxicidad observada en estos pacientes y la mejoría relativa en la supervivencia "nos hace pensar que este enfoque permitirá administrar múltiples ciclos de esta quimioterapia, posiblemente en dosis más altas y más eficaces, y así posiblemente alcanzar mejores resultados con los tratamientos", concluyeron los autores.

El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE. UU. alerta contra la prueba del APE

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Viales con sangre Es probable que el debate sobre el valor y el uso adecuado de la prueba del APE para la detección del cáncer de próstata continúe por algún tiempo.

Una actualización del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE.UU. (USPSTF), largamente esperada, alerta contra la prueba de antígeno prostático específico (APE o PSA en inglés) para la detección del cáncer de próstata. La recomendación emitida por el grupo de trabajo en 2008 alertaba solamente contra esta prueba en hombres a partir de los 75 años de edad; la actualización ha ampliado esas directrices para incluir a todos los hombres.

La recomendación, publicada el 21 de mayo en la revista Annals of Internal Medicine y en el sitio web de USPSTF, no es aplicable a la prueba del APE como procedimiento para vigilar la evolución del cáncer de próstata después de su diagnóstico o tratamiento.

"Todos los hombres merecen saber qué nos dice la ciencia con respecto a la prueba del APE: El beneficio posible es muy pequeño, mientras que el perjuicio posible es considerable", explicó el copresidente del grupo de trabajo, doctor Michael LeFevre, sobre la nueva recomendación.

Sin embargo, a juzgar por algunas de las respuestas a la recomendación, el debate sobre el valor y el uso adecuado de la prueba del APE seguramente se mantendrá por algún tiempo.

El doctor Sushil Lacy, presidente actual de la Asociación Americana de Urología, dijo que la organización estaba descontenta porque el grupo de trabajo no había revisado su recomendación "de manera que reflejara más adecuadamente los beneficios de la prueba del APE en el diagnóstico del cáncer de próstata".

Y en la nota editorial adjunta al estudio en la revista Annals of Internal Medicine, el doctor William Catalona, director del Programa Clínico de Cáncer de Próstata en el Centro Oncológico Integral Robert H. Lurie en Chicago, y sus colegas de varias instituciones opinaron que el grupo de trabajo había "subestimado los beneficios y sobrestimado los perjuicios de los exámenes de detección del cáncer de próstata".

Aun cuando la presidenta del grupo de trabajo, doctora Virginia Moyer, de la Facultad de Medicina Baylor, dijo que la recomendación de USPSTF esencialmente aconseja a los médicos no proponer la prueba del APE a sus pacientes, ella añadió que no hay discrepancias en cuanto a la necesidad de que pacientes y médicos compartan la toma de decisiones.

"No estamos diciendo que 'no respondan a sus pacientes cuando les pregunten acerca de los exámenes de detección'", dijo. "Es necesario que los médicos tengan la información adecuada a mano, de manera que, cuando los pacientes pregunten, ellos puedan darles información correcta y ayudarlos a tomar la mejor decisión".

Historia de dos estudios

El grupo de trabajo dependió fuertemente de dos estudios clínicos con distribución al azar de la prueba del APE: el Estudio de Exámenes de Detección del Cáncer de Próstata, Pulmón, Colorrectal y Ovarios (PLCO), auspiciado por el NCI, y el Estudio Europeo Aleatorizado de Exámenes de Detección del Cáncer de Próstata (ERSPC).

La actualización más reciente del estudio PLCO, basada en 13 años de seguimiento de casi 60 por ciento de los participantes del estudio, mostró en enero pasado que la prueba del APE habitual no redujo las muertes por cáncer de próstata. Por otro lado, en el estudio ERSPC, el riesgo de muerte por cáncer de próstata en los hombres examinados fue cerca de 20 por ciento más bajo después de 9 años de seguimiento.

Todos los hombres merecen saber qué nos dice la ciencia con respecto a la prueba del APE: El beneficio posible es muy pequeño mientras que los perjuicios posibles son significativos.

—Dr. Michael LeFevre

Sin embargo, los estudios PLCO y ERSPC difirieron en el diseño y ambos enfrentaron inconvenientes que pudieron haber influido en los resultados, reconoció el grupo de trabajo.

Por ejemplo, en el estudio PLCO hubo una considerable "contaminación", es decir, casi la mitad de los hombres asignados al cuidado habitual (grupo de control) se hicieron al menos una prueba del APE durante el estudio.

Si bien el índice de contaminación fue menor en el estudio ERSPC, la reducción del riesgo de mortalidad en el grupo de los exámenes de detección estuvo definida casi por completo por los participantes de solo dos de los siete países que participaron en el estudio: Suecia y Holanda. Y, añadió la doctora Moyer, la vasta mayoría de los pacientes de los grupos de los exámenes de detección fueron tratados en centros médico-académicos, mientras que casi todos los del grupo de control fueron tratados en centros de salud comunitarios. Esto pudo haber creado un sesgo en los resultados a favor del grupo de los exámenes de detección en el estudio.

Según un análisis de éstos y otros estudios, el USPSTF concluyó que no se evitaría más que una sola muerte por cada 1 000 hombres de edades entre 55 y 69 años examinados cada 1 a 4 años durante una década.

El grupo de trabajo también mencionó los perjuicios posibles que pueden ocurrir como resultado de la exploración, tales como el sobrediagnóstico, los perjuicios psicológicos provocados por los resultados positivos falsos y las infecciones relacionadas con las biopsias. Por cada 1 000 hombres tratados, afirmó la doctora Moyer, entre 200 y 300 tendrán problemas a largo plazo de incontinencia, disfunción eréctil o ambos.

Críticas a las recomendaciones

Además de lo que ellos llamaron "imperfecciones metodológicas" de los dos extensos estudios de exámenes de detección, el doctor Catalona y sus colegas argumentaron que todavía es muy pronto para sacar conclusiones definitivas sobre la reducción de la mortalidad de cualquiera de los dos estudios, pues los beneficios de los exámenes de detección de enfermedades de crecimiento lento como el cáncer de próstata podrían tomar años antes de hacerse evidentes.

Y el grupo de trabajo le "dio poco peso", apuntaron los autores de la nota editorial, al estudio de la prueba del APE realizado en Göteborg, Suecia, el cual incluía un período de seguimiento más largo que los estudios PLCO y ERSPC, pero contaba con mucho menos participantes. Ese estudio, el cual fue parte del estudio ERSPC más extenso, mostró una reducción relativa de 40 por ciento de la mortalidad en hombres con edades comprendidas entre 50 y 64 años en quienes se practicó la prueba del APE en forma regular.

Es probable que la prueba del APE haya influido considerablemente en la reducción de 40 por ciento de la mortalidad por cáncer de próstata en los Estados Unidos desde principios de los años 1990, época en la cual comenzó a proliferar la prueba del APE, dijo el doctor H. Ballantine Carter, quien dirige el programa de vigilancia activa de hombres con cáncer de próstata en el Instituto Urológico Brady de la Universidad Johns Hopkins.

"No creo que podamos ignorar esos beneficios", afirmó el doctor Carter.

Sin embargo, la doctora Moyer resaltó que habría transcurrido un tiempo considerable, de hasta 10 años, antes de que hubiera podido notarse el impacto de la prueba del APE. No obstante, un estudio de modelado realizado en 2008 y auspiciado por la Red de Modelado de Intervención y Vigilancia del Cáncer del NCI pareció indicar que podría atribuirse a la prueba del APE entre 45 y 70 por ciento de la reducción observada de la mortalidad por cáncer de próstata.

A pesar de las diferencias de opinión que han generado las recomendaciones, el doctor Carter cree que el resultado final podría ser beneficioso. "Yo pienso que este es el inicio de una conversación que necesitamos sostener sobre los perjuicios y el sobretratamiento, la cual ha estado pendiente desde hace mucho tiempo", dijo. "Creo que esto hará que avancemos hacia exámenes de detección más dirigidos".

Carmen Phillips

Calificación negativa

El USPSTF hace sus recomendaciones en base a un sistema de evaluación. El grupo de trabajo calificó la prueba del APE para la detección del cáncer de próstata con una D, lo cual significa que los indicios indican "una certeza moderada o alta de que el servicio no ofrece ningún beneficio neto o que los perjuicios superan los beneficios". 

En la recomendación anterior, emitida en 2008, se otorgó una I a la prueba del APE para la detección del cáncer de próstata en hombres menores de 75 años de edad, lo cual significa que el grupo de trabajo concluyó que los indicios disponibles eran insuficientes para juzgar si la prueba ofrecía un beneficio neto o un perjuicio.

El grupo de trabajo emitió un borrador de la recomendación actualizada en el otoño pasado para que fuera comentado por el público. Algunos de los que comentaron indicaron que la prueba del APE debería recibir una C, es decir, que los médicos pueden recomendar a los pacientes realizarse un examen de detección o tratamiento pues los indicios indican que pudiera lograrse un beneficio pequeño.

Pero según las reglas del grupo de trabajo, "verdaderamente no teníamos ninguna opción en relación con esta recomendación", explicó la doctora Moyer. "Cuando analizamos todos los indicios en conjunto desde una perspectiva lo más optimista posible, el beneficio potencial de los exámenes de detección fue muy pequeño. Mientras que el perjuicio posible era considerable. Por lo tanto el impacto neto de la prueba del APE resultó negativo".

Un fármaco dirigido podría ser eficaz contra tumores sólidos avanzados y metástasis cerebral

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Los resultados de dos estudios en fase temprana de investigación sobre el tratamiento con dabrafenib, solo o en combinación con otro fármaco dirigido, indican que el medicamento no tiene efectos adversos importantes y podría ser eficaz en pacientes con melanoma avanzado, metástasis cerebral de melanoma y otros tumores sólidos con mutaciones en el gen BRAF.

El primer estudio clínico de fase I fue publicado el 17 de mayo en la versión electrónica de la revista The Lancet e incluyó a 184 pacientes con melanoma o tumores sólidos avanzados, de los cuales 179 presentaban mutaciones BRAF en sus tumores. Los pacientes recibieron diferentes cantidades de dabrafenib por vía oral con el fin de determinar una dosis sin riesgos y tolerable para poder usarla en otros estudios.

Un subgrupo de 36 pacientes que padecían melanoma metastásico con mutación BRAF, pero sin metástasis cerebral, recibieron 150 mg de dabrafenib dos veces al día (esta es la dosis recomendada para el estudio de fase II). La mitad de este grupo presentó una respuesta parcial o completa, según informaron el doctor Gerald S. Falchook y sus colegas del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas. Pero la mayoría de los pacientes presentaron farmacorresistencia, con una mediana de tiempo de evolución de la enfermedad de 5,5 meses.

Todas las dosis de dabrafenib produjeron respuestas parciales en pacientes con cáncer de tiroides papilar y de pulmón de células no pequeñas, así como en un paciente con cáncer colorrectal. En otros siete pacientes con cáncer colorrectal, una paciente con cáncer de ovario y un paciente con un tumor del estroma gastrointestinal, la enfermedad se mantuvo estable.

La dosis de dabrafenib de 150 mg administrada dos veces por día también redujo las lesiones cerebrales asintomáticas en nueve de los diez pacientes con melanoma avanzado, y las eliminó por completo en cuatro de estos pacientes. La mediana de tiempo de evolución de la enfermedad en pacientes con metástasis cerebral fue de 4,2 meses. Todos los 10 pacientes estaban vivos a los 5 meses, y dos de ellos sobrevivieron más de un año. (Los pacientes con metástasis cerebral generalmente sobreviven menos de 5 meses). Los investigadores suponen que el dabrafenib podría entrar en el cerebro cuando la metástasis afecta la barrera hematoencefálica, que normalmente protege al cerebro de la entrada de fármacos.

Las reacciones adversas más frecuentes del tratamiento con el dabrafenib fueron lesiones cutáneas, cansancio y fiebre.

Se están llevando a cabo otros estudios clínicos sobre el dabrafenib, entre ellos, un estudio de fase II en pacientes con metástasis cerebral asintomática y un estudio de fase III, con distribución al azar y controlado, para comparar el dabrafenib con la dacarbazina en pacientes que padecen melanoma avanzado o metastático y presentan el gen BRAF mutado. 

El segundo estudio probó el dabrafenib en combinación con trametinib, que actúa sobre la proteína MEK, en pacientes que tienen melanoma metastático con BRAF mutado. En estudios preclínicos, la combinación de los fármacos resultó más eficaz que la administración de cualquiera de los fármacos por separado. El 16 de mayo pasado, el doctor Jeffrey Weber del Centro Oncológico H. Lee Moffitt explicó los resultados preliminares del estudio de fase I y II en una rueda de prensa celebrada como preámbulo al congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica.

De los 77 pacientes que recibieron tratamiento con alguna de las cuatro dosis de la combinación de fármacos, 8 por ciento presentó una respuesta completa, 49 por ciento tuvo una respuesta parcial y la enfermedad se mantuvo estable en 38 por ciento de los pacientes. Entre los 24 pacientes que recibieron 150 mg de dabrafenib dos veces al día y 2 mg de trametinib una vez al día (la dosis que se usará en el estudio de fase II), 8 por ciento de los pacientes presentó una respuesta completa, 54 por ciento tuvo una respuesta parcial, y la enfermedad se mantuvo estable en el 38 por ciento de los pacientes. En este último subgrupo de pacientes, el tiempo de evolución de la enfermedad fue de 10,8 meses.

El doctor Weber anotó que solo 3 por ciento de los pacientes que recibieron ambos fármacos presentaron cánceres de células escamosas, en comparación con 15 al 25 por ciento de pacientes de estudios anteriores que recibieron únicamente dabrafenib u otro inhibidor del gen BRAF. Si bien el 22 por ciento de los pacientes que recibieron ambos fármacos padecieron erupción cutánea, hubo una ausencia casi completa de la erupción acneiforme que se observa con frecuencia en el tratamiento con inhibidores de la proteína MEK. No obstante, la fiebre alta fue más frecuente en pacientes que tomaron la combinación de fármacos que en pacientes de otros estudios que recibieron un solo inhibidor de BRAF y, en algunos casos, la fiebre alta determinó la reducción de la dosis o la postergación del tratamiento.

"Obviamente, debemos tomar precauciones ya que se trata de una cohorte de solo 24 pacientes, pero los resultados son muy alentadores", dijo el doctor Weber. Recientemente se inició un estudio de fase III para probar la combinación farmacológica en pacientes con melanoma avanzado.

Se descubren pistas sobre el riesgo de cáncer asociado al envejecimiento del genoma

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Dos nuevos estudios muestran que algunas personas que no padecen cáncer tienen grandes anomalías cromosómicas estructurales en un subconjunto de sus células, incluidas anomalías que, como se ha mostrado en otras oportunidades, se presentan en cánceres sanguíneos.

Ilustración de un tipo de anomalía cromosómica: la eliminación. (Ilustración de Darryl Leja, NHGRI)Los investigadores descubrieron grandes anomalías cromosómicas en mosaico, entre ellas eliminaciones cromosómicas, en algunas personas de la población general. (Ilustración de Darryl Leja, NHGRI) [Ampliar]

La frecuencia de este mosaicismo genético, una mezcla de células normales y células mutadas del mismo tipo (por ejemplo glóbulos sanguíneos, células de cabello o de piel) en una persona, parece aumentar con la edad, especialmente después de los 50 años. Los investigadores han determinado que esta alteración genética podría también estar asociada a un mayor riesgo de padecer formas de cáncer sanguíneo (de la sangre) y posiblemente algunos tipos de tumores sólidos.

Los estudios, publicados en línea (aquí y aquí) el 6 de mayo en la revista Nature Genetics, "ofrecen nuevos datos e información fascinante sobre la frecuencia y la distribución de las anomalías cromosómicas en personas sanas", comentaron en un mensaje electrónico los doctores Fredrik Mertens y Bertil Johansson, del Departamento de Genética Clínica del Hospital de la Universidad Lund en Suecia. Los doctores Mertens y Johansson no participaron en ninguno de los dos estudios.

Los resultados podrían ayudar a entender mejor cómo y por qué el riesgo de cáncer aumenta con la edad y a la larga podrían ayudar a identificar a aquellas personas con un mayor riesgo que lo normal de contraer ciertos tipos de cáncer, explicó el doctor Stephen Chanock, jefe del Laboratorio de Genómica Aplicada de la División de Genética y Epidemiología del Cáncer (DCEG) del NCI y coautor de ambos estudios.

Hallazgos fortuitos

Los estudios estuvieron a cargo de dos grandes grupos, uno dirigido por la División de Genética y Epidemiología del Cáncer (DCEG) del NCI y el otro por un grupo que incluyó a miembros del consorcio Gene Environment Association Studies (GENEVA), auspiciado por los NIH y dirigido por el Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano (NHGRI) de los NIH.

Los investigadores se percataron por primera vez de las anomalías cromosómicas mientras hacían actividades de control de calidad de los datos provenientes de estudios de asociación del genoma completo (GWAS). Estos estudios utilizan el análisis de micromatriz de polimorfismo de un solo nucleótido para identificar variantes genéticas comunes asociadas al cáncer y a otras enfermedades. Los investigadores de GWAS descubrieron que el ADN de células que se consideraban normales, principalmente de muestras de sangre, así como de mucosa bucal y de saliva, contenían anomalías estructurales inesperadas. Las anomalías estaban presentes en un subconjunto de las células analizadas de ciertas personas en particular.

Ilustración de un tipo de anomalía cromosómica: la duplicación. (Ilustración de Darryl Leja, NHGRI)También se encontraron duplicaciones, otro tipo de anomalía cromosómica, en algunas personas de la población general. (Ilustración de Darryl Leja, NHGRI) [Ampliar]

Muchas anomalías cromosómicas se originan de errores en los óvulos o los espermatozoides antes de la fertilización. Por lo tanto, las anomalías están presentes en cada célula del organismo. Sin embargo, algunas anomalías pueden presentarse durante el desarrollo embrionario o más adelante en el trascurso de la vida de la persona. El resultado es el mosaicismo adquirido (no heredado), en el cual solo una fracción de las células tienen la anomalía.

Se ha observado que el mosaicismo cromosómico provoca aborto, anomalías congénitas, retraso en el desarrollo y cáncer, "pero estos son los primeros estudios a gran escala que describen grandes anomalías cromosómicas (en mosaico) en la población general", dijo la doctora Cathy Laurie, genetista estadística de la Universidad de Washington y una de las autoras principales del estudio GENEVA.

Para determinar la frecuencia del mosaicismo en la población general, los investigadores dirigidos por el NCI analizaron los signos de grandes anomalías cromosómicas en mosaico (cantidades mayores de dos millones de pares de bases del ADN) en más de 31 000 casos de personas con cáncer y 26 000 personas sin cáncer del grupo de control de 13 GWAS de cáncer.  Al mismo tiempo los investigadores de GENEVA buscaron anomalías cromosómicas con más de 50 000 pares de base en aproximadamente 50 000 personas de 12 GWAS, los cuales analizaron otras enfermedades además del cáncer.

En ambos estudios, los investigadores determinaron que el mosaicismo se presenta en menos de 0,5 por ciento de la población menor de 50 años de edad, pero después de los 50 años el porcentaje aumentó rápidamente a aproximadamente 2 o 3  por ciento en la población de más de 75 años de edad, afirmó la autora del estudio, doctora Anastasia Wise, epidemióloga de NHGRI y directora del programa para GENEVA.

Estos hallazgos son fascinantes pues la incidencia de muchos tipos de cáncer también aumenta con la edad, comentó la doctora Wise.

Conexiones con el cáncer

En los estudios dirigidos por el NCI, "observamos la presencia de mosaicismo en personas sin cáncer del grupo de control así como en personas con cáncer. Por lo tanto, quisimos dar un paso más y preguntarnos '¿Qué significa esto, y si podría considerarse un factor de riesgo de cáncer?´" explicó el doctor Chanock.

El estudio dirigido por el NCI mostró que el riesgo de leucemia era considerablemente más alto entre las personas con anomalías en mosaico. Y los investigadores de GENEVA calcularon que el riesgo de todos los tipos de cáncer sanguíneo (leucemia, linfoma y mieloma) era 10 veces más alto en las personas con mosaicismo que en aquellas sin esta anomalía.

Cuando el doctor Chanock y sus colegas compararon el subconjunto de personas que padecían formas de cáncer no sanguíneo con las correspondientes personas sin cáncer del grupo de control, descubrieron que el riesgo de tumores sólidos, especialmente de cáncer de pulmón y de riñón, también era más alto en las personas con mosaicismo que en aquellas sin la anomalía. Sin embargo, la correlación entre el mosaicismo y los tumores sólidos no fue tan fuerte como entre el mosaicismo y los cánceres sanguíneos.

El doctor Chanock enfatizó que la presencia de anomalías cromosómicas en un subconjunto de glóbulos sanguíneos podría ser un marcador temprano de cáncer sanguíneo y posiblemente de otros tipos de cáncer, así como de otras enfermedades más comunces en personas de más edad. La doctora Laurie añadió, "lo sorprendente es que la vasta mayoría de las personas (que participaron en ambos estudios) no tenían antecedentes de cáncer sanguíneo, sin embargo, encontramos anomalías estructurales en sus glóbulos sanguíneos". 

Catalogación de los cambios cromosómicos

Las anomalías cromosómicas que los investigadores detectaron incluyeron duplicaciones y eliminaciones de grandes secciones de cromosomas o de cromosomas enteros. También incluían anomalías conocidas como pérdida de heterocigocidad en copia neutra, en la cual una persona termina teniendo dos copias idénticas de un cromosoma parcial o de un cromosoma entero.

Estos son los primeros estudios a gran escala que describen grandes anomalías cromosómicas en personas de la población general.

—Dra. Cathy Laurie

Cuando los investigadores compararon las anomalías que detectaron con aquellas que aparecen en la Base de datos Mitelman, un catálogo de anomalías cromosómicas presentes en el cáncer (diseñado por el doctor Felix Mitelman en colaboración con los doctores Johansson y Mertens), encontraron superposiciones significativas. También descubrieron que algunas de las regiones cromosómicas que generalmente se habían borrado, o que faltaban en sus muestras, contenían genes que previamente se habían asociado al cáncer.

"Se sabe desde hace algún tiempo que las anomalías cromosómicas adquiridas se acumulan con la edad de las personas y que el nivel total de anomalías cromosómicas está asociado al riesgo de cáncer", escribieron los doctores Mertens y Johansson. "Lo que es nuevo e interesante en los dos estudios es el uso del análisis de matriz SNP, el cual permite estudiar estas anomalías de manera mucho más extensa, tanto en la resolución como en la cantidad de personas analizadas", frente a la posibilidad que ofrece el análisis citogenético clásico.

Aun cuando los resultados relacionados con las formas de cáncer sanguíneo (y los tumores sólidos en el estudio dirigido por el NCI) fueron estadísticamente significativos, estos se basaron en una cantidad pequeña de casos de cáncer, tomados de estudios que no tenían como objetivo analizar los resultados clínicos. Es necesario realizar más estudios, algunos de los cuales ya están en curso, para entender la manera como el mosaicismo genético incide en el riesgo de estos y otros tipos de cáncer.

Los estudios deberán hacer seguimiento a grandes cantidades de personas sanas con el paso del tiempo y repetir los exámenes de sangre en estas personas. Esto podría ayudar a determinar si las anomalías cromosómicas en mosaico son estables y si las personas que las padecen son más vulnerables a contraer cáncer y otras enfermedades, explicó la doctora Laurie.

Otras investigaciones también explorarán los orígenes de los acontecimientos mosaicos que se observan en personas de más edad. "Puede que se presenten en el nacimiento y se mantengan a un nivel indetectable bajo, y más adelante en la vida el proverbial genio sale de la botella", explicó el doctor Chanock. Sin embargo, dijo, "creo que la mayoría de las personas apostaría a la segunda hipótesis, según la cual a medida que uno envejece, los mecanismos de reparación del ADN se deterioran" y el genoma se hace menos estable.

Elia Ben-Ari

"Reconexión" de células para tratar un tipo de cáncer de mama agresivo

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Imagen que muestra la variedad de respuestas de las células a la quimioterapia. (Foto cortesía de Neil Ganem, David Pellman y Michael Yaffe)Un nuevo enfoque terapéutico apunta a aumentar la sensibilidad de las células de cáncer de mama a la quimioterapia. Las células de color amarillo respondieron (muchas de ellas morirán), las células rojas están vivas pero no se multiplican y las células de color verde están creciendo y multiplicándose. (Foto cortesía de Neil Ganem, David Pellman y Michael Yaffe)

Con el transcurso del tiempo, las células cancerosas sufren modificaciones genéticas y esta es una razón por la que un fármaco puede dejar de ser eficaz en ciertos pacientes. Estas modificaciones a menudo alteran las vías de señalización que controlan el crecimiento celular. Un nuevo estudio indica que si se puede entender mejor el funcionamiento de estas vías en las células cancerosas y usar este conocimiento para "reconectar" las redes de señalización, se abrirían las puertas a nuevos tratamientos.

En el estudio, publicado el 11 de mayo en la revista Cell, los investigadores trataron células de cáncer de mama en el laboratorio con una terapia dirigida y quimioterapia. Pero en lugar de administrar los tratamientos en forma simultánea, los investigadores primero trataron las células con un fármaco dirigido que aumentó las susceptibilidad de las mismas a la quimioterapia.

"Este estudio permite suponer que podemos reconectar terapéuticamente las células cancerosas para aumentar la sensibilidad a la quimioterapia", comentó el investigador principal del estudio, doctor Michael Yaffe, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). "Las células son sistemas complejos", continuó. "Primero bloqueamos una vía y, en segundo lugar, permitimos que ocurra la reconexión".

Sensibilización de las células cancerosas

En el método secuencial, los investigadores primero expusieron las células al erlotinib (Tarceva), que bloquea la actividad de una proteína llamada receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR). A continuación, luego de transcurridas al menos 24 horas, se expusieron las células a la doxorrubicina, un fármaco quimioterapéutico de uso frecuente.

El doctor Yaffe y sus colegas usaron células pertenecientes a mujeres con cáncer de mama triple negativo, una forma agresiva de la enfermedad que afecta en forma desproporcionada a mujeres jóvenes y mujeres afroamericanas. Hay necesidad de nuevos tratamientos, y a partir de los resultados del estudio, los investigadores han comenzado a planificar un estudio clínico.

"Estos son hallazgos alentadores" dijo el doctor Dan Gallahan de la División de Biología Oncológica del NCI. "Nos indican que podemos usar el conocimiento sobre las vías de señalización para aumentar la sensibilidad de las células cancerosas a los medicamentos que ya tenemos, como los fármacos quimioterapéuticos de primera línea".

Después de ser expuestas al erlotinib, cerca del 40 por ciento de las líneas de células que fueron analizadas en el estudio respondieron a la doxorrubicina. Setenta y dos horas después de la administración secuencial de los dos fármacos, ninguna de las células que había respondido estaba viva, según hallazgos de los investigadores.

El erlotinib propició que las células cancerosas se volviesen "sumamente sensibles a un fármaco que daña el ADN" destacó el doctor Gallahan, quien también dirige el Programa Integral de Biología Oncológica (ICBP) del NCI, que ayudó a financiar el estudio.

"Sabemos que las células cancerosas evolucionan y adquieren resistencia a los tratamientos", continuó el doctor Graham. "Este estudio ilustra cómo la nueva información acerca de las vías de señalización en las células cancerosas obtenida a partir de un enfoque de biología de sistemas, se puede usar para manipular al cáncer".

Las pistas que arroja la biología de sistemas

En el laboratorio del doctor Yaffe se estudia la respuesta de las células al daño del ADN y cómo las células incorporan la información. Recientemente, se idearon en el laboratorio nuevas maneras de estudiar en forma simultánea múltiples vías de señalización y redes celulares, un método conocido a veces como biología de sistemas. 

Estos resultados indican que podemos usar el conocimiento sobre vías de señalización para aumentar la sensibilidad de las células cancerosas a los fármacos que ya tenemos.

—Dr. Dan Gallahan

En la primera fase del estudio, los investigadores probaron los efectos que  las combinaciones de fármacos a diferentes intervalos tienen sobre las células cancerosas. Con la esperanza de llegar rápidamente a la etapa de estudio clínico si los resultados son positivos, los investigadores se concentraron en fármacos que ya fueron aprobados o que están en fase de investigación en pacientes.

"Basándonos en los experimentos realizados en el laboratorio, llegamos a la conclusión de que podría ser posible seleccionar células que no son particularmente sensibles a un fármaco determinado y llevarlas a un estado en el que se vuelven sensibles", explicó el doctor Yaffe. La idea general de modificar el estado de una célula no es algo nuevo, señalo el doctor, pero el enfoque que se evalúa en el presente estudio no se había probado en el cáncer de mama triple negativo.

Los estudios clínicos previos que usaron una combinación de erlotinib y quimioterapia sin las dosis a intervalos específicos han arrojado resultados modestos, indicó el doctor Yaffe. Su equipo también aplicó el nuevo método en ratones y se observaron resultados positivos.

Los investigadores también descubrieron que otra vía señalización asociada a la muerte celular se activaba en las células que respondían al método de intervalos alternados. "El análisis a partir de la biología de sistemas permitió mostrar por qué la administración a intervalos alternados era tan eficaz en matar las células cancerosas", dijo el doctor Yaffe. 

El erlotinib parece "descubrir" una vía de señalización asociada a la muerte celular programada, que se conoce como apoptosis, y que no estaba disponible en las células sin tratamiento. En esta vía participa una proteína llamada caspasa-8, que podría ser un marcador de la respuesta al tratamiento, según dijeron los autores.

Las células que mostraron la respuesta más drástica a la administración a intervalos alternados presentaron niveles altos de señalización a través de la EGFR, independientemente de si la EGFR mutaba o se expresaba a niveles bajos o altos. 

Otros experimentos nos permiten suponer que diferentes combinaciones de los fármacos dirigidos y los fármacos que dañan el ADN utilizados de la misma manera pueden llegar a ser de utilidad para el tratamiento de algunos tipos de cáncer de pulmón.

Los desafíos futuros

El análisis a partir de la biología de sistemas permitió mostrar por qué la administración a intervalos alternados era tan eficaz para destruir las células cancerosas.

—Dr. Michael Yaffe

Al analizar las oportunidades a futuro, el doctor Yaffe considera dos desafíos principales. Uno de ellos es poder encontrar formas de medir la actividad de la EGFR como marcador en tumores humanos a fin de identificar candidatos para el tratamiento. El otro desafío es la heterogeneidad de los tumores. Si un tumor tiene una población celular que señaliza a través de la EGFR en forma activa y otra población que no, este enfoque puede que no mate a la población de células que no señaliza a través de la EGFR.

"La heterogeneidad es también un problema en relación al tratamiento del cáncer, y nuestro enfoque no logra resolverlo", dijo el doctor Yaffe. Agregó que, de todas maneras, este enfoque tiene la posibilidad de mejorar el tratamiento para algunas mujeres con cáncer de mama triple negativo con fármacos que ya están disponibles.

El próximo paso de los investigadores es trabajar en colaboración con ingenieros de MIT para tratar de crear un tratamiento que combine los dos fármacos e incluya el esquema secuencial de administración de dosis. Una posibilidad es hacerlo mediante una nanopartícula recubierta con un inhibidor de la EGFR que por dentro contenga doxorrubicina; los investigadores se encuentran en la fase de preparación del inhibidor para realizar la investigación en ratones.

"Aún no entendemos completamente el mecanismo de comunicación entre las vías de señalización, y ese desconocimiento es una enorme limitación cuando se trata de usar fármacos dirigidos contra el cáncer", comentó el doctor Yaffe. Pero el doctor es optimista en cuanto a las oportunidades futuras de mejorar los tratamientos para el cáncer "con fármacos que ya tenemos y con el uso de la biología de sistemas, a fin de comprender cuál es la mejor manera de combinar estos fármacos".

—Edward R. Winstead

El puente sobre el río Charles conecta a instituciones en busca de nuevos enfoques para la investigación oncológica

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El Centro Oncológico Dana-Farber/Harvard (DF/HCC) y el Instituto Koch para la Integración de la Investigación Oncológica del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) anunciaron recientemente el inicio del Bridge Project, un esfuerzo integral de colaboración. La meta es convocar a los científicos del DF/HCC que se dedican a las investigaciones aplicadas en el ámbito clínico y a los biólogos y bioingenieros del Instituto Koch para dar respuesta a los "retos oncológicos más difíciles de abordar". Las subvenciones iniciales sumarán USD$1,3 millones y se otorgarán a varios proyectos de investigación interdisciplinaria que estudiarán los cánceres pancreáticos y los glioblastomas.

El Bridge Project surgió a partir de conversaciones entre el subdirector del DF/HCC, doctor David Lingston y el director del Instituto Koch, doctor Tyler Jacks. La idea atrajo el interés de donantes privados como Arthur Gelb y Thomas Peterson, exalumnos de MIT, así como el apoyo financiero de la Fundación Lustgarten para el cáncer pancreático y la Sociedad Nacional de Tumores Cerebrales. En 2012 se sumó la Commonwealth Foundation para la Investigación Oncológica con el fin de contribuir durante el próximo ciclo de subvenciones.

El puente Harvard sobre el río Charles y las instalaciones del MIT (fotografia de Dominick Reuter) El puente Harvard sobre el río Charles conecta las instalaciones de MIT (en la imagen de arriba) y el centro Dana-Farber. (Fotografia de Dominick Reuter)

"Los investigadores del Centro Oncológico Dana-Farber/Harvard y del Instituto Koch ya cuentan con numerosas colaboraciones", comentó la subdirectora adjunta, doctora Sarah Weiler. "Esta iniciativa ha formalizado y expandido ese aspecto de colaboración". Como lo explicara W. David Lee, director de los programas de integración del Instituto Koch, "la idea es vincular las nuevas tecnologías con las necesidades insatisfechas en el ámbito clínico". Lee explicó que los científicos de las dos instituciones intercambian información sobre su trabajo y así identifican proyectos "más arriesgados" que, de otra manera, no habrían llevado a cabo.

Las primeras adjudicaciones de las subvenciones fueron seleccionadas por un equipo asesor externo que realizó un proceso de revisión experto y riguroso. Cada uno de los cuatro equipos recibirá USD$325 000 durante un periodo de 2 años, y se dedicará a uno de los proyectos siguientes:

  • Análisis funcional, genómico y del ARN en glioblastomas a nivel unicelular;
  • Nuevo enfoque para mejorar la administración de fármacos en el tratamiento del cáncer pancreático;
  • Endoprótesis farmacoactiva pancreática y biliar para administrar quimioterapia en casos de adenocarcinoma pancreático ductal; y
  • Nuevas inmunoterapias para combatir el cáncer pancreático.

Estos proyectos en colaboración se forjaron durante dos talleres que se llevaron a cabo entre junio y septiembre de 2011; uno en cada orilla del río Charles, que separa las instalaciones del DF/HCC y MIT. En la primera sesión, los científicos clínicos del DF/HCC presentaron ante el cuerpo académico del Instituto Koch y de MIT los retos específicos relacionados con el cáncer pancreático y el glioblastoma, dos de los cánceres más mortales y más difíciles de tratar.

La idea es vincular las nuevas tecnologías con las necesidades que aún no tienen solución en el ámbito clínico.

—W. David Lee

El segundo taller reunió a los biólogos e ingenieros del Instituto Koch y de MIT en el centro DF/HCC. "Destacamos varias de las tecnologías de última generación de MIT que consideramos que los clínicos e investigadores de ahí aún no conocían, incluidos los modelos de ratones transgénicos y la nanotecnología capaz de realizar análisis a nivel unicelular", recordó Lee. "Fue más o menos como una feria de exposiciones muy elegante".

Ambos talleres atrajeron a cientos de profesores de cada una de las instituciones durante varias horas de intensas discusiones e intercambio de ideas y contactos. La solicitud inicial del Bridge Project motivó la presentación de 15 propuestas para formar equipos con integrantes de distintas instituciones, desde equipos con investigadores del DF/HCC y del Instituto Koch que no se habían conocido hasta el año pasado, hasta científicos con relaciones de trabajo establecidas que estaban colaborando en el estudio de los dos tipos de cáncer por primera vez.

El DF/HCC y el Instituto Koch planean realizar este año una segunda ronda de talleres y adjudicación de subvenciones para ampliar el Bridge Project e incluir a cánceres de pulmón, de ovarios y los melanomas, y la expectativa es subvencionar USD$50 millones durante los próximos 3 a 5 años. "El DF/HCC aporta los científicos especializados en la aplicación de los resultados, los hospitales y los pacientes", manifestó el doctor Weiler. "El Instituto Koch tiene sólida experiencia en ciencias básicas e ingeniería. Esta experiencia es impecable porque conjugamos estas fortalezas para dar respuesta a algunos problemas fundamentales del tratamiento del cáncer a los que realmente debemos prestar atención; de esa manera, ponemos el campo de la ingeniería al servicio de nuestro trabajo clínico".

"Muchos centros oncológicos patrocinados por el NCI trabajan con equipos en colaboración", puntualizó la doctora Linda Weiss, directora de la Oficina de Centros Oncológicos del NCI. "Pero no sé de ningún otro que se pueda comparar en cuanto a participantes, escala y enfoque. Es fascinante".

Bill Robinson

Se inaugura centro de investigación de tecnología avanzada del NCI

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El Centro de Investigación de Tecnología Avanzada del NCI en Frederick, MarylandEl Centro de Investigación de Tecnología Avanzada del NCI en Frederick, Maryland

El pasado 21 de mayo, más de 700 invitados asistieron a  la ceremonia de inauguración del Centro de Investigación de Tecnología Avanzada (ATRF) del NCI en Frederick, Maryland. En la ceremonia participaron el director adjunto administrativo del NCI, John Czajkowski, el presidente y director ejecutivo de la SAIC (Science Applications International Corporation) John Jumper, el director ejecutivo de la SAIC-Frederick, David Heimbrook, y el representante a la Cámara por el partido republicano en Maryland, Roscoe Bartlett, así como delegados de la Cámara de Comercio del Condado de Frederick.

El evento fue organizado por la Cámara de Comercio y tuvo lugar en el atrio abierto de tres pisos del centro de investigación y desarrollo de 330 000 pies cuadrados, el cual albergará el personal del Laboratorio Nacional Frederick para la Investigación Oncológica. El ATRF cuenta con laboratorios para estudios de genética, genómica, proteómica, imaginología biomédica de punta, nanotecnología, así como para el diseño y la producción de fármacos de aplicación clínica para sus primeros estudios en seres humanos.

El centro de investigación constituirá una de las piezas centrales de los esfuerzos del NCI para crear alianzas que convoquen a colaboradores de los sectores gubernamentales, industriales, académicos y organizaciones sin fines de lucro. Estos esfuerzos pueden acelerar la aplicación de los resultados de la investigación básica en tecnologías clínicas, diagnósticas y de tratamiento para los pacientes con cáncer y sida. Un espacio interno de casi 40 000 pies cuadrados se reservará para proyectos de colaboración y para las compañías emergentes que surjan de los proyectos.

"Este edificio está ideado para facilitar la colaboración", comentó el doctor Heimbrook en su discurso inaugural. "En pocos meses, estos pasillos estarán llenos de científicos del NCI, de la SAIC-Frederick y de nuestros socios, quienes estarán dedicados a trabajos de investigación y desarrollo para avanzar la misión del NCI de ofrecer nuevas esperanzas a los pacientes afectados por el cáncer y el sida".

El trabajo que se realizará en el ATRF facilitará la tarea de los médicos para que puedan "recetar el fármaco adecuado, al paciente que lo necesita, en el momento preciso", agregó el doctor.

El NCI y el Instituto del Cáncer de China intercambian información sobre temas de investigación y periodismo médico

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Científicos, médicos y funcionarios del gobierno de los Estados Unidos y China se reunieron a principios de mayo en Beijing para asistir a un taller patrocinado por el Centro para la Salud Mundial del NCI y el Instituto y Hospital del Cáncer de la Academia China de Ciencias Médicas (CICAMS). Los participantes discutieron temas sobre las investigaciones de prevención del cáncer, los exámenes selectivos de detección y los marcadores biológicos. En la reunión, celebrada entre el 9 y el 11 de mayo, los ponentes analizaron el estado del campo de la investigación científica en ambos países y exploraron una amplia gama de oportunidades para futuros trabajos en colaboración.

Entre otros, se trató el tema de las investigaciones sobre marcadores biológicos del cáncer para la prevención y el diagnóstico temprano, los estudios patrocinados por el NCI sobre el cáncer de esófago en China, y los trabajos en colaboración entre EE. UU. y China según tipo de cáncer y ubicación de tumores. El NCI y las autoridades gubernamentales chinas destacaron las oportunidades para patrocinar esfuerzos y los procedimientos para la adjudicación de subvenciones a los investigadores que se dedican al estudio del cáncer. Además, los participantes estudiaron una propuesta para traducir al idioma chino la recopilación electrónica de información sobre el cáncer del NCI, contenida en el banco de datos de información de cáncer conocido como Physician Data Query (PDQ).

"La calidad de la actividad científica presentada por los investigadores del CICAMS y de los EE. UU. fue estimulante. También fueron de gran importancia los planes de colaboración en varias áreas de alta prioridad para ambos países, entre ellas, los marcadores biológicos de cáncer y la investigación sobre exámenes selectivos de detección, los cuales fueron temas importantes de discusión", dijo el doctor Barry Kramer, director de la División de Prevención del Cáncer del NCI, quien asistió al taller.

El director de Epidemiología Oncológica del CICAMS, doctor You-Lin Qiao, afirmó que "la exhaustiva discusión y las recomendaciones para la realización de exámenes selectivos de detección comunitarios de los cuatro cánceres prioritarios (cánceres de pulmón, de esófago, de mama y de cuello uterino) proporcionan una enorme oportunidad de colaboración para los científicos de ambos países en el contexto del aumento de la inversión china en proyectos relacionados con la salud".

El NCI y el CICAMS también organizaron un taller el 8 de mayo sobre periodismo médico e investigación oncológica con el fin de que los redactores y periodistas chinos se informaran sobre cómo evaluar, interpretar y resumir mejor los temas de investigación del cáncer dirigidos a una audiencia general. La sesión ayudó a los participantes a determinar cuáles son los estudios de interés periodístico y cómo presentar con veracidad resultados científicos para el público.

Abierta solicitud de propuestas para uso de datos y muestras biológicas del estudio PLCO

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La información y las muestras biológicas del Estudio de Exámenes de Detección de Cáncer de Próstata, Pulmón,  Colorrectal y Ovarios (PLCO) están disponibles para investigadores calificados por medio de un proceso de revisión por expertos. Dos veces al año, el programa de Estudios de Etiología y Marcadores Iniciales (EEMS) acepta propuestas para acceder a las muestras biológicas del estudio PLCO. El período de aceptación de propuestas para el próximo ciclo se abrió el primero de junio y estará recibiendo solicitudes hasta el 16 de julio de 2012.

El programa EEMS (un componente del estudio PLCO) recoge materiales biológicos e información sobre factores de riesgo de los participantes del estudio antes de recibir el diagnóstico de cáncer, lo cual lo convierte en un recurso para investigadores del cáncer que estudian las causas y los orígenes o la detección temprana de la enfermedad. Los estudios etiológicos investigan los factores de riesgo genéticos, bioquímicos y ambientales de cáncer. Los estudios sobre la detección temprana apuntan a determinar marcadores biológicos del inicio de la enfermedad que sean confiables y se puedan reproducir.

Los detalles del proceso de revisión y los materiales necesarios para hacer la propuesta se pueden consultar en línea (solo están disponibles en inglés). Las preguntas se pueden dirigir a parplcohelpdesk@westat.com o al 240-314-2313.

Los NIH, la industria farmacéutica y los investigadores colaboran para buscar nuevos usos de fármacos ya existentes

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Un investigador científico usa una pipeta con un líquido naranja.El Centro Nacional para el Avance de las Ciencias Aplicadas (NCATS) de los NIH dio a conocer recientemente un programa de colaboración que permitirá a los investigadores descubrir nuevos usos para los compuestos farmacológicos ya existentes.

La iniciativa se llama "Descubrimiento de nuevos usos terapéuticos para las moléculas existentes", y se basa en la alianza inicial entre el NCATS y los laboratorios Pfizer, AstraZeneca y Eli Lilly, los cuales acordaron poner a disposición de los investigadores docenas de los compuestos que producen.

Esta colaboración dará la oportunidad a los investigadores de acceder a los compuestos que hayan pasado satisfactoriamente por varios pasos clave del proceso de desarrollo, incluida la fase de ensayos de toxicidad en seres humanos, la cual es una etapa del abastecimiento farmacológico a la que tradicionalmente ha sido difícil de acceder por parte de los investigadores). 

Se ha comprobado que algunos compuestos son ineficaces para el uso específico que se anticipaba en su producción, pero es posible que nuevas investigaciones revelen que pueden funcionar bien para usos terapéuticos diferentes. Un ejemplo es la talidomida, que se dejó de usar como tratamiento para las náuseas del embarazo cuando se descubrió que causaba defectos de nacimiento; más adelante se observó que constituía un tratamiento eficaz para el mieloma múltiple.

En años recientes, los investigadores han identificado las causas de más de 4 500 enfermedades, pero ha sido difícil convertir este conocimiento en nuevos tratamientos; solo existen tratamientos eficaces para cerca de 250 de estas afecciones.

"Claramente, necesitamos aumentar la velocidad con que convertimos los descubrimientos en mejores resultados para la salud", expresó en una declaración el doctor Francis S. Collins, director de los NIH. "Los NIH están dispuestos a trabajar con nuestros aliados a nivel industrial y académico para solucionar un problema urgente que está fuera del alcance de organizaciones o sectores individuales".

El año pasado se creó NCATS para responder a esta necesidad. El centro respalda la investigación científica rigurosa diseñada para transformar los resultados básicos de las investigaciones en nuevos tratamientos para pacientes.

En el presupuesto presidencial para el año fiscal 2013 se propuso adjudicar USD$575 millones para el NCATS, de los que aproximadamente USD$20 millones respaldarán subvenciones para investigaciones de hasta 3 años para estudios de factibilidad preclínica y clínica. Estos estudios analizarán más de 20 compuestos en relación con varias enfermedades y afecciones.

El programa piloto incorpora un formato de acuerdo innovador, que fue creado para lograr una mayor eficiencia en los procesos legales y administrativos necesarios para la participación de varias organizaciones. El formato brinda también una serie de directrices para el manejo de los derechos de propiedad intelectual. Los aliados de la industria conservarán la propiedad de sus compuestos, y los aliados del sector de la investigación académica tendrán derecho de propiedad sobre sus descubrimientos y derechos para publicar los resultados de sus investigaciones.

Para conocer más detalles acerca de este programa, puede ver la información (solo disponible en inglés) en los enlaces de Carta de intención y Solicitud de información o visitar el sitio web del programa NCATS.

Abierta la inscripción para el tercer "Taller Internacional de Periodismo Científico"

Afiche del taller los Medios y la Investigación del Cáncer.Los Medios y la Investigación del Cáncer: Taller Internacional de Periodismo Científico es un seminario de dos días de duración, donde periodistas de diferentes países tienen la oportunidad de adquirir las habilidades y los conocimientos necesarios para realizar un buen cubrimiento periodístico de temas de salud y medicina. Este año, el evento tendrá lugar en Buenos Aires, Argentina, los días 12 y 13 de noviembre de 2012. 

El taller contará con una variada participación de ponentes que hablarán sobre los desafíos que representa cubrir la investigación científica del cáncer en un lenguaje adecuado para el público en general. Además de las ponencias, el taller contará con presentaciones de periodistas científicos y de salud así como actividades que les permitirán a los participantes aplicar en forma práctica los conocimientos adquiridos.

Este taller está dirigido a periodistas latinoamericanos y de los Estados Unidos que trabajan en medios de comunicación hispanos y es totalmente gratuito. Los periodistas interesados en participar tienen plazo hasta el 3 de agosto de 2012 para presentar su solicitud. Los cupos son limitados. Para enviar su solicitud en forma electrónica, por favor visite la siguiente página: http://web.ncifcrf.gov/events/CancerResearchMedia/default_sp.asp.