Boletin
 
11 de septiembre de 2012 • Volumen 4 - Edición 10

Opciones

  • Imprimir página
  • Imprimir documento
  • Ver documento
  • Enviar este documento

Un fármaco puede disminuir los riesgos de los trasplantes de médula ósea en el tratamiento de cánceres de la sangre

> Artículo en inglés

Los resultados de un estudio clínico pequeño indican que es posible que un fármaco para tratar infecciones por VIH prevenga una complicación potencialmente mortal de los trasplantes de médula ósea en pacientes con cánceres de la sangre. El fármaco se llama maraviroc, y parece que funciona al alterar la actividad de las principales células del sistema inmunitario responsables de la enfermedad de injerto contra huésped (EICH). Los resultados fueron publicados el 12 de julio en el New England Journal of Medicine.

A menudo, se necesita hacer trasplantes alogénicos de células madre para tratar a los pacientes con leucemia y linfoma. La EICH ocurre cuando las células inmunitarias en la población de células trasplantadas atacan el cuerpo del paciente, generalmente órganos tales como el hígado, la piel o los intestinos.

El doctor Ran Reshef del Centro Oncológico Abramson de la Universidad de Pensilvania y sus colegas, llevaron a cabo un estudio clínico de 38 pacientes para comprobar si un tratamiento de 33 días con maraviroc podría limitar o prevenir la EICH. El fármaco actúa sobre un receptor en ciertas células inmunitarias, el cual ayuda a dirigirlas cuando se mueven a través del organismo.

En general, se pudo evaluar a 35 pacientes y todos ellos se sometieron a trasplantes de células madre de acondicionamiento de intensidad reducida. En este procedimiento, se usan dosis farmacológicas reducidas para destruir células cancerosas e inhibir las células inmunitarias de la médula ósea de los pacientes, antes de que reciban las células madre. Los 35 pacientes también recibieron maraviroc y otros dos fármacos que se usan normalmente para prevenir o limitar la EICH.

Seis meses después de los trasplantes, cerca del 6 por ciento de los pacientes habían tenido una EICH grave (grado III y IV), lo que constituye una reducción de más del 70 por ciento de lo que se observa generalmente después de trasplantes de acondicionamiento de intensidad reducida, informaron los autores. El tratamiento mostró su mayor eficacia en la prevención de las EICH en el hígado y los intestinos, las cuales pueden ser debilitantes e incluso mortales.

En los primeros 100 días después de los trasplantes, ningún paciente tenía EICH en el hígado o en los intestinos; 6 meses después de los trasplantes, los índices eran aproximadamente del 3 y 9 por ciento, respectivamente, cifras que "de todas maneras todavía son muy bajas" señaló el doctor Reshe.

Los índices de recaída y muerte por cáncer fueron casi idénticos a los que se observan generalmente con los trasplantes de acondicionamiento de intensidad reducida, un hallazgo que según el doctor Reshef, respalda la hipótesis de que el maraviroc no deprime el sistema inmunitario de manera significativa. "Las recaídas son una preocupación de suma importancia en todo estudio sobre la prevención de la EICH", explicó el doctor Reshef. "Es posible reducir la EICH, pero entonces se paga el precio de un aumento de las recaídas. Nos alentó el hecho de que no observamos este fenómeno en nuestro estudio".

Se necesitan más estudios para comprender mejor el impacto farmacológico, recalcó el doctor Reshef. El equipo de Abramson está planificando un estudio clínico pequeño para investigar un ciclo de tratamiento con maraviroc de mayor duración, y ya iniciaron conversaciones con la Red de Estudios Clínicos de Trasplantes de Sangre y Médula Ósea, patrocinada por el NCI, para llevar a cabo un estudio multicéntrico más grande.

Esta investigación fue respaldada en parte por los Institutos Nacionales de la Salud (P30-CA16520, K24-CA117879 y U01-HL069286).

< Sección anterior  |  Siguiente sección >