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6 de noviembre de 2012 • Volumen 4 - Edición 12

Centro de Investigación Basser: un enfoque en los cánceres relacionados con los genes BRCA

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El Centro de Investigación Basser, el cual inició recientemente sus actividades, tiene una misión única: como lo indica su nombre, el centro se ocupa solamente de cánceres relacionados con los genes BRCA, desde la investigación básica hasta el tratamiento clínico. Ubicado en el Centro Oncológico Abramson, designado por el NCI, en la Universidad de Pennsylvania, Filadelfia, el centro se financió con una donación inicial de USD$25 millones de Mindy y Jon Gray en honor a la hermana de Mindy, Faith Basser, quien murió de cáncer de ovario a los 44 años de edad.

Doctora Susan Domchek, directora ejecutiva del Centro Basser de Investigación (Cortesía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pennsylvania)
La doctora Susan Domchek espera que la investigación que se hace en el Centro de Investigación Basser a la larga ofrezca opciones para las personas con mutaciones de los genes BRCA. (Cortesía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pennsylvania)

El riesgo de contraer varios tipos de cáncer, en particular, el cáncer de mama y de ovario, es más alto en las personas que tienen mutaciones de los genes BRCA que en la población general.  (Véase recuadro de abajo). Los investigadores del Centro Basser se proponen diseñar formas para prevenir los cánceres relacionados con los genes BRCA o detectarlos en estadios tempranos. Además, los investigadores del nuevo centro creen que gran parte de la investigación tendrá implicaciones más amplias.

"Lo que aprenderemos acerca de BRCA 1/2 en cuanto a riesgo, prevención, detección y tratamientos puede aplicarse no solamente a otras formas de cáncer de mama y ovario, sino también a otros tipos de cáncer", dijo la doctora Susan Domchek, directora ejecutiva del centro. "Se trata de entender la manera como se producen los diferentes tipos de cáncer en estas personas y, por lo tanto, cómo podemos actuar sobre ellos".

Amplitud y profundidad

Una de las fortalezas del Centro de Investigación Basser es que aprovecha los recursos clínicos y de investigación disponibles en la Universidad de Pennsylvania. Por ejemplo, las mujeres con cánceres de mama y ginecológicos reciben tratamiento en instalaciones que se especializan en esos cánceres así como orientación genética en un centro dedicado a la evaluación del riesgo de cáncer en las mujeres. En sus actividades de investigación, el Centro Basser hace uso de los programas de investigación del cáncer de mama y de ovario, un programa de investigación aplicada, un centro de diagnóstico individualizado y un centro de producción celular y de vacunas.

"Lo importante es que este centro tiene amplitud y profundidad", dijo la doctora Domchek. "La biología básica es tan importante como importante es la manera como una mujer le explica a su hija de 14 años las razones por las cuales se someterá a una mastectomía bilateral.

Al reunir a expertos en inmunoterapia, genética del cáncer, técnicas diagnósticas por imágenes moleculares, epidemiología, estadística, ciencias básicas y cuidado clínico, el Centro de Investigación Basser espera promover la innovación, afirma el doctor Chi Van Dang, director del Centro Oncológico Abramson, el cual es financiado en parte por el NCI. 

"Nosotros realizamos reuniones mensuales en las cuales los investigadores presentan sus trabajos. Estas reuniones verdaderamente nos permiten aprender unos de los otros", explicó la doctora Domchek. Especialmente valiosa, anotó, es la oportunidad que tienen los médicos clínicos y los investigadores de ciencias básicas de interactuar regularmente, lo cual les permite a los médicos plantear sus preguntas directamente a los científicos.

Muchos de los investigadores han trabajado juntos anteriormente, dijo el doctor Dang, pero la creación del centro es realmente el "gran factor de cohesión" que une a estas personas.

Profundización de la investigación

La infusión de fondos por parte de la familia Gray ha permitido a los investigadores profundizar aún más en las áreas de investigación existentes. Por ejemplo, la Universidad de Pennsylvania cuenta con un banco de tejidos tumorales y muestras biológicas, y los nuevos fondos ayudarán a establecer una sección en el banco biológico para muestras de suero y plasma, las cuales se utilizarán para producir y analizar marcadores biológicos.

Lo que aprenderemos acerca de los genes BRCA 1/2 en cuanto a riesgo, prevención, detección y tratamientos puede aplicarse no solo a otras formas de cáncer de mama y de ovario, sino otros tipos de cáncer.

—Dra. Susan Domchek

"Para nosotros es de suma importancia la detección temprana con la ayuda de marcadores biológicos y técnicas diagnósticas por imágenes", enfatizó la doctora Domchek. En la actualidad, no existe ningún método eficaz para la detección del cáncer de ovario y el método de prevención más utilizado es la extirpación de los ovarios, en ocasiones, a una edad relativamente temprana. Y muchas mujeres que tienen mutaciones de BRCA1/2 también se practican una mastectomía bilateral para reducir el riesgo de contraer cáncer de mama.

El financiamiento también ha permitido a los investigadores del Centro Basser profundizar en nuevas áreas, tales como nuevas técnicas de imaginología y estrategias de inmunotratamientos.

"Algunos de nuestros investigadores están estudiando blancos moleculares específicos que nos permitirán crear agentes de imaginología para la detección temprana de la enfermedad", explicó el doctor Dang. "Por otro lado, podríamos actuar sobre las mismas moléculas directamente con las células inmunitarias que podamos llegar a crear.  En última instancia, queremos crear vacunas y técnicas diagnósticas por imágenes que permitirán a las mujeres evitar esas cirugías en el futuro", dijo.

Aun cuando se sabe que las proteínas producidas por BRCA 1/2 desempeñan un papel fundamental en la reparación del ADN dañado, los científicos aún no entienden por completo de qué manera las mutaciones de BRCA pueden causar cáncer y por qué las mutaciones en ciertas regiones de los genes parecen aumentar el riesgo de producir cáncer de ovario y no cáncer de mama", dijo el doctor Dang. Este tipo de conocimiento permitiría ayudar a los investigadores a encontrar maneras de prevenir y tratar estos cánceres, señaló la doctora Domchek.

¿Cuándo deben hacerse los análisis?

Doctor Chi Van Dang, director del Centro Oncológico Abramson (Cortesía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pennsylvania)
El doctor Chi Van Dang cree que la investigación que se lleva a cabo en el Centro Basser podría hacer que mejoren las técnicas diagnósticas por imágenes y las inmunoterapias. (Cortesía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pennsylvania)

El Centro de Investigación Basser también está utilizando los fondos de la donación de la familia Gray para mejorar las actividades de acercamiento a la comunidad, educación y colaboración. Esto incluye trabajar conjuntamente con una organización denominada Facing Our Risk of Cancer Empowered (FORCE), un grupo de defensa y apoyo para personas afectadas por los cánceres hereditarios de mama y de ovario. El centro ha creado también una página web a través de la cual las personas pueden solicitar información clínica y sobre investigaciones de cánceres relacionados con los genes BRCA y ha contratado consejeros genéticos que pueden ayudar a las personas interesadas a encontrar recursos locales o participar en estudios clínicos.

El proceso para determinar la presencia de mutaciones de BRCA está lleno de preguntas difíciles, señaló el doctor Dang.

"A qué edad hacemos los exámenes, cuándo comunicamos los resultados a las pacientes, cuál es el impacto de esos resultados y de qué manera esos resultados podrían incidir en la parte psicológica de cada paciente", se preguntó. "Esta investigación no tiene una base molecular, pero es de extrema importancia para la salud mental y física de las personas".

En parte porque el Centro Basser está promoviendo la colaboración y la innovación y está permitiendo a los investigadores profundizar aún más en sus proyectos, él espera que se obtengan resultados más rápidamente. "En lugar de tener que esperar de 3 a 5 años, obtendremos información en períodos más cortos", predijo.

Los fondos permitirán a los investigadores de Basser hacer muchas cosas más, pero "lo más importante que yo he visto hasta la fecha es que el nuevo centro realmente ofrece esperanza a las personas con estas mutaciones", dijo el doctor Dang.

—Virginia Hulme

Por ser un centro oncológico integral designado por el NCI, el Centro Oncológico Abramson es financiado en parte por una Donación de Apoyo del Centro Oncológico  (P30CA016520).

BRCA1 y BRCA2

Cuando los genes BRCA1 y BRCA2 funcionan normalmente, las proteínas que producen impiden la formación de tumores al ayudar a prevenir el crecimiento descontrolado de las células. Sin embargo, en ocasiones estos genes contienen mutaciones peligrosas que pueden aumentar el riesgo de contraer ciertos cánceres. Los riesgos de cáncer de mama y de ovario así como de cáncer de cuello del útero, endometrio, páncreas, colon, estómago, vesícula biliar y de las vías biliares, así como de melanoma, son más altos en las mujeres con mutaciones de BRCA1 o BRCA2. También es más alto el riesgo de cáncer de próstata y testículo en los hombres con estas mutaciones.

La probabilidad de contraer cáncer de mama es cinco veces más alta en las mujeres con mutaciones de los genes BRCA que en las mujeres que no tienen estas mutaciones. Las mutaciones de BRCA hereditarias representan aproximadamente entre 5 y 10 por ciento de todos los cánceres de mama y entre 10 y 15 por ciento de todos los cánceres de ovario en las mujeres blancas en los Estados Unidos.

Las personas cuyos antecedentes familiares parecen indicar que pudieran tener una mutación peligrosa de los genes BRCA pueden someterse a pruebas genéticas.

Las personas con una mutación peligrosa de BRCA tienen varias opciones que podrían ayudarlas a reducir el riesgo de contraer cáncer, entre ellas, exámenes de detección y otras formas de vigilancia; cirugía para extirpar el tejido en peligro; cambios de conducta tales como pérdida de peso y aumento de la actividad física; y fármacos que han demostrado que reducen el riesgo de cáncer de mama.