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  • Publicación: 17 de agosto de 2010

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Comité asesor de la FDA desaconseja bevacizumab para el cáncer de mama metastásico

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Logotipo de la FDA

El 20 de julio pasado, el Comité Asesor de Medicamentos Oncológicos  (ODAC) del Centro de Investigación y Evaluación de Fármacos de la FDA votó 12 contra 1 para eliminar el uso de bevacizumab (Avastin) en combinación con quimioterapia de primera línea para el cáncer de mama metastásico. En marzo del 2008, la FDA otorgó aprobación acelerada  para este uso indicado del bevacizumab, supeditándola a resultados positivos adicionales de los estudios clínicos en curso.

En la reunión del 20 de julio, los miembros del comité revisaron los resultados finales de esos estudios, en los cuales no se pudo confirmar la información que llevó a la aprobación acelerada. Las mujeres del estudio inicial, llamado E2100, recibieron paclitaxel (Taxol) solo o paclitaxel más bevacizumab para tratar el cáncer de mama localizado recidivante. Las mujeres que recibieron terapia combinada con bevacizumab en el estudio E2100 presentaron una mejora en la mediana del tiempo de supervivencia libre de progresión de la enfermedad (PFS) —tiempo que transcurre sin crecimiento del tumor—de 5,5 meses en comparación con las que recibieron solo paclitaxel.

La decisión de la FDA de conceder una aprobación acelerada fue contraria a las recomendaciones del ODAC, que en diciembre del 2007 votó cinco-cuatro en contra de la aprobación. La FDA no está obligada a seguir las recomendaciones de sus comités consejeros, aunque la mayoría de las veces lo hace. Los resultados del estudio E2100 no han mostrado un aumento de la supervivencia general y la PFS sigue siendo un criterio indirecto de valoración contencioso en los estudios clínicos oncológicos.

“La FDA cree que al aceptar la PFS como un criterio de valoración del estudio, se debe realizar una evaluación muy de cerca de la magnitud de la mejora en la PFS en un análisis de riesgos-beneficio”, dijo el doctor Richard Pazdur, director de la Oficina de Fármacos Oncológicos de la FDA, en sus declaraciones al inicio de la reunión de julio. “Debido a que el tratamiento con Avastin está asociado a una toxicidad considerable, la magnitud de la mejora en la PFS —especialmente si no se basa en una mejora en la supervivencia global—debería ser sustancial, clínicamente significativa y poderse replicar en estudios adicionales”.

Los otros estudios realizados por Genentech, el fabricante de bevacizumab, denominados AVADO y RIBBON1, contaron en total con aproximadamente 2.500 mujeres. A las mujeres del estudio AVADO se les asignó de manera aleatoria quimioterapia con docetaxel (Taxotere) más placebo o docetaxel más bevacizumab. A diferencia del estudio E2100, las mujeres en el grupo de AVADO que recibieron bevacizumab mostraron una mejora en la mediana de PFS de menos de un mes.

En el estudio RIBBON1, las pacientes fueron asignadas a discreción de sus médicos para recibir quimioterapia con taxano, antraciclina o capecitabina (Xeloda). En esos tres grupos, los investigadores asignaron aleatoriamente a las mujeres que recibirían además bevacizumab o un placebo. La mejora de la PFS al añadir bevacizumab fue mayor que en el estudio AVADO, pero aun así considerablemente menor que la observada en el E2100: 1,2 meses para las mujeres en los grupos con taxano y antraciclina y 2,9 meses para las mujeres del grupo con capecitabina.

En ambos estudios, las mujeres de los grupos que recibieron bevacizumab tuvieron un mayor riesgo de muerte. En un análisis de los datos del estudio, preparado por la FDA, el 0,8 por ciento de las mujeres de AVADO y el 1,2 por ciento de las mujeres de RIBBON1 que recibieron bevacizumab fallecieron por efectos secundarios atribuidos al fármaco.

En vista de los efectos secundarios del bevacizumab y la falta de un beneficio de supervivencia global, “necesitamos considerar qué valor tiene la PFS para una mujer con cáncer de mama metastásico”, dijo el doctor Mikkael Sekeres, profesor adjunto de medicina del Centro Oncológico Taussig de la Clínica de Cleveland y miembro del ODAC.

“Dado que la PFS es el criterio de valoración que está siendo estudiado”, dijo el doctor Wyndham Wilson, presidente del ODAC, “debemos juzgar si tiene o no una importancia clínica —para la paciente—y la diferencia en la calidad de vida entre las pacientes que recibieron Avastin y las que no”.

Al comité le resultó imposible discernir tal diferencia debido a que los estudios no recogieron datos sobre la calidad de vida reportados por las pacientes, que pudieran mostrar una mejora en los síntomas o el estado psicológico como parte de la PFS. El estudio AVADO recolectó un conjunto de datos sobre la calidad de vida, pero solo para mostrar que la adición de bevacizumab no deterioró la calidad de vida de las pacientes.

Los patrocinadores de los estudios futuros que evalúen la PFS deben considerar este aspecto, declaró el doctor Pazdur. “Los patrocinadores deben prestar realmente una atención muy cercana a la medición de la calidad de vida, incorporarla cautelosamente en sus protocolos y abordarla con el mismo grado de rigurosidad y recursos…como se haría con un criterio primario de valoración”, agregó.

La decisión del comité de recomendar que se elimine el uso indicado del bevacizumab en el tratamiento del cáncer de mama metastásico no significa que la FDA lamente haber concedido una aprobación acelerada, dijo el doctor Pazdur. “No consideramos que esto sea un error”, concluyó. “Existe un riesgo... al aprobar estos fármacos, y este [el proceso de hoy] es un manejo de ese riesgo”.

—Sharon Reynolds

Detección con la prueba del PSA y mortalidad por cáncer: estudio sueco aumenta el debate

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Durante los últimos 2 años, los resultados de varios estudios, entre los que se incluyen dos estudios clínicos con distribución al azar a gran escala, han impulsado el debate acerca del valor que tiene la realización de exámenes selectivos de detección del cáncer de próstata con la prueba del antígeno prostático específico (PSA). El más grande de los dos estudios, el Estudio Clínico Aleatorizado Europeo (ERSPC), realizado en siete países, mostró una reducción del 20 por ciento en la mortalidad por cáncer en hombres que se realizaron pruebas de detección rutinarias. Pero se pagó un precio muy alto para lograr esa reducción en la mortalidad: a muchos hombres cuyas vidas probablemente no hubiesen estado en peligro debido a la enfermedad, se les diagnosticó cáncer y se sometieron a tratamiento contra el mismo.

Ahora, los resultados de un estudio clínico que forma parte del más amplio estudio ERSPC, parecen indicar que los exámenes selectivos de detección del cáncer de próstata con la prueba del PSA podrían, por lo menos bajo ciertas circunstancias, mejorar en forma significativa la supervivencia específica al cáncer, sin que se observe sobrediagnóstico ni sobretratamiento como en el ERSPC y en el Estudio Clínico sobre Pruebas de Exámenes Selectivos de Detección de los Cánceres de Próstata, Pulmón, Colon y Ovario (PLCO), otro estudio clínico sobre pruebas de detección del cáncer de próstata dirigido por el NCI. A diferencia del ERSPC, el PLCO no reportó ningún beneficio con relación a la mortalidad, aunque cabe observar que tuvo una cantidad significativa de  “factores contaminantes”, es decir, hombres que participaron en el estudio que ya se habían realizado exámenes selectivos de detección con la prueba del PSA, lo cual, según afirman cierto número de investigadores, puede impedir que el estudio demuestre alguna vez que hubo una mejoría en la supervivencia específica al cáncer.

Después de 14 años de seguimiento, el estudio, realizado en Göteborg, la segunda ciudad más grande de Suecia, mostró una reducción aproximada del 50 por ciento en la mortalidad por cáncer de próstata en hombres de 50 a 64 años de edad (al momento de entrar a participar en el estudio) a quienes se les ofreció realizar exámenes selectivos de detección con la prueba del PSA, en comparación con otros hombres a quienes no se les ofreció realizar pruebas de detección rutinarias. Los resultados se publicaron en Internet el 1.º de julio en la revista Lancet Oncology.

Los exámenes selectivos de detección con la prueba del PSA son una inversión para la salud en el futuro, pero como ocurre con toda inversión existe un costo

—Dr. Jonas Hugosson

Los resultados, aunque parecen ser prometedores, también representaron una voz de alerta para los investigadores en este campo, incluso el equipo que dirigió el estudio de Göteborg.

“Todavía hay ciertas incertidumbres acerca de los riesgos de los exámenes selectivos de detección con la prueba del PSA, especialmente el riesgo de sobrediagnóstico y sobretratamiento y así como en el número de años que un hombre debe tolerar los posibles efectos secundarios del tratamiento antes de empezar a recibir los beneficios de los exámenes de detección”, comentó el investigador principal del estudio, el doctor Jonas Hugosson del Hospital Universitario Sahlgrenska en Göteborg, por medio de un correo electrónico. “Los exámenes selectivos de detección con la prueba del PSA son una inversión para la salud en el futuro, pero como ocurre con toda inversión existe un costo”.

Un vistazo más en profundidad de los resultados discrepantes

¿En qué radica la diferencia entre los resultados del PLCO, ERSPC y Göteborg? En el caso del ERSPC, por ejemplo, los autores del estudio concluyeron que 1.410 hombres necesitarían hacerse exámenes selectivos de detección con la prueba del PSA y 48 casos de cáncer de próstata necesitarían ser tratados para prevenir una sola muerte por cáncer de próstata. En el estudio de Göteborg, esos números fueron mucho menores: 293 hombres sometidos a pruebas y 12 diagnósticos o tratamientos contra el cáncer para prevenir una muerte por cáncer de próstata.

En un editorial complementario que se publicó en Lancet Oncology, el doctor David Neal de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido evaluó algunas de las diferencias clave que podrían haber conducido a esos resultados, entre las que se incluyeron las cifras mucho menores del estudio de Göteborg (20.000 hombres en comparación con 77.000 en el PLCO y 182.000 en el ERSPC), los diferentes calendarios para la realización de exámenes selectivos de detección y los periodos de seguimiento más largos (14 años en comparación con 11 y 9 años, respectivamente). Asimismo, la mediana de edad en los hombres en el estudio de Göteborg fue más de 4 años menor (56 en comparación con más de 60 años de edad), escribió el doctor Neal, “dato que es de importancia debido a que los hombre más jóvenes tienden a beneficiarse más de los diagnósticos tempranos que los hombres de más edad”.

Más de la mitad de los participantes en el estudio de Göteborg forman parte del estudio clínico ERSPC, lo cual también complica la forma en que se interpretan los resultados. De hecho, el estudio clínico sueco es un análisis de un subgrupo del más amplio estudio europeo, explicó la doctora Chris Berg de la División de Prevención del Cáncer del NCI y la investigadora principal del estudio PLCO.

“La cohorte de Göteborg proporcionó el periodo de seguimiento más largo y el mayor beneficio en términos de mortalidad por la realización de la prueba del PSA en el estudio clínico ERSPC. Esto significa que los otros grupos que participaron en el ERSPC tuvieron menos del 20 por ciento de reducción en la mortalidad debido a los exámenes de detección”, dijo la doctora Berg. Por lo que los resultados del estudio de Göteborg no constituyen “un estudio confirmatorio independiente”, continuó, sino que representan un “seguimiento mayor de una cohorte que ya se había estudiado y que aportó nueva información acerca de 8.048 personas”.

También existen otras diferencias clave. Un menor número hombres en el estudio de Göteborg se habían hecho alguna vez la prueba del PSA antes de haberse inscrito en el mismo, observó el doctor Neal, incluidos los hombres en el grupo de control, lo que significa que hubo muy pocos factores de contaminación. Esta es una diferencia importante si se compara con el estudio PLCO, recalcó, en el cual el 40 por ciento de los participantes ya se habían hecho exámenes selectivos de detección con la prueba del PSA al momento de entrar a participar en el estudio.

Durante el transcurso del estudio, el uso de los exámenes selectivos de detección del cáncer de próstata en Suecia era “muy diferente a la situación actual en los Estados Unidos”, explicó el doctor Eric Klein, presidente del Glickman Urological and Kidney Institute de la Clínica Cleveland. “Se puede comparar a cuando se introdujo la prueba del PSA en los Estados Unidos, a finales de la década de los ochenta. Ahora, contamos con un gran cantidad de la población que se hace pruebas de detección, por lo que tiene sentido tener en cuenta los resultados de este estudio para refinar más nuestros esfuerzos de detección con el fin de identificar los hombres con riesgo de cánceres potencialmente mortales".

El doctor Klein mencionó, por ejemplo, datos que parecen indicar que una prueba inicial del PSA en hombres en sus 40 y una subsiguiente medición de la velocidad del PSA (la tasa de aumento de los niveles del PSA) pueden predecir tanto el riesgo de por vida de tener cáncer como el riesgo de sufrir cánceres potencialmente mortales. Dicho enfoque, continuó, puede ayudar a identificar hombres con un alto riesgo que se pueden beneficiar de la quimioprevención u hombres con un diagnóstico de cáncer con significancia biológica que podrían beneficiarse de intervenciones tempranas.

La reducción significativa de la mortalidad en el estudio de Göteborg se obtuvo a pesar de que hombres en ambos grupos a quienes se les diagnosticó un riesgo de bajo a moderado de la enfermedad recibieron tratamientos comparables y a pesar de que una porción significativa de hombres en el grupo de los exámenes de detección a quienes se les diagnosticó cáncer de próstata se sometieron a vigilancia activa (aproximadamente 40 por ciento frente a 30 por ciento en el grupo de control); es decir, decidieron no recibir tratamiento definitivo, como cirugía o radiación, hasta que hubo evidencia de que la enfermedad estaba evolucionando. Al momento del último análisis de datos, más de un cuarto de esos hombres continuaban bajo vigilancia activa.

“La importancia de los datos muestra claramente el beneficio de los exámenes selectivos de detección” en hombres menores de 70 años, dijo el doctor Klein, “pero aun hay oportunidades de mejorar más nuestro modelo de detección para concentrarnos en identificar a los hombres que tienen riesgo de tener enfermedades con significancia biológica”.

Aunque la doctora Berg está de acuerdo en que realizarse exámenes selectivos de detección con la prueba del PSA puede reducir la mortalidad por cáncer de próstata, estuvo menos convencida acerca del estado de los conocimientos con respecto a su uso y la contribución de los resultados del estudio de Göteborg.

“Creo que todavía observamos los mismos problemas, incluso la posibilidad de sobrediagnóstico y sobretratamiento”, dijo. “Es más, la magnitud exacta del beneficio de los exámenes selectivos de detección con la prueba del PSA y la programación precisa de la realización de pruebas no se han definido del todo”.

Carmen Phillips

Cuando vuelve el cáncer cerebral, una nueva prueba puede guiar las decisiones sobre la cirugía

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El doctor John Park opera a un paciente con glioblastoma recurrente en el Centro Clínico de los NIH. El doctor John Park (izquierda) opera a un paciente con glioblastoma recurrente en el Centro Clínico de los NIH.

Los neurocirujanos que habitualmente operan a pacientes con tumores cerebrales malignos aprenden a identificar a los pacientes que son candidatos idóneos para cirugías adicionales cuando hay una recidiva de la enfermedad, como suele ocurrir. Y si bien la experiencia de un cirujano es insustituible, una nueva prueba ayudaría a seleccionar a los pacientes que se pueden beneficiar de la cirugía para tratar el glioblastoma multiforme (GBM) recurrente, el tumor cerebral más frecuente en adultos.

La prueba utiliza la información clínica preoperatoria disponible para calcular la probabilidad de supervivencia después de la cirugía. Las predicciones se basan en una escala de tres factores asociados a la prognosis: qué tan bien realiza un paciente sus actividades cotidianas, el volumen tumoral y si el tumor está cerca de regiones críticas del cerebro.

“Creemos que la escala podría ayudar a los pacientes y a sus familias a decidir si optan o no por la cirugía”, dijo el doctor John Park, del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares, quien encabezó el equipo que diseñó la escala. En un estudio retrospectivo de 34 pacientes con GBM recurrente, aquellos que presentaron el puntaje más bajo en la escala vivieron más tiempo que los que tuvieron una mayor calificación, un hallazgo estadísticamente significativo estadístico que fue validado en un segundo grupo de pacientes.

Además de guiar en las decisiones sobre la cirugía, la escala puede ser útil para estratificar a los pacientes que se inscriban en estudios clínicos, indicaron los investigadores en la edición electrónica del 19 de julio de la revista Journal of Clinical Oncology.

 “El estudio es una contribución significativa a la bibliografía científica”, dijo el doctor John Yu, director del Centro de Tumores Cerebrales del Centro Médico Cedars-Sinai, quien no participó en la investigación. “Quienes practicamos muchas de estas cirugías, tenemos cierta intuición sobre cómo evolucionarán los pacientes. El doctor Park tomó lo que sabemos por intuición y lo organizó en una simple escala para determinar si el paciente es un candidato viable para la cirugía”.

Beneficios

La prueba, llamada Escala Recurrente del GBM de los NIH (NIH Recurrent GBM Scale), otorga a los pacientes una calificación total de 0 a 3 puntos. Después de la cirugía, los pacientes con puntaje 0 tuvieron una supervivencia relativamente buena (10,8 meses), mientras que aquellos que recibieron 1 o 2 puntos tuvieron una supervivencia intermedia (unos 4,4 meses) y los que obtuvieron 3 puntos registraron una supervivencia mala (1 mes).

Para el grupo que tuvo un mejor desempeño, la mediana del tiempo de supervivencia general fue de 24,9 meses, desde el momento del diagnóstico hasta las cirugías adicionales. La mediana de supervivencia general para todos los pacientes con GBM es de aproximadamente 14 meses. “Los resultados de este estudio indican que muchos pacientes se benefician de la cirugía adicional”, pese a los riesgos, dijo el doctor Park.

El estudio no fue diseñado para evaluar el papel de los tratamientos postoperatorios en la supervivencia, como la radioterapia y la quimioterapia, observó el doctor Yu. No obstante, reconoció que para muchos pacientes, los tratamientos disponibles no son eficaces. “Necesitamos terapias novedosas para tratar esta enfermedad”, manifestó.

El doctor Park coincidió en ello y dijo que se debe alentar a los pacientes que obtienen buenos puntajes en el pronóstico para que opten por la cirugía y luego se inscriban en un estudio clínico para un tratamiento experimental adecuado.

Con respecto a la parte relacionada con la validación del estudio, los investigadores aplicaron la escala a 109 pacientes tratados en el Brigham and Women’s Hospital. Al igual que con los pacientes de los NIH, hubo diferencias estadísticamente significativas en la mediana de supervivencia postoperatoria entre los grupos con puntajes más bajos y más altos.

Evitar intervenciones que no benefician a los pacientes

“El valor de esta escala es que da una buena idea sobre cuáles pacientes no deben ser intervenidos, porque su supervivencia es probablemente tan corta que no verían un beneficio”, dijo el doctor Howard Fine, jefe de la  División de Neuro-Oncología del Centro de Investigación del Cáncer del NCI y uno de los autores principales del estudio. “Si podemos evitarle la cirugía a pacientes que en última instancia no se beneficiarían de ella, les habremos proporcionado un servicio”.

La elaboración de marcadores genéticos y otro tipo de marcadores moleculares para determinar la prognosis de los pacientes es objeto de una activa investigación en esta área. “En la medida en que aumentemos nuestro conocimiento sobre los mecanismos genéticos que inciden en el crecimiento de los tumores, podremos añadir el patrón genético a la información clínica para refinar la elaboración del pronóstico”, dijo el doctor Yu. “Pero la decisión de practicar una cirugía puede verse influenciada más por el cuadro clínico”.

Además, todavía no está claro si los resultados de este estudio podrán aplicarlos los cirujanos de hospitales más pequeños que hacen muy pocas intervenciones de este tipo por año, observó el doctor Yu. El estudio solo debe ser validado en el entorno comunitario así como en otros centros médicos más grandes, apuntó.

Visión futura

A medida que aparezcan nuevos tratamientos, la escala podría tener que actualizarse o revisarse. En el futuro, explicó el doctor Fine, los nuevos tratamientos podrían hacer que la cirugía merezca la pena para los pacientes que hoy se encuentran en el grupo de la peor prognosis y quienes, con base en las opciones actuales de tratamiento, no sería probable que se beneficiaran de la intervención.

“Este es un estudio muy importante con relación al tratamiento actual de los gliomas”, prosiguió. “En los NIH, por lo general nos esforzamos por encontrar tratamientos nuevos para el futuro, pero el peso de este estudio radica en que puede ayudarnos a mejorar hoy en día los cuidados de los pacientes”.

—Edward R. Winstead

También en las revistas científicas: El cáncer cerebral puede afectar la capacidad de un paciente para otorgar su consentimiento en estudios de investigación

El cáncer cerebral causa un deterioro cognitivo que puede afectar la capacidad del paciente para otorgar su consentimiento para participar en estudios de investigación, de acuerdo a los resultados de un estudio publicado en la edición electrónica del 19 de julio de la revista Journal of Clinical Oncology. Según el estudio, un número importante de pacientes con gliomas malignos presentó disminución en sus facultades para dar su consentimiento a estudios de investigación. Los pacientes, por ejemplo, generalmente presentaron un peor desempeño que el grupo de control en las pruebas diseñadas para medir destrezas cognitivas como apreciación, razonamiento y comprensión. “Este estudio destaca la importancia de mantener una cautelosa atención a los aspectos del consentimiento cuando se inscribe a pacientes con gliomas malignos en estudios clínicos y otros estudios de investigación”, concluyeron los investigadores de la Universidad de Alabama, en Birmingham.

La ciencia cambiante de las células madre del cáncer

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Un diagrama que muestra células madre y células progenitoras Las células madre pueden tanto multiplicarse como producir células progenitoras que se diferencian en otros tipos de células más maduras como las células endoteliales. En forma similar, una célula madre del cáncer se cree que se multiplica por sí sola y produce células progenitoras que generan todos los tipos de células que forman un tumor. Haga clic para ampliar.

Durante la última década, la teoría de las células madre del cáncer (CSC) ha generado tanta expectativa y optimismo como tal vez ninguna otra área de investigación del cáncer. Biológicamente, la teoría indica que dichas células son distintas de las otras células que forman el conjunto de un tumor, en el hecho de que se pueden multiplicar por sí solas y producir células progenitoras, de la misma forma en que lo hacen las células madre típicas. La función de la célula progenitora entonces es volver a producir las células tumorales erradicadas por tratamientos como la quimioterapia o la radiación.

Pero a pesar de toda la atención y el gran interés que han suscitado las investigaciones sobre las CSC, los resultados reportados hasta la fecha están muy lejos de ser bien claros, admiten los investigadores. Por ejemplo, la mayoría de los estudios que han identificado células madre del cáncer han usado ensayos de xenoinjertos de ratón y células de tan solo un número pequeño de muestras de tumores humanos, lo que dificulta sacar conclusiones sólidas. Además, otros investigadores no siempre han podido reproducir los resultados iniciales reportados. (Ver recuadro: “Herramientas del campo de investigación de las CSC: marcadores y xenoinjertos”). Asimismo, aunque estas células iniciadoras de tumores, como también se les conoce, se han descrito como una clase poco común, varios estudios han encontrado que el número de células que pueden formar tumores en experimentos con ratones es en realidad bastante grande, lo que parece indicar que las CSC tal vez no pertenezcan a una clase tan privilegiada.

En otras palabras, la idea sobre lo que son las células madre del cáncer y su función en los diferentes tipos de cáncer, parece estar cambiando.

“El modelo de las células madre no ha sido probado adecuadamente en la mayoría de los cánceres”, dijo el doctor Sean Morrison, quien dirige el Centro de Biología de las Células Madres de la Universidad de Michigan. “Creo que existen algunos cánceres que claramente siguen el modelo de las células madre del cáncer... pero esto será más complejo de lo que se ha observado hasta ahora”.

Una idea en evolución

En vez del modelo aleatorio o “estocástico” que predomina en las investigaciones sobre el cáncer, que formula que casi cualquier célula de cáncer tiene el potencial de formar un tumor, el modelo de las células madre del cáncer tiene una organización jerárquica, en la cual la célula madre pluripotente del cáncer es capaz de agrupar todos los componentes del tumor original y está lista para hacerlo.

También se cree, según cierta evidencia experimental, que la pluripotencia de las células madre del cáncer permite que estas células se adapten y resistan la quimioterapia, la radioterapia y hasta las actuales terapias moleculares dirigidas. De ser esto cierto, entonces estos tratamientos podrían no afectar los tumores celulares más mortales, aquellos que pueden llevar a una recidiva al producir un nuevo conjunto de progenitores.

A pesar de numerosos estudios publicados en los últimos 16 años que identificaron las CSC para diferentes cánceres, como el de colon, cerebro, páncreas y mama, el consenso entre los investigadores parece ser que la evidencia más sólida se encuentra en la leucemia mieloide aguda (AML), el cual fue el primer cáncer en el que se descubrió una población de células iniciadoras de tumores, así como para otros cánceres hematológicos.

“La razón por la cual es mucha más contundente la evidencia para los tumores malignos hematológicos se debe a que desde hace 40 a 50 años atrás se están realizando investigaciones sobre hematopoyesis, las cuales se han concentrado profundamente en las células madre”, dijo la doctora Jean Wang, una investigadora de células madre de la Universidad de Toronto. “Mientras que para los tumores sólidos hay menos bases para identificar las jerarquías celulares normales y los marcadores de superficies celulares que identifican poblaciones de células diferentes como las células madre y las progenitoras”.

Aun así, la doctora Wang cree que la existencia de las CSC ha sido lo suficientemente demostrada para los cánceres de mama y cerebro. Sin embargo, advirtió, “no sé si esto se aplica a todos los cánceres. En muchos cánceres parece serlo. Pero la mayoría de los marcadores que tenemos en la actualidad son todavía muy incipientes”.

A pesar de la evidencia de células similares a las CSC en un número creciente de cánceres, la teoría claramente tiene escépticos, quienes señalan problemas como los defectos en los ensayos de xenoinjertos de ratón y la especificidad variable de los marcadores de superficie celular usados para distinguir una célula madre del cáncer de otra que no lo es.

“Todavía siento que es un concepto por demostrar”, dijo la doctora Barbara Vonderhaar, quien, junto con colegas del Centro para la Investigación del Cáncer del NCI, publicó un estudio recientemente en el que se identificó una población de células similares a células madre del cáncer en cáncer de mama receptor de estrógeno negativo. “Ciertamente es una buena idea, pero hasta ahora es solo una hipótesis, todavía no tenemos una prueba definitiva de que existen las células madre del cáncer.

El concepto de las CSC es “un trabajo en evolución”, dijo el doctor William Matsui, de la Escuela de Medicina Johns Hopkins, cuyo laboratorio estudia el papel de las células madre en los cánceres hematológicos. “Para mí, como médico, el modelo ideal es aquel en el cual se puede encontrar algo que va a funcionar en las personas. Estamos muy lejos de ese punto”.

Estudio de caso: melanoma

Uno de los estudios más conocidos en la bibliografía científica sobre las células madre del cáncer se realizó en el laboratorio del doctor Morrison en el 2008. Estudios anteriores parecían indicar que, de acuerdo con el modelo de las CSC, existía solamente un número bastante escaso de células de tumores de melanoma humano, que al ser inyectadas en ratones con sistemas inmunitarios deprimidos (llamados ratones NOD/SCID), podían formar nuevos tumores.

Pero en un estudio publicado en Nature, el equipo del doctor Morrison cambió un poco el enfoque experimental común: usaron ratones con sistemas inmunitarios mucho más deprimidos que los NOD/SCID y esperaron más tiempo para evaluar el crecimiento tumoral. El resultado: aproximadamente una de cada cuatro células seleccionadas aleatoriamente de una muestra de melanoma humano podía formar un tumor.

Los resultados “dejaron claro que los cálculos de la frecuencia de células tumorales dependen mucho más de los ensayos realizados de lo que pensábamos, dijo el doctor Morrison. Además de factores, como el estado del sistema inmunitario del ratón en los experimentos, continuó, “probablemente existen otras variables que tienen una influencia mucho mayor y que aún no hemos descubierto”. (Cabe anotar que en la leucemia mieloide aguda, el uso de ratones más inmunodeprimidos no aumenta en forma significativa el número de células que pueden formar tumores).

Investigadores de la Universidad de Stanford reportaron a principios de julio en la revista Nature que habían encontrado un marcador, el CD271, que identificaba una cierta población única de células que podrían producir melanoma en ratones altamente inmunodeprimidos; entre un 2,5 por ciento y un 41 por ciento de las células en las muestras de tumores humanos expresaron el marcador. En experimentos adicionales, en los que se usaron ratones similares a los cuales se les injertó piel humana, solo las células tumorales con el marcador podían producir tumores o metástasis en los animales. (En su laboratorio, anotó el doctor Morrison, el mismo marcador no hizo diferencia entre las células formadoras de tumores de las no que no lo eran).

El hecho de que un gran porcentaje de células de los nueve tumores de melanoma humano usadas en el estudio podían originar un tumor refleja varias cosas, escribió el autor principal del estudio, el doctor Andrew Boiko, junto con sus colegas en el artículo en Nature. Entre estas, un proceso de tipo evolutivo que ayuda a la supervivencia de células tumorales que no se diferencian normalmente durante el desarrollo del tumor.

Esto podría significar que la célula madre del cáncer no forma parte necesariamente del tumor original, sino que debido a varios factores o influencias —como la interacción con el sistema inmunitario o la hipoxia— ciertas células tumorales, tal vez muchas de ellas, pueden activar un “programa” similar al de las células madre.

“Creo firmemente que el microambiente, el ‘nicho’ de la célula madre es tan importante como la célula misma”, dijo la doctora Vonderhaar. “No sé si cualquier célula se puede convertir en una CSC, pero hay una jerarquía de células, y algunas podrían ser capaces de cumplir el papel de una célula madre y otras no”.

El campo de estudio de las células madre del cáncer por sí mismo, observó el doctor Matsui, necesita avanzar rápidamente más allá de la simple determinación de si dichas células pueden producir tumores por sí mismas, “y preguntarse, qué otras propiedades podrían tener que contribuirán a los resultados clínicos”. Estas podrían incluir el papel que desempeñan en problemas como la resistencia a fármacos o la metástasis.

En parte, la controversia que suscitan las células madre del cáncer “es algo bueno”, dijo el doctor Matsui, “porque nos fuerza a ser más rigurosos en nuestro trabajo. Mientras más rigurosa sea la investigación, más aplicables a la clínica serán las ideas”.

Carmen Phillips

Herramientas del campo de investigación de las CSC: marcadores y xenoinjertos

Aunque hay varios tipos de experimentos que se pueden usar para identificar posibles CSC, el experimento in vivo funcional con ratones inmunodeprimidos se considera el “patrón de oro” en los ensayos, dijo el doctor Wang.

Muchos de los marcadores usados para identificar las CSC provienen del “estudio de sistemas normales”, explicó el doctor Matsui. En los tumores cerebrales, por ejemplo, las investigaciones iniciales se concentraron en la proteína de la superficie celular CD133, que se había identificado como un marcador de células madre neurales normales. Además de su uso en el cáncer cerebral, la CD133 ha servido para identificar CSC potenciales en el cáncer de colon, mientras que la CD44 se ha utilizado para identificar células madre del cáncer de mama, y el aldehído deshidrogenasa (ALDH), en combinación con otros marcadores, se ha usado para identificar CSC en el cáncer de mama, próstata y páncreas.

Una vez que los investigadores han identificado un marcador o múltiples marcadores de interés, toman una muestra de un tumor humano y la dividen con base en la presencia o ausencia de dichos marcadores.

Las células se inyectan en los ratones en varias áreas para determinar si a los ratones que recibieron las células tumorales potenciales, las que contienen el propuesto marcador de células madre, se les forman tumores, mientras que a los que no recibieron las células tumorales no se les forman. Si el experimento inicial muestra el crecimiento esperado de tumores, se realizan “pases” adicionales de las CSC propuestas, esta vez extraídas de los tumores de los ratones, a otros ratones para establecer con más certeza la capacidad de formación de tumores de las células con el marcador.

También se están usando otros ensayos en modelos animales, incluido el de ratones que han sido diseñados genéticamente para formar ciertos tumores, al igual que un modelo en pez cebra.

Mujeres con cáncer de mama en estadio inicial no siguen a cabalidad el tratamiento hormonal adyuvante

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También en las revistas científicas: La ASCO recomienda utilizar un inhibidor de la aromatasa en la terapia adyuvante para cáncer de mama

Las directrices actualizadas de la ASCO recomiendan prescribir un inhibidor de la aromatasa  (IA) a mujeres con cáncer de mama positivo para receptores de estrógeno en alguna etapa de su tratamiento. El tratamiento con IA puede durar hasta 5 años y las directrices explican que se puede utilizar de varias maneras: como terapia inicial adyuvante, después de 2 o 3 años de tratamiento con tamoxifeno o después de 5 años de usar tamoxifeno. Las directrices actualizadas fueron publicadas el 12 de julio en la edición electrónica de la revista Journal of Clinical Oncology

“Nuestro grupo de estudio revisó con mucha atención el auge de las investigaciones en los últimos cinco años en torno a los fármacos antiestrogénicos y llenó vacíos en la comprensión de la mejor manera de utilizar estos tratamientos novedosos y sobre cuáles son las ventajas y los efectos secundarios de los tratamientos”, dijo a través de un comunicado de prensa el doctor Harold Burstein, titular del comité de expertos convocados por la ASCO para actualizar las directrices.

Los resultados de uno de los más grandes estudios de su tipo realizado hasta la fecha indican que muchas mujeres con cáncer de mama en estados iniciales, en particular las mujeres jóvenes, interrumpen su terapia hormonal adyuvante antes de finalizar el tratamiento de 5 años. Los resultados fueron publicados el 28 de junio en la edición electrónica de la revista Journal of Clinical Oncology (JCO). Por otra parte, un análisis todavía no publicado acerca del mismo estudio, que se presentó en mayo en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), indica que la suspensión prematura del tratamiento se asocia a una peor supervivencia.

Los resultados publicados en la revista JCO indicaron que a los 4,5 años de haber comenzado a tomar tamoxifeno o uno de los tres inhibidores de la aromatasa, el 32 por ciento de aproximadamente 8.800 mujeres participantes en el estudio había abandonado el tratamiento. Entre aquellas que continuaron con el tratamiento, solo el 72 por ciento cumplió con el régimen que se les prescribió (esto quiere decir que tomaron casi todos sus medicamentos de la manera indicada) durante todo el periodo de estudio de cuatro años y medio.

El estudio incluyó a mujeres que son parte del sistema de salud de Kaiser Permanente del Norte de California (KPNC), un programa de atención médica integral administrada. El equipo investigador identificó a las participantes del estudio a partir del registro del cáncer de KPNC y rastreó el uso de la terapia adyuvante a través de las recetas médicas dispensadas por el sistema de manejo de información farmacéutica del KPNC. La interrupción del tratamiento se definió como pasar 180 días sin solicitar una nueva receta médica, y el no cumplimiento terapeútico, como tomar menos del 80 por ciento del fármaco recetado.

En general, solo el 49 por ciento de las mujeres completó su tratamiento de la forma prescrita. Si bien las mujeres menores de 40 años y las mayores de 75 años eran las que tenían más probabilidad de no cumplir con el régimen de tratamiento, el peor desempeño lo mostraron las 202 mujeres menores de 40 años; su probabilidad de interrumpir el tratamiento era un 50 por ciento mayor y la de no cumplir con la prescripción era 40 por ciento más que el resto de la población del estudio.

Otros estudios han señalado los problemas relacionados con la interrupción y el no cumplimiento del tratamiento por mujeres que reciben terapia hormonal adyuvante. De todas maneras, dado los “antecedentes demostrados de esta terapia en la reducción de la recidiva del cáncer de mama”, los autores del estudio estaban sorprendidos por la frecuencia con que no se sigue con el tratamiento, en especial en las mujeres jóvenes. “Tal vez debemos hacer un mejor trabajo para crear mayor conciencia en las pacientes de que para obtener todo los beneficios del tratamiento necesitan tomar sus medicamentos a tiempo y durante el tiempo necesario”, dijo en un comunicado de prensa la autora principal del estudio, doctora Dawn Hershman, del Centro Médico de la Universidad de Columbia.

En el análisis presentado en la reunión de la ASCO, la interrupción prematura del tratamiento y la falta de seguimiento a las indicaciones de la prescripción estuvieron asociadas a aumentos en el riesgo de mortalidad de un 36 y un 40 por ciento, respectivamente. El equipo de investigadores de la Universidad de Columbia, bajo la dirección del doctor Alfred Neugut, está realizando un estudio de cohorte prospectivo para saber por qué las mujeres descontinúan el tratamiento o no se adhieren a los términos de la prescripción, explicó la doctora Hershman en un correo electrónico.

Sobrevivientes de cáncer descubren el poder de los blogs

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Ann Silberman recibió un diagnóstico de cáncer en agosto del 2009. Dos semanas después, comenzó a escribir Breast Cancer? But Doctor...I Hate Pink (¿Cáncer de mama?... pero doctor, detesto el rosa), un blog que le imprime un tono más ligero a su lucha contra el cáncer de mama.

Caricatura realizada por Amy Marash, la autora de un blog sobre el cáncer Amy Marash publica sus caricaturas en su blog Cancer Is So Funny, para compartir información con otros pacientes de cáncer.

“Me puedo sustraer del tratamiento y de las situaciones desagradables al pensar cómo voy a escribir sobre ello o buscando el ángulo de humor para mis lectores”, dijo Silberman. “Al poder escribir sobre el cáncer para otras personas, me siento capaz de enfocarme en lo positivo en lugar de lo negativo, porque eso es lo que quiero para mis lectores”.

Nancy Morgan, directora del Programa de Artes y Humanidades del Centro Oncológico Integral de la Universidad de Georgetown, destacó el poder de los blogs para los pacientes.

“Las personas que conozco en el centro Lombardi y que hacen blogs sobre su cáncer se sienten más fortalecidas por su habilidad de articular sus pensamientos y sentimientos sobre el cáncer y de conectar con otras personas”, dijo Morgan. “El coraje de una persona para escribir inspira a otra a expresar sus sentimientos. El alivio que resulta de la autoexpresión es palpable”.

En un estudio publicado en la revista The Oncologist en el 2008, Morgan y sus colegas encontraron que los pacientes se sentían mejor después de realizar un ejercicio de expresión escrita.

“Las encuestas posteriores y las entrevistas subsiguientes identificaron una correlación significativa entre aquellos que sintieron que escribir cambió la manera en que pensaban de su cáncer y mejoró su calidad de vida física”, indicó Morgan.

Amy Marash fue puesta en contacto con Morgan después de que le dijo a su oncólogo que quería dibujar caricaturas para compartir información con otros pacientes de cáncer.  Morgan le dio un cuaderno de bosquejos y Marash comenzó a dibujar caricaturas con bolígrafo, agregando color con marcadores; después de perfeccionar sus diseños con Photoshop, colocó su obra en el blog Cancer Is So Funny (El cáncer es tan chistoso).

“A la gente le encantan mis caricaturas”, dijo Marash. “Dicen que mi obra es ‘pícara y graciosa’ y que les hace reír a carcajadas. Algunas de estas personas perdieron a algún ser querido por cáncer. Uno de mis más fervientes seguidores perdió a su padre y a su hermano por la misma enfermedad. Otros están combatiendo el cáncer y comparten mi tira cómica con sus compañeros de  enfermedad. Hasta ahora, nadie ha dicho que a algún paciente de cáncer le choquen mis caricaturas, y espero que esto no pase”.

Daria Maluta, a quien le diagnosticaron cáncer de mama en el 2000, escribe el blog Living with Cancer (Vivir con cáncer). Tuvo recidivas en el 2004 y el 2008 y actualmente recibe quimioterapia.

“La comunidad de personas que hace blogs ofrece un lugar para que la gente con cáncer se conecte, comparta historias y se anime mutuamente”, dijo Maluta. “A través de los blogs, he aprendido una gran cantidad de cosas, no solo sobre el cáncer y su tratamiento sino también de la manera en que otras personas enfrentan su enfermedad. Creo que me ha hecho una persona más fuerte”.

Carolyn Langlie-Lesnik, enfermera certificada de Indiana, recibió un diagnóstico de cáncer de apéndice en marzo del 2001 y le dijeron que su cáncer no se podía tratar. Su blog, Appendix Cancer Survivor’s Blog (Blog de una sobreviviente de cáncer de apéndice), “está dedicado a compartir la parte más difícil de mi experiencia”, dijo. “El camino emocional y espiritual que he recorrido como una inusual sobreviviente al cáncer”.

Langlie-Lesnik espera que su blog ofrezca a los pacientes de cáncer de apéndice un lugar para expresarse así como información a través de enlaces útiles y otros testimonios de supervivencia.

“Realmente tengo que darle un propósito a mi supervivencia, encontrar una manera de retribuir toda la ayuda que recibí”, dijo Langlie-Lesnick. “Espero que mi blog sirva al propósito de ayudar a otros a ver que no están solos en su lucha; nuestro cáncer es raro y solitario. A través de mi blog he conocido a muchas personas que han ganado mi admiración, aunque muchas han perdido la batalla”.

Silberman tiene un gran grupo de seguidores y su blog está enlazado al sitio web del periódico de su ciudad, The Sacramento Bee.

 “Veo que mucha gente encuentra mi blog usando términos de búsqueda en Google y resulta emocionante saber que lo leen de principio a fin”, dijo Silberman. “Esto me dice que la gente quiere saber realmente lo que le puede pasar”.

Silberman y Langlie-Lesnick ya estaban familiarizadas con los blogs antes de comenzar su carrera como autoras de blogs sobre el cáncer. Langlie-Lesnick comenzó a hacer un sitio web educativo, Appendix Cancer Connection, 5 o 6 años antes de publicar su blog. Silberman dice que anteriormente había hecho blogs sobre otros temas y que sabía manejar las herramientas cibernéticas. Maluta da seguimiento a unos 200 blogs de cáncer. Marash escribió blogs para The Digital Journalist antes de comenzar su propio blog.

Todas estas mujeres han establecido una comunidad con sus lectores.  “Hay ocasiones en que la enfermedad o el tratamiento me deprime”, dijo Maluta. “En el blog digo cómo me siento y lo que estoy experimentando y, sin que te des cuenta, alguien ya está escribiendo un comentario para darme ánimo o me envía un correo electrónico. Unas cuantas palabras de ánimos realmente me levantan la moral. Para ser sincera, no sé qué haría sin mi familia del blog”.

—Elizabeth Goers

Terapia hormonal aumenta el riesgo de cáncer de mama en mujeres con alta densidad mamaria

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Las mujeres que tienen alta densidad mamaria, de acuerdo a un sistema utilizado por los radiólogos para clasificar las mamografías conocido como Sistema de Notificación y Datos sobre Estudios de Mama por Imagen (Breast Imaging Reporting and Data System, BIRADS), enfrentan un riesgo mayor de presentar cáncer de mama que las mujeres con densidad normal.  Además, la terapia hormonal (TH) después de la menopausia, en especial con estrógeno y progestina, también aumenta el riesgo de cáncer de mama. Ahora, un informe del Consorcio de Vigilancia del Cáncer de Mama (Breast Cancer Surveillance Consortium, BCSC) que patrocina el NCI, muestra que la combinación de estos dos factores aumenta hasta dos veces el riesgo de cáncer de mama. El estudio fue publicado el 19 de julio en la edición electrónica de la revista Journal of Clinical Oncology.

El equipo del BCSC, encabezado por la doctora Karla Kerlikowske, de la Universidad de California en San Francisco, examinó los datos de siete registros que representan más de 580.000 mujeres y cerca de 1,350.000 mamografías de detección. Las mujeres tenían 30 años de edad en adelante, sus índices de masa corporal eran normales y respondieron los cuestionarios para indicar si estaban o no en la menopausia, sus antecedentes quirúrgicos y uso de la TH.

La asociación entre densidad mamaria y riesgo de cáncer fue más fuerte en las mujeres premenopáusicas y en las que utilizaban TH después de la menopausia. En el estudio, las mujeres premenopáusicas con densidad mamaria baja o normal presentaron un riesgo de cáncer a 5 años que osciló entre 0,3 y 1,5 por ciento, en comparación con el rango de 0,9 a 3,1 por ciento de las mujeres con mamas densas y muy densas. Los investigadores encontraron que las mujeres posmenopáusicas con una densidad mamaria baja o normal que utilizaban TH, presentaron riesgos a 5 años de entre 0,3 a 2,5 por ciento, mientras que el riesgo para las mujeres con mamas densas o muy densas osciló entre 1,1 y 4,4 por ciento.  (El riesgo fue ligeramente más alto para aquellas que utilizaban estrógeno más progestina, a diferencia de las que usaban solo estrógeno.) Sin embargo, aunque utilizaran o no la TH, el riesgo de cáncer de mama fue bajo para las mujeres posmenopáusicas que tenían mamas de baja densidad.

Los autores destacaron que todavía no se sabe la manera en que la TH y la densidad mamaria interactúan para aumentar el riesgo de cáncer —ya sea que las hormonas hagan más lento el proceso de los cambios naturales en las mamas que, por ejemplo, ocurre con la edad, o si estimulan el crecimiento de células vulnerables al cáncer. Pero, por el momento, “las mujeres posmenopáusicas con una alta densidad mamaria pueden considerar el riesgo añadido de cáncer de mama al momento de decidir si comienzan o suspenden la TH, especialmente la de estrógeno con progestina”, anotaron los autores.

Aumentan tasas de exámenes de detección del cáncer colorrectal, mientras que disminuyen levemente las de mamografías en los Estados Unidos

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Entre el 2006 y el 2008, el porcentaje de adultos de 50 a 75 años de edad que se habían hechos exámenes selectivos de detección del cáncer colorrectal con algún método recomendado por el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE. UU. aumentó del 51,9% al 62,9%. Durante el mismo periodo, el porcentaje de mujeres de 50 a 74 años de edad que se habían hecho un mamograma en los 2 años anteriores bajó levemente del 81,5% al 81,1%.

Estos resultados provienen del Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo del Comportamiento (BRFSS), dirigido por los CDC, y fueron publicados en Internet el 9 de julio en el Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad, MMWR.

Los adultos de 50 a 59 años de edad, los hispanos, así como las personas de bajos recursos, las que tienen un nivel de educación inferior a la escuela secundaria y las que no tienen seguro médico fueron las que tuvieron menos probabilidad de haberse hecho una prueba de detección de cáncer colorrectal. Las mujeres de 50 a 59 años de edad, las que tienen un nivel de educación inferior a la escuela secundaria, las indoamericanas y nativas de Alaska, las mujeres sin seguro de salud y las que tienen un nivel de ingresos anual menor a los $15.000 dólares tuvieron la menor probabilidad de haberse hecho un mamograma.

El informe destaca la necesidad de llevar a cabo intervenciones fundamentadas en datos científicos para aumentar las tasas de realización de exámenes de detección del cáncer en la comunidad, como aquellas recomendados recientemente en la Guía de Servicios Preventivos para la Comunidad de los CDC, concluyeron los autores. También hicieron énfasis en la importancia de que los médicos recomendaran a sus pacientes la realización de pruebas de detección. “La razón más común que indicaron las mujeres para no haberse realizado un mamograma es que nadie les recomendó que se hicieran la prueba”, indicaron. “Por lo tanto, los proveedores de atención médica cumplen el papel más importante para contribuir a un aumento en la realización oportuna de mamografías en las mujeres de los Estados Unidos”.

Videos ilustran el proceso para solicitar subvenciones de los NIH

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Imagen del video en YouTube: NIH Peer Review Revealed

El Centro de Evaluación Científica (Center for Scientific Review o CSR) ha creado dos videos (en inglés) para orientar a nuevos investigadores y a aquellos de mayor experiencia en el proceso de solicitud de subvenciones. El primero, NIH Peer Review Revealed, es una producción de 15 minutos que simula una reunión de revisores pares  y “ofrece un panorama interno de la forma dinámica en que los revisores evalúan las solicitudes de subvenciones”, dijo el director del CSR, doctor Toni Scarpa. El segundo, NIH Tips for Applicants, es un video de cinco minutos en el que revisores y miembros del personal del NIH proporcionan información y consejos a los nuevos solicitantes sobre lo que deben hacer y evitar cuando soliciten fondos de los NIH.

La porción más grande de los $31 mil millones de dólares del presupuesto anual de los Institutos Nacionales de la Salud patrocina subvenciones a los investigadores; todos los años se reciben más de 80.000 solicitudes de subvención. Durante más de 60 años, el CSR ha sido responsable de la revisión y distribución de estas  subvenciones recurriendo al conocimiento de científicos de todo el país, quienes a su vez han recibido considerables subvenciones evaluadas por sus pares. “Los NIH se precian de utilizar un proceso que es justo, independiente, experto y oportuno”, dijo el doctor Scarpa.

El NCI lanza sitio web integral de recursos sobre bioespecímenes

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Imagen del sitio web del caHUB

La Oficina de Biobancos e Investigación de Bioespecímenes del NCI ha creado un nuevo sitio web para impulsar la misión de su iniciativa sobre el Biobanco Humano del Cáncer (caHUB). El sitio web de reciente lanzamiento alberga una variedad de recursos para el público general, profesionales que trabajan con bioespecímenes, colaboradores potenciales, profesionales de la salud y pacientes. Estos recursos incluyen:

  • Videos de líderes del pensamiento en el campo de los bioespecímenes
  • Información sobre oportunidades de subvenciones y colaboraciones
  • Informes para la comunidad científica, legisladores y promotores de la lucha contra el cáncer
  • Actualizaciones sobre el avance de esta iniciativa para mejorar las investigaciones sobre el cáncer

El caHUB se creó en respuesta a la crítica escasez  de bioespecímenes de alta calidad caracterizados clínicamente, los cuales son recursos esenciales para acelerar el desarrollo de diagnósticos basados en estudios moleculares y tratamientos para la medicina personalizada. El caHUB contribuirá a los avances médicos proporcionando especímenes humanos y datos de alta calidad, así como análisis, herramientas científicas y servicios a los sectores de la investigación del cáncer y las industrias de desarrollo de productos.

Inscríbase ahora para asistir a la reunión anual de caBIG en septiembre

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Anuncio de la reunión anual de la caBIG

La reunión anual del 2010 titulada “Construyamos una red de colaboración biomédica” de la red de informática biomédica sobre el cáncer (Cancer Biomedical Informatics Grid o caBIG), se celebrará del 13 al 15 de septiembre en el Marriott Wardman Park Hotel en Washington, DC.

La red de información caBIG, liderada por el Centro para la Informática Biomédica y Tecnología de la Información del NCI, permite a los investigadores sobre el cáncer, los médicos y los pacientes compartir datos y conocimientos en esta área. Los componentes de caBIG también tienen una vasta aplicación en campos distintos al cáncer. La misión de caBIG es crear una red colaboradora de información que acelere el descubrimiento de nuevos enfoques para la detección, el diagnóstico, el tratamiento y la prevención del cáncer, que por último llevará a mejorar la evolución de los pacientes.

Se están aceptando inscripciones y entrega de sinopsis (abstracts) y la admisión es gratuita y está abierta al público. Sin embargo, es necesario inscribirse. La inscripción puede hacerse en forma electrónica.

Planee su asistencia a la reunión del NCI sobre tecnologías proteómicas clínicas para el cáncer

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Anuncio de la reunión anual de la CPTC del 2010

La iniciativa de Tecnologías Proteómicas Clínicas para el Cáncer (CPTC) del NCI realizará su cuarta reunión anual, del 8 al 9 de septiembre, en el Bethesda North Marriott Hotel & Conference Center. El evento de este año llamado “Establecimiento de Estándares para la Proteómica Clínica”, resaltará áreas clave en las cuales la CPTC ha obtenido logros significativos, entre las que se incluyen la optimización de plataformas para el análisis proteómico, el marco científico regulatorio de la FDA, las políticas sobre acceso libre a datos internacionales y los reactivos con alta afinidad de unión.

Los temas de las sesiones incluyen:

  • CPTC: Hacia la aplicación clínica
  • Avances en tecnologías proteómicas
  • Herramientas y recursos bioinformáticos para el área de investigación proteómica
  • Plataformas para el descubrimiento de proteínas y estudios de modificaciones postraduccionales
  • Proteómica cuantitativa diferencial
  • Desarrollo de reactivos y estándares

Desde sus inicios, la CPTC ha logrado grandes avances debido a su dedicación a la investigación de la más alta calidad y a los estándares de acceso abierto que siguen sus investigadores, así como por su gran compromiso al trabajo científico en equipo. Visite el sitio web de la CPTC para inscribirse o consultar más información sobre la reunión anual y la lista de ponentes confirmados.

Únase a líderes en el campo del cáncer y la inflamación que participarán en conferencia de septiembre

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El Centro para la Investigación del Cáncer del NCI organizará un simposio nacional de 2 días titulado “La inmunidad, la inflamación y el cáncer” del 23 al 24 de septiembre en los auditorios Masur y Lipsett de la sede principal de los Institutos Nacionales de Salud. La conferencia, auspiciada por el NCI, reunirá a líderes internacionales en el campo del cáncer y la inflamación y brindará un foro para la discusión y el debate sobre el estado actual de los conocimientos en esta área. La conferencia está dirigida a investigadores interesados en los últimos hallazgos sobre el papel de la inflamación en el desarrollo y la evolución del cáncer.

Las sesiones incluirán:

  • La inmunidad al cáncer y la inmunovigilancia
  • El cáncer y la inflamación
  • El papel del microbioma en la inmunidad, la homeostasis de los tejidos y el cáncer
  • El microambiente de los tumores

La inscripción es gratis, pero el cupo es limitado. Consulte más información e inscríbase por Internet hasta el 20 de agosto.