Boletin
 
17 de julio de 2012 • Volumen 4 - Edición 8

Un nuevo fármaco puede ser una opción de tratamiento para algunos cánceres de mama

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Los resultados de un estudio clínico internacional permiten suponer que, en poco tiempo, habrá otra opción de tratamiento para las mujeres con cáncer de mama metastásico HER2 positivo que deja de responder a los tratamientos dirigidos con trastuzumab (Herceptin).

La supervivencia sin evolución tumoral en mujeres que recibieron el fármaco en fase de investigación trastuzumab emtansina (T-DM1) fue más de 3 meses mayor que las mujeres que recibieron el fármaco quimioterapéutico capecitabina (Xeloda) y el fármaco dirigido lapatinib (Tykerb). Con solo una excepción, el fármaco T-DM1 tuvo también muchos menos efectos secundarios graves que la combinación capecitabina-lapatinib, según informaron a principios de junio los investigadores principales del estudio durante el congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica.

 "El fármaco T-DM1 ofrecerá una importante opción terapéutica para el tratamiento del cáncer de mama HER2 positivo", dijo la investigadora principal del estudio, la doctora Kimberly Blackwell del Instituto Oncológico de la Universidad Duke.

El fabricante del fármaco, Genentech, declaró que buscará este año la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. para el uso de T-DM1 en mujeres con cáncer de mama metastásico.

El T-DM1 es un fármaco de anticuerpos conjugados compuesto por el anticuerpo monoclonal trastuzumab, que actúa sobre el receptor HER2 en las células del cáncer de mama, y está químicamente vinculado al fármaco quimioterapéutico DM1.

La mediana de supervivencia sin evolución en mujeres tratadas con T-DM1 fue de 9,6 meses, en comparación con 6,4 meses en mujeres que recibieron capecitabina y lapatinib, informó la doctora Blackwell. Los resultados se basaron en un análisis preliminar de los datos del estudio clínico. La supervivencia general fue similar en los dos grupos de tratamiento, pero cuando se llevó a cabo el análisis se observó una tendencia estadística hacia una mejor supervivencia general, con más de 65 por ciento de las pacientes en el grupo de tratamiento con T-DM1 aún vivas después de 2 años, en comparación con más de 47 por ciento de las pacientes del grupo de control que recibieron capecitabina-lapatinib.

Si bien hubo más mujeres que al recibir T-DM1 experimentaron una disminución potencialmente peligrosa de sus niveles de plaquetas (trombocitopenia), otros efectos secundarios como vómitos, diarrea y el síndrome mano-pie, fueron más probables en las mujeres del grupo de control. La trombocitopenia se controló bien mediante la reducción de la dosis, señaló la doctora Blackwell, y hubo más mujeres en el grupo de control a quienes se les tuvo que reducir la dosis debido a los efectos secundarios.

"El T-DM1 es realmente eficaz en esta población", dijo el doctor Louis Weiner del Centro Oncológico Integral Lombardi de la Universidad Georgetown durante la sesión plenaria. Es necesario realizar otras investigaciones para entender mejor cuál es la manera óptima de usar el fármaco en combinación con otros tratamientos disponibles, continuó el doctor Weiner.