Boletin
 
14 de agosto de 2012 • Volumen 4 - Edición 9

Ciertos cánceres de piel se originan por un efecto de la radiación UV previamente desconocido

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Los efectos nocivos del sol sobre la capa externa de la piel (la epidermis) están bien documentados. Pero la radiación ultravioleta (UV) del sol puede alterar también las células de la capa subyacente de la piel (la dermis), abonando el terreno para la aparición de cáncer en la epidermis, de acuerdo con resultados publicados el 8 de junio en la revista Cell.

En el estudio, los investigadores observaron cambios epidérmicos en ratones, similares a los observados en las lesiones cutáneas precancerosas en seres humanos causadas por los rayos UV y conocidas como queratosis actínicas, las cuales pueden evolucionar y convertirse en carcinomas de células escamosas, el más frecuente de los cánceres de piel en seres humanos. En los ratones, la vía de señalización de Notch había desaparecido en las células estromales; estas últimas contribuyen al compartimiento dérmico de la piel.

Según observaron los investigadores, la pérdida de la vía de señalización de Notch parece haber sido suficiente para que se formaran tumores en la epidermis. El aumento de la inflamación que acompaña la pérdida de la señalización de Notch pudo haber influido en la formación de los tumores, agregaron.

"Este estudio dice que los cambios en el estroma son tan importantes como los cambios en la epidermis, y que probablemente debamos prestarles atención", comentó el investigador principal, doctor G. Paolo Dotto, del Hospital General de Massachusetts y de la Universidad de Lausana en Suiza.

A fin de investigar la relevancia clínica de los hallazgos en ratones, los investigadores analizaron el tejido de pacientes humanos con queratosis actínica. Descubrieron que la señalización de Notch se reducía en las células estromales humanas localizadas cerca de las lesiones precancerosas. Además, los autores señalaron que alteraciones moleculares similares fueron causadas por la radiación UVA, la cual es una causa ambiental del cáncer de piel.

Estos descubrimientos pueden dar elementos para comprender el fenómeno de la cancerización de campo, en el cual un conjunto o campo de células, en vez de una sola célula de inicio, cambia cuando se expone a un carcinógeno y tiene la posibilidad de volverse precanceroso, destacó el doctor Dotto.

En un editorial adjunto, los doctores Sakari Vanharanta y Joan Massagué del Centro Oncológico Memorial Sloan-Kettering elogiaron el estudio por poner de relieve la posibilidad de que la radiación UV, además de causar mutaciones, puede causar alteraciones que fomentan la formación de tumores en las células dérmicas.

Estos resultados se suman a la larga lista de efectos nocivos de la exposición excesiva al sol. "Esto debiera dar a las personas una razón más para cubrirse y protegerse la piel" escribieron los doctores Vanharanta y Massagué.