Boletin
 
19 de julio de 2011 • Volumen 3 - Edición 8

Opciones

  • Imprimir página
  • Imprimir documento
  • Ver documento
  • Enviar este documento

La combinación perfecta en la búsqueda del origen del XMRV

> Artículo en inglés

El equipo que descubrió los orígenes del XMRV, doctores Krista Delviks-Frankenberry, Tobias Paprotka y Vinay Pathak, director de la Sección de Mutaciones Víricas del NCI. El equipo que descubrió los orígenes del XMRV: (de izquierda a derecha) doctores Krista Delviks-Frankenberry, Tobias Paprotka y Vinay Pathak, director de la Sección de Mutaciones Víricas del NCI.

El doctor Vinay Pathak estaba solucionando asuntos de última hora en el laboratorio del NCI en Frederick y alistándose para un viaje al exterior el pasado diciembre, cuando recibió un correo electrónico que empezaba con la frase "¡LO LOGRAMOS!".

El mensaje, procedente del doctor John Coffin de la Universidad Tufts, describía un análisis genético de dos virus de ratón. Ambos virus —uno descubierto en el laboratorio del doctor Coffin y el otro en el del doctor Pathak— se asemejaban a partes del retrovirus XMRV, pero nunca se habían comparado.

Cuando por primera vez se alinearon las secuencias del ADN vírico, escribió el doctor Coffin en su correo electrónico, fueron "casi exactas" al XMRV (virus relacionado con el virus xenotrópico de la leucemia murina). "La forma en que las secuencias del ADN se acoplan perfectamente es realmente extraordinario", dijo recientemente. "Se juntaron como dos imanes que se atraen el uno al otro".

Este simple experimento ató los cabos de las pistas que los investigadores habían recolectado por meses acerca de los orígenes del XMRV, el cual se descubrió en células de cáncer de próstata en el 2006.  Con base en las evidencias que obtuvieron, los doctores Coffin y Pathak creen que el XMRV se originó cuando los virus de dos ratones se unieron (un proceso conocido como recombinación) durante un experimento de laboratorio en los años 1990.

En el experimento, un técnico de laboratorio estaba multiplicando células de cáncer de próstata en ratones hasta que las células se pudieran cultivar— el primer paso en la formación de una colonia de células o línea de células, con fines de investigación. Cuando finalmente se pudo obtener una muestra de un ratón, la muestra contenía el XMRV, indicaron los investigadores. A partir de ahí, el virus se propagó a medida que la línea de células fue utilizada por más laboratorios.

Los detalles de esta historia detectivesca se publicaron por Internet en la revista Science del 2 de junio. En el artículo, los autores concluyeron que el XMRV emergió cuando los dos virus "progenitores" se recombinaron en un ratón de laboratorio que se estaba utilizando para multiplicar muestras de tumor humano.

"Estos resultados nos dicen en realidad que el XMRV, en su forma conocida, no había circulado en la población humana", dijo el doctor Hung Fan, un retrovirólogo de la Universidad de California, en Irvine, quien no participó en la investigación.

La evidencia señala a la contaminación

Tres años después de que se descubriera el XMRV en células de cáncer de próstata, otro grupo notificó haber hallado el virus en pacientes con el síndrome de fatiga crónica (SFC). Sin embargo, pocos laboratorios han podido confirmar este reporte inicial en muestras de pacientes, por lo que el presunto papel del XMRV como causa de enfermedades en los seres humanos ha sido fuente de controversia.

Todas las cepas aisladas del XMRV reportadas hasta la fecha, se asocian cercanamente a la secuencia vírica que se encontró en la línea de células de cáncer de próstata conocida como 22Rv1. Si los retrovirus se hubieran estado replicado en los seres humanos, estas secuencias contendrían muchas más variaciones, indicaron varios investigadores.

Es más, la posibilidad de que el virus apareciera independientemente en otro ratón o en estado natural es "infinitamente pequeña, cerca de una en mil billones", dijo el doctor Pathak. Es muy poco probable que este virus exista en la naturaleza, por lo que la probabilidad de que una persona podría estar expuesta a un ratón con el virus es también poco probable, añadió.

"Admitimos que no hay evidencia directa de que una muestra de un paciente haya sido contaminada", dijo el doctor Jonathan Stoye del Instituto Nacional para la Investigación Médica del Reino Unido, quien no estuvo vinculado a la investigación. "Sin embargo, toda la evidencia indirecta nos lleva a creer que la contaminación es la explicación más probable" en el caso del XMRV, continuó.

En un taller reciente sobre el XMRV, codirigido por el doctor Stoye, algunos ponentes advirtieron que la contaminación podría ser una razón por la cual algunos investigadores han detectado el XMRV en muestras de pacientes.

"El estudio actual documenta un nuevo ejemplo de la transferencia de virus de ratón a células humanas", dijo el doctor Stephen Goff, un retrovirólogo de la Universidad de Columbia, quien tampoco formó parte del estudio. "Este tipo de transferencia ha ocurrido muchas veces antes en otros experimentos.

"Al hacer crecer tumores humanos en ratones", continuó, "los tumores pueden adquirir los virus del ratón".

El mensaje del estudio actual para los investigadores en este campo, es que "todo aquel que publique un estudio que indique que el XMRV está presente en una muestra de un paciente, tiene que analizar los datos muy cuidadosamente", dijo el autor principal, el doctor Tobias Paprotka, miembro del laboratorio del doctor Pathak.

"Si es XMRV, lo más probable es que se deba a contaminación", añadió el doctor Pathak.

Realización de pruebas en células de cáncer de donantes

Al comenzar su investigación, el doctor Pathak se concentró en una pregunta: ¿Cómo se pudo introducir el XMRV en la línea de células 22Rv1? A medida que avanzaba el análisis, la respuesta —y el propio origen del virus— salió a relucir.

El doctor Fan indicó que este estudio es un buen ejemplo de "arqueología vírica molecular", señalando que los investigadores tuvieron que localizar muestras de tumores en congeladores de todo el país. En California, por ejemplo, el doctor Pathak ubicó una serie de muestras del experimento en el que las muestras de tumor se hicieron crecer en ratones y que fueron utilizadas posteriormente para crear la línea de células 22Rv1.

El doctor John Coffin y Oya Cingöz de la Universidad Tufts (Foto de Kelvin Ma) En la Universidad Tufts, el doctor John Coffin y Oya Cingöz, estudiante de genética de su laboratorio, ayudaron a descubrir los orígenes del XMRV. (Foto de Kelvin Ma)

Una pista importante surgió cuando su laboratorio realizó pruebas en muestras anteriores y no detectó el XMRV. "Si el tumor original de un paciente tenía el XMRV, entonces todas las muestras derivadas del mismo deberían contenerlo", dijo el doctor Pathak. "Esto no fue lo que ocurrió".

No obstante, los investigadores detectaron el XMRV en muestras posteriores, con lo que se indicaba que el virus debía haber surgido durante el experimento. Sin tener conocimiento del riesgo de contaminación, los laboratorios no especializados en virología trabajaron con estas células de cáncer de próstata por una década.

Una vez que el virus se introdujo en la línea de células, "no es difícil imaginar cómo se pudo propagar a través de muchos laboratorios", dijo el doctor Coffin, quien trabaja parte del mes en el laboratorio del NCI en Frederick y es un asesor especial del director del NCI. En su laboratorio en Tufts, Oya Cingöz, estudiante de posgrado en genética, realizó la mayor parte de las investigaciones.

Aunque el XMRV se replica bien en cultivos y podría infectar a las personas, es poco probable que el virus se pueda propagar fácilmente entre las personas. La razón, explicó el doctor Fan en un correo electrónico, es que los seres humanos "tienen un fuerte factor de resistencia intracelular que previene la infección por el XMRV".

Siguiendo la pista a un virus misterioso

En el verano del 2009, el XMRV era conocido como un retrovirus misterioso y posiblemente peligroso. Unos cuantos meses atrás, en la reunión anual sobre retrovirus del Cold Spring Harbor Lab, los investigadores presentaron un estudio que indicaba que, si el virus existía en realidad, millones de personas en los Estados Unidos podrían estar infectadas.

Debido al vínculo con el cáncer de próstata y la probabilidad de que un nuevo retrovirus podría estar circulando en la población y estar causando enfermedades, el NCI convocó una reunión de expertos en julio del 2009.

Ya para septiembre, se había creado un plan y obtenido financiación para la creación de herramientas y la adquisición de los recursos necesarios para el estudio del XMRV. El doctor Stuart Le Grice del laboratorio del NCI en Frederick había formado un equipo de retrovirólogos para que aplicaran sus conocimientos y experiencia sobre el VIH en la dilucidación de los interrogantes sobre un nuevo retrovirus.

"Analizamos el XMRV desde el punto de vista de que podría ser un virus real o el resultado de contaminación", dijo el doctor Le Grice. "No empezamos el estudio con ningún sesgo".

Menos de 2 años después, se encontró la respuesta a este interrogante. Ya con los resultados publicados, dijo el doctor Le Grice, es importante recordar que "todavía no hay evidencia de que el virus estuvo alguna vez presente en los pacientes".

Los hallazgos se publicaron en la revista Science junto con un informe adjunto sobre el síndrome de fatiga crónica. En ese reporte, los investigadores no pudieron detectar evidencia del XMRV en pacientes cuyas muestras sanguíneas habían dado resultados positivos al virus en el estudio original del 2009, también publicado en la revista Science.

La posibilidad de que el virus apareciera en forma independiente en otro ratón o en estado natural es "infinitamente pequeña, cerca de una en mil billones".

—Dr. Pathak

Desde entonces, al menos 10 estudios independientes tampoco han podido detectar el XMRV en pacientes con SFC.

En una declaración que acompañó el estudio, el editor principal de la revista Science, doctor Bruce Alberts, "expresó preocupación" con respecto al vínculo establecido en el estudio del 2009 entre el virus y el SFC que se publicó en Science. La revista científica, escribió, está a la espera de los resultados de dos estudios patrocinados por los NIH sobre el XMRV y el síndrome de fatiga crónica, que se llevan a cabo en la actualidad.

Hace unas semanas, el doctor Dennis Mangan, quien lidera un grupo de trabajo interdisciplinario del NIH sobre el SFC, dijo que se prevé que los estudios continúen hasta su conclusión.

Los nuevos informes en Science "probablemente no constituirán la palabra final con relación al XMRV y estas enfermedades, pero es la información con la que contamos en la actualidad", dijo el doctor Goff.

Aún cabe la posibilidad, anotó, de que algunas personas puedan estar infectadas por un virus que contribuya a esas enfermedades. Sin embargo, en la actualidad la carga de la prueba recae en los investigadores que deben mostrar que todo virus que detecten no es el resultado de la contaminación sino que constituye un factor contribuyente, dijo.

La moraleja sobre la contaminación

"La historia del XMRV es una moraleja sobre la contaminación", dijo el doctor Pathak. "Mientras más sensible sean los equipos y recursos tecnológicos utilizados para detectar la presencia de ADN vírico y de ratón en las muestras de los pacientes, esto constituirá una preocupación mayor".

Además, esta historia del XMRV es bastante interesante ya que nos muestra cómo se obtiene la información científica. Aunque los doctores Pathak y Coffin estaban al tanto de que el otro estaba a la búsqueda de otro virus, similar al XMRV, nunca se imaginaron que los virus serían los dos progenitores del XMRV.

La buena suerte también jugó un papel importante. Tal como lo anotó el doctor Le Grice, es posible que los dos laboratorios hubiesen descubierto el mismo virus de ratón en vez de los dos progenitores diferentes, con lo que se hubiese atrasado el progreso en las investigaciones.

El 17 de diciembre pasado, cuando el doctor Coffin hizo el hallazgo, el doctor Pathak estaba tan ocupado tratando dejar todo listo antes de su viaje que no respondió al correo electrónico sino hasta que abordó el avión. Si el doctor Pathak hubiese recibido las noticias unos cuantos días antes, es posible que hubiera pospuesto sus vacaciones de 2 semanas a un lugar sin acceso a Internet.

Tal como ocurrió, tuvo un viaje excelente. Y en los momentos finales antes de que partiera su vuelo, pudo enviar rápidamente una breve contestación al doctor Coffin: "¡Espectacular!"

Edward R. Winstead

Para consultar más información, lea: Asociación entre el virus XMRV y enfermedades humanas: preguntas y respuestas

< Sección anterior  |  Siguiente sección >