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17 de julio de 2012 • Volumen 4 - Edición 8

Estudio clínico muestra una nueva opción de tratamiento para algunos linfomas

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Los resultados actualizados de un estudio clínico europeo a gran escala indican que los pacientes con algunos tipos de linfoma podrían ser tratados inicialmente con el fármaco quimioterapéutico bendamustina (Treanda) y el fármaco de acción dirigida rituximab (Rituxan). La mayoría de los pacientes en el estudio tenían linfoma folicular, y el resto padecía linfoma de células del manto o linfoma de crecimiento lento.

Los resultados del estudio, en el cual participaron 514 pacientes recién diagnosticados, fueron dados a conocer a principios de junio por el investigador principal, doctor Mathias J. Rummel del Hospital Universitario Giessen en Alemania, durante el congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica.

Después de una mediana de seguimiento de casi 4 años, los pacientes que recibieron la combinación de los dos fármacos vivieron más del doble de tiempo sin evolución de la enfermedad (69,5 meses frente a 31,2 meses), que los pacientes que recibieron el tratamiento de primera línea habitual de rituximab y una pauta quimioterápica llamada CHOP o régimen CHOP.

A pesar de la mejoría en cuanto a la supervivencia sin evolución en pacientes tratados con bendamustina y rituximab, la supervivencia general no presentó diferencias entre los dos grupos de pacientes. Como resultado de esto, es posible que algunos investigadores no se sientan a gusto promoviendo la combinación farmacológica como el nuevo estándar de atención para todos los pacientes con este tipo de linfoma, de acuerdo con el doctor Wyndham Wilson, director de la Sección sobre Terapéutica de Linfomas en el Centro de Investigación Oncológica del NCI, quien no participó en el estudio.

Si bien hubo una mayor incidencia de reacciones cutáneas leves en pacientes que recibieron bendamustina y rituximab, otros efectos secundarios importantes fueron mucho menos comunes, como la neuropatía y la peligrosa disminución de glóbulos blancos conocida como neutropenia. Solo 4 por ciento de los pacientes que recibieron bendamustina y rituximab debieron recibir tratamiento con el factor estimulante de colonias de granulocitos para contrarrestar la neutropenia, en comparación con 20 por ciento de los pacientes que recibieron el régimen CHOP.

El doctor Rummel citó varias razones por las que la combinación con bendamustina no condujo a una mejora en la supervivencia general: en primer término, casi la mitad de los pacientes cuyos cánceres empeoraron después de recibir el régimen CHOP se cambiaron al grupo de tratamiento con bendamustina y rituximab; segundo, estos tipos de linfoma crecen en forma lenta y tienden a presentar mejor supervivencia a largo plazo, por lo tanto, los pacientes deben someterse a controles de seguimiento por un periodo más prolongado antes de que se pueda observar una diferencia en la supervivencia general.

La bendamustina, que se creó en Alemania y ha sido utilizada por décadas en Europa para tratar cánceres de la sangre, está aprobada en Estados Unidos para el tratamiento del linfoma de crecimiento lento, pero solo en aquellos casos que la enfermedad ha evolucionado después de un tratamiento con una pauta terapéutica que incluye el rituximab. La bendamustina también está aprobada para el tratamiento de la leucemia linfocítica crónica.