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11 de septiembre de 2012 • Volumen 4 - Edición 10

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El descubrimiento de genes fusionados en el cáncer cerebral apunta a nuevas posibilidades de tratamiento

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Investigadores han descubierto que un pequeño porcentaje de tumores cerebrales de glioblastoma, uno de los cánceres más mortales, alberga mutaciones en las que se empalman porciones de dos genes. Los investigadores también indicaron que si bien las proteínas anómalas producidas por estos genes de fusión pueden transformar las células normales en células cancerosas, se puede bloquear la acción de estos genes mediante dos fármacos experimentales que se están poniendo a prueba en el tratamiento de otros tipos de cáncer.

Los resultados, publicados el 26 de julio en Science, abren la posibilidad de que un pequeño subgrupo de personas con glioblastoma pueda recibir tratamiento con fármacos dirigidos específicamente a las proteínas de fusión producidas por los genes descubiertos recientemente.

Un grupo dirigido por los doctores Antonio Iavarone, Raul Rabadan y Anna Lasorella del Centro Médico de la Universidad de Columbia descubrió que cerca del 3 por ciento de los glioblastomas analizados por el equipo contienen los genes de fusión FGFR-TACC. La fusión activa una enzima tirosina cinasa cuya actividad anómala fomenta el crecimiento y la supervivencia tumoral en varios tipos de cáncer, según se ha descubierto.

Las proteínas de fusión FGFR-TACC "tienen un poderoso efecto oncógeno", comentó el doctor Iavarone. "Eso significa que cuando introducimos esta proteína de fusión en el cerebro, podemos transformar las células cerebrales normales en células cancerosas", agregó. Cuando los investigadores pusieron la proteína FGFR-TACC en las células cerebrales de ratones sanos, 7 de los 8 ratones murieron por tumores cerebrales malignos similares a los glioblastomas humanos.

Otros experimentos demostraron que la proteína de fusión FGFR-TACC altera el proceso que distribuye los cromosomas entre dos células hijas durante la división celular. Esto genera una anomalía conocida como aneuploidía, en la que las células tienen un número anómalo de cromosomas. La aneuploidía es uno de los signos característicos del cáncer, señaló el doctor Iavarone.

Por último, los investigadores demostraron que los compuestos que bloquean la actividad de la cinasa de las proteínas de fusión pueden corregir la aneuploidía y detener el crecimiento de las células del glioma que contienen la proteína FGFR-TACC. Estos compuestos también hicieron más lento el crecimiento tumoral y prolongaron la supervivencia de los ratones con tumores cerebrales malignos causados por la FGFR-TACC. Dos de los compuestos, AZD4547 y BGJ398, están siendo puestos a prueba en estudios clínicos de primera fase para otros cánceres, entre ellos, el cáncer de pulmón.

Con base en estos resultados, "consideramos que tenemos una justificación sólida para llevar a cabo un estudio clínico en el cual se utilicen estos fármacos para atacar los tumores que albergan estos genes de fusión", dijo el doctor Iavarone. El doctor Iavarone y sus colegas en los Estados Unidos y Europa formaron un grupo cooperativo de investigación e iniciaron conversaciones con los fabricantes de fármacos con la esperanza de poner en marcha un estudio de esa naturaleza.

Esta investigación fue respaldada por subvenciones de los Institutos Nacionales de la Salud (R01CA101644, R01CA131126, R01CA085628, R01CA127643, U54 CA121852-05,1R01LM010140-01, R01NS061776).

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