Boletin
 
9 de octubre de 2012 • Volumen 4 - Edición 11

La alta densidad mamaria no predice la mortalidad en pacientes con cáncer de mama

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La alta densidad mamaria es un factor de riesgo de padecer cáncer de mama, pero no afecta el riesgo que tiene una paciente de morir por esta enfermedad, de acuerdo con un estudio publicado recientemente en el Journal of the National Cancer Institute.

Las mamas más densas tienen más tejido glandular (células que producen leche durante la lactancia) y tejido conjuntivo y de sostén, que tejido adiposo. Los médicos usaron una escala llamada Sistema de Notificación de Imágenes y Datos de la Mama (BI-RADS) para clasificar la densidad mamaria observada en los mamogramas en una escala del 1 al 4, en la que 1 representa la menor densidad y 4 la densidad más alta.

A fin de examinar la relación entre la densidad mamaria y el riesgo de muerte por cáncer de mama, la doctora Gretchen Gierach y sus colegas de la División de Epidemiología y Genética ­­­del Cáncer del NCI y el Consorcio de Vigilancia del Cáncer de Mama (BCSC), patrocinado por el NCI, examinaron los expedientes clínicos recogidos por el BCSC de más de 9 000 pacientes con cáncer de mama.

Después de tomar en cuenta la edad, la masa corporal, el tratamiento y otros factores que podrían influir en el riesgo de muerte, los investigadores descubrieron que entre las mujeres que recibieron el diagnóstico de cáncer de mama, las mujeres con mamas densas no presentaron, en promedio, más probabilidad de morir por la enfermedad ni por otras causas que las mujeres con mamas menos densas durante casi 7 años de seguimiento.

De manera inesperada, los investigadores observaron que las pacientes con cáncer de mama y mamas menos densas presentaron un aumento del riesgo de muerte por cáncer de mama si tenían tumores grandes o eran obesas. No obstante, debido a que este resultado se basó en un número relativamente pequeño de mujeres, y a que no ha habido indicaciones similares en otros estudios, "se necesita replicar estos resultados en estudios más grandes", dijo la doctora Gierach.

La obesidad es un factor de riesgo de muerte por cáncer de mama y además tiene una relación inversa con la densidad mamaria. (Lo que significa que las mujeres obesas tienen una probabilidad menor de tener mamas densas). Por lo tanto, la obesidad podría afectar la relación entre la densidad mamaria y la muerte por cáncer de mama.

"Ya sabemos que la obesidad es un factor de mal pronóstico para el cáncer de mama en general, pero este análisis en particular demostró que el subgrupo de mujeres obesas cuyas mamas eran menos densas y tenían menor tejido adiposo, presentaban un riesgo mayor", explicó la doctora. "Nuestra hipótesis es que la adiposidad mamaria podría intensificar los mecanismos relacionados con la obesidad que aumentan la agresividad tumoral en el cáncer de mama. Estamos llevando a cabo estudios para conocer mejor la biología de la densidad mamaria".

Esta investigación fue respaldada en parte por subvenciones de los Institutos Nacionales de la Salud (U01CA63740,U01CA86076, U01CA86082, U01CA63736, U01CA70013, U01CA69976, U01CA63731, U01CA70040 y HHSN261201100031C).

También en las noticias: Los CDC actualizan las recomendaciones sobre los exámenes de hepatitis C

Los adultos nacidos entre 1945 y 1965 deberían hacerse una prueba del virus de la hepatitis C (VHC), de acuerdo con recomendaciones actualizadas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Los CDC calculan que las personas nacidas durante ese periodo representan tres cuartos de todas las infecciones por el VHC y cerca de tres cuartos de las muertes asociadas con el VHC en los Estados Unidos. Es por ello que estas personas tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de hígado y otras enfermedades del hígado relacionadas con el VHC.

Esta actualización para la realización de exámenes de detección está dirigida a una población específica, pero no reemplaza las directrices anteriores.