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11 de octubre de 2011 • Volumen 3 - Edición 11

Enfermeros de atención primaria y auxiliares médicos podrían aliviar la escasez pronosticada de oncólogos

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La atención habitual de pacientes con cáncer por parte de enfermeros de atención primaria y auxiliares médicos podría ser una solución viable para la prevista escasez de oncólogos en los Estados Unidos, según los resultados de un nuevo estudio. Los pacientes de consultorios que usaron este enfoque estuvieron "muy satisfechos" con la atención recibida y los oncólogos, enfermeros y asistentes médicos profesionales de estos consultorios también estuvieron "muy satisfechos" con este tipo de colaboración médica, de acuerdo con un estudio publicado el 15 de septiembre en la revista Journal of Oncology Practice.

El estudio "muestra que la atención del cáncer de manera coordinada e integrada con oncólogos y proveedores no médicos, es un modelo exitoso", dijo el doctor Dean Bajorin, quien codirige el Grupo de Asesoramiento de Personal de Trabajo de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO).

El estudio se llevó a cabo bajo el auspicio de la iniciativa de ASCO para la colaboración en la atención médica (Study of Collaborative Practice Arrangements initiative). ASCO puso en marcha este esfuerzo en marzo de 2009 en respuesta a un informe previo de la organización que pronosticaba una gran escasez de oncólogos para el 2020.

La primera parte del estudio consistió en una encuesta nacional de 226 consultorios oncológicos para identificar a los que comúnmente usaban profesionales no médicos. En segunda instancia, los investigadores analizaron un subgrupo de 31 consultorios de diferentes tamaños y localidades geográficas, de los cuales solo 7 proporcionaron información completa. Al igual que en el grupo general de la encuesta, la mayoría de los consultorios en el grupo del estudio eran propiedad de médicos y ofrecían atención privada. (Se excluyeron del grupo del estudio los consultorios de centros académicos).

En ambos grupos, las tareas más comunes de los profesionales no médicos eran atender a los pacientes durante las visitas para tratamiento, controlar el dolor y los síntomas, informar y asesorar a los pacientes, y brindar atención de seguimiento a los pacientes en remisión. El estudio mostró que casi todos los pacientes sabían que eran atendidos por profesionales no médicos.

El enfoque más común usado para la colaboración en la atención médica fue el modelo incident-to-practice (ITPM), así denominado por la directora del estudio, Elaine Towle de Oncology Metrics y sus colegas. Según este modelo, el profesional no médico atiende a los pacientes independientemente de los oncólogos (si bien discuten los planes de atención de los pacientes antes de la cita), pero los oncólogos están presentes en el consultorio, disponibles para cualquier consulta.

En el 60 por ciento de los consultorios del grupo del estudio, el profesional no médico trabajaba con todos los médicos del consultorio. Este enfoque parece ser el más eficaz (la cantidad de pacientes atendidos mostró un aumento de casi el 20 por ciento), que aquellos en los que los profesionales no médicos trabajan solo con determinados médicos del consultorio.

El ITPM también brinda algunas ventajas prácticas, explicaron los autores. "En el ámbito de los consultorios privados, el ITPM posibilita a los consultorios facturar a Medicare por los servicios de los profesionales no médicos, tal como si fuesen provistos por el médico, y así pueden recibir el reembolso de acuerdo con el esquema de la tarifa completa del médico". Si estas consultas se facturaran bajo el número de proveedor del profesional no médico, puntualizaron, el reembolso sería del 85 por ciento de la tarifa médica.