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11 de octubre de 2011 • Volumen 3 - Edición 11

Estudio de la vacuna contra el VPH en Costa Rica aporta nuevos conocimientos sobre la prevención del cáncer

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Diagrama de una partícula similar al virus del papiloma humano y los anticuerpos neutralizadoresLa vacuna contra el VPH contiene partículas similares al virus (en azul) que no son infecciosas y estimulan el sistema inmunitario para que produzca anticuerpos (en rojo) que pueden prevenir las infecciones por VPH.

Una ola de nuevos hallazgos en la investigación sobre una vacuna que previene infecciones persistentes causadas por los tipos del virus del papiloma humano (VPH) que causan cáncer ha confirmado la eficacia de la vacuna y ha abierto nuevas vías de investigación. Los resultados, publicados en tres informes separados, parecen indicar que la vacuna podría ser más fácil de administrar y más económica de lo que pensaban los investigadores, y que podría también aportar beneficios inesperados.

Los tres estudios tienen como origen un estudio clínico de Cervarix que se realiza en Costa Rica. Los nuevos hallazgos podrían ayudar en los esfuerzos por establecer programas de vacunación para prevenir el cáncer del cuello uterino en países de todo el mundo, dijeron los investigadores.

"Los resultados de nuestro estudio como de otros estudios sobre esta vacuna son extremadamente prometedores", afirmó el doctor Allan Hildesheim de la División de Epidemiología del Cáncer y Genética (DCEG) del NCI, director del estudio. "Además, los hallazgos parecen indicar que el efecto de la vacuna podría ir más allá de la enfermedad del cuello uterino".

Las infecciones por VPH pueden causar cáncer en el ano, la vagina, la vulva, y el pene y algunos tipos de cáncer del orofaringe, además del cáncer del cuello uterino. Cervarix es una de las dos vacunas contra el VPH que cuenta con la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos para prevenir estas infecciones; la otra es Gardasil.

En uno de los estudios se determinó que es probable que con menos dosis de Cervarix se logre la misma protección que se logra con las tres dosis que se prescriben en el tratamiento completo. Si se confirma este hallazgo, podría facilitar la administración de la vacuna y hacerla más económica, factores que son especialmente importantes en los países en vías de desarrollo, donde existen altos índices de cáncer del cuello uterino.

Un segundo estudio del ensayo clínico sobre la vacuna contra el VPH que se realiza en Costa Rica determinó que la vacuna puede proteger contra las infecciones anales por VPH, las cuales a la larga podrían causar cáncer del ano. (Ver "Estudio clínico muestra posible beneficio de la vacuna contra el VPH para el cáncer del ano").

La vacuna podría proteger contra otros tipos de VPH

El tercer estudio confirmó que la vacuna es altamente efectiva en la prevención de infecciones persistentes por los tipos 16 y 18 del VPH, que son los tipos que ataca Cervarix. Los investigadores también hallaron pruebas de "protección cruzada" contra otros tipos de VPH que causan cáncer pero que no son atacados por la formulación original: los tipos 31, 33 y 45 del VPH.

Se prueba una vacuna contra el VPH en el "mundo real"

La inocuidad y la efectividad de Cervarix y de Gardasil (la otra vacuna contra el VPH aprobada por la FDA) fueron establecidas en estudios clínicos patrocinados por los fabricantes de las vacunas. Sin embargo, los investigadores del NCI y sus colaboradores de larga data en Costa Rica decidieron realizar un estudio independiente de una vacuna en un ambiente del mundo real.

La meta del estudio comunitario fue recoger datos que pudieran ayudar a poner en práctica programas de prevención del cáncer del cuello uterino, dijo el doctor Herrero. "Nuestros resultados podrían ayudar a las personas que están planificando programas de vacunación a utilizar esta costosa vacuna de la manera más efectiva posible".

Este estudio aleatorio, que empezó a realizarse en el 2004, incluye a 7 466 mujeres de entre 18 y 25 años de edad de dos comunidades costarricenses (aproximadamente un tercio de las mujeres de la región). Las participantes recibieron al principio Cervarix o una vacuna contra la hepatitis A. Al cabo de 4 años, los investigadores ofrecieron la vacuna contra el VPH a las mujeres del grupo de control.

Los investigadores seguirán haciendo seguimiento a las participantes. "Este estudio comunitario ofrece nuevas vías para estudiar no solamente la eficacia teórica de la vacuna sino el impacto de la vacunación en una población bien definida", dijo el doctor Hildesheim.

"Este es un beneficio potencial adicional de la vacuna que no habíamos considerado anteriormente", dijo el doctor Hildesheim, quien también hizo notar que ya en el pasado se habían señalado pruebas que apuntaban hacia la protección cruzada.

El tercer estudio, el cual fue publicado en línea en la revista Cancer Discovery del 9 de septiembre, también aportó pruebas adicionales que indican que el mayor beneficio de la vacuna se obtiene cuando ésta se administra a mujeres jóvenes, antes de que se inicien en la actividad sexual.

"La exposición al VPH comienza tan pronto comienza la actividad sexual; por lo tanto, si se comienza la vacunación después de ese momento, se perderá la oportunidad de prevenir infecciones", dijo el autor principal del estudio, doctor Rolando Herrero, quien fuera director del estudio en Costa Rica y ahora trabaja con la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer.

Los hallazgos referentes a la edad concuerdan con hallazgos de estudios anteriores, afirmó el doctor Kevin Ault de la Facultad de Medicina de la Universidad Emory, quien estudia el VPH pero no estuvo involucrado en el estudio. "Con la edad aumenta nuestra exposición al VPH y, si la vacuna se administra después de que uno haya estado expuesto al virus, entonces deja de ser efectiva".

La misma protección con menos dosis

El descubrimiento de que la administración de dos dosis de Cervarix, y posiblemente de solo una, podría proteger contra la infección fue posible gracias a que el estudio se realizó en un ambiente del "mundo real". Muchas mujeres que participaron en el estudio (aproximadamente 20%) recibieron una o dos dosis solamente, a menudo debido a que estaban embarazadas o por problemas diferentes de salud.

Sin embargo, los investigadores determinaron que todas las mujeres que recibieron la vacuna quedaron protegidas por igual, al menos durante los 4 primeros años después de la vacunación. Estos resultados aparecieron en línea en la revista Journal of the National Cancer Institute del 9 de septiembre.

"Este estudio es una prueba de concepto extraordinaria", dijo el doctor Eduardo Franco de la Facultad de Medicina de la Universidad McGill, quien también estudia el VPH pero no estuvo involucrado en la investigación. "Esto indica que los países podrían adoptar regímenes de dosis sub-óptimas y de todos modos recibir la misma protección que ofrece el régimen completo, siempre que se mantenga también la protección contra las lesiones".

Al cabo de los 4 años, los investigadores ofrecieron la vacuna contra el VPH a las mujeres del grupo de control. Los investigadores harán seguimiento a las mujeres que participaron en el estudio a fin de determinar cuánto tiempo dura la protección.

Si se confirman los resultados actuales, podrían bajar los costos de los programas de vacunación. "Nuestros resultados podrían tener implicaciones importantes en la salud pública, aun cuando aún persisten muchas preguntas sin respuesta", dijo la primera autora del estudio, la doctora Aimée Kreimer de la DCEG.

Por ejemplo, se desconoce cuánto dura la protección con una o dos dosis de la vacuna contra la infección por VPH. Además, los autores del estudio alertaron que es probable que los hallazgos no puedan aplicarse a otras vacunas o a otras poblaciones, como por ejemplo poblaciones malnutridas o personas que no tengan repuestas inmunitarias fuertes.

Prevención contra el cáncer del cuello uterino más económica y sustentable

Equipo del estudio de la vacuna contra el VPH en Costa RicaEl equipo del estudio de la vacuna contra el VPH en Guanacaste, Costa Rica, al principio del estudio en el 2004.

"La importancia del estudio actual no se limita tanto a Costa Rica, en donde hay programas de exámenes selectivos de detección del cáncer del cuello uterino, sino que se extiende a países que tienen índices verdaderamente altos de cáncer del cuello uterino y no tienen programas de detección", dijo el doctor Franco. Se necesitan más estudios de seguimiento para confirmar que las dosis sub-óptimas se traducen en menos lesiones precancerosas del cuello uterino en las mujeres vacunadas, añadió.

Este estudio "representa un importante paso en el camino hacia programas más económicos y sustentables de prevención del cáncer del cuello uterino ", escribió en un editorial adjunto la doctora Cosette Marie Wheeler de la Universidad de Nuevo México.

Pocos países en vías de desarrollo, si es que hay alguno, donde es frecuente el cáncer del cuello uterino pueden permitirse programas de vacunación, dijo el doctor Herrero. Pero si los países pueden vacunar solamente a ciertos grupos, entonces necesitan saber qué grupos se beneficiarían más, apuntó. Como lo muestra el estudio actual, este grupo sería probablemente el de mujeres jóvenes que todavía no son sexualmente activas.

"Cuando comenzamos hace más de 25 años, apenas estábamos descubriendo que el VPH era la causa del cáncer del cuello uterino", dijo el doctor Herrero. "Hoy día tenemos una enorme cantidad de herramientas y conocimiento que permiten intervenir en esta enfermedad".

—Edward R. Winstead