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9 de noviembre de 2010 • Volumen 2 - Edición 12

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Prueban una biopsia más “inteligente” para el cáncer de próstata

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Durante una biopsia guiada por imágenes, el doctor Peter Pinto (izquierda) y su equipo insertan agujas en las áreas seleccionadas.

A lo largo de la década anterior, al paciente afroamericano de 63 años de edad le habían practicado 10 biopsias para el cáncer de próstata y cada una arrojó resultados negativos para cáncer. Su urólogo presumía que tenía cáncer, con base en los antecedentes de un aumento en el nivel del antígeno prostático específico (APE), pero no lo podía encontrar. Finalmente, en la primavera pasada, el urólogo lo remitió al doctor Peter Pinto, del Centro de Investigación Oncológica (CCR) del NCI, para que participara en el estudio clínico de una biopsia experimental guiada por imágenes.

Con este nuevo método, el doctor Pinto y sus colegas identificaron seis lesiones en la próstata del paciente, todas con resultados positivos de cáncer. Las lesiones se situaban en la parte anterior de la próstata, una región difícil de examinar con una biopsia convencional o con un examen digital del recto. Pero las lesiones se observaron en las exploraciones de imagen por resonancia magnética (IRM) y el doctor Pinto utilizó el sistema guiado por imágenes para extirpar el tejido de los puntos precisos de la próstata.

“Cuando el paciente vino a vernos, su urólogo estaba muy frustrado, pues había repetido una y otra vez la misma técnica de biopsia, esperando obtener un resultado distinto”, recordó el doctor Pinto, miembro de la División de Urología Oncológica del CCR. “Pero no existían más opciones, hasta que pudimos contar con el sistema guiado por imágenes”.

Tras conocer los resultados de la biopsia, el paciente optó por una cirugía de extracción de la próstata, misma que llevó a cabo el doctor Pinto en el Centro Clínico del NIH.

Fusión de imágenes de IRM y ecografía

La biopsia guiada por imágenes, desarrollada por un equipo multidisciplinario de médicos, investigadores, ingenieros y científicos informáticos, es similar a un dispositivo de posicionamiento global. La IRM inicial del paciente sirve de modelo para dirigir las agujas a regiones específicas de la próstata y lograr la ubicación del posible cáncer. Antes de realizar la biopsia, se fusionan los datos obtenidos por la IRM con una ecografía en tiempo real, y toda esta información guiará el procedimiento.

“Esta tecnología ofrece una biopsia inteligente y más real”, dijo el doctor Bradford Wood, director del Centro de Oncología Intervencional del NIH y encargado de la investigación junto con los doctores Pinto y Peter Choyke del CCR. “Muy a menudo, la biopsia convencional es insuficiente. Puede ser que con la técnica convencional quede oculta un área sospechosa, y este método constituye una nueva manera de mapear el tejido”.

Con la biopsia convencional de próstata, se insertan de 6 a 12 agujas en regiones seleccionadas de la glándula. (No se lleva un registro de los sitios de inserción). Este método no es integral y puede pasar por alto el cáncer. Es más, una aguja que hace contacto con tejido canceroso puede que no toque el centro de la lesión, con lo cual los médicos podrían subestimar el estadio de la enfermedad en el paciente.

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Howard Silby, sobreviviente de cáncer de próstata, habla de su experiencia con el Programa de Imaginología Molecular del NCI. Uno de sus médicos y director de la Clínica de Imaginología Molecular, el doctor Peter Choyke, explica la teoría científica del estudio de imaginología molecular que se lleva a cabo en el Centro Clínico del NIH y lo que significan los resultados para el futuro del diagnóstico y el tratamiento del cáncer de próstata (Video producido y editado por Sarah Curry. Solo disponible en inglés).

“Los pacientes de este estudio coinciden en que la biopsia con agujas proporciona un cuadro incompleto del cáncer de próstata”, dijo el doctor Choyke, director del  Programa de Imaginología Molecular del NCI. “Están dispuestos a venir a hacerse una IRM porque quieren tener una visión más completa de su enfermedad”.

El doctor Pinto agregó: “A mi parecer, el cáncer de próstata es el único tumor sólido que los médicos encuentran tomando muestras aleatorias en un órgano”.

El sistema guiado por imágenes tarda de 5 a 7 minutos más que una biopsia convencional de la próstata, dijo el doctor Baris Turkbey, radiólogo investigador en el CCR, que ha estudiado las exploraciones de IRM en muchos de los 260 hombres del estudio. A pesar de que es una técnica todavía en su etapa experimental, los investigadores del NIH están trabajando con sus socios de Phillips Healthcare para transformar la plataforma de investigación en un instrumento comercial que puedan utilizar los urólogos en consultas ambulatorias.

En un estudio reciente, los investigadores describieron la tecnología y reportaron los resultados en 50 pacientes. El sistema, concluyeron, puede ser útil para documentar la ubicación de las biopsias anteriores y para dirigir las futuras biopsias a regiones de la próstata donde no se han sacado muestras. Dado que las agujas están dotadas de dispositivos de rastreo de imagen, se puede hacer un registro de la ubicación precisa de cada muestra para los pacientes que están bajo vigilancia activa (anteriormente conocida como espera cautelosa).

Hacia tratamientos dirigidos

Además de detectar cánceres, el sistema también podría llevar a tratamientos más dirigidos contra la enfermedad. “Esta plataforma puede permitirnos ofrecer algún día a los pacientes un tratamiento focal para el cáncer de próstata”, dijo el doctor Pinto. El tratamiento focal implica uso de técnicas como congelamiento o cauterización de lesiones en la glándula prostática sin afectar el tejido sano.

Las técnicas de congelamiento y cauterización de lesiones en la próstata ya existen, observó el doctor Choyke. “Pero la cuestión crítica para este campo ha sido ¿cómo se identifican los lugares donde hay que dirigir el tratamiento?”

Otro desafío para los investigadores es encontrar maneras de distinguir cánceres de próstata mortales de aquellos que nunca llegarían a afectar la vida de un hombre. Los tratamientos actuales, como la prostatectomía, la radiación y la ablación, se dirigen a toda la glándula prostática y todos tienen efectos secundarios potenciales como incontinencia, lesión rectal y pérdida de la función sexual.

Junto con la biopsia guiada por imágenes, los investigadores también están probando agentes para la imaginología molecular que podrían proporcionar información sobre la biología del cáncer, en lugar de solo su ubicación. (Ver video más arriba). Estos dos enfoques son complementarios y podrían llevar a maneras de distinguir formas de la enfermedad mortales de las no mortales, indicaron los investigadores.

Una meta de las investigaciones actuales, dijo el doctor Wood, es “reducir la brecha entre el diagnóstico y el tratamiento”. En lugar de limitarse a diagnosticar el cáncer del paciente, los investigadores quieren ser capaces de utilizar la información que recogen durante el diagnóstico para usarla en el tratamiento. Para ese fin, el sistema de imaginología, podría modificarse para que se enfoque a lesiones de la próstata, y se están diseñando estudios clínicos utilizando el tratamiento focal para la próstata, agregó.

En el estudio actual, el doctor Pinto extrae quirúrgicamente la próstata del paciente y la coloca en un molde de diseño especial para enviarla al Laboratorio de Patología del NCI. Ahí, la doctora María Merino examina el espécimen de acuerdo con las mismas “líneas de corte” utilizadas en los estudios de imagen para confirmar que las lesiones sospechosas en la IRM son realmente cancerosas. Este proceso podría revelar finalmente las asociaciones entre las lesiones detectadas en la IRM y ciertos tipos de enfermedad.

Mientras tanto, los participantes del estudio están contribuyendo al avance de la investigación. Como dijo un paciente al doctor Pinto, “Mi padre tuvo cáncer de próstata, y yo lo tengo también. Al participar en este estudio, sé que si mi hijo llega a tener la enfermedad, tendrá una mejor atención médica”.

Edward R. Winstead

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