Boletin
 
9 de noviembre de 2010 • Volumen 2 - Edición 12

Opciones

  • Imprimir página
  • Imprimir documento
  • Ver documento
  • Enviar este documento

Terapia hormonal se asocia a un aumento moderado de muertes por cáncer de mama

> Artículo en inglés

Las mujeres que recibieron una combinación de las hormonas estrógeno y progestina para el tratamiento de los síntomas de la menopausia en el estudio clínico Iniciativa para la Salud de la Mujer (WHI), presentaron más casos de cáncer de mama invasivo que las que no las recibieron; y estos cánceres tuvieron la tendencia a afectar los ganglios linfáticos, indica un informe sobre el seguimiento de 11 años que se hizo a las participantes. Además, las mujeres que recibieron tratamiento con la combinación de hormonas tuvieron una mortalidad un poco más alta por cáncer de mama y por otras causas que las mujeres que recibieron un placebo, según informaron los investigadores el pasado 19 de octubre en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA).

Arte digital de la Iniciativa para la Salud de la Mujer

Este es el primer informe obtenido del WHI que incluyes datos sobre mortalidad así como incidencia  del cáncer de mama por subtipo de la enfermedad. “Lo sorprendente del resultado es que parece ser que la incidencia de cáncer de mama aumentó en todas las categorías del cáncer”, dijo el doctor Rowan T. Chlebowski, investigador principal del Instituto de Investigación Biomédica de los Ángeles en el Centro Médico Harbor-UCLA.

El estudio original incluyó más de 16.600 mujeres postmenopáusicas entre las edades de 50 a 79 años, que fueron asignadas en forma aleatoria a recibir tratamiento con combinación de hormonas o un placebo. Para el presente análisis, los investigadores volvieron a solicitar consentimiento para hacer seguimiento adicional a más de 12.700 (83 por ciento) de las mujeres sobrevivientes. Con este aumento del periodo de seguimiento, los investigadores pudieron abordar algunas de las preguntas a las que se buscaba respuesta, como por ejemplo, si el uso de las hormonas aumenta la mortalidad por cáncer de mama o tiene un efecto en el tipo de cáncer de mama que sufre una mujer.

“Este análisis confirma que existe un efecto en la mortalidad que está asociado al uso de hormonas”, dijo el doctor Peter B. Bach del Centro Oncológico Memorial Sloan-Kettering, quien escribió un editorial que acompañó al artículo. “También eliminó la suposición planteada en algunos estudios de observación de que las hormonas están asociadas a cánceres menos invasivos".

Algunos estudios de observación, aunque no todos, han encontrado que a pesar de que la terapia hormonal puede causar más cánceres de mama, dichos casos, en promedio, tienden a presentar características favorables y están asociados a estadios menos avanzados, así como a una mayor supervivencia que los cánceres de mama en mujeres que no recibieron hormonas. Sin embargo, los hallazgos del estudio WHI, un estudio clínico con distribución al azar que no está sujeto a los mismos sesgos potenciales de un estudio de observación, contradicen esta idea.

“Los resultados del WHI, siempre parecían indicar que existe un aumento en el riesgo de todos los subtipos de tumores”, dijo en un correo electrónico el doctor Garnet Anderson, del Centro de Investigación Oncológica Fred Hutchinson y coautor del estudio. “Y ahora la información nos está señalando cada vez más de que es probable que los tumores que se producen por efecto del estrógeno en combinación con la progestina sean más avanzados y hasta mortales”.

En comparación con el uso de un placebo, el estrógeno en combinación con la progestina estuvo asociado a un aumento estadísticamente significativo en la incidencia total de cáncer de mama invasivo (295 casos frente a 385 casos, respectivamente). Además, se observó un aumento en la incidencia en las mujeres que recibieron hormonas en todas las categorías de cáncer de mama que se evaluaron, pero esta asociación fue estadísticamente significativa solo para la presencia de ganglios linfáticos positivos (43 frente a 81, respectivamente).

En términos de mortalidad, hubo más muertes atribuibles al cáncer de mama (2,6 frente a 1,3 por cada 10.000 mujeres anualmente) y más muertes por todas las causas después del diagnóstico de cáncer de mama (5,3 frente a 3,4 por cada 10.000 mujeres anualmente) en el grupo de terapia hormonal combinada en comparación con el grupo de placebo.

“Los efectos en la mortalidad eran los esperados, en particular los que estarían a la par con los efectos que hemos observado con respecto a la incidencia”, dijo el doctor Bach. 

Aunque el aumento en la mortalidad por cáncer de mama en las mujeres que usan hormonas fue moderado, aun así es un incremento, observó la doctora Leslie Ford de la División de Prevención del Cáncer del NCI y la persona enlace entre el instituto y el estudio WHI. “Estos son tumores reales; de bastante importancia; y ahora los datos confirman que pueden ser mortales".

El año pasado, los investigadores del WHI reportaron que aunque la terapia hormonal combinada no aumentó la incidencia de cáncer de pulmón, sí aumentó el número de muertes por cáncer de pulmón. Al observarse esta información junto con los resultados actuales, parece ser que un tratamiento diseñado para ayudar a controlar los síntomas menopáusicos en las mujeres, podría aumentar la mortalidad debido a las dos causas principales de muerte por cáncer en las mujeres, dijo el doctor Chlebowski.

“Si la terapia hormonal combinada fuese un nuevo fármaco, sería bien difícil que fuera aprobada hoy día”, añadió.

Si la terapia hormonal combinada fuese un nuevo fármaco, sería bien difícil que fuera aprobada.

—Dr. Rowan T. Chlebowski

A menos que los riesgos de mortalidad por cáncer de pulmón y de mama se reduzcan, no se justifica el uso de la terapia hormonal combinada, excepto a corto plazo en las mujeres con síntomas de menopausia que no se pueden mejorar con otros tratamientos, escribieron los autores del estudio. Además añadieron que no es posible definir en forma confiable un periodo seguro para el uso de la terapia hormonal combinada.

El doctor Bach compartió esta opinión en su editorial. Los médicos que receten tratamientos cortos de terapia hormonal deben estar conscientes de que esta estrategia no ha sido evaluada en estudios clínicos rigurosos y que se desconocen los efectos negativos futuros para las pacientes, escribió. Por lo tanto, a pesar de que los médicos podrían hablar con las pacientes sobre los riesgos y beneficios de la terapia hormonal con el fin de que ellas puedan tomar una decisión informada, la información subyacente para tomar esa decisión tendría un carácter especulativo.

“La idea de que estos fármacos son seguros por cortos periodos no se ha basado en evidencias ni datos”, dijo el doctor Bach en una entrevista.

A pesar de que los riesgos potenciales de este tratamiento se conocen desde el 2002, anualmente se expiden decenas de millones de recetas de terapia hormonal combinada en los Estados Unidos. Las mujeres que están tomando estos fármacos en la actualidad, anotó el doctor Chlebowski, podrían hablar con sus médicos acerca de dejar de recibir las hormonas por un cierto periodo para ver si los síntomas han mejorado, como ocurre algunas veces con el tiempo.

Mientras tanto, se están investigando tratamientos sin hormonas para mejorar los síntomas de la menopausia. En el 2008, los NIH establecieron  una red de investigación para realizar estudios clínicos sobre terapias prometedoras. Los resultados preliminares del grupo del primer estudio, que evaluó escitalopram, se presentaron recientemente en una reunión científica y están a punto de ser publicados, indicó el doctor Anderson. Se están planeando dos estudios adicionales.

Después de los resultados iniciales del WHI, reportados en el 2002, se presentó una disminución significativa de la incidencia de cáncer de mama en los Estados Unidos, que atribuyen los investigadores a una disminución del uso de la terapia hormonal combinada. Con base en los hallazgos actualizados, los autores del estudio predicen que en el futuro también se presentará una reducción de la mortalidad por cáncer de mama en los Estados Unidos.

—Edward R. Winstead

< Sección anterior  |  Siguiente sección >