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  • Publicación: 20 de julio de 2010

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Cuatro estudios sobre el cáncer de mama con implicaciones clínicas

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Durante la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), realizada el mes de junio en Chicago, el doctor William Wood de la Universidad de Emory dio a conocer cuatro estudios clínicos sobre el cáncer de mama que reciben apoyo del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) y que han arrojado cada uno de ellos resultados clínicos importantes. El doctor Wood indicó que no recuerda ninguna serie de cuatro informes consecutivos en la ASCO "que contengan conclusiones tan claras y relevantes para la práctica" como estos.  

El primer estudio encontró que una prueba de uso frecuente para identificar células inusuales en los ganglios linfáticos centinela o en la médula ósea de pacientes con cáncer de mama puede que no ofrezca información de utilidad para las pacientes y los médicos. La prueba, un método de tinción de células, llamada inmunohistoquímica (IHQ), puede detectar un número pequeño de células o micrometástasis, que por lo general no se detectarían mediante la examinación patológica de la muestra de tejido en frotis.

Estos son resultados que cambian la práctica. Y asimismo es interesante observar cómo se comprueban hipótesis científicas, aunque solo sea la hipótesis nula.

—Dr. William Wood
La hipótesis de los investigadores planteaba que la IHQ podría ayudar a identificar las pacientes con riesgo de recidiva y determinar cuáles necesitarían quimioterapia sistémica, pero los resultados parecen indicar lo contrario. “Pensábamos que detectar las micrometástasis mediante la inmunohistoquímica, sería una indicación de una prognosis peor, pero eso no fue lo que encontramos”, dijo la doctora A. Marilyn Leitch, co investigadora del Southwestern Medical Center de la Universidad de Texas, en Dallas.

En este estudio clínico prospectivo realizado en múltiples centros participaron más de 5.000 mujeres con cáncer de mama sin afectación ganglionar clínica (sin tumor metastásico palpable en los ganglios linfáticos de la axila) en estadio inicial a las que se le había realizado una lumpectomía. A estas mujeres también se les realizaron biopsias del ganglio linfático centinela y aspiración de la médula ósea para identificar si presentaban micrometástasis.

“En general, como resultado de este estudio, estas tinciones específicas probablemente no se deberían realizar más en mujeres con cáncer de mama recién diagnosticado”, dijo el doctor Eric Winer de la Facultad de Medicina de Harvard, quien fue el moderador de la sesión informativa con la prensa. Estos resultados deberían tener un efecto en la atención de las pacientes ya que la IHQ se realiza en forma rutinaria en muchos centros médicos, indicó.

Con relación a la prueba de médula ósea, parece observarse un peor resultado en las mujeres a las que se les encontraron células tumorales en la médula ósea, detectadas por la inmunohistoquímica. Pero este enfoque requiere de más investigación, dijo el doctor Winer. “No creo que ninguno de nosotros recomendaría que se le realice una prueba de médula ósea a una mujer que ha recibido un diagnóstico reciente de cáncer de mama, como parte de su evaluación de rutina”, añadió.

Mejora de la calidad de vida

Otro estudio en esta sesión fue el NSABP B-32, un estudio clínico a gran escala con distribución al azar de fase III que comparó la biopsia del ganglio linfático centinela con la disección axilar en mujeres con cáncer de mama sin afectación ganglionar clínica. Este estudio concluyó que, en estas mujeres, la disección de ganglios linfáticos axilares no generaba un beneficio adicional a los recibidos con solo realizar la biopsia.

“Cuando la prueba del ganglio linfático centinela arroja resultados negativos, la extirpación del ganglio centinela sin recurrir a la extirpación de los otros ganglios linfáticos axilares, es un tratamiento apropiado, seguro y eficaz para pacientes con cáncer de mama sin afectación ganglionar clínica” dijo el doctor David N. Krag del Centro Oncológico de Vermont, quien dio a conocer los resultados del estudio. “Esta es una evidencia clara de un estudio que beneficia la calidad de vida de la mujer y al mismo tiempo disminuye los costos de la atención”.

El doctor Wood elogió el diseño del estudio clínico y su enfoque en el control de la calidad quirúrgica, y estuvo de acuerdo con su conclusión, calificando la evidencia como "concluyente".

En un estudio clínico relacionado, los investigadores encontraron que la extirpación de ganglios linfáticos adicionales en las axilas para detectar más células de cáncer de mama en mujeres con enfermedad limitada que se había extendido al ganglio centinela no mejoró su supervivencia. Estos resultados son importantes porque muchos médicos optan por realizar en forma rutinaria la disección axilar en mujeres con metástasis en el ganglio linfático centinela, indicaron los investigadores.

La extirpación de los ganglios linfáticos axilares ha sido el enfoque estándar en mujeres con micro y macrometástasis en el ganglio centinela, explicó el autor principal del estudio, el doctor Armando Giuliano, Director del Centro de Cáncer de Mama e Instituto del Cáncer John Wayne en Santa Mónica, California. Los resultados no son definitivos, observó el doctor Winer, debido a que el estudio no cumplió la meta de participación de pacientes.

Pero los resultados parecen indicar que la extirpación de más ganglios linfáticos además del ganglio centinela puede no ser beneficiosa en dichos casos, y que muchas mujeres pueden evitar el riesgo de sufrir efectos secundarios adicionales asociados con la extirpación más extensa de ganglios linfáticos, dijo el doctor Giuliano. La disección de ganglios linfáticos axilares todavía será necesaria en algunos casos, pero estos resultados indican que lo requerirán muchas menos mujeres, añadió.

Ayuda para pacientes de mayor edad

Un cuarto estudio clínico encontró que algunas mujeres mayores pueden no necesitar terapia de radiación después de una cirugía para el cáncer de mama. Las mujeres de 70 años de edad o más con cáncer de mama en estadio inicial no se beneficiaron de recibir radioterapia luego de cirugía para conservar la mama y tratamiento con tamoxifeno, indican los resultados de un estudio clínico con distribución al azar de fase III. (El artículo completo se puede consultar en el NCI Cancer Bulletin).

“Estos estudios clínicos, que solo se pudieron realizar gracias al financiamiento gubernamental, evitarán que muchas mujeres sufran los efectos secundarios de tratamientos innecesarios sin poner en riesgo su supervivencia” dijo la doctora Jo Anne Zujewski, jefa de la sección de Tratamientos para el Cáncer de Mama en la División de Tratamiento y Diagnóstico del Cáncer del NCI. “También nos ayudarán a ahorrar dinero destinado a la atención”.

 El doctor Wood concluyó la discusión sobre los cuatro informes indicando que “estos son resultados que cambian la práctica. Y asimismo es interesante observar cómo se comprueban hipótesis científicas, aunque solo sea la hipótesis nula".

—Edward R. Winstead