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  • Publicación: 12 de octubre de 2010

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Cuando el cáncer de ovario retorna años después

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En 1995, cuando desafortunadamente a Susan Lowell Butler se le diagnosticó en forma simultánea cáncer de ovario y cáncer de mama en estadio avanzado a sus 52 años de edad, los médicos comenzaron a hablar sobre su "carga tumoral". Entre toda la jerga médica que escuchó como paciente, esta frase se le quedó en la mente. “Me quedé pensando que la ‘carga tumoral' era como un morral que cargaba en mi espalda", recuerda. Sin embargo, esos médicos pudieron quitarle esa carga de encima y eliminar los tumores, y de paso, durante el proceso, ella aprendió más de lo que hubiese querido saber sobre lo que significa ser una paciente con cáncer.

Al salir victoriosa de los tratamientos, Butler se valió de los conocimientos adquiridos para ayudar a las mujeres con cáncer de ovario. Ella es la cofundadora de la Alianza Nacional contra el Cáncer de Ovario, una organización que lucha por los intereses de las pacientes con cáncer, y ha prestado consultoría en muchas juntas asesoras del NCI y los NIH. Cuando el año pasado, el Presidente Obama visitó el campus de los NIH, Butler estuvo allí como la persona que le dio la bienvenida oficial.

Pero desafortunadamente, su cáncer de ovario retornó, como ocurre con frecuencia con esta enfermedad. Hace 2 años, durante una colonoscopia de rutina, los médicos descubrieron un tumor que recubría su colon. "La recidiva es la regla en el cáncer de ovario", dijo Butler. “Las curas son la excepción".

No obstante, sus opciones de tratamiento han cambiado desde su diagnóstico inicial. En 1995 se inscribió en un estudio clínico patrocinado por el NCI que estaba haciendo pruebas sobre tres tipos de quimioterapia. "La idea de este intenso estudio clínico era que al eliminar las células cancerosas con varios métodos distintos se le podía dar a las participantes una mejor posibilidad de supervivencia", dijo Butler.

Vivir más tiempo

En la actualidad, los estudios clínicos están con mayor frecuencia evaluando fármacos que actúan sobre cambios específicos en las células cancerosas. Butler indicó que se están haciendo pruebas en los tejidos de su tumor para tratar de conseguir el fármaco más adecuado. Otro cambio que ha ocurrido en la última década es la introducción de más recursos para controlar los efectos secundarios del tratamiento, lo cual ha mejorado la calidad de vida de muchas pacientes.

“Desde que me diagnosticaron cáncer por primera vez, se han obtenido nuevos medicamentos que han permitido que muchas mujeres con esta enfermedad vivan mucho más tiempo de lo que vivían en los años noventa", dijo Butler. Al mismo tiempo, se cuenta con medicamentos que pueden reducir o eliminar las náuseas y otros efectos secundarios y que además están cubiertos por la mayoría de los seguros de salud, añadió.

“Quince años después de que Susan Butler recibiera su diagnóstico, el progreso en cuanto a las investigaciones sobre el cáncer de ovario ha sido astronómico", dijo la doctora Elise Kohn del  Centro para la Investigación del Cáncer del NCI, quien fue colíder del ensayo clínico que ayudó a Butler en 1995. “La cantidad de investigadores en este campo se ha incrementado en gran proporción, y se cuenta con más financiamiento, lo cual ha mejorado la calidad de vida de nuestras pacientes y aumentado los años que viven”.

El reto actual, continuó la doctora Kohn, es identificar las terapias dirigidas más prometedoras y aprender a usarlas. Se necesitan marcadores biológicos para identificar las pacientes que se puedan beneficiar de un tratamiento específico de aquellas que no deben gastar tiempo y dinero para someterse a tratamientos que tienen muy pocas posibilidades de ayudarlas.

“Toda la comunidad en este campo de investigación está muy interesada en las terapias dirigidas” estuvo de acuerdo la doctora Deborah Armstrong, una investigadora de cáncer de ovario del Centro Oncológico Integral Sidney Kimmel de la Universidad Johns Hopkins. “Para todos los cánceres, los mayores avances se han obtenido con terapias dirigidas, y a menos de que se obtenga una nueva familia de fármacos para quimioterapia, no creo que vamos a poder cambiar este rumbo”.

Genomas del cáncer

Por supuesto que para crear fármacos de acción dirigida los investigadores necesitan entender los cambios genéticos de la enfermedad, y esta información continúa obteniéndose en los laboratorios. En los próximos meses, los investigadores que participan en el proyecto del Atlas del Genoma del Cáncer prevén publicar un análisis genómico de cientos de tumores ováricos, así como la información de salud relacionada que se obtuvo de las personas a las que se les extrajeron los tumores.

Mientras tanto, los fármacos que actúan sobre varias vías se muestran prometedores en informes recientes de estudios clínicos. La vía del factor de crecimiento del endotelio vascular o FCEV, por ejemplo, cumple un papel en la multiplicación y supervivencia al cáncer de ovario. Se están evaluando los fármacos anti-FCEV, como el bevacizumab (Avastin), en forma individual y en combinación con la quimioterapia con algunos resultados alentadores.

Otro enfoque ha sido concentrarse en las vías involucradas en la reparación del ADN dañado. Algunos cánceres de ovario presentan mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, que cumplen un papel en la reparación del ADN. Los fármacos que actúan sobre los efectos de estos cambios, llamados inhibidores de PARP, han dado resultados positivos en estudios clínicos.

“Los inhibidores PARP claramente tienen un efecto en los tumores que ocasionan mutaciones hereditarias en los genes BRCA”, dijo la doctora Armstrong. “Sin embargo, parece que estos fármacos también pueden funcionar en pacientes con cánceres de ovario no hereditarios (esporádicos), lo cual es bastante alentador". También existe cierto interés en los fármacos que actúan sobre los receptores de folato, indicó.

Detección temprana

En esta enfermedad que por lo general se diagnostica en estadios tardíos, la detección temprana constituye una prioridad para los investigadores. Pero aunque al recibir el diagnóstico muchas mujeres ya presentan cáncer en otras partes del cuerpo, además de los ovarios, los médicos todavía pueden hacer que la gran mayoría de las pacientes entren en remisión, anotó la doctora Armstrong.

“Estamos tratando de comprender los cambios iniciales de la enfermedad que nos llevarán a la detección temprana", dijo la doctora Kohn. “Quisiéramos alcanzar el punto en que está el cáncer de mama, es decir que podamos detectar la enfermedad a través de técnicas como las mamografías o las imágenes de resonancia magnética”.

La razón por la cual la enfermedad retorna no se conoce bien. Una teoría es que las células con propiedades de células madre, las llamadas células madre del cáncer, pueden resistir los tratamientos estándar y posteriormente dar origen a nuevos tumores. Esta hipótesis se está comprobando en varios tipos de cánceres.

En otro campo nuevo, los investigadores han identificado cambios en la forma en que se procesa el ARN en las células del cáncer de ovario en comparación con las células normales. Estos cambios pueden estar asociados a resultados en pacientes con cáncer de ovario reportaron recientemente investigadores del Centro Oncológico M.D. Anderson de la Universidad de Texas. “Seguimos progresando en forma sustancial en los conocimientos sobre la regulación de la maquinaria que utilizan las células para procesar el ARN", indicó el doctor Anil Sood, quien dirigió el estudio.

El camino a seguir

“Esta enfermedad está demostrando ser un cáncer muy complejo” dijo Butler, quien dirige en la actualidad el Consorcio del Cáncer en el Distrito de Columbia. “Todos los cánceres son complejos, pero este es particularmente malévolo”. Ella argumenta que, para avanzar en los conocimientos sobre esta enfermedad, además de realizar más investigaciones, es crítica la participación de las pacientes en estudios clínicos.

 “Si queremos progresar con las investigaciones tenemos que aumentar entonces la participación en los estudios clínicos", dijo. "De otra forma no se sabrá la eficacia de lo que se está estudiando y no se obtendrán los medicamentos. Es así de sencillo".

El argumento de Butler es también algo personal. "Si no hubiera encontrado el camino hacia ese estudio clínico hace 15 años", dijo, "No estaría hoy día hablando con ustedes".

—Edward R. Winstead