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  • Publicación: 17 de agosto de 2010

Comité asesor de la FDA desaconseja bevacizumab para el cáncer de mama metastásico

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El 20 de julio pasado, el Comité Asesor de Medicamentos Oncológicos  (ODAC) del Centro de Investigación y Evaluación de Fármacos de la FDA votó 12 contra 1 para eliminar el uso de bevacizumab (Avastin) en combinación con quimioterapia de primera línea para el cáncer de mama metastásico. En marzo del 2008, la FDA otorgó aprobación acelerada  para este uso indicado del bevacizumab, supeditándola a resultados positivos adicionales de los estudios clínicos en curso.

En la reunión del 20 de julio, los miembros del comité revisaron los resultados finales de esos estudios, en los cuales no se pudo confirmar la información que llevó a la aprobación acelerada. Las mujeres del estudio inicial, llamado E2100, recibieron paclitaxel (Taxol) solo o paclitaxel más bevacizumab para tratar el cáncer de mama localizado recidivante. Las mujeres que recibieron terapia combinada con bevacizumab en el estudio E2100 presentaron una mejora en la mediana del tiempo de supervivencia libre de progresión de la enfermedad (PFS) —tiempo que transcurre sin crecimiento del tumor—de 5,5 meses en comparación con las que recibieron solo paclitaxel.

La decisión de la FDA de conceder una aprobación acelerada fue contraria a las recomendaciones del ODAC, que en diciembre del 2007 votó cinco-cuatro en contra de la aprobación. La FDA no está obligada a seguir las recomendaciones de sus comités consejeros, aunque la mayoría de las veces lo hace. Los resultados del estudio E2100 no han mostrado un aumento de la supervivencia general y la PFS sigue siendo un criterio indirecto de valoración contencioso en los estudios clínicos oncológicos.

“La FDA cree que al aceptar la PFS como un criterio de valoración del estudio, se debe realizar una evaluación muy de cerca de la magnitud de la mejora en la PFS en un análisis de riesgos-beneficio”, dijo el doctor Richard Pazdur, director de la Oficina de Fármacos Oncológicos de la FDA, en sus declaraciones al inicio de la reunión de julio. “Debido a que el tratamiento con Avastin está asociado a una toxicidad considerable, la magnitud de la mejora en la PFS —especialmente si no se basa en una mejora en la supervivencia global—debería ser sustancial, clínicamente significativa y poderse replicar en estudios adicionales”.

Los otros estudios realizados por Genentech, el fabricante de bevacizumab, denominados AVADO y RIBBON1, contaron en total con aproximadamente 2.500 mujeres. A las mujeres del estudio AVADO se les asignó de manera aleatoria quimioterapia con docetaxel (Taxotere) más placebo o docetaxel más bevacizumab. A diferencia del estudio E2100, las mujeres en el grupo de AVADO que recibieron bevacizumab mostraron una mejora en la mediana de PFS de menos de un mes.

En el estudio RIBBON1, las pacientes fueron asignadas a discreción de sus médicos para recibir quimioterapia con taxano, antraciclina o capecitabina (Xeloda). En esos tres grupos, los investigadores asignaron aleatoriamente a las mujeres que recibirían además bevacizumab o un placebo. La mejora de la PFS al añadir bevacizumab fue mayor que en el estudio AVADO, pero aun así considerablemente menor que la observada en el E2100: 1,2 meses para las mujeres en los grupos con taxano y antraciclina y 2,9 meses para las mujeres del grupo con capecitabina.

En ambos estudios, las mujeres de los grupos que recibieron bevacizumab tuvieron un mayor riesgo de muerte. En un análisis de los datos del estudio, preparado por la FDA, el 0,8 por ciento de las mujeres de AVADO y el 1,2 por ciento de las mujeres de RIBBON1 que recibieron bevacizumab fallecieron por efectos secundarios atribuidos al fármaco.

En vista de los efectos secundarios del bevacizumab y la falta de un beneficio de supervivencia global, “necesitamos considerar qué valor tiene la PFS para una mujer con cáncer de mama metastásico”, dijo el doctor Mikkael Sekeres, profesor adjunto de medicina del Centro Oncológico Taussig de la Clínica de Cleveland y miembro del ODAC.

“Dado que la PFS es el criterio de valoración que está siendo estudiado”, dijo el doctor Wyndham Wilson, presidente del ODAC, “debemos juzgar si tiene o no una importancia clínica —para la paciente—y la diferencia en la calidad de vida entre las pacientes que recibieron Avastin y las que no”.

Al comité le resultó imposible discernir tal diferencia debido a que los estudios no recogieron datos sobre la calidad de vida reportados por las pacientes, que pudieran mostrar una mejora en los síntomas o el estado psicológico como parte de la PFS. El estudio AVADO recolectó un conjunto de datos sobre la calidad de vida, pero solo para mostrar que la adición de bevacizumab no deterioró la calidad de vida de las pacientes.

Los patrocinadores de los estudios futuros que evalúen la PFS deben considerar este aspecto, declaró el doctor Pazdur. “Los patrocinadores deben prestar realmente una atención muy cercana a la medición de la calidad de vida, incorporarla cautelosamente en sus protocolos y abordarla con el mismo grado de rigurosidad y recursos…como se haría con un criterio primario de valoración”, agregó.

La decisión del comité de recomendar que se elimine el uso indicado del bevacizumab en el tratamiento del cáncer de mama metastásico no significa que la FDA lamente haber concedido una aprobación acelerada, dijo el doctor Pazdur. “No consideramos que esto sea un error”, concluyó. “Existe un riesgo... al aprobar estos fármacos, y este [el proceso de hoy] es un manejo de ese riesgo”.

—Sharon Reynolds