Boletin
 
14 de agosto de 2012 • Volumen 4 - Edición 9

Fármaco en investigación a base de toxinas vegetales actúa sobre las células tumorales y las destruye

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Un grupo de investigadores ha diseñado un fármaco que puede transportar una poderosa toxina destructora de células a los tumores, sin afectar en mayor medida a los tejidos normales. El fármaco, que se conoce como G202, redujo los tumores por xenoinjerto de varios tipos de cánceres humanos en ratones, entre ellos los cánceres de próstata, de mama, de riñón y de vejiga, y presentó efectos tóxicos relativamente bajos. En función de estos resultados, que se publicaron el 27 de junio en la revista Science Translational Medicine, los investigadores iniciaron un estudio clínico de fase inicial del G202 en pacientes con cáncer avanzado.

El fármaco G202 transporta su carga tóxica (un potente análogo de la sustancia vegetal tapsigargina) a los tumores al fijarse específicamente a una proteína conocida como antígeno prostático específico de membrana (PSMA). La mayoría de los cánceres de próstata presentan niveles elevados de PSMA. También se encuentra en células tumorales endoteliales, que revisten los vasos sanguíneos en una variedad de tumores sólidos pero no en las células endoteliales normales. El PSMA es una enzima que cubre la membrana celular y puede cortar proteínas en lugares específicos.

Los investigadores diseñaron el fármaco G202 de manera que no solo se una al PSMA pero que también sea blanco de la actividad de corte de las proteínas del PSMA. El G202 es un "profármaco" inactivo y el PSMA provoca la liberación del análogo destructor celular activo de la tapsigargina, a partir del profármaco. Esta liberación tiene lugar fuera de la célula, en el microambiente tumoral. Una vez el análogo de la tapsigargina es liberado, las células tumorales cercanas lo recogen y es allí donde inhibe una proteína llamada bomba SERCA. Al interrumpir el funcionamiento de la bomba SERCA, la célula se inunda de calcio y se desencadena la muerte celular programada.

A diferencia de los fármacos quimioterapéuticos comunes, que generalmente funcionan al destruir las células que se multiplican con rapidez, "la tapsigargina y sus análogos pueden destruir con igual potencia tanto las células de rápida multiplicación como las que no lo son", escribieron los doctores Samuel Denmeade y John Isaacs de la Universidad Johns Hopkins y sus colegas. Los doctores puntualizaron que esta capacidad determina la particular idoneidad de un fármaco a base de tapsigargina para tratar el cáncer de próstata, debido a que la mayoría de las células cancerosas en el cáncer de próstata metastásico no se dividen.

Los estudios de seguridad del G202, que se requieren antes de que se pueda probar el fármaco en seres humanos, indicaron que causa toxicidad renal transitoria y reversible en ratas y monos. El G202 no causó toxicidad en la médula ósea de ratones, ratas o monos, un efecto secundario frecuente de la destrucción celular causada por la quimioterapia.