Boletin
 
6 de noviembre de 2012 • Volumen 4 - Edición 12

Comparación de programas de relajación para pacientes con cáncer de mama que reciben radioterapia

> Artículo en inglés

Nombre del estudio clínico
Efectos conductuales de la relajación en mujeres con cáncer de mama que están recibiendo radioterapia (2009-0976; NCT01202851). Consulte el resumen del protocolo (solo disponible en inglés).

Dr. Lorenzo Cohen
Dr. Lorenzo Cohen

Investigador principal
Dr. Lorenzo Cohen, Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas

Por qué es importante este estudio
Las mujeres con cáncer de mama en estadio inicial generalmente se someten a una cirugía para extirpar el tumor y, a continuación, reciben radioterapia. Según las características del cáncer que tengan, es posible que también reciban terapias sistémicas, entre ellas, quimioterapia, terapia hormonal, tratamiento dirigido o una combinación de estos tratamientos, antes o después de la cirugía. Este tratamiento multimodal ha ayudado a muchas mujeres a sobrevivir el cáncer de mama, pero las exigencias del tratamiento pueden causar otros problemas que afectan la salud de las mujeres y su sensación de bienestar.

La cirugía para el cáncer de mama puede ocasionar dolores persistentes y afectar el funcionamiento físico y la amplitud de los movimientos del cuerpo. Las terapias sistémicas pueden ocasionar interrupción del sueño, reducción de la capacidad de concentración y de la memoria, cansancio, neuropatía periférica y otras complicaciones, mientras que la radioterapia puede producir cansancio, sensibilidad o inflamación en el área del tratamiento y, en algunos casos, neuropatía periférica. Estos efectos secundarios pueden afectar ampliamente la calidad de vida de una persona y causar estrés, el cual a su vez puede exacerbar la sensación de malestar general.

La radioterapia que se lleva a cabo después de una cirugía de cáncer de mama generalmente requiere tratamientos diarios de 4 a 6 semanas. Algunos médicos consideran que el contacto diario con las pacientes puede ser una oportunidad para enseñarles métodos para reducir la gravedad de los síntomas del cáncer y los efectos secundarios del tratamiento, así como el estrés asociado.

En este estudio, las mujeres con cáncer de mama que se habían hecho una cirugía y tenían programada una radioterapia serán asignadas al azar a uno de los dos programas diferentes de relajación y estiramiento o a un grupo de control que recibirá atención médica convencional. Los dos grupos activos del estudio harán ejercicios de estiramiento, ejercicios de respiración y ejercicios de relajación. Las mujeres asignadas a los programas de relajación participarán en 3 a 5 sesiones por semana hasta terminar la radioterapia y, a continuación, se les pedirá que practiquen técnicas de relajación de manera independiente todos los días durante el siguiente año.

Todas las participantes llenarán cuestionarios y llevarán diarios sobre el sueño durante 7 días antes de comenzar la radioterapia, en la mitad del tratamiento y durante la última semana de tratamiento, así como 3, 6 y 12 meses después de terminar la radioterapia. Además, proporcionarán muestras de saliva antes de comenzar la radioterapia, durante la última semana de tratamiento, y 3, 6 y 12 meses después de terminar la radioterapia. Estos exámenes medirán los niveles de cortisol en la saliva en cada una de estas diferentes etapas. El cortisol es una sustancia química en el cuerpo que está asociada al estrés.

"En nuestras investigaciones anteriores hemos observado que las mujeres que participan en este tipo de programas durante el tratamiento, mejoran determinados aspectos del funcionamiento físico y su capacidad para realizar las actividades diarias", expresó el doctor Cohen.

"Un aspecto particularmente interesante de este estudio es que estamos midiendo el cortisol como un indicador del estrés. Sabemos que los niveles de cortisol varían durante el día, generalmente son más elevados por la mañana y se reducen gradualmente durante el transcurso del día, y existen indicios de que un descenso más marcado en esta variación diurna del cortisol está asociado a una mejor supervivencia en pacientes con cáncer de mama metastásico. Nuestras investigaciones indican que las mujeres que practican programas de relajación mental y corporal, como el yoga, tienden a presentar descensos más pronunciados en los niveles de cortisol.

"Otro elemento importante del estudio será los análisis de costos y beneficios entre las mujeres de cada grupo del estudio, en particular en términos de la documentación de la productividad y funcionamiento laboral", explicó el doctor Cohen. "Estamos interesados no solo en saber si las mujeres van o no a trabajar, pero también en el grado de concentración y participación en sus tareas laborales, ya sea dentro como fuera del hogar".

El estudio se está llevando a cabo en el Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas en Houston.

Para obtener más información
Consulte las listas de los criterios de participación para participar y la información para comunicarse con el personal del estudio (solo disponibles en inglés) o llame al Servicio de Información sobre el Cáncer del NCI al 1-800-422-6237 (1-800-4-CANCER). La llamada es gratis y confidencial.