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9 de octubre de 2012 • Volumen 4 - Edición 11

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Estudio revela cómo el cáncer de mama se disemina a los ganglios linfáticos

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Un estudio reciente revela nueva información sobre cómo se disemina el cáncer de mama a los ganglios linfáticos cercanos, y también permite suponer que la digoxina, un fármaco usado de forma frecuente para tratar la insuficiencia cardiaca, podría interrumpir el proceso. Los resultados se dieron a conocer el 10 de septiembre en la publicación Proceedings of the National Academies of Sciences (PNAS).

El sistema linfático es una vía importante a través de la cual las células cancerosas llegan al aparato circulatorio y se trasladan a órganos distantes, donde se convierten en tumores metastásicos. La metástasis, la cual es responsable de la mayoría de las muertes por cáncer, no se entiende a cabalidad, y solo hay unos cuantos tratamientos que la atacan en forma activa. En el cáncer de mama, casi todas las mujeres con enfermedad metastásica presentan complicaciones en los ganglios linfáticos.

En un experimento con ratones, el doctor Gregg Semenza de la Universidad de Johns Hopkins y sus colegas, demostraron que la subunidad alfa del factor 1 inducible por hipoxia (HIF-1α) influye de forma directa en la diseminación de las células del cáncer de mama a los ganglios linfáticos. La HIF-1α es una subunidad de la proteína HIF-1, que facilita la formación de vasos sanguíneos en circunstancias en las que la concentración de oxígeno es baja, tal como sucede con los tumores. Los investigadores hallaron que la HIF-1α activa el gen PDGF-B, el cual codifica el factor de crecimiento derivado de plaquetas (FCDP-B).

En ratones que tenían tumores formados a partir de la inyección de células de cáncer de mama humanas y que recibieron tratamiento con digoxina (que inhibe a la HIF-1α) o con imatinib (Gleevec; el cual inhibe al FCDP-B), se observó una reducción considerable en la diseminación de las células cancerosas.

Además, los ratones con tumores formados a partir de células de cáncer de mama genéticamente modificadas para bloquear la producción de la HIF-1α, presentaron un 75 por ciento menos de metástasis en los ganglios linfáticos que los ratones con tumores formados a partir de células de cáncer de mama no modificadas.

En las muestras de biopsias de cáncer de mama humano, los autores también encontraron que 

  • el FCDP-B estaba muy activo en células altamente privadas de oxígeno, 
  • la HIF-1α activó de forma directa la transcripción del FCDP-B,
  • las proteínas HIF-1α y PDGF-B se encontraban cerca la una de la otra en casi todas las muestras de las biopsias que se evaluaron, y 
  • los niveles de expresión de estas proteínas en las muestras de las biopsias se correlacionaban con el grado del tumor.

Otros estudios han vinculado las proteínas HIF-1α y FCDP-B a la diseminación metastásica. "Sin embargo, esta es la primera vez que alguien ha logrado ver todos los componentes en un solo tipo de cáncer", explicó el doctor Semenza.

A finales de este año, los investigadores de Hopkins tienen planificado iniciar un estudio clínico de fase inicial para evaluar la digoxina en mujeres con cáncer de mama operable, dijo el doctor Semenza. La digoxina, un fármaco que ya no está bajo patente, se administrará por unas 2 semanas antes de la cirugía, y los investigadores analizarán muestras tumorales pre y posoperatorias a fin de determinar si el fármaco logra inhibir a la HIF-1 y sus correspondientes genes en dirección 3' a los que se dirige.

Si el estudio indica que el fármaco tiene el efecto molecular esperado, existe la posibilidad de que se emprenda un estudio de fase inicial para evaluar la combinación de digoxina con otros tratamientos convencionales.

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