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11 de septiembre de 2012 • Volumen 4 - Edición 10

La reducción del consumo de cigarrillos se ve mitigada por el aumento del uso de otros tipos de tabaco para fumar

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El consumo de todos los productos de tabaco para fumar en los Estados Unidos se redujo en más de un cuarto entre el 2000 y el 2011. Pero la reducción del consumo de cigarrillos se vio mitigada en parte por el aumento del consumo de otros productos de tabaco para fumar. Estos resultados aparecieron el 3 de agosto en el informe Morbidity and Mortality Weekly Report.

Los investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) analizaron datos de la Agencia de Impuestos y Comercio de Alcohol y Tabaco del Departamento del Tesoro de los EE. UU. para calcular el consumo de cigarrillos, así como el uso de tabaco suelto y de cigarros. Si bien el consumo de cigarrillos se redujo en un 32,8 por ciento entre el año 2000 y el 2011, el uso de ciertos productos de tabaco para fumar aumentó en más del doble durante el mismo periodo. El mayor aumento se observó en el tabaco de pipa (482 por ciento) y en los cigarros grandes (233 por ciento).

Solo el año pasado, el consumo total de productos de tabaco para fumar, sin incluir a los cigarrillos, aumentó más del 17 por ciento. Ese aumento mitigó en su mayor parte la disminución del consumo de cigarrillos. Como resultado, el consumo total de tabaco para fumar se redujo solo un 0,8 por ciento en el 2011, comparado con un 3,8 por ciento en el 2010. 

Consumo de cigarrillos y otros productos de tabaco combustible en los EE. UU., 2001-2011

En el informe de los CDC se citan dos explicaciones para el aumento del consumo de productos de tabaco para fumar distintos de los cigarrillos. Estos productos están sujetos a impuestos considerablemente menores, convirtiéndolos en una alternativa más barata que los cigarrillos.

Además, los productos tienen menos restricciones de producción y de comercialización que los cigarrillos. Por ejemplo, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) prohíbe el uso de saborizantes o descripciones engañosas como "suave" o "bajo contenido de alquitrán" en los cigarrillos, pero los cigarros y el tabaco suelto no están sujetos a estas restricciones.

"La disponibilidad de productos alternativos de menor precio y con menos regulaciones para fumadores que de otra manera habrían abandonado el hábito, ha limitado el impacto de salud pública de las medidas para reducir el consumo de tabaco. Es decir, se ha disminuido el efecto que el aumento de impuestos y la aplicación de reglamentaciones uniformes podría haber tenido en la prevención del inicio del consumo en los jóvenes, en la reducción del consumo y en el fomento de los intentos de abandonar el hábito", escribieron los autores de los CDC.

"El humo de productos de tabaco combustible distintos del cigarrillo contiene las mismas sustancias químicas tóxicas y carcinógenas que el humo del cigarrillo", agregó la doctora Yvonne Hunt de la Subdivisión de Investigaciones sobre el Control del Tabaquismo del NCI. "El aumento del consumo de estos productos de tabaco es preocupante. No existe un nivel de exposición al humo de tabaco de cualquier tipo que sea seguro ni conlleve riesgos".