Boletin
 
6 de noviembre de 2012 • Volumen 4 - Edición 12

Opciones

  • Imprimir documento
  • Enviar este documento

Las opciones de tratamiento del cáncer de mama HER2 positivo se expanden y evolucionan

Nuevos resultados de tres estudios clínicos resaltan la evolución de opciones de tratamiento para mujeres con cáncer de mama HER2 positivo. Estos cánceres, los cuales producen demasiada proteína HER2, constituyen una forma maligna de la enfermedad y representan aproximadamente 20 por ciento de todos los casos de cáncer de mama diagnosticados. Lea más >>


 

Recursos para pacientes con cáncer e investigadores afectados por el huracán Sandy

Recursos para pacientes con cáncer e investigadores afectados por el huracán SandyEl NCI y otras dependencias federales tienen información disponible para ayudar a pacientes, médicos e investigadores que se encuentran en áreas afectadas por huracanes y otras emergencias. Consulte la siguiente página para más información:

Recursos para pacientes con cáncer, familiares y médicos

.
Los artículos originales en inglés están disponibles en las páginas del NCI Cancer Bulletin.

El Boletín es una publicación del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), una entidad gubernamental de los Estados Unidos creada en 1937. A través de formación académica y estudios de investigación básica, clínica y biomédica de base poblacional, el NCI realiza y financia investigaciones sobre el cáncer que se espera permitan en un futuro determinar las causas genéticas y ambientales del cáncer, prevenir el cáncer antes de que aparezca, identificar los cánceres que surgen en etapa temprana, eliminar cánceres a través de intervenciones y tratamientos novedosos, y controlar biológicamente aquellos tipos de cáncer que no pueden ser eliminados para poderlos controlar y tratar como enfermedades crónicas.

Para obtener más información sobre el cáncer, llame al 1-800-422-6237 o visite la página http://www.cancer.gov/espanol.

Cualquier inquietud o pregunta para el equipo del Boletín del Instituto Nacional del Cáncer puede enviarla a nciboletin@mail.nih.gov.

Las opciones de tratamiento del cáncer de mama HER2 positivo se expanden y evolucionan

> Artículo en inglés

Flechas de señalización indican bueno, mejor, y lo mejor
Los investigadores están buscando mejores opciones de tratamiento para mujeres con cáncer de mama HER2 positivo.

Nuevos resultados de tres estudios clínicos resaltan la evolución de opciones de tratamiento para mujeres con cáncer de mama HER2 positivo. Estos cánceres, los cuales producen demasiada proteína HER2, constituyen una forma particularmente maligna de la enfermedad y representan aproximadamente 20 por ciento de todos los casos de cáncer de mama diagnosticados.

En un estudio, los investigadores mostraron que el fármaco en fase de investigación clínica T-DM1 mejoró la supervivencia general en mujeres con cáncer HER2 positivo avanzado, quienes habían recibido anteriormente quimioterapia con el fármaco dirigido trastuzumab (Herceptin), el cual actúa sobre la HER2, y con el fármaco taxano. Estos hallazgos actualizados del estudio EMILIA se publicaron el 1 de octubre en el The New England Journal of Medicine.

"Solamente unos cuantos estudios del cáncer de mama metastásico han indicado un mejoramiento de la supervivencia general. Esto es difícil de lograr", dijo el investigador principal de estudio, doctor Sunil Verma, del Centro Oncológico Sunnybrook Odette en Toronto. "El mejoramiento que hemos observado en este estudio, en  incrementos paulatinos de 5,8 meses, es uno de los más grandes que se hayan visto en relación con esta enfermedad en estudio alguno conocido hasta la fecha. Asimismo, observamos que ese logro va acompañado de menos toxicidad".

Además, los resultados de otros dos estudios clínicos, presentados en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), ofrecieron más pruebas de que la duración actual de la terapia adyuvante con trastuzumab en mujeres con cáncer de mama en estadio temprano debería seguir siendo de 1 año.

Los estudios son parte de lo que se ha convertido en una área cada vez más dinámica de la investigación del cáncer de mama HER2 positivo.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), por ejemplo, aprobó recientemente el pertuzumab (Perjeta), el cual también actúa sobre el receptor de HER2, en combinación con trastuzumab y docetaxel para mujeres con cáncer de mama metastásico HER2 positivo. Y ya se está evaluando el T-DM1 en un estudio clínico de fase III como terapia de primera línea para estas mujeres.

Los investigadores también están analizando varios fármacos en fase de investigación clínica que alteran las vías de señalización, las cuales se cree que desempeñan un papel importante en la resistencia a los agentes que actúan sobre HER2, dijo la doctora Ingrid Mayer, directora clínica del Programa de Cáncer de Mama en el Centro Oncológico Vanderbilt-Ingram en Tennessee.

"Es posible que, con tantos fármacos activos que atacan el cáncer de mama HER2 positivo, a la larga veamos la curación de algunas pacientes con la enfermedad en estadio IV", dijo la doctora Mayer. Sin embargo, advirtió, es necesario hacer mucha más investigación para que esto sea posible.

Mejoramiento de la supervivencia general en la enfermedad avanzada

En el estudio EMILIA, el cual contó con la participación de casi 1 000 pacientes, las mujeres que recibieron T-DM1 experimentaron una supervivencia general substancialmente mejor que las mujeres tratadas con el agente quimioterapéutico capecitabina (Xeloda) y con otro fármaco que actúa sobre HER2 denominado lapatinib (Tykerb): 30,9 meses comparados con 25,1 meses. (Como se informó anteriormente, las mujeres que recibieron T-DM1 también experimentaron una mejor supervivencia sin evolución: 9,6 meses frente a 6,4 meses.

El logro que observamos en el estudio EMILIA es uno de los más grandes que se conozca sobre esta enfermedad a la fecha. Asimismo, observamos que ese logro va acompañado de menos toxicidad.

—Dr. Sunil Verma

El T-DM1 es un anticuerpo conjugado que combina el anticuerpo monoclonal  trastuzumab y el fármaco quimioterapéutico DM1.

El trastuzumab ha estado asociado a complicaciones cardiovasculares, sin embargo, ambos grupos de tratamiento tuvieron índices similares de incidentes cardíacos. No obstante, el doctor Verma advirtió que los médicos deben ser cuidadosos a la hora de interpretar los hallazgos relacionados con la tolerancia a los fármacos pues las pacientes que experimentaron toxicidad cardíaca con el trastuzumab no reunían los requisitos para el estudio, por lo tanto, se "excluyeron" aquellas que tenían este riesgo de complicaciones.

"Necesitamos hacer más estudios, pero el T-DM1 no parece ser peor que el capecitabina y el lapatinib en cuanto a la toxicidad cardíaca", dijo el doctor Verma.

Genentech, la firma que comercializa el T-DM1 en Estados Unidos, ha introducido una solicitud de autorización de producto biológico ante la FDA para comercializar el medicamento para mujeres con cáncer de mama localmente avanzado o HER2 positivo metastásico que no pueden ser tratadas con cirugía y quienes recibieron previamente quimioterapia con taxano y trastuzumab.

Duración óptima del tratamiento de la enfermedad en estadio temprano

Por el momento, al menos, el estándar de atención para mujeres con cáncer de mama HER2 positivo en estadio temprano debería seguir siendo el tratamiento adyuvante con trastuzumab durante 1 año. Esa fue la conclusión a la cual llegaron los investigadores que dirigieron los estudios HERA y PHARE, los cuales analizaron diferentes duraciones del tratamiento adyuvante. Los resultados actualizados de ambos estudios se presentaron a principios de octubre en el congreso de ESMO.

El estudio HERA, el cual contó con 5 000 pacientes, tenía tres grupos de tratamiento: 2 años de tratamiento adyuvante con trastuzumab, 1 año de trastuzumab, u observación. Luego de una mediana de seguimiento de más de 8 años, la supervivencia sin evolución y la supervivencia general fueron casi idénticas en los grupos de 1 año y de 2 años de tratamiento, informó el doctor Richard Gelber, del Instituto Oncológico Dana-Farber.

Con el tiempo, se redujo la diferencia en la supervivencia sin evolución entre las participantes que recibieron trastuzumab por 1 año y aquellas que estuvieron en observación. Sin embargo, incluso con el período de seguimiento más largo, las mujeres que recibieron trastuzumab por 1 año vivieron 24 por ciento más sin que evolucionara la enfermedad.

"Nosotros sabemos que esto... subestima el efecto del tratamiento, porque más de la mitad de las pacientes en el grupo con placebo de hecho recibieron trastuzumab más adelante", dijo el doctor Gelber en un comunicado de prensa.

Si bien los índices de muerte relacionada con incidentes cardíacos e insuficiencia cardíaca congestiva fueron menos de 1 por ciento en ambos grupos de tratamiento, las mujeres que recibieron trastuzumab por dos años experimentaron una incidencia mayor, estadísticamente significativa, de la reducción de la actividad cardíaca (fracción de expulsión del ventrículo izquierdo), informó el doctor Gelber.

Por el momento, al menos, el estándar de atención para mujeres con cáncer de mama HER2 positivo en estadio temprano debería seguir siendo el tratamiento adyuvante con trastuzumab durante 1 año. Esa fue la conclusión a la que llegaron los investigadores que dirigieron los estudios HERA y PHARE.

Mientras tanto, el estudio PHARE comparó 12 meses con 6 meses del tratamiento adyuvante con trastuzumab en la misma población de pacientes. El estudio fue más pequeño (3 380 pacientes) y se trató de un estudio de no inferioridad. Con los estudios de no inferioridad se intenta demostrar que la eficacia de un tratamiento no es menor que la de otro tratamiento por más de un margen predeterminado, lo cual indica que son esencialmente equivalentes.

Después de un período de seguimiento de 3,5 años, se determinó que los resultados "no son concluyentes en cuanto a la no inferioridad" entre los 6 meses y los 12 meses de tratamiento adyuvante con trastuzumab, explicó el investigador principal del estudio, doctor Xavier Pivot, de la Universidad de Franche-Comté, en un comunicado de prensa de ESMO. Sin embargo, se observó "una fuerte tendencia a favor del tratamiento de 12 meses", dijo el doctor Pivot.

El tratamiento de menos duración pareció ser más tolerable, anotó el doctor Pivot, a la vez que el porcentaje de mujeres con incidentes cardíacos fue casi tres veces más alto en mujeres que recibieron trastuzumab durante 1 año (5,7 por ciento frente a 1,9 por ciento). Sin embargo, en el estudio, "la determinación de 'incidente cardíaco' fue una variable compuesta" que incluía varios problemas de índole cardíaca, explicó, "por lo tanto, no es tan fácil interpretar estos datos".

Sobre la base de los resultados alcanzados hasta la fecha, el doctor Mayer también opina que el estándar de atención para el tratamiento adyuvante con trastuzumab en mujeres con cáncer de mama HER2 positivo en estadio temprano debe permanecer en 1 año.

Si bien el doctor Gelber también estuvo de acuerdo, él enfatizó que el período de seguimiento no era lo suficientemente largo como para sacar conclusiones definitivas.

"Hay pacientes a quienes un período más corto también podría serles beneficioso", dijo el doctor Gelber.

El análisis más reciente de subgrupos de pacientes en el estudio PHARE será presentado en el Simposio sobre Cáncer de Mama a celebrarse en diciembre en San Antonio. Estos resultados podrían comenzar a identificar a mujeres que necesitan solamente 6 meses de tratamiento adyuvante con trastuzumab, dijo el doctor Pivot.

Varios estudios clínicos internacionales más están analizando tratamientos con trastuzumab de menor duración en mujeres con cáncer de mama HER2 positivo en estadio temprano.

—Carmen Phillips

Lectura adicional: Un nuevo fármaco puede ser una opción de tratamiento para algunos cánceres de mama y Se aprueba el pertuzumab para tratar algunos tipos de cáncer de mama metastásico

Fármaco dirigido beneficia a algunos pacientes con cáncer de pulmón avanzado

> Artículo en inglés

Afiche del Congreso 2012 de la Sociedad Europea de Medicina Oncológica. El fármaco crizotinib (Xalkori) prolonga substancialmente la supervivencia sin evolución de la enfermedad en pacientes con cáncer de pulmón avanzado, según lo indican los resultados del primer gran estudio clínico realizado para evaluar esta terapia dirigida.

Los resultados iniciales del estudio fueron presentados recientemente en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Clínica (ESMO), celebrado en Viena, Austria.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó el crizotinib el año pasado para tratar a pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas avanzado (NSCLC) cuyos tumores tienen una mutación génica específica. La aprobación se basó en estudios no aleatorios más pequeños que mostraron que el crizotinib podía reducir los tumores en muchos pacientes que tenían la mutación (una reordenación génica del gen ALK).

Hasta el momento, no se ha demostrado que el crizotinib prolongue la supervivencia sin evolución o la supervivencia general en comparación con la quimioterapia estándar.

"Los resultados de los estudios de fase I y  fase II fueron extraordinarios", dijo la investigadora principal, doctora Alice Shaw, del Hospital General de Massachusetts. "Observamos altos índices de respuesta tumoral, lo cual es impresionante si consideramos que se trata de solamente un agente".

Fue necesario realizar un extenso estudio con distribución al azar, explicó la doctora Shaw, para confirmar que las respuestas tumorales se tradujeran en resultados significativos y determinar si los pacientes cuyos tumores tenían esta mutación génica eran más sensibles a cualquier terapia y no solamente al crizotinib.

Los resultados de los estudios de fase I y fase II fueron impresionantes. Observamos índices de repuestas tumorales altos, los cuales fueron impresionantes al tratarse de un solo agente.

—Dra. Alice Shaw

"A los pacientes que recibieron crizotinib les fue significativamente mejor", dijo. La supervivencia sin evolución fue más de dos veces mayor en los pacientes tratados con crizotinib que en aquellos que recibieron el fármaco quimioterapéutico docetaxel (Taxotere) o el pemetrexed (Alimta): 7,7 meses frente a 3 meses.

Aproximadamente 350 pacientes participaron en el estudio, el cual se llevó a cabo en 105 centros en 21 países, y fue financiado por Pfizer, la compañía fabricante del fármaco. Los pacientes que participaron en el estudio tenían NSCLC, el cual había reaparecido después del tratamiento inicial y sus tumores tenían la reordenación del gen ALK. Una serie de estudios han mostrado que los tumores en aproximadamente 4 y 5 por ciento de los pacientes con NSCLC tienen la mutación.

Los resultados podrían ser suficientes para respaldar un cambio del registro farmacéutico de este fármaco. La aprobación anterior por parte de la FDA fue una aprobación acelerada, lo cual significa que era probable que el fármaco beneficiara a pacientes y abordara una necesidad clínica no satisfecha. 

Sin embargo, con dichas aprobaciones, la agencia requiere que se presenten datos de estudios más extensos a fin de confirmar que el fármaco ofrece un beneficio clínico y asegurar que los efectos secundarios no anticipados no superen los logros clínicos. Pfizer ha comunicado los resultados del estudio a la FDA, dijo la compañía, y entregará a este organismo los datos completos una vez que estén disponibles.

Preguntas sobre la supervivencia general

La meta final del tratamiento, por supuesto, es la prolongación de la supervivencia general. El estudio todavía no ha mostrado que el tratamiento con crizotinib permita alcanzar dicha meta mejor que la quimioterapia estándar. Y en gran parte debido al diseño del estudio, hay una buena posibilidad de que no muestre ningún mejoramiento, según lo expresaron varios investigadores.

A los pacientes participantes en el estudio que fueron asignados de manera aleatoria bien fuera al docetaxel o al pemetrexed y cuya enfermedad comenzó a evolucionar se les permitió cambiar de tratamiento y recibir crizotinib. El índice de pacientes que cambiaron de tratamiento fue 87 por ciento.

El estudio se encuentra todavía en sus inicios, por lo tanto nada definitivo puede decirse aún acerca de la supervivencia. Pero tomando en cuenta la cantidad de pacientes que han cambiado de tratamiento, "realmente el grupo del tratamiento con quimioterapia es igual al del grupo con crizotinib", añadió la doctora Shaw.

La doctora Alice Shaw mientras se dirige al Congreso 2012 de la Sociedad Europea de Medicina Oncológica.La doctora Alice Shaw presenta los resultados del primer estudio clínico extenso que analiza el crizotinib en pacientes con cáncer de pulmón avanzado.

El hecho de que no se haya observado un mejoramiento de la supervivencia general no debería disminuir el entusiasmo por el crizotinib en estos pacientes, subrayó el doctor Ramaswamy Govindan, del Centro Oncológio Siteman en St. Louis.  Es "muy posible" que el crizotinib mejore la supervivencia general, añadió el doctor Govindan, pero, por el cambio de tratamiento, el mejoramiento podría ser imposible de observar en este estudio. "Desafortunadamente, así son las cosas", dijo.

El estudio no reveló ningún otro motivo de preocupación con respecto a la seguridad del fármaco. Al igual que en estudios anteriores del crizotinib, las molestias visuales (a menudo descritas como corrientes flotantes de luz en la visión periférica de los pacientes) fueron los efectos secundarios más comunes, además de diarrea y nausea.  Pero la cantidad de pacientes que abandonó el tratamiento debido a los efectos secundarios fue mayor entre aquellos que recibieron quimioterapia.

"El crizotinib fue superior a la quimioterapia desde todo punto de vista", dijo la doctora Shaw, incluidos el mejoramiento de los síntomas, el retraso en la aparición de nuevos síntomas y, en general, la calidad de vida.

"Desde la perspectiva de los oncólogos, es verdaderamente gratificante ver a pacientes con una enfermedad esencialmente incurable que experimentan una mejor calidad de vida", dijo.

Cómo superar la resistencia

Históricamente, incluso luego de experimentar reducciones significativas de los tumores y aún la erradicación completa de tumores gracias al tratamiento con el crizotinib, la enfermedad casi siempre reaparece.

Esta situación es muy parecida a lo que se ha visto en pacientes con NSCLC avanzado, cuyos tumores tienen la mutación del gen EGRF. Muchos de estos pacientes inicialmente tienen respuestas excelentes al gefitinib (Iressa) o al erlotinib (Tarceva), pero los tumores casi siempre reaparecen, explicó el doctor Giuseppe Giaccone, del Centro de Investigación Oncológica (CCR) del NCI.

Una vía posible de escape para los tumores podría ser la aparición de otras mutaciones del gen ALK que interfieran con la capacidad del crizotinib de fijarse a su blanco terapéutico. "Pero ese no parece ser el mecanismo principal", dijo el doctor Giaccome. Existen alteraciones en otros genes clave, entre ellos EGFR y MET, que pueden alimentar la proliferación de las células cancerosas y que también parecen permitir a los tumores reanudar su crecimiento, añadió.

Ya se están estudiando en seres humanos las maneras de superar esta resistencia.

Por ejemplo, en la reunión de ESMO se presentaron resultados de estudios iniciales de fármacos dirigidos de segunda generación que actúan sobre el gen ALK. En un estudio pequeño de fase I que evaluó el fármaco LDK378, se observaron respuestas tumorales en 81 por ciento de los pacientes con NSCLC cuyos tumores tenían la mutación del gen ALK y cuya enfermedad había reaparecido después del tratamiento con crizotinib.

El rápido ascenso del crizotinib del laboratorio a la aplicación clínica es un 'gran modelo para el desarrollo de fármacos modernos'.

—Dr. Ramaswamy Govindan

En otros tratamientos se actúa sobre los genes ALK y EGFR, bien sea con un solo fármaco que inhibe ambos blancos o con combinaciones de fármacos. Por ejemplo, el doctor Giaccone y sus colegas en el CCR participan en un estudio de fase I que está analizando la combinación de crizotinib y el agente experimental dacomitinib en pacientes con cáncer de pulmón avanzado, incluidos pacientes con mutaciones en EGFR y ALK. El dacomitinib inhibe EGFR y otros miembros de la misma familia del factor de crecimiento. En el congreso de ESMO se presentaron los primeros resultados del estudio de fase I.

A partir de este momento sin duda aumentarán la combinación de fármacos dirigidos y las subdivisiones de pacientes en subgrupos molecularmente definidos, enfatizó el doctos Giaccone.

El doctor Govindan calificó el rápido ascenso del crizotinib del laboratorio a la aplicación clínica como un "gran modelo para el desarrollo de fármacos modernos". Esto demuestra que la "selección de los pacientes es fundamental", dijo.

Los grupos cooperativos del NCI ya están planificando estudios para analizar el crizotinib como terapia de primera línea en pacientes con NSCL metastásico y mutaciones de ALK, dijo el doctor Govindan. Pfizer también ha comenzado un estudio de fase III, denominado PROFILE 1014, para evaluar el crizotinib como tratamiento de primera línea en pacientes con reordenaciones del gen ALK.

Carmen Phillips

Más allá de los genes ALK y EGFR

También podrían beneficiarse del crizotinib pacientes con la reordenación de otro gen, según se desprende de otro estudio en fase inicial presentado en la reunión de ESMO. En el estudio, los pacientes con NSCLC avanzado cuyos tumores tenían reordenaciones del gen ROS1, lo cual ocurre en menos de 2 por ciento de los pacientes, también experimentaron respuestas tumorales considerables.

El crizotinib "tiene una impresionante actividad en estos pacientes, prácticamente idéntica a la actividad que se observa en pacientes con reordenaciones de ALK", explicó la doctora Shaw, quien también participó como investigadora en el estudio.

Otro gen, el KRAS, se encuentra entre los que mutan frecuentemente en pacientes con el tipo más común de NSCLC, el adenocarcinoma. Algunos estudios parecen indicar que las mutaciones de KRAS están asociadas a un mal pronóstico. Los resultados del  estudio clínico de fase II GALAXY, también presentados en la reunión de ESMO, parecen indicar que el fármaco ganetespib podría ser más eficaz que la quimioterapia estándar en pacientes con adenocarcinoma y en pacientes con mutaciones de KRAS cuya enfermedad ha reaparecido después del tratamiento inicial.

El ganetespib actúa sobre la proteína de choque térmico (HSP) 90, una proteína "acompañante" que ayuda a otras proteínas a realizar sus funciones. El fármaco es un inhibidor HSP90 de segunda generación que parece no tener los problemas de toxicidad de los inhibidores HSP90 de primera generación, dijo el investigador principal del estudio, doctor Suresh Ramalingam, del Instituto Oncológico Winship en Atlanta.

Para que los investigadores puedan confirmar el beneficio de este fármaco, es necesario realizar trabajos de seguimiento, advirtió el doctor Ramalingam. A principios de este año, los resultados de un estudio clínico de otro fármaco dirigido, el selumetinib, también parecen indicar que podría mejorar la supervivencia en los pacientes con NSCLC y mutaciones de KRAS.

Ambos estudios ofrecen una esperanza muy necesitada. "Este es el subconjunto molecular más grande de pacientes con cáncer de pulmón", dijo el doctor Ramalingam. "Ellos realmente necesitan buenas opciones de tratamiento".

Una combinación de fármacos resulta más eficaz para el melanoma avanzado que un solo fármaco

> Artículo en inglés

La combinación de dos fármacos dirigidos (dabrafenib y trametinib) puede demorar la evolución del melanoma avanzado por más tiempo que el dabrafenib solo, según indica un nuevo estudio. Los resultados, presentados el 29 de septiembre en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Clínica (ESMO) y publicados simultáneamente en el New England Journal of Medicine, se añaden a la creciente evidencia científica de que las combinaciones de fármacos dirigidos contra el melanoma son más eficaces y menos tóxicas que el uso de un solo fármaco dirigido.

El dabrafenib y el trametinib actúan sobre diferentes partes de la vía de señalización de una célula alterada en el melanoma por una mutación denominada BRAF V600. Los fármacos individuales que bloquean la actividad de BRAF reducen el melanoma, pero los tumores generan resistencia de manera inevitable. Los investigadores esperaban que al agregar un segundo fármaco con un blanco diferente se desaceleraría la formación de la resistencia y, por ende, la evolución de la enfermedad.

En la primera parte del estudio con distribución al azar de fase II, en el cual participaron 85 pacientes, los investigadores determinaron la seguridad de la combinación y la dosis que iba a utilizarse en el estudio. A continuación, los investigadores asignaron 162 pacientes de forma aleatoria a uno de los tres grupos de tratamiento: dabrafenib solo, dabrafenib con una dosis baja de trametinib o dabrafenib con una dosis más alta de trametinib. A los pacientes cuya enfermedad evolucionó con el dabrafenib solo se les permitió agregar la dosis más alta de trametinib al tratamiento.

Los pacientes que recibieron la dosis más alta de trametinib con dabrafenib tuvieron una mediana de supervivencia sin evolución de 9,4 meses en comparación con 5,8 meses en pacientes que recibieron dabrafenib solo. Después de 1 año de seguimiento, 41 por ciento de los pacientes que recibieron la dosis más alta de tramenitib con dabrafenib no presentaron una evolución de la enfermedad, frente a 9 por ciento de aquellos que recibieron dabrafenib solo.

En general, 79 por ciento de los pacientes en el grupo que recibió la combinación con la dosis más alta estaban vivos después de 1 año, explicó una de las autoras del estudio, la doctora Georgina Long del Instituto de Melanoma de Australia, en una rueda de prensa en ESMO. "Hasta la fecha, nunca habíamos visto una supervivencia de 12 meses a ese nivel en casos de melanoma metastásico", comentó.

Los efectos secundarios fueron diferentes en los grupos de tratamiento y los pacientes de todos los grupos del estudio necesitaron a menudo reducciones permanentes o temporales de la dosis. En el grupo que recibió solo dabrafenib, hubo más pacientes (19 por ciento) que presentaron un cáncer de piel de células escamosas secundario que en el grupo de pacientes que recibió la combinación con la dosis más alta (7 por ciento), si bien esta diferencia no fue estadísticamente significativa. La mayoría de los pacientes en el grupo que recibió la combinación con la dosis más alta (71 por ciento) presentó fiebre, en comparación con una minoría de aquellos que recibieron solo dabrafenib (26 por ciento).

El estudio fue financiado por GlaxoSmithKline, el fabricante del fármaco. Se están llevando a cabo dos estudios de fase III, patrocinados por la compañía, sobre la combinación farmacológica (aquí y aquí).

Lectura adicional:

La combinación de radioterapia con quimioterapia mejora la supervivencia en algunos pacientes con raro cáncer cerebral

> Artículo en inglés

Los resultados de dos estudios clínicos de seguimiento a largo plazo confirman que ciertos pacientes con oligodendrogliomas anaplásicos, los cuales representan menos del 10 por ciento de los tumores cerebrales y del sistema nervioso central, viven substancialmente más si se les trata con una combinación de quimioterapia y radioterapia en comparación con radioterapia solamente.

En ambos estudios, los cuales se iniciaron a mediados de 1990, los pacientes cuyas células tumorales carecían de los cromosomas 1 y 19 o tenían eliminadas partes de los mismos, y que recibieron el tratamiento combinado, vivieron substancialmente más que los pacientes cuyos tumores tenían estas eliminaciones pero quienes recibieron solamente radioterapia. Aproximadamente la mitad de los pacientes a quienes se diagnostica la presencia de oligodendroglioma anaplásico tienen estas coeliminaciones cromosómicas. El tratamiento combinado no mejoró la supervivencia en pacientes cuyas células tumorales no tenían las eliminaciones.

Dadas las implicaciones inmediatas para los pacientes, el NCI y el Grupo de Oncología y Radioterapia (RTOG) anunciaron en enero los resultados de uno de los estudios, el RTOG 9402, antes de que fueran publicados o presentados en una conferencia médica. Los resultados de ambos estudios fueron presentados en junio, en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica y publicados el 15 de octubre en el Journal of Clinical Oncology.

"Estos estudios establecen un nuevo estándar de atención para pacientes con tumores del tipo oligodendroglioma anaplásico, los cuales tienen la pérdida 1p19q. Ya no se considera que la radioterapia sea un tratamiento adecuado para esta población de pacientes", escribió en la nota editorial el doctor Mark Gilbert, del Centro Oncológico MD Anderson en la Universidad de Texas.

En el estudio RTOG, financiado por el NCI, los participantes cuyos tumores albergaban ambas eliminaciones cromosómicas y quienes recibieron una alta dosis de quimioterapia con procarbazina (Matulane), lomustina (CeeNu) y vincristina (Vincasar), un régimen conocido como PCV, seguido de radioterapia, experimentaron una mediana de supervivencia de 14,7 años. Los participantes con las eliminaciones cromosómicas que recibieron solamente radioterapia tuvieron una mediana de supervivencia de 7,3 años. 

La mediana de supervivencia en los pacientes cuyos tumores no tenían las eliminaciones cromosómicas fue menos de 3 años, independientemente de que hubieran recibido o no la terapia combinada o solamente la radioterapia.

En el otro estudio, el EORTC 26951, los pacientes recibieron radioterapia solamente o radioterapia seguida de un régimen de PCV con dosis estándar. Sin embargo, aún no puede calcularse la mediana de la supervivencia general en los pacientes con coeliminaciones cromosómicas que recibieron la terapia combinada, pero hay una fuerte tendencia hacia un mejoramiento de la supervivencia general.

Todavía hay algo de incertidumbre acerca del tratamiento preferido para estos pacientes, alertaron el investigador principal del estudio RTOG, doctor Gregory Cairncross, de la Universidad de Cálgary, y sus colegas. Por ejemplo, debido a que puede mejorar la supervivencia en pacientes con glioblastoma, causa menos efectos secundarios y es más fácil de administrar que el PCV, muchos oncólogos prefieren utilizar el temozolomida (Temodar) para tratar el oligodendroglioma anaplásico.

En enero se suspendió la inscripción en el estudio clínico denominado CODEL que incluiría solamente a pacientes con eliminaciones de 1p19q y los asignaría de manera aleatoria a la radioterapia sola o a la radioterapia más quimioterapia con temozolomida. Debido a que hay pruebas que respaldan decididamente la combinación de quimioterapia con radioterapia en pacientes con las eliminaciones cromosómicas, no sería ético tener un grupo que recibe solamente radioterapia, explicaron los líderes del estudio.

Según el doctor Bhupinder Mann, de la División de Diagnóstico y Tratamiento del Cáncer del NCI, se está rediseñando el estudio, con el objetivo de tener los cambios listos para finales de año.

EROG 9402 contó con financiamiento de los Institutos Nacionales de Salud  (U10 CA21661, U10 CA32115, U10 CA25224, CA17145, CA21115, CA32102 y U10 CA37422).

Lectura adicional: Anormalidad genética predice beneficio de tratamiento en pacientes con raro tumor cerebral

Los costos de atención médica son un obstáculo importante para los adultos jóvenes supervivientes de cáncer

> Artículo en inglés

Muchos adultos jóvenes supervivientes de cáncer no acuden a las consultas médicas de rutina debido a la preocupación por los costos de la atención, de acuerdo con los resultados de un nuevo estudio. Aún después de tener seguro médico, los adolescentes y adultos jóvenes supervivientes de cáncer tuvieron una probabilidad mucho mayor de abstenerse de recibir atención médica durante el año previo debido a la preocupación por los costos económicos, informaron los investigadores el 24 de septiembre en la publicación Cancer.

Estos resultados señalan las posibles consecuencias graves que esto podría tener para los adolescentes y adultos jóvenes supervivientes, explicaron los autores. "La atención médica durante los años posteriores al tratamiento oncológico es particularmente importante a fin de examinar a los supervivientes por efectos tardíos, como cánceres secundarios, esterilidad y afecciones cardíacas", añadieron.

Si bien la mayor disponibilidad de seguro médico para adultos jóvenes gracias a la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio servirá de ayuda para estas personas, continuaron los autores, el estudio permite suponer que "el mejoramiento del acceso a la atención médica después del tratamiento debe ser una prioridad para esta población".

El estudio se centró en supervivientes a largo plazo que tuvieron un diagnóstico de cáncer y recibieron tratamiento entre los 15 y los 34 años de edad.

A fin de llevar a cabo el estudio, los investigadores usaron datos de 2009 del Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo del Comportamiento de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, el cual es un sistema nacional de encuestas de salud a nivel estatal, que se hace mensualmente por teléfono. El estudio incluyó respuestas de 979 adolescentes y adultos jóvenes supervivientes de cáncer entre 20 y 39 años de edad, al menos 5 años después de haber recibido un diagnóstico de cáncer (grupo de casos), así como respuestas de aproximadamente 67 000 personas en el mismo rango de edad que no tenían antecedentes de cáncer (grupo de control).

En general, 34 por ciento de los supervivientes dijo haberse abstenido de recibir atención médica de rutina debido a los costos, en comparación con 20 por ciento en el grupo de control. Los grupos más afectados por la preocupación de los costos de atención fueron los supervivientes entre 20 y 29 años edad, así como las supervivientes mujeres, informaron la doctora Anne Kirchhoff y sus colegas del Instituto Oncológico Huntsman en Utah.

Los adolescentes y adultos jóvenes supervivientes también dijeron tener salud mala o regular más a menudo (27 por ciento frente a 9 por ciento en el grupo de control), y presentaban angustia mental y dificultades físicas frecuentes. Cuarenta por ciento de los supervivientes no habían ido durante el año anterior a ninguna consulta médica de rutina, y el 22 por ciento no tenía un proveedor personal de atención médica.

Lectura adicional: 

El VIH se vincula al aumento del índice de cáncer de ano en hombres en EE. UU.

> Artículo en inglés

El aumento de la incidencia del cáncer de ano masculino en los Estados Unidos durante décadas recientes puede haber sido originado en parte por la epidemia del VIH que ocurrió durante el mismo período, según permite suponer un nuevo estudio. Los resultados, publicados el 4 de octubre en el Journal of the National Cancer Institute, proporcionan una nueva perspectiva para entender el aumento de los índices del cáncer de ano masculino y pueden guiar los esfuerzos para prevenir la enfermedad.

La doctora Meredith S. Shiels de la División de Epidemiología y Genética del Cáncer del NCI y sus colegas estimaron que entre el año 2001 y 2005, más de 28 por ciento de los casos de cáncer de ano en hombres estuvo asociado a una infección por el VIH, mientras que solo 1,2 por ciento de los casos de cáncer de ano en las mujeres estuvo asociado con el virus.

Si bien el cáncer de ano es poco común en los Estados Unidos, la incidencia ha ido en aumento desde 1940. Entre los años 1980 y 2005, el índice de cáncer de ano masculino en la población general aumentó un 3,4 por ciento por año. Los autores indicaron que la mitad de este aumento se debió a casos de cáncer de ano en hombres infectados por el VIH.

Los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres tienen un riesgo alto de padecer tanto la infección por el VIH como cáncer de ano. Las infecciones por el virus del papiloma humano (VPH) en el tejido anal y las lesiones anales precancerosas, las cuales aumentan el riesgo de cáncer de ano, son comunes en este grupo. Pero aún no se sabe en qué medida la incidencia del cáncer de ano entre las personas infectadas por el VIH ha afectado las tasas de incidencia en la población general.

Para abordar este interrogante, los autores del estudio utilizaron datos del estudio HIV/AIDS Cancer Match Study y observaron la cantidad de personas con cáncer de ano infectadas por el VIH en 17 estados y zonas metropolitanas de los EE. UU.

"Los casos de personas infectadas por el VIH han tenido un impacto considerable en las tendencias de los índices de cáncer de ano masculino en los EE. UU.", dijo la doctora Shiels. Señaló que, si bien se desconoce la causa, los índices en la población femenina también han aumentado. "Los esfuerzos para reducir el riesgo de cáncer de ano en hombres infectados por el VIH podrían tener un impacto bastante importante en el índice de cáncer de ano en la población general", concluyó la doctora Shiels.

Esta investigación fue respaldada en parte por el Programa Interno de Investigaciones del NCI.

Lectura adicional: Estudio de la vacuna contra el VPH en Costa Rica aporta nuevos conocimientos sobre la prevención del cáncer

Muchas mujeres cuyos tumores desaparecen después de la quimioterapia se hacen mastectomías

> Artículo en inglés

Muchas mujeres con cáncer de mama cuyos tumores desaparecieron después de la quimioterapia preoperatoria se hicieron una mastectomía en lugar de una cirugía para conservar la mama, de acuerdo con un nuevo análisis de los datos del estudio NeoALTTO. Los resultados se presentaron el 30 de septiembre en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Clínica (ESMO).

En el estudio de fase III, los investigadores asignaron de forma aleatoria a mujeres con cáncer de mama HER2 positivo para que recibieran trastuzumab, lapatinib o ambos fármacos durante un total de 18 semanas antes de la cirugía. (Ambos fármacos actúan sobre el receptor de HER2). Después de las primeras 6 semanas, se agregó la quimioterapia con paclitaxel a los tratamientos contra el HER2.

En 160 de 429 mujeres, los tumores desaparecieron (respuesta patológica completa). Pero el hecho de que una mujer tuviera una respuesta patológica completa no influyó sobre el tipo de cirugía que se realizara más adelante. Si bien las mujeres que recibieron los tres fármacos tuvieron hasta el doble de probabilidad de que los tumores desaparecieran, en comparación con las mujeres que recibieron solo un fármaco contra el HER2 más paclitaxel, aún así no hubo más probabilidad de que se hicieran una cirugía para conservar la mama que una mastectomía.

En lugar de ello, la cirugía por la que optaron en última instancia estuvo influenciada ampliamente por las características del tumor antes de la quimioterapia, entre ellas el tamaño del tumor inicial y si el tumor expresó el receptor de estrógeno, así como por el tipo de cirugía planeada originalmente y si el cáncer era multifocal o multicéntrico.

Uno de los objetivos principales de la quimioterapia preoperatoria (neoadyuvante) es "disminuir la presencia" de tumores más grandes para favorecer una cirugía menos agresiva. Por lo tanto, "existe la necesidad de un consenso claro sobre la función de la cirugía para conservar la mama, especialmente en las pacientes que responden a la terapia neoadyuvante", dijo en una rueda de prensa en ESMO la investigadora principal, la doctora Carmen Criscitiello, del Instituto Oncológico Europeo en Milán.

"Con el tiempo, esto se traducirá en un mejoramiento de los índices de conservación de la mama y podría evitar que más mujeres reciban un tratamiento radical como la mastectomía", concluyó la doctora Criscitiello.

Un fármaco para el VIH bloquea la proliferación de las células HER2 positivas del cáncer de mama

> Artículo en inglés

Nelfinavir, un fármaco utilizado para tratar a las personas infectadas por el VIH, parece detener la proliferación de las células HER2 positivas del cáncer de mama. Los investigadores, dirigidos por el doctor Joong Sup Shim de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, demostraron, en el laboratorio, que la dosis de nelfinavir usada para tratar sin peligro a las personas infectadas por el VIH inhibe la proliferación de las células HER2 positivas y farmacorresistentes del cáncer de mama. Los resultados se publicaron el 5 de octubre en el Journal of the National Cancer Institute.

Si bien se han aprobado varios fármacos para tratar los cánceres de mama HER2 positivos, muchas veces los tumores desarrollan resistencia a estos fármacos y se necesitan tratamientos nuevos.

Los investigadores expusieron siete estirpes celulares de cáncer de mama, caracterizadas genéticamente, a los fármacos catalogados en la Biblioteca Farmacológica Johns Hopkins, entre los cuales se encontraban fármacos anticancerosos y fármacos utilizados para tratar otras enfermedades. (Los genes codificadores de proteínas en las células se habían secuenciado para determinar si tenían mutaciones que se sabe que derivan en cáncer).

Una vez que descubrieron que el nelfinavir inhibe de manera selectiva las células HER2 positivas del cáncer de mama, en comparación con las células HER2 negativas, los investigadores descifraron cómo podría funcionar el fármaco en las células HER2 positivas. Determinaron que el nelfinavir inhibe a una proteína llamada proteína de choque térmico 90 (HSP90). Las proteínas de choque térmico actúan como "chaperonas" porque facilitan el plegamiento adecuado de las proteínas recientemente sintetizadas y la estabilización de sus estructuras. Cuando la actividad de la HSP90 es bloqueada por el nelfinavir, es posible que las proteínas que normalmente ayudan a plegar y estabilizar no funcionen de forma correcta.

La HSP90, en su vía de señalización, ayuda a estabilizar la proteína HER2 y otra proteína llamada AKT. De esa manera, el bloqueo de la actividad de la HSP90 podría llevar a la degradación de las proteínas HER2 y AKT o a una disminución de su actividad, explicaron los autores. Esto puede hacer más lento o detener la proliferación de las células cancerosas que no pueden funcionar sin la señalización anómala de la HER2.

Cuando los investigadores probaron el nelfinavir en modelos de xenoinjerto de cáncer de mama, los ratones con tumores HER2 positivos que recibieron nelfinavir presentaron tumores que medían menos de la mitad que los tumores de los ratones que no habían recibido el fármaco, y el nelfinavir redujo de forma considerable los niveles de la HER2 activa en los tumores (aunque no redujo los niveles de la AKT). En experimentos con cultivos celulares, el nelfinavir inhibió la proliferación de tres estirpes celulares HER2 positivas que eran resistentes a los fármacos trastuzumab (Herceptina) o lapatinib (Tykerb) que combaten la HER2.

Los investigadores esperan poder comenzar pronto con los estudios clínicos. La justificación para respaldar los estudios clínicos del nelfavinir es particularmente sólida en pacientes con resistencia a los tratamientos disponibles para combatir la HER2 y quienes tienen un mal pronóstico, explicó el doctor Jun O. Liu, el autor principal del estudio.

La ventaja de usar un fármaco que ya está aprobado para otra enfermedad, agregó, es que el fármaco puede probablemente saltarse los estudios de fase I y pasar directamente a los estudios de fase II, si la investigación se hace con la dosis que se utiliza actualmente a nivel clínico. Otro fármaco hallado por el equipo de investigadores durante este proceso de detección, un antimicótico y antibiótico llamado itraconazole que inhibe la formación de vasos sanguíneos tumorales, pasó directamente a la fase II de investigación en pacientes con cáncer, señaló el doctor Liu. (Consulte los resultados del estudio, en inglés, aquí, aquí y aquí).

Esta investigación fue respaldada por subvenciones de los Institutos Nacionales de la Salud (CA122814, R01AI065983 y UL1 RR 025005).

Un nuevo marcador biológico podría permitir el diagnóstico temprano del mesotelioma

> Artículo en inglés

Exploración torácica con tomografía computerizada que muestra un mesotelioma maligno en el círculo rojo (Imagen cortesía del doctor Tomas Dvorak, Centro Oncológico MD Anderson de Orlando)
Exploración torácica con tomografía computarizada que muestra un mesotelioma maligno (Imagen cortesía del doctor Tomas Dvorak, Centro Oncológico MD Anderson de Orlando)

Un grupo de investigadores ha demostrado que es posible que la proteína fibulina-3 permita diferenciar a los pacientes con mesotelioma de las personas con afecciones similares y de las personas sanas. Si bien los resultados son preliminares, estos hacen pensar que esta proteína puede ser un nuevo marcador biológico prometedor para el diagnóstico de la enfermedad y podría brindar información sobre el pronóstico. El estudio fue publicado el 11 de octubre en el New England Journal of Medicine.

El mesotelioma pleural, una enfermedad del tejido que reviste la cavidad torácica y cubre a los pulmones (la pleura), es un cáncer agresivo muchas veces asociado con la exposición al asbesto (amianto). La mediana de supervivencia de los pacientes que reciben este diagnóstico es de 1 año.

Es difícil determinar el diagnóstico de mesotelioma en las etapas tempranas, cuando el tratamiento sería más eficaz, debido al prolongado período de latencia y a la falta de métodos confiables para detectar la enfermedad en sus etapas iniciales. Una proteína llamada proteína soluble relacionada con la mesotelina es el marcador biológico del mesotelioma que más se ha estudiado, pero el examen de detección tiene una sensibilidad baja; esto significa que no logra detectar el mesotelioma en algunas personas que tienen la enfermedad.

En el estudio, respaldado por la Red de Investigación de Detección Temprana (EDRN) del NCI, el doctor Harvey Pass del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York y sus colegas, identificaron a la fibulina-3 como un posible marcador biológico del mesotelioma. La fibulina-3 es una proteína que desempeña una función importante en la señalización de célula a célula y a nivel de la matriz extracelular.

Los investigadores midieron los niveles de fibulina-3 en muestras de plasma y derrame pleural de 142 pacientes con mesotelioma, 136 personas con exposición al asbesto pero sin cáncer y 93 pacientes con derrame pleural que no era por mesotelioma. Los investigadores también evaluaron las muestras de plasma de 91 pacientes con cánceres que no eran mesotelioma, así como de 43 personas sanas en el grupo de control, muchas de las cuales eran investigadores de la EDRN.

Los niveles promedio de fibulina-3 en plasma fueron más altos en pacientes con mesotelioma que en las personas sin cáncer que habían estado expuestas al asbesto. Se pudieron distinguir los pacientes con mesotelioma de los que no tenían la enfermedad con una sensibilidad de 96,7 por ciento y una especificidad de 95,5 por ciento a un valor de corte de 52,8 ng/ml de la fibulina-3 en plasma.

Los investigadores usaron otra cohorte de muestras de plasma para validar los resultados, si bien la sensibilidad y la especificidad bajaron a 72,9 por ciento y 88,5 por ciento, respectivamente. 

"Este es un marcador biológico completamente nuevo; algo que nunca antes habíamos considerado en relación al mesotelioma", comentó el doctor Raffit Hassan del Centro de Investigación Oncológica del NCI, quien no participó en el estudio. "La fibulina-3 parece ser mucho mejor que la mesotelina en suero en cuanto a la sensibilidad y especificidad".

Los niveles de fibulina-3 en plasma también pueden ayudar en la monitorización de la respuesta al tratamiento y la evolución de la enfermedad. En 18 pacientes, los niveles de fibulina-3 disminuyeron después de la cirugía, y en 6 de estos pacientes hubo una tendencia al aumento de la fibulina-3 al momento de evolución de la enfermedad.

Los niveles de fibulina-3 eran más altos en las muestras del derrame pleural que en las de plasma. En los pocos pacientes con muestras de plasma y derrame pleural, no hubo una clara relación entre los niveles de fibulina-3 en ambos medios. No obstante, los niveles de fibulina-3 en el derrame permitieron distinguir a los pacientes con mesotelioma de los que tenían derrame pleural no relacionado con la enfermedad. Este es un resultado recibido favorablemente ya que es difícil distinguir a los pacientes con mesotelioma de los que tienen un derrame pleural benigno o maligno debido a otros tipos de cáncer.

Asimismo, los niveles de fibulina-3 en el derrame pleural fueron más bajos en pacientes con mesotelioma en estadio I o II que en los pacientes con la enfermedad en estadio III o IV. Los pacientes con los niveles más altos de fibulina-3 en el derrame pleural al momento de la cirugía tuvieron una supervivencia más corta.

Los resultados son prometedores, si bien se necesitan más estudios prospectivos y otros estudios con un mayor número de pacientes a fin de validar a la fibulina-3 como un marcador biológico del mesotelioma, puntualizó el doctor Hassan.

"La otra consideración importante sería determinar si los niveles de fibulina-3 se pueden utilizar como marcadores biológicos de la respuesta a la quimioterapia y a otros tratamientos biológicos", agregó el doctor. "Debido a que el mesotelioma es una enfermedad muy difícil de determinar con medios radiológicos, sería bueno contar con una medición sensible y específica para la monitorización de la respuesta al tratamiento".

—Jennifer Crawford

Esta investigación fue respaldada por subvenciones de los Institutos Nacionales de la Salud (U01 CA-111295 y U01 CA-113913).

Amplificación génica, pero no activación: una nueva perspectiva de la proteína Myc

> Artículo en inglés

Obra de Francis Barraud de un perro mirando dentro de un fonógrafo La proteína Myc, al actuar como amplificador, puede incrementar la expresión de todos los genes activos en una célula.

Una de las proteínas mejor estudiadas en la investigación oncológica, es también una de las más misteriosas.

Myc ayuda a controlar los genes implicados en la proliferación celular y está asociada a muchos tipos de cáncer. Aunque se han hecho miles de estudios, los investigadores aún desconocen detalles importantes del funcionamiento de Myc en las células normales y en las células cancerosas.

Sin embargo, dos estudios recientes arrojan nueva luz sobre este gran cúmulo de trabajo y así nos brindan algunas respuestas, a las vez que nos generan nuevas preguntas. Según los estudios, aparentemente Myc refuerza la expresión de casi todos los genes activos en una célula, en lugar de activar genes específicos.

"Sea lo que sea que haga la célula, continuará haciéndolo de forma más intensa bajo la influencia de Myc", manifestó el doctor David Levens del Centro de Investigación Oncológica del NCI, quien codirigió un estudio con el doctor Keji Zhao del Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre. Ambos estudios fueron publicados en Cell a finales de septiembre.

Una perspectiva nueva

El doctor Levens y sus colegas rastrearon la actividad de Myc en los glóbulos blancos mediante el uso de "etiquetas" moleculares. Este método reveló que Myc no interactúa de forma exclusiva con ningún gen específico; en lugar de ello, la proteína está presente en casi todos los genes que ya se han expresado.

Mediante métodos y tipos de células diferentes, el doctor Richard Young del Instituto de Investigación Biomédica Whitehead y sus colegas, llegaron a una conclusión similar en un segundo estudio. "Nos percatamos de que la función principal de Myc es dirigirse a todos los genes que están activos en una célula y aumentar la intensidad de la expresión de los mismos, como si fuera un reóstato", comentó el doctor Young. 

Estos estudios están muy bien hechos, puntualizó el doctor Chi Van Dang, director del Centro Oncológico Abramson de la Universidad de Pensilvania, un investigador de Myc que no participó en el trabajo. "Nos brindan una perspectiva adicional sobre cómo funciona un poderoso gen canceroso cuando se desregula".

Nos percatamos de que la función principal de Myc es dirigirse a todos los genes que están activos en una célula y "aumentar la intensidad" de la expresión de los mismos, como si fuera un reóstato.

—Dr. Richard Young

Pero agregó que el modelo no explica algunas observaciones bien documentadas sobre Myc.

"Por ejemplo, sabemos que Myc inhibe la diferenciación de las células", dijo el doctor Dang. "Eso significa que en vez de amplificar solo la expresión de los genes activos, la proteína también tiene que inhibir algo en las células. Estos estudios reconocen que no en todos los genes activos aumenta la intensidad de la expresión; de hecho, hasta un tercio de los mismos queda suprimido".

Otra cuestión importante, señaló el doctor Dang, es cómo los niveles altos de Myc contribuyen al cáncer. "Si se aumenta Myc a niveles muy elevados y todavía sigue funcionando como un amplificador, ¿genera esto un desequilibrio en la expresión génica y altera al ARN de tal manera que se deriva en un cáncer?", preguntó el doctor Dang.

Estas y otras preguntas similares podrían mantener ocupados por largo tiempo a los investigadores, señalaron los autores en un editorial adjunto. Estos influyentes estudios proporcionan un primer "vistazo de una perspectiva coherente e integral de Myc", escribieron en el editorial el doctor Gerard Evan y dos de sus colegas de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido.

Esta perspectiva de Myc indica que nunca habrá un patrón de transcripción único,es decir, un conjunto de genes activados por la proteína de manera sistemática. Esto se debe a que la actividad de Myc depende por completo del tipo de célula y del estado en que se encuentra la célula cuando Myc se activa, de acuerdo con el nuevo modelo.

Implicaciones para el futuro

Si los nuevos resultados se confirman, esto podría tener implicaciones para los investigadores del cáncer. Los fabricantes de fármacos podrían centrarse en tratar de alterar la maquinaria celular que participa en la amplificación del efecto de Myc en lugar de enfocarse en genes específicos, señaló el doctor Young.

"Si Myc amplifica todos los genes activos en una célula, la idea de actuar sobre algunos de esos genes no parece probable que llegue a ser exitosa", comentó. "Puede dar más frutos si actuamos sobre Myc". El doctor Young predijo que los nuevos resultados podrían "revitalizar los esfuerzos de crear fármacos para Myc", si bien la proteína ha resultado ser un blanco elusivo, al igual que tantos otros factores de transcripción.

Hace muchos años que los investigadores buscan una vía a través de la cual opera Myc. "Nuestros resultados indican que Myc va a cooperar en cualquier proceso oncogénico", dijo el doctor Levens.

Antes de iniciar este estudio, el doctor Levens se preguntaba si podría agregar algo nuevo a la enorme cantidad de publicaciones científicas sobre Myc. Actualmente, considera que el nuevo modelo consolida y explica varias observaciones confusas, y a menudo contradictorias, sobre los aspectos biológicos de Myc.

"Nuestro estudio es más integrador que novedoso", comentó. "Es realmente difícil poder decir algo nuevo sobre esta proteína".

—Edward R. Winstead

Con la ayuda de CellMiner, los investigadores andan en la búsqueda de descubrimientos oncológicos

> Artículo en inglés

Bandeja de células con pequeños receptáculos llenos de un líquido rosadoCellMiner puede comparar fácilmente patrones de expresión génica, expresión de microARN y la actividad de los fármacos en el NCI-60, un panel de 60 líneas celulares cancerosas humanas.

Los investigadores han actualizado una aplicación en línea que pone a disposición de todo aquel que tenga acceso a una computadora y a Internet una gran cantidad de valiosa información genómica y farmacológica obtenida de un panel de líneas celulares cancerosas humanas.

Conocida como CellMiner, esta aplicación disponible al público le permite a los investigadores consultar rápidamente datos sobre la expresión de más de 22 000 genes y 360 microARN, y la actividad inhibidora del crecimiento de más de 26 000 compuestos identificados en el Panel de líneas celulares tumorales humanas, conocido también como panel NCI-60 de líneas celulares. Los compuestos incluyen 102 medicamentos aprobados por la FDA, así como otros que están en proceso de análisis en estudios clínicos.

Acceso a un cúmulo de información

El NCI-60 contiene 60 líneas celulares cancerosas humanas (células cultivadas en laboratorio) provenientes de nueve tejidos diferentes. El Developmental Therapeutics Program (DTP) del NCI obtuvo estas líneas celulares con el fin de determinar la actividad anticancerosa de algunos compuestos. Además de analizar el efecto de más de 100 000 compuestos en estas células, los investigadores del NCI han creado una extensa base de datos de información genómica sobre estas líneas celulares ampliamente utilizadas.

El trabajo con conjuntos de datos de esta envergadura a menudo requiere el uso de bases de datos poco flexibles que dificultan el análisis y la integración de información. Pero con CellMiner, los investigadores pueden comparar fácilmente patrones de expresión génica, expresión de microARN y la actividad de los fármacos en el NCI-60. Mediante una nueva herramienta de agrupamiento de patrones, los usuarios también pueden explorar las relaciones entre estos parámetros y cualquier patrón de interés sobre el cual quieran indagar (por ejemplo, líneas celulares que no tienen mutaciones en el gen supresor, TP53, que suele mutar en los tumores), lo cual les permite definir sus propias preguntas.

Un descubrimiento con la ayuda de CellMiner

Un estudio dirigido por el doctor Gabriele Zoppoli, del Laboratorio de Farmacología Molecular del NCI, publicado el 11 de septiembre en Proceedings of the National Academy of Sciences, ofrece ejemplos de los descubrimientos que pueden hacerse con  CellMiner.

Los investigadores utilizaron la herramienta para buscar en el NCI-60 genes cuya expresión estuviera correlacionada con la actividad de eliminación celular de los fármacos anticancerosos denominados inhibidores de la topoisomerasa.

"De primero en la lista estaba un gen, del cual  no conocíamos nada, denominado Schlafen-11 (SLFN11)", dijo el doctor Pommier.

Con esta pista, los investigadores determinaron que la expresión de SLFN11 está asociada de manera causal a la actividad de un amplio y muy utilizado grupo de fármacos quimioterapéuticos denominados agentes de alteración del ADN (AAA). 

En una serie de experimentos demostraron que el gen sensibiliza las células cancerosas a los AAA, tiene un amplio rango de expresión en las muestras de cáncer de ovario y de colon del Atlas del Genoma del Cáncer y podría actuar como marcador biológico para predecir la respuesta a los AAA en los pacientes.

"Nadie había oído hablar o sabía nada de este gen" hasta que apareció en los resultados de CellMiner, dijo el doctor Reinhold, quien fue coautor del estudio. "Esto muestra que uno puede descubrir cosas con CellMiner que nunca pudieron haberse anticipado".

Por ejemplo, estas comparaciones de patrones pueden revelar nuevas conexiones entre la actividad de un fármaco y la expresión de un gen, permiten escoger compuestos o medicamentos que funcionan a través de mecanismos similares (o complementarios) o identificar genes que podrían predecir la respuesta de las células cancerosas a fármacos específicos, anotó el doctor Yves Pommier, jefe del Laboratorio de Farmacología Molecular (LFM) del Centro de Investigaciones Oncológicas del NCI.

No se necesita experiencia en bioinformática

"Nuestra meta es hacer que esta base de datos sea utilizada por personas que no tienen experiencia en bioinformática, incluidos los médicos y cualquiera otra persona que quiera explorar la base de datos sin necesidad de un equipo de expertos en bioinformática", dijo el doctor Pommier, quien fue coautor de un informe reciente publicado en Cancer Research que describe en detalle las características de CellMiner y ofrece ejemplos sobre su uso. El autor principal y creador principal de CellMiner, William Reinhold, es biólogo molecular en el LFM.

Reinhold, el doctor Pommier y sus colegas crearon el programa CellMiner para que los investigadores pudieran procesar datos sin invertir tanto tiempo, como lo hacían en el pasado, para trabajar con la información disponible en la base de datos NCI-60. El conjunto de herramientas en línea ofrece a las personas "una manera rápida y fácil de comenzar a trabajar en la biología de sistemas y la farmacología, es decir, comparar grandes conjuntos de tipos diversos de datos para formular preguntas científicas", explicó Reinhold.

"La falta de experiencia especializada ha hecho que se levantara una gran barrera entre la gente que quiere hacer estas preguntas y la gente que tiene acceso a la información", añadió. "Estamos tratando de derribar esa barrera".

Los usuarios de CellMiner sencillamente hacen su pregunta en línea y, en cuestión de minutos, reciben un correo electrónico con los resultados en forma de cuadros y gráficos de barra, en una sencilla hoja de cálculos Excel. La aplicación calcula la correlación entre todos los parámetros e identifica las correlaciones estadísticamente significativas.

Y debido a que los datos se ofrecen en una hoja de cálculos, añadió el doctor Pommier, los usuarios pueden archivar los resultados y continuar trabajando con ellos, incluso sin tener que entrar nuevamente a Internet. Los investigadores "pueden usar las herramientas de Excel para buscar y organizar los datos, lo cual hace que estos datos sean muy versátiles.

Una solución centralizada

"CellMiner es una herramienta poderosa que permite al usuario generar hipótesis acerca de las maneras como diferentes genes o patrones expresión de génica pueden afectar el comportamiento celular en un cáncer", dijo el doctor Michael Gottesman, jefe del  Laboratorio de Biología Celular de CCR. Su laboratorio, el cual no participó en la creación de CellMiner, está utilizando esta herramienta para estudiar los patrones de expresión génica relacionados con la resistencia a fármacos anticancerosos específicos.

Los investigadores que trabajan en el laboratorio de la doctora Susan Bates, en la Subdivisión de Oncología Molecular de CCR, se cuentan entre los primeros en usar el predecesor de CellMiner, un programa informático denominado COMPARE, para explorar la base de datos farmacológicos del NCI. Con COMPARE, ellos identificaron un fármaco con actividad anticancerosa denominado romidepsina, el cual se reveló eficaz contra el linfoma de células T.

Debido a que solamente un tercio de los pacientes con linfoma de células T respondió a la romidepsina en los estudios clínicos, el equipo de la doctora Bates está utilizando CellMiner para ayudar a encontrar un marcador biológico que prediga qué pacientes responderán favorablemente al fármaco.

"El programa CellMiner complementa COMPARE con una interfaz con el usuario mucho más fácil de utilizar", dijo la doctora Bates. "La gente que trabaja en mi laboratorio se ha adaptado fácilmente a CellMiner".

CellMiner simplifica el trabajo, a diferencia del pasado, cuando el manejo del panel de datos farmacológicos requería de muchas preguntas", confirmó el doctor Robert Robey, un químico que trabaja con esta herramienta en el laboratorio de la doctora Bate. "Yo leí el trabajo y en minutos ya estaba recibiendo perfiles de fármacos. La interfaz hace que sea fácil introducir datos y obtener información útil".

"Los usuarios de CellMiner deben tener en claro que el programa COMPARE en el sitio web del DTP sigue siendo una norma de oro para determinar las correlaciones con los perfiles de los fármacos", señaló la doctora Bates. "CellMiner ofrece un formato fácil de utilizar. Pero existen limitaciones en cuanto a los resultados que puede generar. Hay una gran cantidad de datos disponibles en el sitio web del DTP, tanto sobre compuestos como sobre caracterización molecular".

Prospectos de CellMiner

Los creadores de CellMiner quieren seguir actualizando y mejorando el programa. La próxima versión ofrecerá acceso a secuencias de genomas completos de todas las regiones que codifican las proteínas, o exones, del genoma en todo el NCI-60, indicó el doctor Pommier. El equipo también está permitiendo que otras personas usen o modifiquen el programa de código abierto según lo deseen, para incorporar datos sobre perfiles moleculares en otras líneas celulares o muestras de tumores humanos.

La falta de experiencia especializada ha hecho que se levantara una gran barrera entre la gente que quiere hacer estas preguntas y la gente que tiene acceso a la información. Estamos tratando de derribar esa barrera.

—William Reinhold

Las líneas celulares del panel NCI-60, las cuales son estudiadas por investigadores oncológicos en el mundo entero, "han servido de base de gran parte de lo que los científicos han descubierto sobre la fisiología del cáncer", anotó el doctor Gottesman. Pero, como se informó en noviembre pasado, la investigación dirigida por el doctor Jean-Pierre Gillet en el laboratorio del doctor Gottesman ha indicado que existen importantes limitaciones cuando se usan éstas y otras líneas celulares para identificar genes asociados a la resistencia a los fármacos quimioterapéuticos en algunos tipos de tumores específicos. El estudio mostró, que en varios tipos de cáncer, la expresión de un conjunto específico de genes asociados a la resistencia a los fármacos era muy diferente en las líneas celulares de lo que era en las muestras de tumores que representaban los mismos tipos de cáncer.

El hecho de que algunos patrones de genes cultivados en laboratorio, tales como los NCI-60, difieran de los patrones en los tejidos de los tumores originales no es sorprendente, opinan los investigadores. Sin embargo, dijo el doctor Pommier, "hay una amplia variedad de genes en el NCI-60 que retienen su patrón de expresión entre la línea celular y el tumor; eso es lo que se desprende de los análisis con CellMiner, porque ahora es fácil analizar esos genes".

Aun cuando los investigadores siguen preguntándose en qué medida las líneas celulares cancerosas representan los tumores de los cuales se originan, "todavía hay mucho que podemos aprender del NCI-60", dijo el doctor Gottesman, "y es muy útil tener una herramienta que permita tener acceso a la gran cantidad de datos que se han acumulado".

Elia Ben-Ari

El proyecto CellMiner contó con el respaldo del Programa Interno de Investigación del NCI.

Nuevos dispositivos mejoran el conocimiento de las características moleculares de los cánceres de mama

> Artículo en inglés

Células de cáncer de mama con los núcleos teñidos de azul y la proteína HER2 en rojo.La proteína HER 2 (en rojo) puede desencadenar respuestas de proliferación celular en las células de cáncer de mama (los núcleos están teñidos de azul)

Mediante una combinación de instrumentos analíticos, los investigadores de la Red de Investigación del Atlas del Genoma del Cáncer (TCGA) completaron un estudio molecular de tumores de mama de 825 mujeres. Los resultados, publicados recientemente en Nature, confirman la existencia de cuatro subtipos principales de cáncer de mama y brindan nuevos detalles acerca de las alteraciones biológicas subyacentes de estas enfermedades.

Los investigadores usaron hasta seis tecnologías diferentes para caracterizar subgrupos tumorales. Además de la secuenciación del ADN y el ARN, los investigadores también describieron los patrones de la metilación del ADN y contabilizaron el número de copias de los genes en los tumores. Este fue el primer estudio del TCGA que reportó patrones de expresión proteica en muestras tumorales.

La integración de estos resultados proporcionó a los investigadores un catálogo de anomalías genéticas y epigenéticas en cada uno de los subtipos del cáncer de mama, lo cual enfatiza la idea de que esos tumores son, en muchos aspectos, enfermedades diferentes.

"Este informe, además de otros cinco donde se describe el genoma del cáncer de mama, publicados este año en Nature, brindan una nueva guía para la investigación básica y aplicada del cáncer de mama", manifestó uno de los investigadores principales, el doctor Matthew Ellis de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis. Los investigadores podrían pasar una década haciendo seguimiento a estos resultados, agregó el investigador. (Véase en el recuadro los enlaces a los resúmenes del estudio).

Estudios previos habían dejado entrever que uno de los subtipos, el cáncer de mama de tipo basal, era similar desde el punto de vista genético a una forma de cáncer de ovario. El estudio del TCGA confirmó esta idea e indicó que los tratamientos que actualmente se están probando para algunos cánceres de ovario, también se podrían probar para estos cánceres de mama.

"Este resultado realmente se destacó de los otros", dijo el doctor Ellis. "Además, nos condujo a los autores de los estudios a una serie de discusiones sobre los tipos más adecuados de quimioterapia para pacientes con cáncer de mama". Los otros subtipos se llaman cáncer de mama luminal A, luminal B y con sobreexpresión de HER2.

El uso de tecnologías múltiples

En una rueda de prensa sobre la investigación oncológica celebrada a finales de septiembre, el director del NCI, doctor Harold Varmus, reconoció que los cuatro subtipos de cáncer de mama se identificaron hace años. Según explicó, la novedad radica en que para cada subtipo los investigadores del TCGA usaron múltiples técnicas para describir el "panorama de anomalías genéticas" en mayor detalle que en el pasado.

"Hasta ahora no habíamos contado con un caudal de información tan valiosa sobre cada una de estas categorías del cáncer, incluido el análisis de una amplia variedad de propiedades de los mismos tumores", comentó el director del NCI. "Es el repositorio lo que es más importante".

Debido a que en el estudio se usaron cientos de tumores, los investigadores pudieron detectar mutaciones poco comunes pero recurrentes. Algunas de estas mutaciones indicaron que los tumores pueden responder a los fármacos existentes. "El reposicionamiento de los fármacos será importante para el tratamiento de esta enfermedad", dijo el doctor Ellis.

Aunque una mutación específica solo se presente en 2 por ciento de las pacientes, continuó el doctor Ellis, el cáncer de mama es lo suficientemente común como para permitir a los investigadores inscribir una cantidad suficiente de mujeres en estudios clínicos para probar los fármacos existentes que actúan sobre estas mutaciones.

Cerca del 20 por ciento de las pacientes con tumores de tipo basal pueden ser candidatas a recibir fármacos llamados inhibidores de PARP a partir de los análisis para detectar la presencia de los genes BRCA1 y BRCA2 en sus tumores, manifestaron los investigadores. El grupo de tumores de tipo basal está integrado por los cánceres de mama triple negativos, los cuales son difíciles de tratar y afectan de forma desproporcionada a las mujeres más jóvenes y a las mujeres afroamericanas.

La fase de aplicación

Solo tres genes, el TP53, el PIK3CA y el GATA3, estaban mutados en más del 10 por ciento de los tumores de las pacientes. Los fármacos que actúan sobre las alteraciones resultantes de los defectos en el PIK3CA están en proceso de desarrollo, y se podrían poner a prueba en pacientes selectas con cáncer de mama. No obstante, el diseño y la implementación de estudios clínicos a gran escala pueden llevar años, advirtieron los investigadores.

"Siempre se quiere saber cuándo es que los resultados de este tipo de investigaciones van a llegar al nivel de la atención clínica", manifestó otro de los líderes del estudio, el doctor Charles Perou del Centro Oncológico General Lineberger en la Universidad de Carolina del Norte. "Ahora que ya hemos hecho estos descubrimientos, estamos en la fase de aplicación".

Muchos de los nuevos descubrimientos ya se pueden probar en el contexto de los estudios clínicos. Por ejemplo, el estudio indicó que puede haber al menos dos grupos de pacientes con tumores HER2 positivos, y estos grupos pueden llegar a tener diferentes respuestas al tratamiento.

"Teníamos un indicio de esto a partir de estudios previos sobre expresión génica", comentó el doctor Perou. Pero la combinación de los resultados del análisis del TCGA, el cual incluyó estudios proteinómicos, son "mucho más convincentes e indicativos que los resultados basados en una sola técnica".

El doctor Perou fue el coautor de uno de los primeros estudios en los que se usó la genómica para distinguir subgrupos de cáncer. El estudio, publicado en el año 2000, utilizó lo que en ese entonces era un nuevo instrumento, la micromatriz del ADN, para caracterizar la expresión de 8 000 genes en los tumores de mama de 42 mujeres.

Transcurrida más de una década, los avances tecnológicos en el campo de la genómica han sido "espectaculares", puntualizó el doctor Ellis. El componente que nos hace falta por el momento es la información sobre las proteínas y los procesos bioquímicos de las células cancerosas, observó.

"Durante los próximos 10 años, debemos estudiar las proteínas de la misma manera que estudiamos el ADN y el ARN durante la década pasada", comentó el doctor Ellis. Solo entonces, agregó, "podremos contar con una imagen completa de los procesos bioquímicos de las células cancerosas".

—Edward R. Winstead

Comparación de programas de relajación para pacientes con cáncer de mama que reciben radioterapia

> Artículo en inglés

Nombre del estudio clínico
Efectos conductuales de la relajación en mujeres con cáncer de mama que están recibiendo radioterapia (2009-0976; NCT01202851). Consulte el resumen del protocolo (solo disponible en inglés).

Dr. Lorenzo Cohen
Dr. Lorenzo Cohen

Investigador principal
Dr. Lorenzo Cohen, Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas

Por qué es importante este estudio
Las mujeres con cáncer de mama en estadio inicial generalmente se someten a una cirugía para extirpar el tumor y, a continuación, reciben radioterapia. Según las características del cáncer que tengan, es posible que también reciban terapias sistémicas, entre ellas, quimioterapia, terapia hormonal, tratamiento dirigido o una combinación de estos tratamientos, antes o después de la cirugía. Este tratamiento multimodal ha ayudado a muchas mujeres a sobrevivir el cáncer de mama, pero las exigencias del tratamiento pueden causar otros problemas que afectan la salud de las mujeres y su sensación de bienestar.

La cirugía para el cáncer de mama puede ocasionar dolores persistentes y afectar el funcionamiento físico y la amplitud de los movimientos del cuerpo. Las terapias sistémicas pueden ocasionar interrupción del sueño, reducción de la capacidad de concentración y de la memoria, cansancio, neuropatía periférica y otras complicaciones, mientras que la radioterapia puede producir cansancio, sensibilidad o inflamación en el área del tratamiento y, en algunos casos, neuropatía periférica. Estos efectos secundarios pueden afectar ampliamente la calidad de vida de una persona y causar estrés, el cual a su vez puede exacerbar la sensación de malestar general.

La radioterapia que se lleva a cabo después de una cirugía de cáncer de mama generalmente requiere tratamientos diarios de 4 a 6 semanas. Algunos médicos consideran que el contacto diario con las pacientes puede ser una oportunidad para enseñarles métodos para reducir la gravedad de los síntomas del cáncer y los efectos secundarios del tratamiento, así como el estrés asociado.

En este estudio, las mujeres con cáncer de mama que se habían hecho una cirugía y tenían programada una radioterapia serán asignadas al azar a uno de los dos programas diferentes de relajación y estiramiento o a un grupo de control que recibirá atención médica convencional. Los dos grupos activos del estudio harán ejercicios de estiramiento, ejercicios de respiración y ejercicios de relajación. Las mujeres asignadas a los programas de relajación participarán en 3 a 5 sesiones por semana hasta terminar la radioterapia y, a continuación, se les pedirá que practiquen técnicas de relajación de manera independiente todos los días durante el siguiente año.

Todas las participantes llenarán cuestionarios y llevarán diarios sobre el sueño durante 7 días antes de comenzar la radioterapia, en la mitad del tratamiento y durante la última semana de tratamiento, así como 3, 6 y 12 meses después de terminar la radioterapia. Además, proporcionarán muestras de saliva antes de comenzar la radioterapia, durante la última semana de tratamiento, y 3, 6 y 12 meses después de terminar la radioterapia. Estos exámenes medirán los niveles de cortisol en la saliva en cada una de estas diferentes etapas. El cortisol es una sustancia química en el cuerpo que está asociada al estrés.

"En nuestras investigaciones anteriores hemos observado que las mujeres que participan en este tipo de programas durante el tratamiento, mejoran determinados aspectos del funcionamiento físico y su capacidad para realizar las actividades diarias", expresó el doctor Cohen.

"Un aspecto particularmente interesante de este estudio es que estamos midiendo el cortisol como un indicador del estrés. Sabemos que los niveles de cortisol varían durante el día, generalmente son más elevados por la mañana y se reducen gradualmente durante el transcurso del día, y existen indicios de que un descenso más marcado en esta variación diurna del cortisol está asociado a una mejor supervivencia en pacientes con cáncer de mama metastásico. Nuestras investigaciones indican que las mujeres que practican programas de relajación mental y corporal, como el yoga, tienden a presentar descensos más pronunciados en los niveles de cortisol.

"Otro elemento importante del estudio será los análisis de costos y beneficios entre las mujeres de cada grupo del estudio, en particular en términos de la documentación de la productividad y funcionamiento laboral", explicó el doctor Cohen. "Estamos interesados no solo en saber si las mujeres van o no a trabajar, pero también en el grado de concentración y participación en sus tareas laborales, ya sea dentro como fuera del hogar".

El estudio se está llevando a cabo en el Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas en Houston.

Para obtener más información
Consulte las listas de los criterios de participación para participar y la información para comunicarse con el personal del estudio (solo disponibles en inglés) o llame al Servicio de Información sobre el Cáncer del NCI al 1-800-422-6237 (1-800-4-CANCER). La llamada es gratis y confidencial.

Centro de Investigación Basser: un enfoque en los cánceres relacionados con los genes BRCA

> Artículo en inglés

El Centro de Investigación Basser, el cual inició recientemente sus actividades, tiene una misión única: como lo indica su nombre, el centro se ocupa solamente de cánceres relacionados con los genes BRCA, desde la investigación básica hasta el tratamiento clínico. Ubicado en el Centro Oncológico Abramson, designado por el NCI, en la Universidad de Pennsylvania, Filadelfia, el centro se financió con una donación inicial de USD$25 millones de Mindy y Jon Gray en honor a la hermana de Mindy, Faith Basser, quien murió de cáncer de ovario a los 44 años de edad.

Doctora Susan Domchek, directora ejecutiva del Centro Basser de Investigación (Cortesía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pennsylvania)
La doctora Susan Domchek espera que la investigación que se hace en el Centro de Investigación Basser a la larga ofrezca opciones para las personas con mutaciones de los genes BRCA. (Cortesía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pennsylvania)

El riesgo de contraer varios tipos de cáncer, en particular, el cáncer de mama y de ovario, es más alto en las personas que tienen mutaciones de los genes BRCA que en la población general.  (Véase recuadro de abajo). Los investigadores del Centro Basser se proponen diseñar formas para prevenir los cánceres relacionados con los genes BRCA o detectarlos en estadios tempranos. Además, los investigadores del nuevo centro creen que gran parte de la investigación tendrá implicaciones más amplias.

"Lo que aprenderemos acerca de BRCA 1/2 en cuanto a riesgo, prevención, detección y tratamientos puede aplicarse no solamente a otras formas de cáncer de mama y ovario, sino también a otros tipos de cáncer", dijo la doctora Susan Domchek, directora ejecutiva del centro. "Se trata de entender la manera como se producen los diferentes tipos de cáncer en estas personas y, por lo tanto, cómo podemos actuar sobre ellos".

Amplitud y profundidad

Una de las fortalezas del Centro de Investigación Basser es que aprovecha los recursos clínicos y de investigación disponibles en la Universidad de Pennsylvania. Por ejemplo, las mujeres con cánceres de mama y ginecológicos reciben tratamiento en instalaciones que se especializan en esos cánceres así como orientación genética en un centro dedicado a la evaluación del riesgo de cáncer en las mujeres. En sus actividades de investigación, el Centro Basser hace uso de los programas de investigación del cáncer de mama y de ovario, un programa de investigación aplicada, un centro de diagnóstico individualizado y un centro de producción celular y de vacunas.

"Lo importante es que este centro tiene amplitud y profundidad", dijo la doctora Domchek. "La biología básica es tan importante como importante es la manera como una mujer le explica a su hija de 14 años las razones por las cuales se someterá a una mastectomía bilateral.

Al reunir a expertos en inmunoterapia, genética del cáncer, técnicas diagnósticas por imágenes moleculares, epidemiología, estadística, ciencias básicas y cuidado clínico, el Centro de Investigación Basser espera promover la innovación, afirma el doctor Chi Van Dang, director del Centro Oncológico Abramson, el cual es financiado en parte por el NCI. 

"Nosotros realizamos reuniones mensuales en las cuales los investigadores presentan sus trabajos. Estas reuniones verdaderamente nos permiten aprender unos de los otros", explicó la doctora Domchek. Especialmente valiosa, anotó, es la oportunidad que tienen los médicos clínicos y los investigadores de ciencias básicas de interactuar regularmente, lo cual les permite a los médicos plantear sus preguntas directamente a los científicos.

Muchos de los investigadores han trabajado juntos anteriormente, dijo el doctor Dang, pero la creación del centro es realmente el "gran factor de cohesión" que une a estas personas.

Profundización de la investigación

La infusión de fondos por parte de la familia Gray ha permitido a los investigadores profundizar aún más en las áreas de investigación existentes. Por ejemplo, la Universidad de Pennsylvania cuenta con un banco de tejidos tumorales y muestras biológicas, y los nuevos fondos ayudarán a establecer una sección en el banco biológico para muestras de suero y plasma, las cuales se utilizarán para producir y analizar marcadores biológicos.

Lo que aprenderemos acerca de los genes BRCA 1/2 en cuanto a riesgo, prevención, detección y tratamientos puede aplicarse no solo a otras formas de cáncer de mama y de ovario, sino otros tipos de cáncer.

—Dra. Susan Domchek

"Para nosotros es de suma importancia la detección temprana con la ayuda de marcadores biológicos y técnicas diagnósticas por imágenes", enfatizó la doctora Domchek. En la actualidad, no existe ningún método eficaz para la detección del cáncer de ovario y el método de prevención más utilizado es la extirpación de los ovarios, en ocasiones, a una edad relativamente temprana. Y muchas mujeres que tienen mutaciones de BRCA1/2 también se practican una mastectomía bilateral para reducir el riesgo de contraer cáncer de mama.

El financiamiento también ha permitido a los investigadores del Centro Basser profundizar en nuevas áreas, tales como nuevas técnicas de imaginología y estrategias de inmunotratamientos.

"Algunos de nuestros investigadores están estudiando blancos moleculares específicos que nos permitirán crear agentes de imaginología para la detección temprana de la enfermedad", explicó el doctor Dang. "Por otro lado, podríamos actuar sobre las mismas moléculas directamente con las células inmunitarias que podamos llegar a crear.  En última instancia, queremos crear vacunas y técnicas diagnósticas por imágenes que permitirán a las mujeres evitar esas cirugías en el futuro", dijo.

Aun cuando se sabe que las proteínas producidas por BRCA 1/2 desempeñan un papel fundamental en la reparación del ADN dañado, los científicos aún no entienden por completo de qué manera las mutaciones de BRCA pueden causar cáncer y por qué las mutaciones en ciertas regiones de los genes parecen aumentar el riesgo de producir cáncer de ovario y no cáncer de mama", dijo el doctor Dang. Este tipo de conocimiento permitiría ayudar a los investigadores a encontrar maneras de prevenir y tratar estos cánceres, señaló la doctora Domchek.

¿Cuándo deben hacerse los análisis?

Doctor Chi Van Dang, director del Centro Oncológico Abramson (Cortesía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pennsylvania)
El doctor Chi Van Dang cree que la investigación que se lleva a cabo en el Centro Basser podría hacer que mejoren las técnicas diagnósticas por imágenes y las inmunoterapias. (Cortesía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pennsylvania)

El Centro de Investigación Basser también está utilizando los fondos de la donación de la familia Gray para mejorar las actividades de acercamiento a la comunidad, educación y colaboración. Esto incluye trabajar conjuntamente con una organización denominada Facing Our Risk of Cancer Empowered (FORCE), un grupo de defensa y apoyo para personas afectadas por los cánceres hereditarios de mama y de ovario. El centro ha creado también una página web a través de la cual las personas pueden solicitar información clínica y sobre investigaciones de cánceres relacionados con los genes BRCA y ha contratado consejeros genéticos que pueden ayudar a las personas interesadas a encontrar recursos locales o participar en estudios clínicos.

El proceso para determinar la presencia de mutaciones de BRCA está lleno de preguntas difíciles, señaló el doctor Dang.

"A qué edad hacemos los exámenes, cuándo comunicamos los resultados a las pacientes, cuál es el impacto de esos resultados y de qué manera esos resultados podrían incidir en la parte psicológica de cada paciente", se preguntó. "Esta investigación no tiene una base molecular, pero es de extrema importancia para la salud mental y física de las personas".

En parte porque el Centro Basser está promoviendo la colaboración y la innovación y está permitiendo a los investigadores profundizar aún más en sus proyectos, él espera que se obtengan resultados más rápidamente. "En lugar de tener que esperar de 3 a 5 años, obtendremos información en períodos más cortos", predijo.

Los fondos permitirán a los investigadores de Basser hacer muchas cosas más, pero "lo más importante que yo he visto hasta la fecha es que el nuevo centro realmente ofrece esperanza a las personas con estas mutaciones", dijo el doctor Dang.

—Virginia Hulme

Por ser un centro oncológico integral designado por el NCI, el Centro Oncológico Abramson es financiado en parte por una Donación de Apoyo del Centro Oncológico  (P30CA016520).

BRCA1 y BRCA2

Cuando los genes BRCA1 y BRCA2 funcionan normalmente, las proteínas que producen impiden la formación de tumores al ayudar a prevenir el crecimiento descontrolado de las células. Sin embargo, en ocasiones estos genes contienen mutaciones peligrosas que pueden aumentar el riesgo de contraer ciertos cánceres. Los riesgos de cáncer de mama y de ovario así como de cáncer de cuello del útero, endometrio, páncreas, colon, estómago, vesícula biliar y de las vías biliares, así como de melanoma, son más altos en las mujeres con mutaciones de BRCA1 o BRCA2. También es más alto el riesgo de cáncer de próstata y testículo en los hombres con estas mutaciones.

La probabilidad de contraer cáncer de mama es cinco veces más alta en las mujeres con mutaciones de los genes BRCA que en las mujeres que no tienen estas mutaciones. Las mutaciones de BRCA hereditarias representan aproximadamente entre 5 y 10 por ciento de todos los cánceres de mama y entre 10 y 15 por ciento de todos los cánceres de ovario en las mujeres blancas en los Estados Unidos.

Las personas cuyos antecedentes familiares parecen indicar que pudieran tener una mutación peligrosa de los genes BRCA pueden someterse a pruebas genéticas.

Las personas con una mutación peligrosa de BRCA tienen varias opciones que podrían ayudarlas a reducir el riesgo de contraer cáncer, entre ellas, exámenes de detección y otras formas de vigilancia; cirugía para extirpar el tejido en peligro; cambios de conducta tales como pérdida de peso y aumento de la actividad física; y fármacos que han demostrado que reducen el riesgo de cáncer de mama.

El ejercicio y la terapia conductual reducen los síntomas menopáusicos causados por el tratamiento del cáncer de mama

> Artículo en inglés

De acuerdo con un estudio holandés, las mujeres con cáncer de mama que sufren síntomas menopáusicos relacionados con el tratamiento presentan un alivio de los síntomas mediante la terapia cognitivo-conductual, el ejercicio físico o la combinación de ambos. Los resultados fueron publicados el 8 de octubre en el Journal of Clinical Oncology.

El doctor Neil K. Aaronson del Instituto Oncológico de los Países Bajos y sus colegas, asignaron 422 pacientes al azar a grupos de terapia conductual, de actividad física, a una combinación de ambas o a un grupo de control que recibió la atención médica convencional. El objetivo del estudio era evaluar los efectos de las intervenciones psicosociales y el ejercicio en los síntomas menopáusicos, por ejemplo los sofocos y los sudores nocturnos, así como en el funcionamiento sexual, el bienestar psicológico y la calidad de vida relacionada con la salud. Las pacientes informaron de sus síntomas al inicio del estudio, a las 12 semanas y 6 meses después del inicio.

En comparación con el grupo de control, las mujeres que recibieron las intervenciones presentaron niveles más bajos, estadísticamente significativos, de síntomas endocrinos y urinarios, y la terapia conductual y la actividad física tuvieron un efecto positivo en el funcionamiento físico. Sin embargo, los investigadores señalaron que la actividad física "afecta principalmente la frecuencia con que se sufren los síntomas endocrinos, pero no la frecuencia de los sofocos y los sudores nocturnos específicamente". En contraposición, la terapia cognitivo-conductual "parece que no solo afecta la frecuencia de los síntomas, sino que también tiene un impacto en la carga percibida de los sofocos y los sudores nocturnos".

En un editorial relacionado, los doctores Debra Barton y Charles Loprinzi, investigadores de la Clínica Mayo, comentaron que a pesar de las limitaciones, el estudio demostró que "no es suficiente considerar solo las influencias biomédicas en los síntomas. Para eliminar por completo los síntomas, puede ser necesario abordar la expresión fisiológica y el contexto psicosocial del síntoma".

Se aprueba nuevo tratamiento para el cáncer colorrectal avanzado

> Artículo en inglés

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha aprobado el fármaco regorafenib (Stivarga) para tratar a pacientes con cáncer colorrectal que ha evolucionado después del tratamiento y se ha extendido a otras partes del cuerpo. El regorafenib bloquea varias enzimas que promueven el crecimiento de las células cancerosas.

La seguridad y la eficacia del regorafenib se evaluaron en un estudio clínico único en el cual participaron 760 pacientes con cáncer colorrectal metastásico ya tratado anteriormente. Los pacientes que recibieron regorafenib conjuntamente con el mejor cuidado médico de apoyo vivieron una mediana de 6,4 meses, comparados con los pacientes que recibieron un placebo más el mejor cuidado de apoyo, quienes vivieron una mediana de 5 meses. Además, los pacientes que recibieron regorafenib experimentaron un retraso del crecimiento del tumor (supervivencia sin evolución) por una mediana de 2 meses, en comparación con una mediana de 1,7 meses entre los pacientes que recibieron un placebo.

La aprobación del regorafenib va acompañada de un recuadro de advertencia para pacientes y profesionales de la salud que indica que el fármaco tuvo efectos hepáticos tóxicos graves y mortales en algunos pacientes durante los estudios clínicos. Entre los efectos secundarios más comunes se encuentran debilidad o fatiga, pérdida del apetito, síndrome mano-pié, diarrea, úlceras bucales, pérdida de peso, infección, hipertensión arterial y cambios del volumen o la calidad de la voz.

El fármaco fue evaluado según el programa de revisión prioritaria de la FDA, el cual permite una revisión rápida de 6 meses de los fármacos que ofrecen avances importantes en el tratamiento de una enfermedad cuando no existe ninguna otra terapia adecuada.

La FDA aprueba un sistema de imaginología para el tejido mamario denso

> Artículo en inglés

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó recientemente el primer dispositivo ecográfico para usarse con las mamografías convencionales en mujeres con tejido mamario denso. Este dispositivo recibe el nombre de somo-v® Automated Breast Ultrasound System (ABUS).

El somo-v ABUS estará disponible para mujeres que no tienen síntomas de cáncer de mama, se han hecho una mamografía que no detectó cáncer y no han tenido ningún procedimiento que pudiera alterar la apariencia de la mama en una imagen ecográfica, como por ejemplo cirugías o biopsias.

Las mamas densas tienen una gran cantidad de tejido conjuntivo y glandular en comparación con las mamas menos densas, las cuales tienen más tejido adiposo. Se estima que 40 por ciento de las mujeres que se hacen mamografías de detección tienen mamas densas. Estas mujeres tienen un riesgo mayor de padecer cáncer de mama y en los casos en que se detecta el cáncer, la enfermedad está a menudo en un estadio más avanzado y es más difícil de tratar que los cánceres que se descubren en estadios más tempranos.

Las mamografías de mamas densas pueden ser difíciles de interpretar debido a que el tejido conjuntivo y glandular, así como la mayoría de los tumores, se visualizan como áreas blancas en las imágenes. Esa es la razón por la que el tejido mamario denso impide ver con claridad los tumores pequeños, y esto puede potencialmente demorar la detección del cáncer de mama. 

El somo-v ABUS dirige ondas de sonido de alta frecuencia hacia la mama, y en aproximadamente 1 minuto puede tomar múltiples  imágenes de toda la mama para su evaluación. El programa informático genera imágenes tridimensionales del tejido mamario.  

La FDA basó, en parte, su aprobación en un estudio clínico en el que un grupo de radiólogos acreditados evaluó las mamografías por sí solas o con imágenes generadas por el somo-v ABUS en 200 mujeres con mamas densas que habían tenido mamografías que no mostraban la presencia de cáncer. Se hicieron biopsias de las masas detectadas con el somo-v ABUS para determinar si eran cancerosas. Los resultados mostraron un aumento estadísticamente significativo en la detección del cáncer de mama cuando se estudiaron las imágenes del ABUS junto con las mamografías, en comparación con las mamografías por sí solas.

Como parte de la aprobación, la FDA requiere que el fabricante capacite a los médicos y auxiliares técnicos en el uso del ABUS y proporcione un manual que defina con claridad las medidas de control de calidad.