Boletin
 
9 de noviembre de 2010 • Volumen 2 - Edición 12

Métodos de detección y tratamiento del VPH previenen la aparición de células precursoras de cáncer de cuello uterino en entornos de bajos recursos

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Las mujeres que recibieron tratamiento con crioterapia inmediatamente después de obtener un resultado positivo a la prueba del ADN del virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo o a quienes se les detectó en forma visual lesiones precancerosas en el cuello uterino presentaron reducciones considerables y estadísticamente significativas de células precursoras de cáncer de cuello uterino de grado alto, en comparación con las mujeres que no recibieron tratamiento, reportaron investigadores de la Universidad de Columbia. Los resultados a largo plazo del estudio clínico aleatorio se reportaron en la edición del 30 de septiembre de la revista Journal of the National Cancer Institute.

Un equipo de investigación dirigido por el doctor Thomas Wright Jr., hizo seguimiento a 6.637 mujeres sudafricanas entre los 36 y 65 años de edad. Se analizaron muestras de tejidos del cuello uterino de las mujeres para detectar la presencia del ADN del VPH de alto riesgo; a todas las mujeres también se les realizó una exploración visual del cuello uterino. Las mujeres se asignaron en forma aleatoria a uno de los tres grupos de estudio siguientes: un grupo de prueba de detección del ADN y tratamiento, en el cual las mujeres con resultados positivos a la prueba del ADN del VPH recibieron tratamiento en forma inmediata con crioterapia; un grupo de exploración visual y tratamiento, en el que se dio tratamiento inmediato con crioterapia a las mujeres con lesiones precancerosas; o un grupo control, en el que se retrasó realizar más evaluaciones y dar tratamiento por 6 meses. A todas las mujeres se les realizó una colposcopia con biopsia a los 6 meses, y a un subgrupo, en el que se incluía a las mujeres que tuvieron resultados positivos a la prueba del VPH o a la exploración visual cuando ingresaron al estudio, se les hizo seguimiento por 36 meses.

Después de 36 meses, el riesgo acumulado de lesiones de cuello uterino en estadio avanzado (NIC2+) fue 73 por ciento menor en las mujeres del grupo de pruebas de detección del ADN y tratamiento que en el grupo control. En comparación, el riesgo de lesiones avanzadas se redujo en un 32 por ciento en el grupo que se sometió a exploración visual en comparación con el grupo control.

“Estos resultados parecen indicar que la crioterapia puede tener implicaciones a largo plazo en entornos de bajos recursos económicos, en los cuales es difícil y costoso volver a evaluar a las mujeres a intervalos regulares”, indicaron los científicos.

Los investigadores también observaron un aumento de infecciones por el VIH en mujeres en ambos grupos de pruebas de detección y tratamiento en comparación con las del grupo control. Sin embargo, este aumento no fue estadísticamente significativo. Los autores recomiendan que esta asociación se evalúe con más profundidad en los programas de detección y tratamiento que se realizan en entornos donde la incidencia de infecciones por el VIH es alta.

En un editorial que acompaña al estudio, los doctores Julia Gage y Philip Castle de la División de Epidemiología y Genética del Cáncer anotaron que aunque se cuenta con una vacuna contra el VPH, pasarán décadas hasta que se observe el efecto de la vacuna en las tasas de cáncer de cuello uterino a nivel mundial, por lo cual los enfoques de detección y tratamiento son una herramienta valiosa para la prevención del cáncer de cuello uterino en algunas partes del mundo.

“La realización de pruebas de detección en las mujeres mediante tecnologías más eficaces y el tratamiento inmediato de las que tengan resultados positivos, puede reducir la incidencia del cáncer de cuello uterino en la población”, dijo el doctor Castle. “Ese es el enfoque necesario en los países en desarrollo que cuentan con recursos limitados para llevar a cabo programas de prevención”.